“Alba Longa nunca existió, fue un invento de los romanos”

15 octubre 2017 at 8:41 pm Deja un comentario

“La ciudad que según la tradición dio origen a Roma no ha existido nunca”. Es la tesis del arqueólogo Franco Arietti. Dionisio de Halicarnaso la situaba “cerca del monte que termina en el lago”. Tito Livio decía que “todos los latinos descienden de Alba Longa”.

Fuente: Ester PalmaCorriere della Sera
15 de octubre de 2017

¿Recuerdas la mítica Alba Longa, la ciudad fundada por el hijo de Eneas, Ascanio, la de Rea Silvia, princesa obligada a convertirse en una casta vestal pero que, fecundada por el dios Marte en persona, había dado a luz a Rómulo y Remo, los futuros fundadores de Roma? ¿La patria de los hermanos Curiacios, enfrentados a los romanos Horacios en un combate a muerte que habría marcado el glorioso destino de la Ciudad Eterna? Bueno, pues olvídate de todo. Alba Longa nunca ha existido.

Es un mito, una leyenda que ha sobrevivido al paso de los siglos con su poderosa carga simbólica. No es verdad -como pensaban los romanos- que fue destruida por el igualmente mítico rey de Roma Tulio Hostilio (uno de los siete reyes que se aprenden de memoria en la escuela) alrededor del año 675 a.C. cuando los habitantes se trasladaron a Roma. El descubrimiento es de Franco Arietti, arqueólogo de la Superintendencia Arqueológica, que cuenta en su currículum con hallazgos como el de las momias romano-egipcias de Grottaferrata y la “Tumba principesca del Vivaro”. Lo explica Arietti, quien acaba de publicar un libro sobre este tema,”Alla scoperta della Via Sacra”: “Durante al menos 150 años se ha debatido sobre la existencia o no de Alba Longa, con una inmensa producción literaria y la identificación de al menos 15 sitios. Ambas posturas tenían puntos fuertes: para los partidarios era la unanimidad de las fuentes antiguas sobre la presencia histórica de la ciudad. Los opositores, en cambio, pensaban, con argumentos científicamente sólidos, que era impensable imaginar, incluso en la Edad de Bronce, un asentamiento en torno al lago Albano capaz de “fundar” todas las ciudades del Lacio”.

Pero, ¿cómo ha llegado Arietti a un descubrimiento tan importante? La responsable de obrar el milagro ha sido la Via Sacra, que conducía al famoso santuario de Júpiter Lacial, venerado durante más de mil años, hasta finales del Imperio. Se encuentra en el territorio de Rocca di Papa y llega hasta el Monte Albano con un tramo que se conserva durante más de 2 kilómetros. Es el tramo de calzada romana más largo del mundo y desde hace dos milenios escondía un gran secreto. Se trata de una “N” y una “V” esculpidas en los zócalos, pero sólo en el último tramo, más estrecho y de unos 800 metros de longitud hasta la cumbre: un unicum en la interminable red viaria romana. Ya se había descubierto que eran para “novus” y “vetus”, nuevo y antiguo, refiriéndose evidentemente a una reconstrucción de la calzada. La vía sólo podía ser recorrida a pie y de acuerdo con estrictas normas religiosas. Desde aquí salían hacía el templo los grandiosos cortejos de las Ovationes, los Triunfos de los generales victoriosos, las solemnes procesiones anuales y las delegaciones de los pueblos de Lacio para los ritos de las Ferias Latinas en primavera”.

Arietti comprendió que el camino, que se desvía de la Appia Antica cerca de Ariccia, se vuelve “sagrado” justo en el punto exacto donde atraviesa la delimitación sacra del bosque sagrado de Júpiter Laciar (o Lacial), el dios latino más poderoso: “Y “sub Albano monte” sitúa Tito Livio la ciudad madre de los Latinos. Para Tito Livio el Monte Albano, y lo menciona más de 30 veces en diferentes circunstancias, es siempre y sólo el lucus, el bosque sagrado. Exactamente como todas las fuentes antiguas cuando aluden a Júpiter Lacial. Como Dionisio de Halicarnaso, que la sitúa “cerca de la montaña que llega hasta el lago”, donde por contra no hay espacio para construir una ciudad”.

Alba Longa nunca ha estado allí, pero los romanos han “inventado” en cualquier caso el palacio real. La leyenda debe haberse fortalecido especialmente en el siglo III a.C.: con las Guerras Púnicas Roma necesitaba celebrar su propia supremacía también cultural sobre los pueblos del Mediterráneo. Arietti explica: “La delimitación sagrada separa claramente dos espacios, uno para los dioses y otro para los humanos. Eran el propio Monte Albano y el área subyacente, la llanura del Prato Fabio, demasiado pequeños, con su hectárea, como para haber albergado un palacio antiguo”. En resumen, para los romanos, gente práctica, los irreales reyes del mito debían ser colocados “en un espacio real, como el templo para las divinidades”. Y añade: “Originalmente y durante siglos, el Latium vetus era pequeño, comprendido entre los ríos Tíber y Aniene, con un corazón de roca, como es el macizo volcánico de los Montes Albanos. Y Alba y el Monte Albano encarnan simbólicamente el ethnos latino. De hecho, el mítico rey Latino, a su muerte, era venerado en la cumbre como Iuppiter Latialis, Júpiter Lacial. En esta dinámica, la célebre frase de Tito Livio “Omnes Latini ab Alba oriundi”, todos los latinos descienden de Alba, vale más que mil palabras para explicar la importancia histórica de la ciudad que nunca ha existido”.

La idea detrás de la intuición de Arietti es que ya en 1920 las excavaciones en la zona de Prato Fabio habían sacado a la luz sólo una cisterna y muros: muy poco para hacer pensar en una ciudad e incluso en un palacio real. Pero, ¿qué pasó con el templo de Júpiter Lacial, frecuentado y venerado hasta finales del Imperio? Nunca se ha encontrado, pero ahora sería más difícil que nunca: también porque la zona identificada, en Rocca di Papa, alberga ahora un bosque de torres de comunicación de radio y televisión. La ordenanza local de 2003 para su desmantelamiento fue impugnada, pero las empresas, entre ellas Mediaset, han perdido el recurso. Y mientras prosigue esta batalla, Júpiter continúa seguramente protegiendo Roma desde lo alto, en su sueño milenario.

 

Guardar

Anuncios

Entry filed under: ancient rome, arqueología, cultura clásica, Roma. Tags: , , , , , , , , .

Vivir para leer: La revolución de la cultura. Entrevista a Nuccio Ordine La UMU conmemora el bimilenario de Ovidio, uno de los mayores poetas latinos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


Follow La túnica de Neso on WordPress.com
logoblog2.gif
Licencia de Creative Commons
Este blog está bajo una licencia de Creative Commons.

Reunificación de los Mármoles del Partenón

"Hacemos un llamamiento a todos aquellos que en el mundo creen en los valores e ideas que surgieron a los pies de la Acrópolis a fin de unir nuestros esfuerzos para traer a casa los Mármoles del Partenón". Antonis Samaras, Ministro de Cultura de Grecia

Tempestas

CALENDARIO

octubre 2017
L M X J V S D
« Sep   Nov »
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  

Archivos

Inscriptio electronica

Amici Chironis

Apasionados del mundo clásico

Suscríbete a esta fuente


A %d blogueros les gusta esto: