Posts filed under ‘ciencia’

Descifran un misterioso papiro que pudo haber escrito Galeno hace casi 2.000 años

Investigadores de la Universidad de Basilea han descubierto que en el texto se describe el fenómeno de la «apnea histérica»

El misterioso papiro descifrado – UNIVERSIDAD DE BASILEA

Fuente: ABC
13 de julio de 2018

Si el pasado marzo científicos de la Universidad de Stanford descubrían un manuscrito de Galeno oculto durante mil años bajo un texto medieval, ahora investigadores de la Universidad de Basilea han descifrado un misterioso papiro de hace casi 2.000 años y se han topado con una grata sorpresa. El documento es un escrito médico de la antigüedad que podría haber salido de la pluma del prestigioso médico griego, según indica la Universidad en un comunicado.

El papiro, que había supuesto todo un rompecabezas para generaciones de investigadores, describe el fenómeno de la «apnea histérica» o falta de respiración histérica de la que Galeno habló en su estudio «Sobre la localización de las enfermedades».

«Es un hallazgo sensacional», afirma Sabine Huebner, profesora de Historia Antigua de la Universidad de Basilea. «La mayoría de los papiros son documentos como cartas, contratos y recibos» y los textos literarios como este «son mucho más valiosos», señala en la nota de la Universidad. Además, se trata de un texto antiguo desconocido hasta ahora.

«Ahora podemos decir que es un escrito médico antiguo que describe el fenómeno del ‘paro respiratorio histérico’», continúa Hubner. Los investigadores creen que «es un texto del médico griego Galeno» o en su defecto, un comentario de un autor desconocido sobre su trabajo. Después de Hipócrates, Galeno (129 d.C.-201 o 216 d.C.) es considerado el médico más importante de la Antigüedad.

 

La colección de papiros de Basilea consta de 65 documentos escritos en cinco idiomas, que fueron comprados por la universidad en 1900, con la excepción de dos papiros que llegaron a Basilea en el siglo XVI y probablemente formaron parte de la colección de arte de Basilio Amerbach (1533-1591). Este enigmático documento era uno de estos últimos.

Reciclaje medieval

A través de un análisis con imágenes ultravioleta e infrarrojas en el Laboratorio Digital de Humanidades de Basilea, los investigadores descubrieron que el documento constaba en realidad de varias capas de papiro pegadas. Un restaurador especializado en papiros se trasladó a Basilea para separar las capas y por fin el texto pudo ser descifrado por primera vez.

La pista que ha llevado a resolver el misterio llegó de Italia. Un experto observó paralelismos con la colección de papiros de Rávena que conserva la Archidiócesis de esta ciudad italiana. En ella hay muchos manuscritos antiguos de Galeno que después fueron utilizados como palimpsestos y escritos. Eso llevó a pensar que el papiro de Basilea podría haber sido un caso similar de reciclaje medieval. También se cree que el otro papiro de Basilea procedente de la colección Amerbach proviene de la Archidiócesis de Rávena. A finales del siglo XV, fue robado del archivo y comercializado por coleccionistas de arte.

Huebner realizó el descubrimiento durante el curso de un proyecto de edición financiado por la Fundación Nacional de Ciencia de Suiza. Durante tres años, esta experta ha estado trabajando con un equipo interdisciplinario en colaboración con el Laboratorio Digital de Humanidades de la Universidad de Basilea para examinar la colección de papiros, que mientras tanto se ha digitalizado, transcrito, anotado y traducido. El equipo del proyecto ya presentó la historia de la colección de papiros en una exhibición en la Biblioteca de la Universidad el año pasado. Planean publicar todos sus hallazgos a comienzos de 2019.

Con el final del proyecto de edición, la investigación sobre los papiros de Basilea entrará en una nueva fase. Huebner espera dar un impulso adicional a la investigación sobre el papiro, particularmente compartiendo la colección digitalizada con bases de datos internacionales. Como los papiros con frecuencia solo sobreviven en fragmentos o piezas, los intercambios con otras colecciones de papiros son esenciales. «Los papiros son parte de un contexto más amplio. Las personas mencionadas en un texto de papiro de Basilea pueden aparecer nuevamente en otros papiros, alojados, por ejemplo, en Estrasburgo, Londres, Berlín u otros lugares. Son las oportunidades digitales las que nos permiten juntar estas piezas de mosaico para formar una imagen más amplia».

 

Anuncios

15 julio 2018 at 9:00 am Deja un comentario

Perfumes en Roma: el aderezo más preciado

Para los antiguos romanos, los perfumes eran “una de las cosas más exquisitas y más nobles” de la vida

La mujer y el perfume
Esta delicada pintura muestra a una joven ricamente ataviada que vierte con cuidado perfume en un alabastrón. Museo Nacional Romano, Roma.

FOTO: Scala, Firenze

Fuente: María José Noain National Geographic
14 de julio de 2018

El escritor latino Plinio el Viejo decía del perfume que era el más superfluo de los lujos, dado su carácter efímero, y que sólo servía «al placer del que se ha perfumado». El propio origen de la palabra, proveniente del latín per fumum, ya nos está indicando su volatilidad: olor «por medio del humo», ya que en su origen los aromas para perfumar el ambiente se obtenían quemando resinas, raíces y maderas olorosas que producían un humo perfumado. ¿Y hay algo más volátil que el humo?

El origen de la palabra perfume viene del latín per fumum, olor por medio del humo

Pero aunque la palabra que empleamos en nuestros días proviene del latín, el origen del perfume se retrotrae en el tiempo. El gusto de los seres humanos por acicalarse y perfumarse no es un concepto contemporáneo, como podríamos pensar. Desde tiempos inmemoriales hemos buscado el modo de elaborar fragancias, campo en el que los antiguos griegos y romanos alcanzaron una gran pericia.

En la Antigüedad, los fabricantes de perfumes fijaban el aroma en una sustancia cremosa o grasa que retuviera el olor, ya que el alcohol, que habitualmente asociamos con la elaboración de los perfumes, no comenzó a ser utilizado como base de los mismos hasta el siglo XIV.

Fórmulas y materias

La composición del perfume constaba de dos elementos. El primero era la base, de carácter líquido y composición grasa, que amalgamaba y permitía la conservación de los aromas. Estaba formada por un aceite vegetal, principalmente el de oliva, aunque también podía usarse el de sésamo o el de lino. Cuanto más graso era el aceite –como el de almendras–, mayor era la duración del olor. A esta base líquida se le podían añadir conservantes y colorantes, como el cina brio o la orcaneta (una planta vellosa con flores amarillas). El segundo componente, de carácter sólido, eran las plantas, flores, raíces o resinas que se añadían al aceite y le aportaban la fragancia. El repertorio de aromas era muy amplio, aunque el de las rosas destacaba sobre los demás. Otras sustancias empleadas eran la mirra, la canela, el azafrán, el nardo, el narciso o el membrillo.

Las fórmulas para la elaboración de los perfumes, en sus distintas variedades y calidades, podían ser realmente complejas. Plinio aporta los ingredientes de una de estas recetas, compuesta de flor de rosa, aceite de azafrán, cinabrio, cálamo aromático, miel, junco oloroso, flor de la sal, orcaneta y vino. Por su parte, Dioscórides, en su obra De materia medica, precisa incluso las cantidades de cada ingrediente, como los mil pétalos de rosa que, según indica, han de utilizarse para obtener el perfume de esta flor.

Crear una buena esencia

Para obtener el aroma a partir de las materias vegetales, podía usarse el prensado, la maceración en frío o la maceración en caliente. El prensado consistía en aplastar las materias olorosas tensando una tela. En la maceración en frío se colocaban el aceite y los pétalos en capas alternas. Éstos se iban sustituyendo periódicamente para impregnar más y mejor la grasa, llegando a realizarse varios enflorados. Cuantas más veces se añadieran y removieran las flores, más intenso era el aroma. La maceración en caliente, el método más empleado, se efectuaba de la misma manera, pero calentando la mezcla en un caldero o en un horno.

En Roma, los perfumes se comercializaban en tiendas especializadas, las tabernae unguentaria. Estos establecimientos se agrupaban en barrios (vicus unguentarius) que, como los gremios medievales, reunían a estos profesionales. Eran grupos familiares cerrados que guardaban los secretos del proceso y transmitían las fórmulas de generación en generación. Al parecer, era habitual la presencia de mujeres en el negocio, tal y como se desprende de ciertos epitafios funerarios. No queda claro, sin embargo, si se dedicaban sólo a la venta del producto o también a su elaboración.

Los perfumistas pertenecían a grupos familiares cerrados que guardaban celosamente el secreto de su elaboración

Los contenedores de perfumes pasaron a ser elementos de vital importancia, de tal modo que un producto de lujo no estaba formado sólo por el contenido, sino también por el continente. No todos los materiales conservaban igual los aromas: el alabastro, por ejemplo, era una piedra especialmente valorada, dado que era impermeable y estanca, aunque muy cara. La cerámica, muy popular en Grecia, fue sustituida en Roma por el vidrio, que poseía también excelentes cualidades de conservación pero era un material mucho más asequible, reutilizable y reciclable.

Perfumes para todos

Hombres y mujeres se perfumaban por igual, pero no con las mismas esencias, que podían clasificarse en masculinas y femeninas. Decía el poeta Marcial en uno de sus epigramas: «Me seducen los bálsamos porque éstos son los perfumes de los hombres: vosotras, matronas, exhalad los olores deliciosos de Cosmos [famoso perfumista de la época]». Múltiples son las citas que indican que era una costumbre arraigada en ambos sexos. «No todo el mundo puede oler a perfumes exquisitos como hueles tú», dice Tranión a Grumión –ambos personajes masculinos– en la comedia Mostellaria de Plauto. Se decía del emperador Nerón que gustaba de impregnarse las plantas de los pies con perfume, mientras que en la Domus Aurea, su lujoso palacio en Roma, había introducido un curioso método de aromatización según recoge Suetonio: «El techo de los comedores estaba formado por tablillas de marfil movibles, por algunas aberturas de las cuales brotaban flores y perfumes».

El tipo de aroma también variaba según las clases sociales. Los plebeyos utilizaban perfumes baratos o adulterados, hechos con aceites de baja calidad como el de aceitunas verdes o el de ricino, y aromatizados con plantas como el junco oloroso. Era el caso de las prostitutas. Adelfasia, personaje de la comedia Poenulus de Plauto, le dice a su hermana: «¿Acaso quieres mezclarte allí entre estas prostitutas […], despojos de mujeres de baja estofa, miserables harapientas perfumadas con perfume barato?». Nada que ver con los perfumes destinados a las élites, más densos, aromatizados con exóticos productos y que podían llegar a costar precios astronómicos. El indiscutible valor del perfume queda recogido en uno de los epigramas de Marcial. Concretamente en su libro Xenia, en el que describe los regalos que solían intercambiarse en las fiestas de las Saturnales, dice: «Nunca dejes a tu heredero ni el perfume ni los vinos. Tenga él tu dinero; éstos todos a ti mismo dátelos».

El poeta Marcial decía: «Nunca dejes a tu heredero ni el perfume ni los vinos»

En cambio, su uso era criticado por los moralistas e, incluso, en la Atenas de Solón y en la Roma republicana se emitieron leyes para prohibirlos. También los espartanos, conocidos por su austeridad, echaron de su territorio a los vendedores de este tipo de mercancías. Lo cuenta el estoico Séneca, que en uno de sus textos moralizantes recuerda cómo «los lacedemonios expulsaron de su ciudad a los perfumistas y les instigaron a que se apresurasen a pasar la frontera porque desperdiciaban el aceite». Para la mayoría de los filósofos latinos y para ciertos emperadores, el uso del perfume era una frivolidad imperdonable. Suetonio, en la vida de Vespasiano, cuenta cómo el emperador «habiéndose presentado muy cargado de perfumes un joven a darle gracias por la concesión de una prefectura, se volvió disgustado y le dijo con severidad: “Preferiría que olieses a ajos”, y revocó el nombramiento».

Sin embargo, los perfumes se aceptaban plenamente en ciertos contextos. Por ejemplo, el uso de aceites perfumados en el mundo del deporte aparece desde tiempos de Homero. En Roma, los atletas que acudían a practicar deporte a las termas solían llevar consigo un «kit de belleza», con ungüentarios que contenían el preciado aceite con el que se ungían antes del ejercicio y que retiraban después con el estrígilo, una pieza curva de bronce.

Para los dioses y los difuntos

Perfumar el ambiente para sacralizar los ritos y las ceremonias, tanto en los templos como en el ámbito doméstico, era asimismo algo habitual en la Antigüedad. Los aceites olorosos podían entregarse como ofrendas en los altares familiares a los dioses o a los antepasados, y también se perfumaban las estatuas de culto y los animales para el sacrificio. «El efecto placentero de los perfumes ha sido admitido […] entre las cosas agradables de la vida más exquisitas e incluso más nobles, y su consideración ha comenzado a extenderse hasta para las honras fúnebres», cuenta Plinio. En las necrópolis romanas, los ungüentarios de vidrio eran uno de los elementos funerarios más comunes. Contenían los perfumes y aceites necesarios para ungir el cuerpo del difunto. Narra el mismo autor, hablando de la canela, que «ni con la cosecha de un año se cubriría tanta cantidad como la que el emperador Nerón mandó quemar en el último adiós a su [esposa] Popea».

Para saber más

La vida cotidiana en Roma en el apogeo del Imperio. J. Carcopino. Temas de Hoy, Madrid, 2001.

Històries de tocador (catálogo). Generalitat de Catalunya, Barcelona, 2018.

Historia natural. Plinio el Viejo. Gredos, Madrid, 2010.

 

Caja para cosméticos
Arqueta de madera, con elaboradas incrustaciones de marfil, que contenía útiles de belleza. Museo Arqueológico Nacional, Nápoles.

FOTO: DEA / Album

 

Cupidos perfumistas
Este fresco de la casa de los Vettii en Pompeya recrea una escena de fabricación y venta de perfume, cuyos protagonistas son pequeños cupidos.

FOTO: Foglia / Scala, Firenze

 

Víctima sacrificial
Un sacerdote vierte aceite perfumado sobre un toro que va a ser sacrificado. Relieve. Museo de Historia, Berna.

FOTO: AKG / Album

 

14 julio 2018 at 6:00 pm Deja un comentario

Restos óseos en España apuntan a que los romanos tenían industria ballenera

El Mediterráneo fue hace 2.000 años hogar de dos especies de ballenas hoy desaparecidas de ese mar, como revelan los restos óseos descubiertos en varios yacimientos arqueológicos de España, los cuales sugieren que los romanos tuvieron industria ballenera.

Fotografía facilitada por la Universidad de Cádiz de algunos de los tanques de salazón de la antigua ciudad romana de Baelo Claudia, cerca de la actual Tarifa, uno de los yacimientos arqueológicos de ciudades romanas en los que se han encontrado 25 restos arqueozoológicos que revelan que el Mediterráneo fue hace 2.000 años hogar de dos especies de ballenas hoy desaparecidas / Efe / Carmen Rodríguez

Fuente: Carmen Rodríguez – EFE  |  LA RAZÓN
11 de julio de 2018

Un equipo internacional de ecólogos, arqueólogos y genetistas realizó análisis moleculares de ADN para establecer que los restos pertenecían a la ballena gris y a la franca glacial.

Antes de este estudio, que publica hoy Proceedings of the Royal Society of London B, se había asumido que el Mediterráneo estaba fuera del área de distribución histórica de ambos ejemplares, que hoy son dos especies muy amenazadas que subsisten en el Atlántico norte y en el Pacífico norte, respectivamente.

El profesor de arqueología marina Darío Bernal Casasola, de la Universidad de Cádiz y coautor del estudio, dijo a Efe que el equipo por él dirigido encontró 25 restos arqueozoológicos en las ciudades romanas de Baelo Claudia (Tarifa), Iulia Traducta (Algeciras), Septem (Ceuta) y en el de Tamuda, en la ciudad marroquí de Tetuán.

Ambas ballenas son especies migratorias y su presencia al este del estrecho de Gibraltar es «un fuerte indicio» de que entraban en el Mediterráneo para que nacieran sus crías, señala el estudio.

Durante el periodo romano, el estrecho de Gibraltar era el centro de una gran industria de tratamiento pesquero, cuyos productos se exportaban a todo el imperio y los restos han aparecido -señaló- en yacimientos vinculados a la explotación y producción del atún en salazón y de salsas que consumían los romanos como el garum.

El estudio demuestra -dijo Bernal- que esas especies estuvieron en el estrecho de Gibraltar en época romana, «lo que no se sabía» y «permite reforzar» la idea de que antes del inicio de la pesca de la ballena, que tradicionalmente se atribuye a los vascos en el Medievo, ya debía de haber una aprovechamiento de los cetáceos.

El descubrimiento de los restos hace plausible esa hipótesis, pues esos dos tipos de cetáceos y sus crías «debían llegar muy cerca de la costa, incluso para ser vistos desde tierra», por lo que pudieron ser cazados con barcos de remos y arpones de mano, según la autora principal del texto, Ana Rodrigues, investigadora del francés Centro Nacional para la Investigación Científica.

La identificación de los esqueletos fue posible con técnicas moleculares basadas en el código de barras del ADN antiguo y la huella de colágeno, métodos que «abren una nueva ventana al pasado de los ecosistemas», dijo Camila Speller, de la británica Universidad de York, en un comunicado.

Estas técnicas confirmaron además la existencia de una escápula de ballena gris en un poblado prerromano costero de Asturias con señales de haber sido descarnado, lo que podría tratarse del «embrión de la industria ballenera desarrollada en la costa cantábrica durante la Edad Media», según Carlos Nores, de la Universidad de Oviedo.

El hecho de saber qué especies de ballenas costeras estaban presentes en el Mediterráneo hace 2.000 años aporta una nueva luz a las fuentes históricas antiguas.

Así, finalmente «podemos entender adecuadamente la descripción, hecha en el siglo I por el famoso naturalista romano Plinio el Viejo sobre las orcas atacando a una ballena y sus crías en la bahía de Cádiz», relató otra de las autoras del estudio Anne Charpentier, de la Universidad de Montpellier (Francia).

Los autores aconsejan a historiadores y arqueólogos que reexaminen sus conocimientos sobre las ballenas costeras cuando formaban parte de ecosistema marino mediterráneo y que «consideren la posible existencia de una industria ballenera romana».

«Parece creíble que hayamos perdido y luego olvidado dos grandes ballenas en un región tan bien conocida como es el Mediterráneo», indicó Rodrigues. «Una se pregunta cuántas cosas habremos olvidado».

El estudio ha sido realizado, entre otros organismos, por la Universidad de Cádiz, el Instituto de recursos naturales y ordenación del territorio de la Universidad de Oviedo y el Centro de experimentación pesquera de Gijón.

 

11 julio 2018 at 8:33 am Deja un comentario

Sigue en directo el solsticio desde las ruinas romanas de Medellín

  • A las 21:15 horas
  • Dos científicos del Instituto de Astrofísica de Canarias se han desplazado a Extremadura para retransmitir esta experiencia única

Solsticio de verano (J.C. Casado @starryearth Extremadura Buenas noches.)

Fuente: LA VANGUARDIA
21 de junio de 2018

Este jueves, 21 de junio, comienza la estación más cálida de todas: el verano. Y, desde el Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC), quieren darle la bienvenida de una manera muy especial.

Los investigadores del IAC, Andrea Rodríguez y Miquel Serra-Ricart, serán los encargados de retransmitir el solsticio de verano desde la ciudad romana de Medellín (Badajoz), a las 21:15 horas, cuando el sol esté a punto de ponerse, en el punto más bajo del horizonte. Una experiencia única que podrán seguir a través del siguiente vídeo, en directo, desde el Canal Sky-Live.tv, en colaboración con el proyecto europeo Star4All y la iniciativa ‘Extremadura, Buenas Noches’.

La disposición de las vías principales de Medellín podría haber atendido a la posición del sol en fechas relevantes, como los solsticios de verano e invierno

El lugar no se ha escogido de manera fortuita. El estudio sobre la orientación de los edificios de las ciudades romanas en la península muestra que no se construían de manera arbitraria. La disposición de las vías principales de un asentamiento podría atender, en ocasiones, a la posición el sol en ciertas fechas relevantes para el calendario romano, como son los solsticios de verano e invierno.

Durante los solsticios, la vía principal de Medellín, lo que hoy se conoce como calle Palacios, mantenía una orientación singular, ya que apuntaba a la salida del sol en el solsticio de invierno y hacia su ocaso en el verano. Por esa razón, Andrea Rodríguez y Miquel Serra se han desplazado hasta Extremadura para participar en la retransmisión. “Desde esta ciudad, podremos entender las orientaciones celestes de las villas romanas”, explica Serra en un comunicado.

No es la primera ciudad desde la que cubren este acontecimiento. Hace seis meses, ambos científicos se fueron hasta Egipto para mostrar el solsticio de invierno. Ahora es el turno de Medellín, una ciudad romana peninsular. “Estamos convencidos de que los arquitectos romanos conocían los cielos y Medellín es un claro ejemplo de una orientación urbana con los solsticios”, continúa Rodríguez.

El jueves será el día con mayor número de horas de sol

Los próximos días, la posición del sol no cambiará. De ahí, su nombre derivado del latín: ‘solstitium’, sol, y ‘sistiere’, permanecer quieto. Lo que significa que este jueves se convierte en el día con mayor número de horas de sol del año. Además, saldrá más temprano y se pondrá más tarde. Este fenómeno será justo al revés en el Hemisferio Sur. Concretamente, este jueves a las 10:07 hora peninsular, la altura del sol a mediodía será máxima en el Hemisferio norte, y que avisa de la llegada del verano, y mínima en el Hemisferio sur, con la que dará comienzo el invierno.

A lo largo de la historia, el día más largo del año se ha asociado con importantes festividades en diferentes culturas.

 

21 junio 2018 at 8:00 am Deja un comentario

El hombre que tuvo un muy mal día en Pompeya

El reciente hallazgo de una víctima de la ciudad recuerda los terribles acontecimientos que ocurrieron en el año 79. Una erupción pliniana en el Vesubio arrasó y enterró varias ciudades romanas y mató a miles de personas

Última víctima descubierta en Pompeya. Un hombre decapitado por el impacto de la jamba de una puerta – Parque Arqueológico de Pompeya

Fuente: Gonzalo López Sánchez – Madrid  |  ABC
4 de junio de 2018

Alrededor del 24 de agosto del año 79 el tiempo se detuvo en la bahía de Nápoles, en la Antigua Roma. El monte Vesubio entró en erupción de forma muy violenta. En apenas 24 horas, la ciudad romana de Pompeya, llena de vida horas antes, quedó sepultada bajo una capa de tefra o piroclastos (cenizas y piedras) de hasta tres metros de grosor. Varias nubes ardientes y tóxicas, los flujos piroclásticos, descendieron de los flancos del Vesubio a altas velocidades, arrasaron los edificios y asfixiaron y carbonizaron a las víctimas. Se calcula que murieron 16.000 personas. Cuatro ciudades romanas (Pompeya, Herculano, Oplontis y Estabia) quedaron sepultadas por el apabullante poder del volcán Vesubio.

La reanudación de las excavaciones en marzo de este año ha permitido a los arqueólogos adentrarse un poco más en lo que ocurrieron en esas terribles horas. Los investigadores han hallado recientemente los restos de un hombre de unos 30 años de edad, tal como ha informado en un comunicado el Parque Arqueológico de Pompeya. La víctima padecía de cojera, y fue aplastada por un bloque de piedra de un metro de largo que voló por los aires, como si fuera una brizna de hierba, a causa del choque de un flujo piroclástico.

«Este hallazgo tan interesante nos recuerda a un caso análogo de un esqueleto (…) de un individuo cojo, que probablemente no pudo escapar por sus dificultades para moverse», ha explicado en un comunicado el arqueólogo Massimo Osanna, director general del Parque Arqueológico de Pompeya.

El arqueólogo Massimo Osanna observa los restos de la última víctima del Vesubio descubierta – Parque Arqueológico de Pompeya

Esta víctima sufrió el brutal impacto de un bloque de piedra de unos 300 kilogramos que probablemente era la jamba de una puerta, cuando seguramente trataba de huir de la erupción. El choque le hizo volar hacia atrás, con la caja torácica aplastada. Al parecer, su cabeza se desprendió del cuerpo y el choque enterró la parte superior de su tronco en las cenizas de la calle.

Alcanzado por el flujo piroclástico

El esqueleto fue descubierto en las nuevas excavaciones de Regio V, reanudadas en marzo, en el cruce de «Vicolo delle Nozze d’Argento». Aparentemente, esta persona sobrevivió a la primera fase de la erupción y estaba recorriendo la calle, ahora cubierta de una gruesa capa de lapilli (cenizas), cuando le alcanzó el flujo pirocástico.

Los análisis antropológicos han concluido que la víctima era un hombre de unos 30 años. Las lesiones halladas en su tibia indican la presencia de una infección ósea, que probablemente le causó graves problemas de cojera.

Las nuevas excavaciones de Regio V están centradas en una zona llamada «la cuña», situada entre «La casa de la Boda de Plata» y «La casa de Marcus Lucretius Fronto», al norte de Pompeya. En estas han salido a la luz tres edificios con grandes balcones, ánforas de vino y mosaicos, así como los esqueletos de una caballo engalanado y de un niño que trató de esconderse de la destrucción.

El despertar de la montaña

El Vesubio es un cono compuesto o estratovolcán (como el Teide), un tipo de volcán que se caracteriza por erupciones muy violentas y repentinas: este tipo de bocas eruptivas parece estar detrás de la erupción catastrófica de la isla de Santorini (en Grecia), que algunos vinculan con el continente perdido de la Atlántida, o la destrucción de San Pedro (en Martinica), donde murieron 28.000 personas en 1902 y donde solo hubo un superviviente. En 1980 el estratovolcán de Santa Elena entró en erupción en Estados Unidos.

El monte Vesubio había estado dormido durante siglos, y solo unos fuertes terremotos en torno al año 62 después de Cristo podían hacer presagiar lo que estaba por llegar. Los testimonios de Plinio el Joven han permitido documentar lo que ocurrió en Pompeya en torno al 24 de agosto del año 79. Por desgracia, este testigo de la catástrofe, que la siguió desde la cercana ciudad de Miseno, perdió aquel día a su tío, el historiador, naturalista y militar Plinio el Viejo, prefecto de la flota naval. Este zarpó para socorrer con sus galeras a las víctimas, pero murió a causa de la erupción.

Erupción similar a la del Vesubio en el volcán Redoubt, en 1990. La columna tiene forma de pino mediterráneo, tal como describió Plinio el Joven en el año 79 d.C. – R. Clucas

La mañana del 24 de agosto comenzó con normalidad, pero después de medio día el volcán entró en erupción. Se cree que se formó una columna de más de 30 kilómetros de altura, con aspecto de un enorme pino mediterráneo, tal como dijo Plinio el Joven. Mientras en la distancia se percibían los rugidos del volcán y se veían sus relámpagos, en las ciudades romanas afectadas se inició una lluvia de ceniza y trozos de piedra pómez de hasta cinco centímetros de tamaño que en algunos lugares recordaba a una nevada y que en otros puntos era más intensa.

Ciudades enterradas en vida

Pero lo cierto es que las cenizas blanquearon la zona y comenzaron a enterrar varias ciudades romanas, a una tasa de 12 a 15 centímetros por hora en Pompeya, dificultando la respiración y la visión. Algunos se cubrían la cabeza con cojines y buscaban refugio dentro de los edificios, pero el peso de las cenizas derribó los tejados de muchos de ellos, causando múltiples víctimas. Los habitantes de varias poblaciones comenzaron a huir. Además, se registraron terremotos y tsunamis moderados por toda la bahía de Nápoles.

Se sospecha que la intensidad de la lluvia de cenizas disminuyó, cuando ya se acumulaba una considerable capa en las calles y en los campos. Quizás algunos volvieron a las ciudades para recoger sus cosas, pensando que ya había pasado lo peor. Pero lo cierto es que entre la noche y el amanecer del próximo día el Vesubio mostró su máximo poder destructivo.

Ciudades afectadas por la erupción del Vesubio. En negro, el recorrido de la ceniza, movida por el viento – MapMaster

Un flujo piroclástico llega a Pompeya

Todo comenzó por varios derrumbes de las laderas del monte Vesubio, a causa de las erupciones. Las explosiones y los deslizamientos provocaron que se produjeran los llamados flujos piroclásticos. De los flancos del volcán descendieron nubes abrasadoras y muy densas de gases, cenizas y rocas incandescentes, que pueden descender de los volcanes a velocidades de cientos de kilómetros por hora y a temperaturas de cientos de grados centígrados.

Los flujos que alcanzaron las ciudades tiraron edificios abajo o se canalizaron por las calles, a gran velocidad. Estas nubes abrasadoras encontraron a los romanos refugiados en sus casas. Algunos murieron al instante, por las extremas temperaturas, mientras que otros fallecieron por asfixia.

En Herculano, cerca de la boca del Vesubio, los flujos piroclásticos carbonizaron las vigas de madera de los edificios, hicieron hervir los cerebros de sus habitantes y separaron la carne de los huesos. Muchos de ellos encontraron la muerte cuando se refugiaban cerca de los embarcaderos y esperaban la llegada de barcos de rescate.

Retrato de una pareja hallado en una casa de Pompeya

En Pompeya, a ocho kilómetros del Vesubio, el flujo letal fue más frío y lento: rondó los 60 kilómetros por hora y alcanzó temperaturas de 300º C. Esto provocó un efecto distinto al de Herculano. El calor mató al instante a las personas, pero en vez de carbonizarlos, asó la piel de su cuerpo y respetó sus ropas. Por efecto del calor extremo los músculos se quemaron y los cuerpos quedaron doblados, en posición pugilística.

El vulcanólogo Giuseppe Mastrolorenzo dirigió un estudio para investigar lo ocurrido y dijo: «(El calor) fue suficiente para matar a cientos de personas en una fracción de segundo». También explicó la causa de las extrañas posturas de las víctimas de Pompeya, que parecen congelados en pleno movimiento: «Las posturas contorsionadas no son efecto de una larga agonía, sino de un espasmo cadavérico, una consecuencia del choque de calor en los cuerpos».

El «jardín de los fugitivos», en Pompeya, donde quedaron los moldes de ceniza de algunas de las víctimas del Vesubio

Por la tarde del segundo día, la erupción finalizó. Las ciudades quedaron enterradas por una capa de cenizas grisáceas y blancas y una neblina que los rayos del sol apenas podían atravesar.

Pero las lluvias endurecieron las cenizas y crearon una sepultura que congeló en el tiempo a Pompeya y a sus habitantes. El agua permitió que se formaran moldes de personas, caballos y perros, y los edificios romanos quedaran preservados durante milenios. Aunque los cuerpos se descompusieron, las carcasas de ceniza todavía muestran expresiones faciales y víctimas que intentan cubrirse la boca en un esfuerzo por tomar el que sería su último aliento.

El Vesubio, uno de los volcanes más peligrosos

Casi 2.000 años después de aquellos terribles acontecimientos, el Vesubio sigue activo. De hecho, ha entrado en erupción 50 veces en los dos últimos milenios, la última ocasión en 1944, cuando una débil erupción hizo acumular medio metro de ceniza en algunas zonas. Hoy en día, los científicos lo consideran como uno de los volcanes más peligrosos del mundo, porque bajo sus faldas se apiña una población de tres millones de personas.

Los vulcanólogos analizan el suelo constantemente en busca de temblores y deformaciones que podrán alertarlos con semanas o meses de antelación de una futura erupción. Pero el día en que se produzca una erupción potente, el volcán solo necesitará horas para liberar todo su poder destructivo. Ese día ocurrirá una erupción explosiva de tipo pliniano, en honor al hombre que alertó por primera vez del poder destructivo del Vesubio.

 

4 junio 2018 at 2:24 pm Deja un comentario

Los descubrimientos científicos y filosóficos de Hipatia de Alejandría en un cómic

  • Jordi Bayarri amplía su colección sobre científicos con Hipatia. La verdad en las matemáticas
  • “Hemos querido centrarnos en el trabajo científico y filosófico de Hipatia”, asegura

Fragmento de la portada de ‘Hipatia. La verdad en las matemáticas’

Fuente: JESÚS JIMÉNEZ  |  RTVE.es
24 de mayo de 2018

Hace ya casi ocho años que Jordi Bayarri (Alboraya, 1972) inició su colección de cómics sobre científicos dirigida a los niños. Un proyecto muy especial que inició con Darwin y que, durante este tiempo, ha amplíado con Galileo, Newton, Marie Curie, Ramón y Cajal Aristóteles; a los que ahora se suma Hipatia. La verdad en las matemáticas, dedicada a la famosa científica y filósofa de Alejandría.

Bayarri destaca que: “Es una mujer científica de la que, a pesar de ser conocida, realmente se sabe poco. Es de dominio público su conflicto con la iglesia del siglo IV y su posterior asesinato a manos de una turba violenta, pero prácticamente nada de su trabajo científico o filosófico. En mi cómic he querido centrarme más en lo segundo porque creo que debe conocerse”.

“En este tebeo -continúa Bayarri-, como en todos los de la Colección Científicos, intento explicar como se forma un científico, la relevancia de sus investigaciones y su relación con la sociedad. En este caso, cuento la formación de Hipatia en la academia de Alejandría y su posterior actividad como matemática, como maestra y como filósofa neoplatónica poniendo sus conocimientos al servicio de si ciudad”.

Página de ‘Hipatia. La verdad en las matemáticas’

Los descubrimientos y el legado de Hipatia

En cuanto a losprincipales avances o descubrimientos de Hipatia, Jordi Bayarri destaca: “Aparte de su trabajo como maestra, formando y enseñando a los matemáticos y filósofos que le siguieron los pasos, lo más destacable es su tarea en los llamados “comentarios”, en los que se analizaban y mejoraban tratados matemáticos de la antigüedad, actualizándolos y asegurando su vigencia y su conservación para siglos venideros”.

En cuanto a su legado: “El principal legado es -como ya he dicho-  asegurar la conservación de muchos conceptos matemáticos que, de otra forma, se hubiesen perdido -comenta Bayarri-. Aunque en su época las mujeres podían desarrollar la misma actividad científica que los hombres (Hipatia no era la única mujer matemática o filósofa en Alejandría), durante la Edad Media esta tarea quedó reservada exclusivamente a hombres y hasta mediados del siglo XVII no empiezan a surgir nuevas figuras femeninas en este campo”.

Página de ‘Hipatia. La verdad en las matemáticas’

Casi ocho años de la ‘Colección Científicos’

Jordi lleva ya casi ocho años inmerso en este proyecto de la Colección Científicos, que compagina con otros. “Para mí ha sido espectacular. Llevo veinte años autoeditándome y hasta este proyecto no había recibido una respuesta tan favorable. Los incios, con Darwin, fuero algo tímidos pero en cuanto llegaron Galileo y Newton y la colección empezó a cobrar entidad, la reacción de los lectores aumentó exponencialmente”.

“Y con la edición de Marie Curie ya fue espectacular -añade-, es nuestro cómic más solicitado. Mis objetivos de crear una serie de cómics que vaya creciendo y sumando lectores con cada nuevo volumen, están más que cubiertos. Personalmente, y aún sin tener en cuenta que se trata de cómics autoeditados y no cuento con el respaldo de ninguna gran editorial, creo que es todo un éxito haber conseguido montar un proyecto así y haber vendido casi 20000 ejemplares“.

Página de ‘Hipatia. La verdad en las matemáticas’

Durante estos años, Jordi Bayarri siempre ha contado con el mismo equipo, el estupendo colorista Dani Seijas, y Tayra Lanuza, doctora en historia de la ciencia e investigadora en Herzog August Bibliothek Wolfenbüttel (Alemania)

“Como es habitual -asegura Bayarri-, Tayra Lanuzase encarga de la documentación y la supervisión de los contenidos históricos y científicos del cómic. En casos como el de Hipatia, nos encontramos con personajes cuya historia y actividad se ha visto manipulada, bien para encumbrarla, bien para denostarla, durante literalmente siglos. Es por esto que ponemos especial atención en consultar los manuales y a los expertos más solventes, para no caer en la leyenda o la falacia y poder explicar los hechos más reales posibles. Como especialista en Historia de la CIencia, Tayra se preocupa mucho de contrastar toda la información antes de trasladármela a mí y luego supervisa lo que yo escribo en el tebeo para asegurarse de que no me invento nada”.

Boceto de una página de ‘Hipatia. La verdad en las matemáticas’

Jordi asegura que hacer tebeos para niños no es nada fácil: “Yo vengo de hacer muchos tebeos para adultos y, aunque tenía más o menos claro en mi mente cómo quería que fueran mis tebeos para chavales, hasta que no me puse a ello no descubrí lo complicado que es. Los niños son lectores implacables y debes asegurarte de que mantienes su interés en todo momento. A lo largo de la colección creo que he ido afinando la forma de contar las cosas de forma que sea siempre entretenido”.

“El dibujo -continúa Jordi- también lo he ido depurando, ya que es un estilo muy diferente al que uso habitualmente, pero he conseguido que tenga su propia entidad. Sobre todo en los últimos cómics, el excelente color de Dani Seijas ha hecho que lo tebeos tengan un aspecto aún mejor”.

La Colección Científicos

El futuro de la colección

Sobre el papel que pueden tener los cómics en los colegios, Jordi opina que: “Los tebeos en los colegios tienen un campo inmenso en el que expandirse. Los cómics pueden ser todo lo que los profesores quieren que sea: lectura de apoyo, material didáctico, etc. Solo tienen que incorporarlos a sus clases y comprobar lo útiles que les pueden ser. El tebeo es un lenguaje naturalmente dotado para la divulgación, no hay que hacer nada raro para hacer un tebeo educativo, en un recurso del que se puede sacar mucho provecho si se quiere. Faltaría, eso sí, que los responsables de los contenidos y soportes seleccionados en los planes de estudios se decantaran por el cómic para que su uso en las clases no fuera solo una elección particular de los profesores”.

Sobre el siguiente volumen de la colección científicos, Jordi nos avanza que: “El próximo cómic, en el que ya estamos trabajando en la documentación, será sobre Einstein. Espero tenerlo listo entre el fin del verano y navidades”.

No es el único proyecto del dibujante. “Aparte del próximo volumen de la Colección Científicos, estoy trabajando en el capítulo 10 de Entre Tinieblas, mi serie de fantasía y en el cuarto de Crónicas de un Calzador de Mesas, que de momento se publica exclusivamente en internet pero pronto quiero recopilarlo en papel. Pronto también va a salir a la venta Viajero, un pequeño tebeo de viajes donde recopilo mis últimas excursiones por el mundo“.

Portada de ‘Hipatia. La verdad en las matemáticas’

 

24 mayo 2018 at 10:47 pm 2 comentarios

Encuentran huellas del Imperio Romano en el hielo de Groenlandia

Investigadores han investigado las trazas de plomo enterradas allí y producidas por la minería europea, entre los años 1.100 a.C. y 800 d.C

Monedas romanas de plata. Los niveles de plomo en el hielo son un indicador de actividad económica, porque este se liberaba al extraer plata – WIKIMEDIA

Fuente: G. L. S. – Madrid  |  ABC Ciencia
16 de mayo de 2018

Hoy sabemos que los efectos de la actividad humana son globales. El plástico se extiende como una plaga por los océanos del planeta y hace años que se detectaron peligrosos contaminantes, como insecticidas (DDT) y otros compuestos (PCBs) acumulados en lugares alejados y aparentemente vírgenes, como los hielos de Groenlandia.

Recientemente, un equipo internacional de investigadores ha publicado un artículo en «Proceedings of the national Academy of Sciences» (PNAS) donde ha constatado que este no es un fenómeno reciente. Los científicos han encontrado trazas de plomo que fueron extraídas entre los años 1.100 a.C. y 800 d.C., por ejemplo en minas de la Antigua Grecia y del Imperio Romano, en testigos de hielo de Groenlandia. Las mediciones les han permiten asociar sucesos históricos con la actividad económica y minera de cada momento.

«Hemos descubierto que la polución de plomo en Groenlandia permite reconstruir muy de cerca epidemias, guerras, momentos de inestabilidad social y expansiones imperiales durante la antigüedad en Europa», ha explicado en un comunicado Joe McConnell, el director del estudio e investigador en el Instituto de Investigación del Desierto (EE.UU.).

Trabajos con testigos de hielo para analizar la concentración de plomo y otros compuestos – Instituto de Investigación del Desierto

Las minas y la fundición de minerales fueron una parte clave del desarrollo económico de las antiguas civilizaciones en Europa. Dichos trabajos liberaron a la atmósfera cantidades notables de residuos que primero quedaron suspendidos y que luego fueron transportados por los vientos hasta lejanas regiones. Una parte de estos restos cayó con la nieve en Groenlandia, a miles de kilómetros de distancia del continente, y fue quedando enterrada en el hielo.

La huella de la riqueza y del poder

La concentración de estas trazas de plomo en cada momento histórico, asociada con una profundidad concreta en los testigos de hielo, es una vía para reconstruir ya no solo la actividad minera del pasado, sino también el esplendor económico, en general.

«Muchas de las emisiones de ese periodo fueron resultado de la minería y de la fundición de minerales de plomo y plata, así que estas emisiones pueden verse como un indicativo de la actividad económica global», ha dicho McConell.

La causa de esta relación tan directa entre plomo y plata está en que el lucrativo metal se extraía de la fundición en hornos de plomo argentífero, en el que ambos elementos estaban mezclados, a través de un proceso conocido como copelación.

En azul, minas de plata romanas. En negro, el lugar donde se extrajeron las muestras de hielo – Instituto de Investigación del Desierto

No es la primera vez que los científicos encuentran esta huellas del plomo en el hielo. Pero en esta ocasión, los investigadores han pasado de las 18 mediciones que se hicieron en una primera ocasión, en los años 90, a un estudio elaborado con 21.000 mediciones de los niveles de plomo y de otros compuestos químicos.

Guerras y epidemias, grabadas en el hielo

Gracias a la detallada cronología grabada en el hielo, los investigadores han podido vincular la polución con aquellos eventos históricos relevantes, como guerras o epidemias, que tuvieron repercusión sobre la actividad minera. Al igual que hoy las crisis económicas provocan caídas en las emisiones de CO2, en la antigüedad era la minería la que se resentía.

Los resultados han mostrado que las emisiones de plomo comenzaron en el 900 antes de Cristo, en el momento en que los fenicios expandieron sus rutas comerciales y fundaron factorías por el Mediterráneo occidental. La polución aumentó cuando los cartagineses y los romanos comenzaron a extraer mayores cantidades de plata en la Península Ibérica, y alcanzaron un máximo con la fundación del Imperio Romano.

Por ejemplo, en Carthago Nova fueron claves los yacimientos de plomo argentífero en los que trabajaban 40.000 obreros, en una extensión de varios kilómetros cuadrados. El geógrafo griego Estrabón en su obra «Geografía» describe –gracias al testimonio de Polibio– cómo se extraía este plomo y el enorme rendimiento, 25.000 dracmas, que generaba cada día en beneficios. Eso sí, las condiciones en las que trabajaban los mineros eran penosas y sus turnos maratonianos.

Y no solo de plata y plomo vivían los romanos. Por ejemplo, en el noroeste de la Hispania F.J Sánchez Palencia calcula que los romanos obtuvieron 230.000 kilogramos de oro desde el siglo I hasta el III d.C. solo en esta región.

El auge de Roma, y de la polución de plomo

Las mediciones de los niveles de plomo en el hielo son tan precisas que les han permitido a los autores afirmar que el mayor momento de producción de plomo coincidió con el esplendor del Imperio Romano, durante los siglos I y II después de Cristo, en un momento de gran prosperidad económica conocido como Pax Romana. Por entonces, los niveles de plomo producidos eran cuatro veces superiores a los alcanzados durante las últimas décadas de la República, lo que sugiere, tal como ha explicado Andrew Wilson, coautor de la investigación, que había: «Un notable crecimiento económico durante el mandato imperial».

De la misma forma, las emisiones de plomo alcanzaron un mínimo histórico durante los últimos 80 años de Roma, coincidiendo con la llamada «crisis de la República».

Además, los análisis han mostrado que las emisiones de plomo subieron y bajaron en consonancia con guerras y situaciones de inestabilidad política, particularmente durante la República. Además, cayeron en picado probablemente con motivo de dos grandes epidemias ocurridas en el siglo II y III d.C.. Se trata, en concreto, de las epidemias de Antonino (viruela) y Cipriano (viruela, filovirus o quizás gripe).

«La gran plaga de Antonino golpeó al Imperio Romano en el año 165 d.C. y duró 15 años», ha dicho Wilson. «Los altos niveles de emisiones de plomo alcanzados con la Pax Romana acabaron justo en ese momento, y no se recuperaron hasta los comienzos de la Edad Media, unos 500 años más tarde».

Además de las epidemias y de la decadencia política y económica, ocurrió un proceso de decadencia de las minas. De hecho, a partir del siglo III los principales yacimientos romanos fueron agotándose.

Esta investigación ha sido realizada por arqueólogos, economistas históricos, científicos atmosféricos y expertos en testigos de hielo. Entre todos ellos hay personal de la Universidad de Oxford (Reino Unido), el Instituto de Investigación del Desierto (EE.UU.), la Universidad de Copenhague (Dinamarca) y del Instituto Noruego para Investigación del Aire.

 

16 mayo 2018 at 11:02 pm Deja un comentario

Entradas antiguas


Follow La túnica de Neso on WordPress.com
logoblog2.gif
Licencia de Creative Commons
Este blog está bajo una licencia de Creative Commons.

Twitter

Reunificación de los Mármoles del Partenón

"Hacemos un llamamiento a todos aquellos que en el mundo creen en los valores e ideas que surgieron a los pies de la Acrópolis a fin de unir nuestros esfuerzos para traer a casa los Mármoles del Partenón". Antonis Samaras, Ministro de Cultura de Grecia

Tempestas

CALENDARIO

julio 2018
L M X J V S D
« Jun    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  

Archivos

Inscriptio electronica

Amici Chironis

Apasionados del mundo clásico

Suscríbete a esta fuente