Posts filed under ‘exposiciones’

El Coliseo de Roma inaugura una exposición sobre su historia

El icono de la capital italiana es uno de los monumentos más visitados del mundo. Una nueva exposición muestra hasta el próximo año el papel que ha tenido a lo largo de su historia

Coliseo romano. Recientemente el anfiteatro más afamado del mundo ha pasado a formar parte del nuevo Parque Arqueológico del Coliseo, el más grande del mundo. Este también comprende otros edificios como el Foro, los históricos edificios del Palatino, el antiguo palacio levantado por Nerón: el Domus Aurea, el parque Colle Oppio y el Circo Máximo. Foto: Gtres

Fuente: LAURA FERNÁNDEZ NATIONAL GEOGRAPHIC
21 de marzo de 2017

Los interiores del imponente Coliseo, el anfiteatro romano más afamado del mundo, evocan a una época donde el suelo estaba cubierto de arena y donde las luchas de los gladiadores eran el entretenimiento favorito de la población. Imágenes difundidas por el cine, criticadas por algunas imprecisiones, que han hecho que una de las fotografías más repetidas de aquellos que lo visitan sea el brazo alzado con el puño cerrado y el pulgar indicando al suelo. No es complicado imaginarse aquellas gradas, hoy desérticas, repletas de asistentes. Ni al César en el palco presidencial disfrutando del espectáculo con su corona de laurel y su vaso de vino. Y es que, por así decirlo, aquellas luchas eran para los romanos el equivalente al fútbol en nuestro días. Aunque el recinto no sólo fue utilizado para los combates, sino que en él también se organizaban peleas de leones, espectáculos de saltimbanquis o ejecuciones a condenados, entre otros evento.

EInteriores del Coliseo. El Coliseo romano es visitado anualmente por más de seis millones de turistas cuya imagen del lugar la asocian con la lucha de los gladiadores. La exposición Coliseo. Un icono, trata de mostrar las diferentes épocas por las que ha pasado el anfiteatro y sus diferentes usos. Foto: Gtres

La nueva exposición Coliseo. Un icono, abierta al público desde el 8 de marzo y disponible hasta el mes de enero de 2018, repasa la historia del emblema de la Roma imperial para desvelar algunos de sus secretos mejor guardados. Desde su construcción, en el siglo I d.C, este el anfiteatro ha estado asociado al esplendor que le otorgaron los diferentes césares de la ciudad como centro de ocio y divertimento para la población, a pesar de las aberraciones que se han vivido en sus interiores en contra de los derechos humanos. Fue la época que marcó su historia, aunque no es la única.

¿Qué fue de él durante la Edad Media?

Piezas de la exposición. Bajo el nombre de Coliseo. Un icono, el anfiteatro Flavio expone algunas de las reliquias que fueron encontradas durante las excavaciones y que corresponden a los diferentes periodos de su historia. Foto: Coop Culture

Una parte de la exposición se centra en esclarecer el papel que tuvo el monumento tras el cese de las luchas de gladiadores. Algunos restos óseos, enseres y materiales encontrados enterrados en sus bajos han llevado a los arqueólogos a creer que, tras la caída del Imperio romano, el anfiteatro pudo haber sido utilizado como residencia, pues se encontraron restos de viviendas; un centro comercial, debido al hallazgo de numerosas monedas y restos de animales que podrían proceder de carnicerías; religioso, donde se levantaron ermitas; e incluso un hospital.

En los años que le prosiguieron, durante el Renacimiento, las ruinas llamaron la atención de arquitectos y artistas que se acercaban hasta él para inspirarse. Era la parada más ovacionada del “Gran Tour” que muchos poetas, pintores y escritores realizaron por Europa y cuya admiración dejaron por escrito en numerosas obras. Algunos de ellos fueron Charles Dickens, Goethe y Mark Twain, quienes elevaron el interés del público por conocerlo. Su resurgir hizo que Mussolini lo adquiriese como símbolo de poder, mientras que en los años posteriores a la guerra se convirtió en el escenario de numerosas películas de la época, lo que propició que el público pudiera hacerse una imagen de su función original y de su significado en los primeros años de su existencia.

Alrededores del Coliseo. El Coliseo romano está situado en el centro de la ciudad de Roma, junto otros monumentos emblemáticos como el Arco de Constantino o el Foro. Foto: Gtres

Estas etapas están perfectamente representadas en la exposición Coliseo. Un icono, ubicada en el propio monumento y que muestra cómo lucía el anfiteatro Flavio en los diferentes años, los objetos que fueron encontrados durante las excavaciones, así como sus usos. Lo que no ha cambiado a lo largo de este tiempo es que continúa siendo el centro de atención de la ciudad y, como el propio nombre de la exposición indica, un icono de Italia que cada año es visitado por más de seis millones de turistas.

Subterráneos del Coliseo. En los bajos del Coliseo se encontraron en su día numerosos utensilios, monedas, diferentes materiales y enseres que han hecho que los arqueólogos confirmasen la existencia de viviendas, comercios, centros religiosos y hasta un hospital. Foto: Coop Culture

Guardar

21 marzo 2017 at 9:51 pm 1 comentario

Un paseo por 150 años de historia

El Arqueológico Nacional cumple hoy siglo y medio de existencia. El real decreto que creó el centro originó la red de museos públicos españoles

Imagen del patio romano del Museo Arqueológico Nacional tomada desde la pasarela de la sección de numismática la pasada semana. Carlos Rosillo

Fuente: RUT DE LAS HERAS BRETÍN > Madrid  |  EL PAÍS
20 de marzo de 2017

No había luz. Las monedas más valiosas, sobre todo las de oro, se seleccionaron bajo los focos de unas linternas. Funcionarios del Gobierno de la República se personaron en el Museo Arqueológico Nacional (MAN) el 4 de noviembre de 1936 para llevarse parte de sus tesoros, pero al conservador del gabinete numismático, Felipe Mateu y Llopis, no le pareció una buena idea, pensaba que allí estarían a buen recaudo. La falta de iluminación le ayudó a usar diversas triquiñuelas para esconder algunas monedas y para hacer que confundieran la plata con el oro. Aún así, tuvo que vivir el horror de ver cómo muchas fueron volcadas en distintos sacos, incluso en las gorras de los guardias. Al mezclarse perdieron su identificación individual. Dos cajas salieron del MAN, junto con los bienes de la Biblioteca Nacional y del Museo del Prado, hacia Valencia, siguiendo al Gobierno republicano. La de las monedas nunca regresó. Doce días después, a las 19,40 del 16 de noviembre de 1936, 25 bombas incendiarias cayeron sobre el edificio de la Biblioteca y del Arqueológico. El museo estaba a punto de cumplir siete décadas y, sin duda, el desastre de la guerra ha sido uno de los hitos de sus 150 años de historia. Pero no el único.

Este lunes se cumple siglo y medio desde que la reina Isabel II firmara el Real Decreto de creación del MAN, el 20 de marzo de 1867. Una ley de gran trascendencia en la historia de la museología española, ya que no solo afectó a la creación de esta institución, es el germen de la red de museos públicos. El último artículo de esa norma añadía que para “atender” a todos estos centros se crearía una sección de anticuarios, dentro del cuerpo de archiveros y bibliotecarios del Estado que ya existía. Es el origen de los conservadores de museos que hoy los “atienden”. En 1901, pasarán a llamarse arqueólogos, y es que el término arqueológico no era tan común como lo es actualmente. Era una modernez. De hecho, el real decreto habla de crear un museo central de antigüedades que tenga lo mejor del patrimonio y extender esa red de museos locales a cada pueblo o ciudad con bienes importantes. Así, se van constituyendo los museos provinciales sin mucho orden ni concierto. Andrés Carretero, director del MAN desde 2010 y conservador de museos desde hace más de 30 años, hace hincapié en algo que no es un pequeño detalle: “El que se promoviera la creación, no quiere decir que se les dotara económicamente”. De esos polvos, estos lodos.

EL FUTURO DE LA DOMUS AUREA

La Domus Aurea reabrió a los visitantes hace poco más de dos años. Y ahora ha incorporado también las gafas de realidad virtual. Pero mucho queda por hacer, relata D’Alessio.

“Ante todo, tenemos que terminar las intervenciones de restauración estructural y apuntalamiento. Pero van por el buen camino, ya está realizado entre el 70 y el 80% del trabajo”, afirma el arqueólogo y responsable científico del monumento.

Mientras se refuerza por dentro, la Domus Aurea necesita también liberarse del peso que la oprime. Tras ser enterrada bajo las termas de Trajano, ahora la casa de Nerón carga en sus hombros con Colle Oppio, la colina que se alza sobre sus techos. De ahí que parte del proyecto consista en aliviar en un 70% ese peso. ¿Cómo? Sustituyendo el parque y sus árboles por un jardín ligero, mucho más llevadero para la Domus, y capaz además de controlar el flujo de agua y evitar las infiltraciones actuales. “Es un área que mide como unos tres campos de fútbol”, explica D’Alessio.

El espacio ha sido dividido en 22 porciones. Una ya ha sido completada, y en una segunda se está trabajando. Los 13 millones concedidos por el Ministerio de los Bienes Culturales han permitido poner en marcha la sustitucion de ocho porciones más. La otra mitad depende de que el proyecto reciba más fondos, hasta el total de 31 millones necesario para terminar las obras. D’Alessio cruza los dedos para que en “cinco o seis años” la intervención se haya completado.

A partir de ahí, una vez derrotadas las infiltraciones y estabilizado el clima dentro de la propia Domus Aurea, se podrá empezar una tercera fase, quizás la más interesante para los visitantes: restaurar todos los frescos, estucos y decoraciones que todavía acoge la residencia de Nerón y tratar de rescatar su brillo. Lo que D’Alessio considera en cambio prácticamente imposible es conseguir que la luz natural vuelva a entrar en el monumento. Por lo menos, para eso está la realidad virtual.

HACIA EL FUTURO

Que el MAN tenga estatus de organismo autónomo, del que gozan la Biblioteca Nacional y el Museo del Prado, empieza a ser más que necesario. Es un museo que gestiona medio millón de visitantes anuales y 1.250.000 piezas (el Prado no llega a las 25.000). El Partido Popular incluyó esta medida en su programa electoral y el ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, se ha mostrado favorable a trabajar por esta nueva condición. Al director del MAN, Andrés Carretero, le consta que así se está haciendo en una fase muy previa y espera conseguir en esta legislatura el decreto inicial. Es un plan a largo plazo, hay que condicionar administrativamente a la institución y establecer los mecanismos de control.

“Esa gestión autónoma es vital”, dice el director, “para el patrocinio de actividades, para participar en proyectos de investigación”, añade. El imposibilitar esto es faltar a las funciones básicas de los museos: investigación, conservación, documentación y difusión.

 

Pero no solo entre polvo y barro vive el patrimonio arqueológico. Piedras más o menos preciosas, vidrio, metales más o menos nobles, aleaciones, madera, fibras textiles, materiales orgánicos… han construido la historia de la humanidad y el MAN hace un buen repaso de ella. Recorrer el museo es pasear por la historia, sobre todo la española, con piezas que no tienen parangón en otros museos de más relevancia internacional. En el Británico no se puede encontrar la colección de damas ibéricas del Arqueológico de Madrid, con la de Elche como joya de la corona; ni las coronas con joyas —sin metáfora que valga— del tesoro visigodo de Guarrazar.

El Arqueológico ha logrado ser doblemente histórico y eso se debe tanto a sus fondos como a las vicisitudes por las que ha pasado en sus 150 años. Él mismo es un reflejo de la arqueología española, y los que la ejercen se encuentran más en bibliotecas, universidades y museos que buscando arcas perdidas, látigo en ristre, a lo Indiana Jones. El real decreto de 1867, con la creación del cuerpo de anticuarios, proporcionó una unidad de trabajo. Por primera vez se normalizan las funciones de los departamentos de los museos y se habla de la redacción de fichas de inventario. Se crean unas pautas para que se trabaje de la misma manera en el MAN, o en el arqueológico de Tarragona o Córdoba, por ejemplo. A siglo y medio de distancia con el sistema de documentación y gestión museográfica (DOMUS) que se utiliza hoy, pero en el fondo, los mismos mimbres.

Patio romano del Museo Arqueológico Nacional en una imagen de 1917. MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL

No todo van a ser similitudes, solo hay que echar un vistazo a una de las primeras imágenes que se conserva del personal de museo: unos cuantos hombres con sus chisteras, levitas oscuras y bigotes del siglo XIX frente a la mayoría de mujeres que trabajan hoy en el MAN (la paradoja de las siglas). Mayoría también son las jefas de los distintos departamentos. La legislación en cuanto al patrimonio ha seguido el curso del siglo XX, con hitos que coinciden con fechas históricas en otras materias. Así, los sesenta fueron una revolución. En 1968 se crea el Patronato Nacional de Museos que era un organismo que reunía a todos los museos dotándoles de agilidad en la gestión ya que ya no dependía cada uno de su Ayuntamiento o Diputación. Pero eso quedó revertido en los ochenta con la transferencia de competencias en materia de arqueología y de museos a las Comunidades Autónomas. Ese es el estado actual, por tanto lo que se encuentra en las diversas excavaciones va al museo de la región donde esté situado el yacimiento.

Las celebraciones del sesquicentenario quieren ser una conmemoración conjunta. Para ello esta semana tendrá lugar un congreso sobre la historia de la arqueología; en otoño se inaugurará El poder del pasado. 150 años de arqueología en España, donde se expondrán las mejores piezas del patrimonio arqueológico español, procedentes de 63 museos, entre otras: el Tesoro del Carambolo, del Museo Arqueológico de Sevilla. También se tiene prevista una publicación única que reunirá la historia de todos los museos arqueológicos del país, y que quedará como referencia quién sabe si para otro siglo y medio más.

LOS EDIFICIOS: 150 AÑOS EN SEIS FECHAS CLAVE

21 de abril de 1866, la reina Isabel II coloca la primera piedra del que sería el Palacio de Biblioteca y Museos Nacionales, actual edificio de la Biblioteca Nacional y del Arqueológico, cuyas fachadas dan al madrileño Paseo de Recoletos y a la calle de Serrano, respectivamente.

20 de marzo de 1867. Real Decreto fundacional del MAN, del cuerpo de anticuarios y de la red pública de museos de antigüedades.

9 de julio de 1871. Inauguración en el Casino de la Reina (junto a la actual glorieta de Embajadores).

5 de julio 1895. Apertura de las sede actual del museo, aunque el personal y las colecciones se habían trasladado dos años antes.

De 1936 a 1951 (Guerra Civil y posguerra). El edificio protegió los fondos del propio museo como los de la iglesia de San Francisco el Grande, entre otros. Después de la contienda no se pudieron abrir todas las instalaciones hasta 1951. Mientras, se realizó una selección de las piezas más importantes y se expusieron en lo que se conoció como el museo breve.

1 de abril de 2014. Reapertura tras seis años de reforma del interior del inmueble para adaptarse a las necesidades museológicas actuales. El montaje, que databa de la década de los setenta, se había quedado obsoleto para el siglo XXI. El museo solo estuvo totalmente cerrado los dos últimos años de obras.

 

20 marzo 2017 at 2:26 pm Deja un comentario

El Coliseo de Roma cuenta su increíble historia en una muestra

Con una muestra que incluye maquetas, mármoles, fotografías y filmes, el Coliseo cuenta su propia increíble y milenaria historia como icono de Roma.

Exterior del Coliseo romano, en el centro de la capital italiana, el 29 de diciembre de 2016

Fuente: KELLY VELASQUEZ – AFP  |  YAHOO Noticias
6 de marzo de 2017

La exposición, que abrirá las puertas al público el 8 de marzo, fue montada en el segundo piso del célebre anfiteatro romano, construido en el siglo I D.C., y que es uno de los monumentos más visitados y sugerentes del mundo.

Ubicado en pleno centro de Roma, el imponente edificio, con ochenta filas de gradas y una arena para la lucha de gladiadores, tuvo un pasado glorioso por casi 500 años, para ser luego olvidado en la Edad Media y apreciado durante el Renacimiento, cuando era meta privilegiada de poetas, pintores y soñadores, para pasar a ser icono del cine en el siglo XX.

“Ha tenido la capacidad de vestirse con trajes diferentes a través de su larga historia”, reconoce a la prensa el arquitecto Francesco Prosperetti, superintendente especial para el Coliseo.

“Fue un lugar del que sustraían y extraían indiscriminadamente todo tipo de materiales. Fue fortaleza, cantera y hasta hospital en el siglo XVI, quedan en las gradas marcas de los escudos de las familias nobles”, resume la arqueóloga Rosella Rea, entre las mayores expertas en el Coliseo.

“De todo ello han quedado huellas”, recalca Rea, quien contó que familias enteras residieron en su interior y que llegó a tener tiendas, carnicerías y en el siglo XVII los botánicos descubrieron que contaban con un huerto botánico con plantas exóticas.

Emblema de la gloria y los dolores de Roma

Para ilustrar la extensa vida de ese gigante “mamotreto”, como lo llamó Rea, que representa mejor que ninguno gloria y dolores de la Ciudad Eterna, los organizadores de la exposición decidieron en forma didáctica iniciar el recorrido con la espectacular maqueta realizada por Carlo Lucangeli entre 1790 y 1812, con capiteles, figuritas en bronce y carruajes en hueso.

Para estudiantes, artistas, intelectuales, sobre todo del norte de Europa, por siglos fue obligatorio para completar su formación una visita al monumento.

Muchos de ellos dejaron pinturas, poemas, libros y ensayos que se inspiran al mayor ejemplo de la arquitectura romana y que ahora son mencionados en la exposición.

Copias de bocetos, planos, borradores de artistas como Pieter Brueghel el viejo, Giuliano da Sangallo, Andrea Palladio, Diego Velázquez, son expuestos.

“Errando me quedé una noche en el claro de luna del Coliseo”, reza un escrito sobre un muro del poeta inglés Lord Byron al contemplar la grandiosa vista del monumento.

Dividida en 12 secciones, la muestra cuenta también la transformación del Coliseo con el nacimiento de la arqueología en el siglo XIX, las primeras investigaciones sistemáticas, los objetos y piezas que quedaron enterrados, entre ellos el descubrimiento de la lápida ‘Lampadius’, también expuesta.

El símbolo de un imperio, “donde los leones no se comían a los cristianos”, recuerda la curadora Serena Romano, sirvió para forjar el mito del martirio de los cristianos, alimentado siglos después por el cine, en particular por Hollywood.

Un ciclo de filmes en la Casa del Cine de Roma completará la muestra e incluye el colosal ‘Quo Vadis’, realizado en Italia nada menos que en 1913.

“Lo que queremos es que el Coliseo deje de ser una especie de isla para el tráfico romano”, se lamenta Prosperetti, que aspira a administrar el enorme flujo de turistas.

Una advertencia para el ministerio de Cultura, que lanzó este mes un concurso internacional para seleccionar al nuevo director del área arqueológica del Coliseo para los próximo cuatro años.

Este reto marcará la historia del monumento en el siglo XXI.

 

7 marzo 2017 at 12:28 am Deja un comentario

La ‘mini Troya’ íbera de Lleida

El yacimiento de Els Vilars d’Arbeca era una fortaleza única hace 2.800 años, con murallas de hasta nueve metros de alto y seis de ancho

els_vilars

Imagen digital de la fortaleza de Els Vilars. / JOSEP RAMON CASALS

Fuente: VANESSA GRAELL > Barcelona  |  EL MUNDO
13 de febrero de 2017

No fue un mito, aunque sigue siendo un misterio para los arqueólogos. La fortaleza de Els Vilars d’Arbeca (Lleida), construida hace 2.800 años, era tan inexpugnable como la Troya de Homero y es un yacimiento íbero único al norte del Ebro. Con murallas de seis metros de ancho y hasta nueve de altura y un foso de agua que podría ser doble, la fortaleza de Els Vilars fue un insólito reducto defensivo y de poder en el campo de Lleida, habitado durante cinco siglos y posteriormente abandonado. Las excavaciones arqueológicas han descubierto algunos extraños rituales que no se han conocido en ningún otro asentamiento íbero, como el entierro de un feto de caballo bajo el pavimento de la casa. En la cultura íbera (así llamaron los griegos a los habitantes del Levante y el sur de la península, custodios de unas tradiciones ancestrales distintas a las del interior), el caballo era un animal primordial, sinónimo de aristocracia y acompañante al más allá.

els_vilars2

Fotografía aérea del yacimiento de Els Vilars.

El descubrimiento de esta fortaleza, en 1975, empieza con una caja de zapatos. Todos los payeses de la zona sabían que en Arbeca había unas piedras extrañas, del pasado, con las que sus tractores solían encallar y les dificultaban el cultivo. Los niños solían jugar ahí y los cazadores iban en busca de conejos. «Un día, un vecino de Arbeca que entonces hacía el servicio militar en Tarragona se presentó en la clase de arqueología ibérica que impartía en el museo con una caja de zapatos llena de restos de cerámica», recuerda Emili Junyent, que entonces estaba acabando su tesis doctoral (hoy dirige el Grup d’Investigació Prehistòrica de la Universitat de Lleida). Pero la falta de recursos impidió que en los 70 se iniciara la excavación. Habría que esperar 10 años. En 1985 por fin se autorizó una intervención de urgencia. «La Generalitat era consciente de que se estaban destruyendo las ruinas e hicimos una intervención que, en principio, iba a durar un par de años. Parecía que estaba todo arrasado», recuerda Junyent. Y aunque las primeras excavaciones fueron decepcionantes, gracias a las indicaciones de un payés apareció la muralla. Así empezó la historia de una campaña arqueológica de 30 años que ha descubierto un inusual poblado, construido en el siglo VIIIa.C. y que ahora se muestra en el Museu d’Arqueologia con la exposición La fortalesa dels Vilars d’Arbeca, que se puede ver hasta el 30 de abril.

Entre las llanuras y los campos de Lleida, Els Vilars emerge como una ruina circular con las calles perfectamente delimitadas y, en el centro, una plaza con un pozo/cisterna (un elemento clave para subsistir en caso de sequía o de asedio). El origen del poblado se remonta a la primera Edad de Hierro y en los cinco siglos que estuvo habitado su urbanismo evolucionó, aunque siempre en anillos concéntricos. Al principio, toda la fortaleza estaba rodeada por un chevaux-de-frise, un círculo de piedras en vertical, de un metro, cual estacas, para impedir cualquier asalto por sorpresa. «Es un sistema de defensa desmesurado para un poblado ya amuralldo. Además, el chevaux-de-frise fue habitual en la Europa central o en la Hispania céltica, pero no en el mundo íbero. Es una idea muy antigua, que ya aparecía en La Ilíada, pero en el mundo íbero no se conocía», explica Junyent. Y sigue con las comparaciones homéricas. «Troya no necesitaba defensas. Sus murallas eran inexpugnables. En cambio, el campamento aqueo sí estaba rodeado por un foso y una estacada. Las fortalezas sólo podían tomarse por una treta, por una traición o por un largo sitio».

els_vilars3

Reconstrucción virtual del interior del poblado.

A pesar de la magna fortificación de Els Vilars, el poblado era un núcleo pequeño, con 150-170 habitantes. «El 80%de la superficie construida la ocupaban las defensas. Existe una desproporción inmensa con el espacio habitado. Lo que demuestra que era una arquitectura del poder y de la ostentación: todo está teatralizado. El poblado era la residencia del jefe de algún linaje en una sociedad cada vez más compleja La fortaleza tiene una dimensión ideológica, es un elemento identitario y cohesionador del grupo», cuenta el historiador.

«Hay un millar de yacimientos íberos en Cataluña, pero ninguno como éste. Entre los siglos VIII y IVa.C. el territorio estaba fragmentado en pequeñas unidades políticas. A partir del siglo Va.C. se fueron descomponiendo para crear poblaciones más grandes, siendo Iltirta (Lleida) la más grande, con 170.000 habitantes y 9.500 kilómetros cuadrados de extensión», apunta Junyent. Ya en el siglo III a.C. los íberos se verían envueltos en las Guerras Púnicas que enfrentaron a las dos potencias del Mediterráneo, Roma y Cartago.

Vino, caballos y rituales

En Els Vilars se bebía vino, se comían cereales (principalmente trigo) y viandas (desde cabras y ovejas hasta cerdos y vacuno), sin contar las piezas de la caza. Fundada en el siglo VIII a.C., antes de que los griegos llegaran a Empúries (575 a. C.), esta fortaleza presenta el urbanismo típico de la cultura íbera :un poblado circular con el epicentro en una plaza. Y un pozo/cisterna es el núcleo de la población, con calles estrechas en anillos concéntricos, de apenas 1,7 metros y con incipientes aceras.

Esta comunidad de agricultores llegó a desarrollar una tecnología hidráulica y metalúrgica, con hornos y molinos rotatorios. Pero además, también fue un pueblo dedicado a la cría de caballos. Y aquí aparece uno de los rituales más insólitos:se han encontrado fetos de caballo enterrados bajo las casas. En una costumbre extendida, los nonatos (ya fuese por nacer muertos o abortos) se enterraban bajo el perímetro de la casa, no en la necrópolis. «Obedecía algún tipo de práctica religiosa. Pero no se conoce ningún otro lugar en que se hiciera con los caballos: le daban el mismo trato que a los bebés humanos. Es un ritual dirigido a alguna divinidad relacionada con la fecundidad o la protección», apunta Emili Junyent.

 

15 febrero 2017 at 2:23 pm Deja un comentario

Los últimos romanos que resistieron en el Montgó

  • El fortín de la Penya de l’Àguila, en Dénia, acogió a los últimos soldados de Sertorio que perdieron la cruel guerra civil frente a Pompeyo y que probablemente se vieron abocados a un trágico destino
  • El Museo de Xàbia ha albergado ahora una exposición que muestra la vida militar y cotidiana de aquellos legionarios
  • La Universidad mantiene que este yacimiento constituía junto a otros ubicados en Moraira, Calp, Altea y Benidorm una línea de defensa de la costa

portada-1

Fuente: La Marina Plaza   12/02/2017
Fotografías: Ximo Bolufer, Museo Soler Blasco, Universidad de Alicante, MARQ

mapaEntre las virulentas guerras civiles que asolaron durante décadas la República Romana, una de las más desgarradas fue la que enfrentó a Sertorio con la facción más conservadora del Senado liderada por Sila. En el año 83 a.C., Sertorio, un caudillo de gran carisma, huyó de Italia y acabó por trasladar el escenario bélico a Hispania, donde aliado con las tribus locales resistió durante una década a los mejores ejércitos del mundo enviados por Roma y liderados, a partir del 77 a.C, por el gran Pompeyo.  La guerra finalizó en 72 a.C. con el asesinato a traición de Sertorio a mano de un lugarteniente.

Durante aquel conflicto hoy casi mítico, la costa de las actuales comarcas de la Marina jugaron un rol fundamental. Ante el difícil tránsito por tierra, este litoral ofrecía grandes ventajas para la navegación y de hecho uno de los principales puertos de los sertorianos fue Dianium, la actual Dénia.

Pero es que además Sertorio pretendía controlar y vigilar el tráfico de embarcaciones que navegaban en torno al cabo de la Nao, todo un referente geográfico en el Mediterráneo de la época, y para eso instaló una serie de fortificaciones al sur de Dianium ubicadas en la Penya de l’Àguila en el Montgó, la Punta de la Torre en Moraira, el Penyal d’Ifac en Calp, Cap Negret en Altea y el Tossal de la Cala ya en Benidorm.

tossalpenyal

La actual tesis de una serie de expertos entre los que destaca la profesora de la Universidad de Alicante (UA) Feliciana Sala es que todos esos yacimientos, tradicionalmente asociados a un origen íbero, sirvieron como pequeños fortines –castella en latín– de las tropas romanas de Sertorio. Su misión, además de ejercer una labor de control del territorio era fiscalizar todas las embarcaciones que navegaban en el triángulo integrado por Carthago Nova (la actual Cartagena, y de especial interés estratégico para Sertorio pues estaba en manos de su enemigo Pompeyo), Ebusus (hoy Eivissa) y la propia Dianium.

legionario-mar

De entre todos aquellos fortines, el de la Penya de l’Àguila «cuenta con un especial protagonismo en la contienda al acoger el enclave que puede simbolizar la tragedia vivida por los últimos sertorianos de Dénia», explica Sala. Fueron pues los últimos rebeldes de Sertorio que aún habrían resistido en su fortaleza en el Montgó pese a que la evolución de la guerra comenzó a ser crítica para los rebeldes después de que Pompeyo los venciera en las batallas de Valentia y Sucro (en el 75).

muralla-penya-aguila

Muralla de la Penya de l’Àguila

Esta consideración de la Penya de l’Àguila como último foco de resistencia rebelde no es mera especulación histórica. Ya en 1963, H. Schubart intuyó que la especial disposición de las tres murallas que configuraban el fortín obedecían a una «solución crítica o de emergencia» para evitar una posible invasión inminente. Por eso, Sala acaba preguntándose: «¿Acaso no semejan [las murallas] elementos de defensa propios de un campo de batalla? ¿Acaso no se percibe una desesperada respuesta ante un ataque inminente, quizás el último reducto de los sertorianos?».

Romans contra romans, la exposición en Xàbia: cómo vivía un soldado del siglo I a.C.

expo-xabia

Inaguración de la exposición en Xàbia

Las palabras de Sala están extraídas de un catálogo específico para la exposición Romans contra romans que, organizada por la propia Universidad de Alicante y el MARQ, ha acogido durante estos días el Museo Soler Blasco de Xàbia y que evoca toda esta epopeya. A pesar de que en rigor la Penya de l’Àguila se encuentra en Dénia, el museo xabienc alberga numerosos materiales de metal y cerámica que a lo largo de los años han sido salvados del expolio que sistemáticamente ha sufrido este yacimiento.

expo-xabia2

La razón, según explica el arqueólogo municipal de Xàbia, Ximo Bolufer, es que el Soler Blasco recibió dos donaciones trascendentes de restos procedentes de la Penya de l’Àguila: la primera se produjo a raíz de que a finales de la década de 1970 se abriera la controvertida pista para ascender hasta esa parte del Montgó; entonces, un residente extranjero que vivía en Jesús Pobre recogió de allí numerosos fragmentos históricos mientras en un impagable diario detallaba en qué punto exacto del yacimiento los había localizado; esos restos fueron cedidos más tarde al museo xabienc y también a mediados de los ochenta otro vecino en este caso de la propia Xàbia, Pepe Cardona, hizo lo mismo.

expo-xabia3

Buena parte de esos materiales han integrado ahora la exposición Romans contra Romans. No son sólo parte de los pertrechos militares que cargaban los soldados, sino también incontables piezas que nos permiten conocer bastantes cosas de su vida cotidiana: platos, fragmentos de tinajas, tapaderas de ollas, lingotes, cascos, anillos, chisqueros, tachuelas, proyectiles de hierro, puntas de lanza, ánforas, placas de cinturón, cuchillos, azadas, tenazas, pinzas, hachas, pies de palangana, monedas…

expo-xabia4

Piezas del Museo Soler Blasco expuestas.

¿Cómo era pues la vida de un soldado de Sertorio en el siglo I a.C?

La rutina diaria

La únidad básica del ejército romano era el contubernium, un grupo de ocho soldados que compartían habitáculo y deberes a rajatabla. La rutina comenzaba con el desayuno. Después, algunos hacían guardia y el resto se ejercitaban con las armas para un posible ataque. Siempre había que estar preparado.

El mantenimiento del castellum

vida-cotidiana

En la conservación del fortín además de soldados participaban carpinteros, albañiles, herreros o mozos de cuadra. También había médicos y escribas para redactar cartas y llevar cuentas. El acarreo de agua y leña era diario y se mandaba a soldados a cazar para traer carne fresca. Antes de dormir, había que limpiar todo el equipo: armas, indumentaria y la vajilla de cada legionario. También había tiempo para el ocio, como demuestra el hallazgo de fichas de juego.

dau

La dieta

Había tres alimentos fundamentales: el trigo, que se acarreaba desde los vecinos campos de cultivo de los íberos; y vino agrio y aceite, importados desde Roma en ánforas. La sal también era un elemento fundamental para conservar alimentos. La dieta se completaba con hortalizas, legumbres, frutas, carne fresca, miel, tocino, leche, queso, hierbas aromáticas y salazones. Cada contubernio disponía de una cocina portátil.

El salario

En los yacimientos se han hallado monedas romanas acuñadas por la República y también por ciudades íberas, forzadas por los romanos a emitir dinero para sufragar gastos de guerra.

El desenlace: de la esperanza de Mitríades a la guerra eterna

Pirata cilicio

Pirata cilicio

Los piratas cilicios pusieron allá por 75 a.C. a Sertorio en contacto con Mitríades VI, rey del Ponto, en el Mar Negro. El objetivo, negociar un pacto para hostigar desde los dos extremos opuestos del Mediterráneo a la poderosa Roma. En aquel año, Lucio Magio y Lucio Fannio, dos miembros de la facción popular del Senado a la que pertenecía Sertorio, llegaron al puerto de Dénia a bordo de un myoparo tripulado por estos piratas cilicios, cuya flota es muy posible que también estuviera amarrada en el Tossal de la Cala, el Penyal d’Ifac, Cap Negret o la Punta de la Torre.

Tal alianza no obtuvo resultados fructíferos y como ya se ha contado Pompeyo ganó el conflicto. Pero aún así, la República Romana no se libró de nuevas guerras civiles incluida la que un Pompeyo ya mucho más veterano disputó y perdió frente a Julio César entre el 49 y el 45 a.C.

 

12 febrero 2017 at 1:47 pm Deja un comentario

Se abre en Pompeya la Casa de los Castos Amantes, en homenaje a los enamorados

Después de doce años de restauración, se abre la Casa de los Vettii, una de las más famosas y ricas, que fascinó a Picasso

castos-amantes-abc

El fresco que da nombre a la Domus de los Castos Amantes – ABC

Fuente: ÁNGEL GÓMEZ FUENTES  |  ABC
6 de febrero de 2017

Los últimos frescos que se muestras al público en Pompeya son de rara belleza. Por un lado está la Casa de los Castos Amantes, el lugar más emblemático de la antigua ciudad romana. Por otro, la Casa de los Vettii, una de las más famosas y más ricas de Pompeya.

Excavada en el 1987, visitable con reserva solo durante ocho meses en el 2010, nunca fue abierta al público la domus de los Castos Amantes, así llamada por un fresco sobre la pared de un comedor donde aparecen un hombre y una mujer que se besan recostados sobre un lecho o triclinio durante un banquete.

Era una casa especialmente grande, pues contaba con numerosas habitaciones y una panadería industrial, y en toda la domus se ven reflejados la furia con la que la erupción del Vesubio canceló la vida en el 79 d. C. Aquí se encontraron los esqueletos de una mula y seis burros que se utilizaban para hacer girar las cuatro piedras de molino para producir harina en la panadería, además de distribuir el pan dentro y fuera de la ciudad.

La Domus será reconstruida totalmente con 10 millones de euros, dentro del plan denominado Gran Proyecto Pompeya, que la Unión Europea financió con un centenar de millones. Pero antes de iniciar los trabajos, el superintendente de Pompeya, Massimo Osanna, ha querido ofrecer a los visitantes una última ocasión para admirar la Domus: En homenaje a los enamorados se podrá entrar en grupos de 20 personas hasta el 14, día de San Valentín. Después, la cita será en el 2020, cuando se terminen los trabajos en la Domus y resplandezcan totalmente sus frescos.

La joya de Pompeya que sedujo a Picasso

castos-amantes3_abc

Imagen de la Casa de los Vettii – ABC

Una de las joyas de Pompeya, por su opulencia y grandiosidad, ha abierto después de doce años de restauración: La Casa de los Vettii. Para dar solemnidad a la reapertura asistió el primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, destacando que Pompeya se ha convertido hoy en el «orgullo de los italianos». En un año de oro para los lugares de cultura italianos, Pompeya es detrás del Coliseo el segundo monumento más visitado de Italia: 3.209.089 ingresos en el 2016, un 7,5% más que en el año anterior, todo un récord de visitantes y de ingresos: 23,5 millones de euros.

Números destinados a crecer extraordinariamente en este año con la exposición «Picasso-Parade. Nápoles 1917», abierta desde el 10 de abril al 10 de julio para conmemorar los cien años del viaje en Italia de Pablo Picasso, quien visitó junto a Jean Cocteau las excavaciones. La fascinación que le causó el área arqueológica le llevó a pintar su célebre cuadro «Dos mujeres que corren en la playa» (1922), una pintura cargada de sensualidad, inspirada en algunas figuras clásicas de Pompeya. El pintor malagueño encontró también inspiración para sus diseños en el ballet ruso “Parade”.

Picasso fue seducido por la Villa de los Misterios y la Domus de los Vetii, ambas por sus frescos extraordinarios. Descubrió una pintura libre, poco esquemática, ligada al sentido de la decoración, del placer de vivir.

Priapo, restaurado y nuevamente visible

Durante decenios, un fresco de la Casa de los Vettii estuvo cubierto, porque era una imagen «prohibida» a menores, con una madera que se retiraba solo tras una justificada petición oficial, o bien con una propina al guardia: era el Priapo, dios de grueso falo, hoy nuevamente visible tras la restauración.

Se encuentra en el vestíbulo de la casa y es una de las figuras más fotografiadas y reproducidas de Pompeya: El dios Priapo, bajo cuya protección se había puesto el hogar, está representado en el momento de pesar sobre el plato de una balanza su enorme falo teniendo como contrapeso en el otro plato una bolsa de dinero. El dios representaba la prosperidad económica de los propietarios, los hermanos Aulus Vettius Restitutus y Conviva, exesclavos enriquecidos gracias al comercio. Su relación con Priapo se mostrada también de forma explícita en una estatua de mármol que originalmente decoraba la fuente del jardín y hoy está en el atrio. Una leyenda indicaba que el Priapo de los Vettii donaba fertilidad al tocar su falo.

En uno de los muros del atrio se encuentra una de las dos enormes cajas fuertes en las que los hermanos Vettii, comerciantes de vino al por mayor, tenían sus monedas romanas (sesterzi) y joyas.

Especialmente refinados son los frescos del triclinio (comedor) que representan escenas mitológicas. Los frescos fueron pintados en esta sala que a propósito no se iluminó demasiado para que la luz no dañara las pinturas, como si se tratara de una cuidada pinacoteca.

Esta resurrección de la ciudad romana destruida por Vesubio es posible gracias al citado Gran Proyecto Pompeya, un ambicioso plan tiene como objetivo preservar un área arqueológica de 44 hectáreas excavadas y de otras 22 pendientes de excavar: Se incluyen 1.500 edificios, 17.000 metros cuadrados de frescos y pinturas, además de 12.000 metros cuadrados de pavimentos.

 

6 febrero 2017 at 8:56 am Deja un comentario

Atenas rinde tributo a Adriano con un retrato desconocido del emperador

El Museo de la Acrópolis de Atenas rememora el comienzo del reinado de Adriano, quien fue un admirador y benefector de la ciudad griega

retrato-de-adriano_ng

Retrato de Adriano fechado entre el 130 y el 140 d.C. y hallado en la avenida Syngrou de Atenas en 1933. Foto: Acropolis Museum

Fuente: ALEC FORSSMANN NATIONAL GEOGRAPHIC
31 de enero de 2017

En agosto del año 117, hace casi 1.900 años, murió Trajano y Adriano se convirtió en el nuevo emperador romano. El Museo de la Acrópolis de Atenas rinde tributo a Adriano con motivo de esta efeméride. La exposición Retrato del emperador Adriano en el Museo de la Acrópolis, del 15 de enero al 31 de marzo, recuerda al emperador viajero, quien fue un admirador y benefactor de Atenas. La muestra presenta un magnífico retrato de Adriano fechado entre el 130 y el 140 d.C. y hallado en la avenida Syngrou de Atenas en 1933. Lleva una corona de hojas de roble con un águila en el centro que simboliza a Zeus, su mirada se dirige al cielo como si estuviera alejándose de la vida terrenal y luce una barba, emulando quizá a los filósofos griegos.

Antínoo, un mito extraordinario que se resiste a morir

Adriano visitó Atenas durante su reinado y emprendió un programa constructivo para renovar y expandir la ciudad. La devoción de Adriano por Grecia y por Atenas significó el resurgimiento de la vida cultural griega en tiempos del Imperio romano. El Arco de Adriano aún sigue en pie en una antigua carretera que llevaba de la Acrópolis al Templo de Zeus Olímpico. Probablemente fue erigido para celebrar el adventus o llegada del emperador a la ciudad. El Templo de Zeus Olímpico, el doble de grande que el Partenón, se comenzó a construir en el siglo VI a.C., pero fue Adriano quien lo concluyó gracias a una generosa donación. Otro edificio importante que construyó fue el Panteón, cuyas ruinas han sido localizadas en la calle Adrianou, en el barrio de Plaka.

 

31 enero 2017 at 9:32 pm Deja un comentario

Entradas antiguas


Follow La túnica de Neso on WordPress.com
logoblog2.gif
Licencia de Creative Commons
Este blog está bajo una licencia de Creative Commons.

Aprovecha esta oferta especial de suscripción a Historia National Geographic

HNG-Enero16-EMAIL-XCOM--revista-OK

Twitter

Reunificación de los Mármoles del Partenón

"Hacemos un llamamiento a todos aquellos que en el mundo creen en los valores e ideas que surgieron a los pies de la Acrópolis a fin de unir nuestros esfuerzos para traer a casa los Mármoles del Partenón". Antonis Samaras, Ministro de Cultura de Grecia

Tempestas

CALENDARIO

marzo 2017
L M X J V S D
« Feb    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031  

Archivos

Inscriptio electronica

Amici Chironis

Apasionados del mundo clásico

Suscríbete a esta fuente