Posts filed under ‘exposiciones’

Desenfreno y tabúes: Valencia desvela en una exposición la vida sexual de los antiguos romanos

  • El Museu de Prehistòria de València exhibirá a partir del 26 de enero la muestra ‘El sexo en época romana’.
  • Una selección de 80 pinturas y objetos aborda esta temática, junto a los textos de autores clásicos latinos más sugerentes.
  • Dividida en cuatro bloques, analiza aspectos como el matrimonio, la seducción, las prácticas sexuales y la sexualidad de las divinidades.

cartel_sexo_epoca_romana

Fragmento del cartel anunciador de la exposición El sexo en época romana (MUSEU DE PREHISTÒRIA DE VALÈNCIA)

Fuente: EUROPA PRESS  |  20minutos.es

VALENCIA, 11 Ene.- El Museu de Prehistòria de València exhibirá a partir del 26 de enero la exposición El sexo en época romana, una muestra que reunirá pinturas y objetos que hablan de “desinhibición y desenfreno, pero también de tabúes y doble moral”.

La selección, producida por el Museo de Arqueología de Cataluña a través de Arqueoxarxa, analiza la vida sexual de los antiguos romanos, cuyas historias divinas y humanas estaban llenas de aventuras amorosas, estrategias de seducción, pasiones, transgresiones, engaños y desengaños, explican desde el centro dependiente de la Diputación de Valencia.

Comisariada por Joan Mayné y Esther Gurri del Museo de Badalona, el recorrido expositivo desvelará al público los aspectos más íntimos de la vida de los romanos desde la República hasta el siglo IV, a través de una selección de 80 piezas procedentes de las colecciones de once museos catalanes y de los textos latinos más sugerentes.

Dirigida esencialmente a un público adulto, la muestra se divide en cuatro grandes ámbitos. El primero, Sexo y matrimonio, está dedicado a las relaciones entre hombres y mujeres, su evolución a través del tiempo y la posición de corrientes filosóficas como el epicureísmo y el estoicismo frente a las relaciones sexuales y el matrimonio. El segundo, Sexo, seducción y belleza, habla de la atracción física y de los recursos que se podían utilizar para seducir la persona deseada.

La tercera sección, llamada Prácticas sexuales, describe las diversas formas de disfrutar del sexo documentadas a la sociedad romana y la consideración que se tenía, incidiendo en las múltiples relaciones que se podían entablar fuera de la pareja legalmente establecida, ya fuera con personas del mismo género, con personas que cobraban para practicar el sexo o incluso con animales.

De hombres y dioses

Seguidamente, el visitante se traslada del mundo de los hombres al mundo de los dioses. Y es que la sexualidad divina servía como pretexto para justificar la vida sexual de los humanos. Júpiter, Venus, Cupido, Hermafrodita y Baco tenían sus estrategias de seducción, sus aventuras, y sus engaños y desengaños.

A lo largo de la muestra, el visitante se encuentra acompañado en todo momento de los autores clásicos. Los consejos de Ovidio, Séneca o Plauto sirven para contextualizar las piezas que se exponen: objetos de tipo religioso o con finalidad ritual y elementos de la vida cotidiana.

Piezas como la Venus de Badalona, el Falo de Sasamón o el extenso conjunto de lámparas eróticas llamarán la atención del visitante por su belleza y por ser muy explícitas, auguran los impulsores del proyecto.

 

11 enero 2017 at 9:53 pm Deja un comentario

Los bustos romanos de Herculano, unidos en el muro de su propia red social

La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Nápoles y México abren una muestra global inspirada en el reinado de Carlos III

bustos_romanos
Tres bustos romanos, copia de yeso, junto a los originales digitalizados

Fuente: JESÚS GARCÍA CALERO   |  ABC
5 de enero de 2017

Los romanos no tenían Facebook, pero los bustos rescatados de Herculano y Pompeya han encontrado, dos mil años después, la manera de crear su propia red social. Una exposición como la organizada por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Rabasf), permite apreciar las enormes posibilidades de la tecnología aplicada a la cultura. Titulada «Carlos III y la difusión de la Antigüedad», la muestra puede visitarse hasta el próximo 16 de marzo tanto en la Rabasf como en el Museo Nacional de Arqueología de Nápoles o la Academia de San Carlos de México. La experiencia es pionera, tres instituciones conectadas por wifi de última generación para volver a unir con la inmediatez de hoy los antiguos vínculos del siglo XVIII con aquellas enormes distancias que tardaban meses en cubrirse por barco.

Los primeros hallazgos arqueológicos bajo la lava del Vesubio entusiasmaron a Carlos III mientras era Rey de Nápoles (y lo fue durante 25 años, en los que animó a avanzar en las excavaciones). Cuando vino a reinar en España (entonces un enorme imperio) quiso seguir informado de las novedades. Por eso pedía copias en yeso de cuantas esculturas aparecían, así como dibujos y estudios que fue volcando en «Le Antichità di Ercolano Esposte», una de las primeras publicaciones de la arqueología romana que el Rey patrocinó. La Academia conserva desde 1775 aquellas copias realizadas para un Rey que tenía muy claro el valor de la difusión de aquellos descubrimientos. Toda Europa estaba pendiente de lo que los arqueólogos extraían de las ciudades asoladas por la erupción del año 79.

Este vídeo es fantástico si se visualiza desde un móvil o tableta:

La Rabasf tiene uno de los laboratorios de humanidades digitales más avanzados del mundo, así que para construir este muro en el que las copias y los originales han vuelto a verse las caras, se han virtualizado en 3D las obras con el fin de que, junto a cada copia, una tableta permita manipular y ver en detalle el original. Después de casi 300 años muchas de aquellas esculturas han sufrido modificaciones y restauraciones, por lo que la comparación tiene indudable interés, científico y divulgativo. Roturas, añadidos, y elementos que cambiaron con el tiempo son la comidilla en el muro de este Facebook de dos mil años.

Ello ha sido posible gracias al trabajo de la comisaría, María del Carmen Alonso Rodríguez, y al patrocinio de BQ, que ha puesto las tabletas que muestran los objetos «vivientes» que acompañan a cada estatua inmóvil sobre su peana.

peineta

Restauració en impresora 3D

Una de ellas, la afrodita de Herculano, ha sido objeto de una intervención peculiar: se ha reconstruido en una impresora 3D la túnica que portaba el original, perdida en la copia de yeso. En Nápoles existe un original de mármol de este busto procedente de Herculano. El vaciado en yeso que llegó a la Academia de Bellas Artes había perdido la base. Tras digitalizar el original en Nápoles se ha impreso la toga en 3D (la resina roja de la foto) con lo cual se ha podido completar el volumen original de la obra. Pero además en Nápoles ya no tenía instalada la torre sobre la cabeza y gracias al estudio del vaciado de Madrid se ha recuperado la pieza en los almacenes del museo italiano. Cada uno de los bustos tiene historias que contar… La UNAM, la Rabasf y el Museo napolitano han sumado esfuerzos y «actualizaciones» en el muro de esta historia entretejida.

Estatuas que viajaron a México

Carlos III, siguiendo la política de la Corona desde el Descubrimiento, quiso que Nueva España fuese el lugar de América donde se conociesen también estas novedades. Muy pronto funda la Academia de San Carlos de México, bajo la dirección del grabador Jerónimo Antonio Gil, y envía una generosa selección de vaciados desde la Rabasf, algunos procedentes de Pompeya y Herculano, pero no solo. Los yesos atraviesan entonces el océano en un navío y luego recorren en carro el duro camino desde Veracruz a México. Fue casi un milagro transportar algo tan delicado hasta allí. Según nos cuenta Carmen Alonso, Humboldt casi se cayó de espaldas cuando entró en la Academia mexicana con ánimo expectante sobre lo que podría encontrar en un rincón tan alejado de la cultura Europea y se halló, de frente, con una copia exacta del Laoconte. En México las esculturas enviadas por Carlos III fueron utilizadas como modelos por los alumnos. Y en la exposición hay muestras de los dibujos que los alumnos iban realizando de las esculturas clásicas, gracias a las copias llegadas desde Italia. Impresiona ver el nivel de alumnos adolescentes.

En las tres sedes de esta exposición se muestra un mismo discurso, cuyo punto de unión es -además de la tecnología empleada de manera novedosa y llena de sentido- el papel desempeñado por Carlos III hace casi 300 años, la grandeza de su esfuerzo y la enormidad de los dominios sobre los que reinaba.

gruta

Visión de la gruta virtualizada

Como colofón, el visitante puede sumergirse un poco más en la historia. Unas gafas de realidad virtual le llevan a una gruta bajo la ceniza, en la que puede descubrir esculturas, mosaicos y columnas a la luz de una lámpara de aceite, como los primeros arqueólogos de Pompeya. Y luego viaja a Madrid, donde asistirá al estudio de dibujo en el que los alumnos de la Academia aprendían los secretos de la representación del cuerpo humano gracias a las grandes obras de la antigüedad. Y luego, finalmente, en barco a México. Bajo la luz del sol virtual, visitará el patio de la Academia de San Carlos el día en que llegaron las esculturas. Embalajes milagrosos expuestos, como los yesos recién llegados. Los 2 euros que cuesta este viaje merecen la pena.

Carlos III y la difusión de la Antigüedad

Exposición en sede triple y conectada. Del 15 de diciembre de 2016 al 16 de marzo de 2017. Bustos romanos, copias en yeso del XVIII y copias digitales de las obras. Incluye una experiencia en gafas VR HTC-Vive.

Madrid: Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Calle Alcalá, 13. Horario: Martes a sábado: 10 a 15 y 17 a 20 horas. Domingo y festivos: 10 a 15 horas. Cerrado: 6 de enero de 2017. Tarifa única: 3 euros. Realidad virtual: 2 euros

México: Academia de San Carlos.

Nápoles: Museo Arqueológico Nacional. Web: carlosiii.es

 

5 enero 2017 at 9:57 am Deja un comentario

¿A qué dedicaban los romanos su tiempo libre?

El Aula Arqueológica de Aguilafuente (Segovia) acogerá entre enero y abril la muestra temporal ‘El juego en la Antigua Roma’

aguilafuente_molino

El molino, juego de ’estrategia de origen romano. / El Norte

Fuente: El Norte de Castilla
31 de diciembre de 2016

Entre los meses de enero y abril de 2017, el Aula Arqueológica de Aguilafuente acogerá la muestra temporal titulada ‘El juego en la Antigua Roma’, un bonito paseo por los juegos de aquella época que complementa la exposición permanente de este espacio, en el que se presenta la historia y características de la villa romana y la necrópolis visigoda de Santa Lucía, situadas al sur del casco urbano de la localidad.

Muchos de los juegos y juguetes de la Antigua Roma han llegado hasta nuestros días bien por medios materiales o literarios. Esta exposición permite acercarnos a los más conocidos y documentados para comprender a qué dedicaban su tiempo libre.

La muestra se divide en varios apartados según los tipos de juegos: de niñez, de grupo, de pelota, de destreza, de puntería, de azar y de estrategia o tablero. La visita se puede concertar mediante cita previa en el teléfono 605 842 481. La exposición se divide en varios apartados según los tipos de juegos: de niñez, de grupo, de pelota, de destreza, de puntería, de azar y de estrategia o tablero.

Renovado impulso

Con las exposiciones temporales. el Ayuntamiento de Aguilafuente quiere dar un nuevo impulso al aula de arqueología ubicada en la iglesia de San Juan. En noviembre, el Aula festejó con diversos actos sus 15 años de andadura, entre ellos una jornada de puertas abiertas que sirvió para presentar al público la cesión de un sarcófago paleocristiano por parte de una familia de la localidad, que lo conservaba desde que hace años lo descubrieron con ocasión de unas obras en su domicilio y que ahora se puede ver en la zona de la iglesia donde se explican los más de 200 enterramientos visigóticos encontrados en Santa Lucía.

La Diputación de Segovia aportará al Ayuntamiento 10.000 euros para la mejora del aula arqueológica, un dinero que se utilizará para mejorar la parte expositiva de los bienes conservados. La idea es adquirir una serie de vitrinas para una mejor exposición de diversos objetos, la realización de distintas exposiciones temporales, como la que se podrá ver a partir de este enero, y el incremento de las medidas de seguridad del recinto.

Desde 2001

El Aula Arqueológica, que se abrió al público en octubre de 2001 para divulgar todos los conocimientos científicos obtenidos durante las excavaciones que concluyeron en 1972, se encuentra estructurada en once secciones que van introduciendo al visitante en el mundo romano bajo imperial y el posterior periodo visigodo. Todo ello aderezado con la utilización de medios audiovisuales, ordenadores, proyecciones y replicas de los objetos encontrados durante las campañas de excavaciones.

El recorrido comienza desde un imaginario túnel del tiempo que nos retrotrae, a través de diferentes hitos históricos, desde el siglo XXI hasta el IV. Tras este viaje temporal, el visitante entra de lleno en el mundo de las ‘villae rusticae’, las villas rústicas romanas, grandes propiedades que poseían vastos latifundios agrícolas y que proliferaron desde el siglo I hasta el final del Imperio Romano, alcanzando su máximo apogeo en los siglos III y IV.

La visita permite conocer cómo estaban decoradas y qué características de ubicación eran las más usuales, incluyendo incluso pasajes de los tratadistas de arquitectura romana y agrónomos más conocidos, como Vitrubio o Columela. También se proporciona información de primera mano sobre los talleres de artistas que se encargaban de la decoración musivaria y pictórica.

 

Guardar

1 enero 2017 at 7:33 pm 1 comentario

Un paseo por Palmira desde París

El Grand Palais inaugura una exposición sobre los sitios patrimoniales amenazados por el conflicto en Oriente Medio

palmira1_ep

Fuente: ÁLEX VICENTE > París  |  EL PAÍS
24 de diciembre de 2016

Muchos todavía no han olvidado lo sucedido en marzo de 2001 en el valle de Bamiyan, en pleno corazón de Afganistán. Tras sobrevivir durante 15 siglos, intactas ante la imparable erosión del tiempo, el poder devastador de las guerras y las catástrofes naturales, las dos espectaculares efigies de Buda talladas en el interior de un acantilado fueron dinamitadas por los talibanes, que consideraron que eran falsos ídolos contrarios a la ley del Corán, y quedaron pulverizadas en cuestión de segundos. Fueron el augurio de otros muchos deterioros por venir, que se alargan hasta la actualidad.

Mientras la destrucción sigue adelante en Alepo y el yihadismo retoma posesión de la ciudad histórica de Palmira, el Grand Palais de París acaba de inaugurar Sitios eternos, una exposición pensada para dar la voz de alarma respecto a la destrucción del patrimonio histórico en Oriente Medio. ¿Importan las piedras mientras peligran tantos millones de vidas? François Hollande, que inauguró la exposición el pasado miércoles, se hizo esa misma pregunta tras visitarla. Y se atrevió a responderla. “Cuando se apunta a una población hasta ese punto, por el régimen sirio y por Daesh [siglas en árabe del Estado Islámico], ¿hay que preocuparse por el patrimonio?”, expresó el presidente francés. “En realidad, ambos combates son inseparables: hay que salvar vidas y salvar las piedras”.

A nadie se le escapa que la historia de esas piedras es también la historia de esos hombres. “No es casualidad que esos grupos armados ataquen esos lugares. Saben que es una manera de atacar nuestra memoria”, expresaba después una de las responsables del proyecto, Ariane Orsini. Hasta el 9 de enero, esta muestra efímera, improvisada en los últimos meses en una de las galerías del Grand Palais ante la gravedad creciente de la situación, propone una inmersión total en cuatro sitios arqueológicos amenazados por la guerra, reconstruidos a partir de imágenes 3D proyectadas sobre las paredes del museo, y acompañadas de algunas obras y objetos extraídos de las colecciones del Louvre.

palmira2_ep

El primer lugar patrimonial explorado por la muestra es Palmira, sometida de nuevo al control del Estado Islámico desde hace solo unos días. Situada en pleno desierto sirio, al nordeste de Damasco, fue una próspera ciudad a medio camino entre Oriente y Occidente entre el siglo I antes de Cristo y el III de nuestra era. En mayo de 2015, los yihadistas atacaron los templos de Bel y Baalshamin, el arco de triunfo y tres torres funerarias. A partir de fotografías tomadas por turistas antes de su destrucción parcial, la agencia francesa Iconem se propuso reconstituir este lugar patrimonial. Y, más tarde, logró acceder a Palmira en marzo de 2016, cuando el ejército sirio retomó el control de su perímetro, para capturar con sus cámaras de alta definición el alcance de la pérdida. La exposición permite pasear por la ciudad y también comparar su estado antes y después de la irrupción del grupo terrorista. “La idea es convertir en accesibles lugares que ya no lo son”, sostenía el presidente del Louvre, Jean-Luc Martinez.

La muestra también se adentra en Khorsabad, la antigua Dur Sharrukin o “fortaleza de Sargón”, una ciudad protegida por una muralla cuadrangular que se convirtió, siete siglos antes de Cristo, en la capital de Asiria. En 2015, fue asaltada por el Estado Islámico y hoy resulta inaccesible. Las imágenes recogidas en la muestra solo pudieron ser capturadas utilizando drones. El Grand Palais también inspecciona la Gran Mezquita de Damasco, conocida por sus mosaicos de cristal y oro de estilo bizantino, y uno de los lugares más emblemáticos de la cultura islámica. Construida en el siglo VIII, es ahora objeto de un almacenamiento preventivo de imágenes antes de una eventual destrucción. En 2013, su alminar se vino abajo a causa de la guerra civil y todavía no ha sido restaurado.

Por último, la exposición examina el estado del Crac de los Caballeros, al oeste de Siria, fortaleza inscrita en el patrimonio mundial de la Unesco en 2006, símbolo de la arquitectura militar en los tiempos de las Cruzadas y huella, hasta ahora imborrable, de la presencia cristiana en Oriente Medio. El lugar fue ocupado y dañado por los rebeldes hostiles al régimen de Al Assad en 2012.

La muestra responde a una doble voluntad de documentar el estado de esos cuatro sitios patrimoniales y despertar conciencias para evitar que desaparezcan. “Esta exposición es un acto militante. También lo será por parte del visitante, que acudirá a ella no porque sea gratuita, sino porque querrá ser también un actor, y no solo un espectador, de la protección del patrimonio”, expresó Hollande durante la inauguración. Las autoridades francesas ya impulsaron, a principios de diciembre, una conferencia internacional en Abu Dhabi para promover la preservación del patrimonio, donde 40 países se comprometieron a crear un fondo de 100 millones de dólares (95,6 millones de euros) para esta causa.

 

Guardar

25 diciembre 2016 at 11:49 pm Deja un comentario

Italia celebra la recuperación de las obras que robó Napoleón

El emperador tuvo un sueño: un museo universal en París con el mejor arte del mundo. El Quirinal de Roma evoca en una gran exposición aquel saqueo

correggio

«Llanto por Cristo muerto», de Correggio: el sobrecogedor lienzo de Correggio se halla en la colección de la Galería Nacional de Parma – ABC

Fuente: ÁNGEL GÓMEZ FUENTES  |  ABC
20 de diciembre de 2016

Roma celebra el fin del expolio napoleónico con una extraordinaria exposición que reúne parte de las obras maestras robadas en Italia por orden de Napoleón Bonaparte. Italia logró recuperarlas solo en parte, pero desgraciadamente no lo supo hacer igual España, que también sufrió un expolio de su patrimonio artístico durante la Guerra de la Independencia contra Napoleón. De Roma partieron obras maestras del arte universal, monumentales y delicadísimas, como el grupo escultórico del Laocoonte y el Apolo Belvedere.

Los franceses se llevaron lo mejor del arte italiano desde el Renacimiento, con Rafael (robaron casi toda su producción), hasta obras maestras de bien entrado el siglo XVII con los hermanos Carracci, Guercino, Guido Reni y Correggio, pasando por la gran escuela veneciana de Veronés, Tiziano y Tintoretto. La exposición, que bien vale un viaje a Roma, estará abierta hasta el 12 de marzo en las Escuderías del Quirinal. Se titula «El Museo Universal. Del sueño de Napoleón a Canova». La inclusión del gran escultor Antonio Canova en el título de la muestra se justifica porque el artista y brillante diplomático hizo una extraordinaria labor en la recuperación de parte de las obras.

«Vinieron los franceses a traernos lo que llamaban libertad y nos robaron monumentos preciosos y posesiones». Con esta frase Cossimo del Fante, oficial italiano al servicio de Napoleón, tras sumarse a los ideales de la Revolución Francesa –combatió incluso como capitán en España–, resumió lo que sucedió en Italia durante las campañas napoleónicas.

leon_x_rafael

«Retrato del Papa León X», de Rafael – ABC

Napoleón Bonaparte tuvo el sueño de lograr que París se hiciera con un museo universal que albergara lo mejor que había producido el mundo durante siglos. El Louvre fue rebautizado como Museo Napoleón, un proyecto que pretendía ser la apoteosis cultural del nuevo orden imperial napoleónico, un símbolo estético de sus conquistas territoriales. En consecuencia, no podía limitarse a tener las colecciones de la Corona y las de los aristócratas en fuga tras la Revolución Francesa, sino que también era necesario enriquecerlo con el botín de las guerras y campañas napoleónicas.

Napoleón Bonaparte, al mando de la primera campaña en Italia de 1796, ordenó un expolio sin precedentes. Se constituyó una comisión de expertos y estudiosos, dirigida por el artista, escritor, diplomático y coleccionista de arte Dominique Vivant Denon. Entre 1796 y 1814 hicieron una impresionante razia en museos, colecciones públicas y privadas, iglesias, conventos, villas y palacios. La selección se orientó a obras maestras de la Antigüedad y del Renacimiento, incluyendo también oro y joyas. Italia fue literalmente despojada de sus mejores obras. Napoleón robó, solamente en pintura, 506 obras, de las que pudo recuperarse el 80% tras su caída (abdicó en 1814), pero las otras nunca retornaron.

El Estado Pontificio también cedió a la presión napoleónica. Con la ilusión de evitar la ocupación de Roma entregó a los franceses 100 obras de arte (17 pinturas y 83 esculturas, entre ellas el Laooconte, la Venus Capitolina y el Apolo Belvedere), además de 500 incunables y manuscritos de incalculable valor. El Papa permitió la razia de arte, pero no impidió que Napoleón «secuestrara» a Pío VII, un pontífice débil, y lo llevara a París para que asistiera en 1804 a su ceremonia de coronación como emperador en la catedral de Notre Dame.

La labor de Canova

Caído el emperador, diversos estados italianos lograron, en el Congreso de Viena, la restitución de sus obras maestras. Insigne fue la labor de Canova como organizador desde París del retorno de las obras, tras ser nombrado comisario pontificio por el Papa Pío VII y con ayuda incluso financiera del Rey Jorge VI de Inglaterra. En dos expediciones, con decenas de carrozas a caballo, Canova mandó buena parte de las obras expoliadas. Los viajes no estuvieron exentos de accidentes. De la carroza que lo transportaba llegó a caerse el grupo escultórico del Laocoonte. Se rompió en varios pedazos sobre el hielo del Moncenisio en los Alpes.

El retorno del botín expoliado por Napoleón fue recibido en Italia con desbordante entusiasmo, como reflejó el 4 de enero de 1816 el «Diario di Roma», el periódico político del Estado Pontificio: «Llegaron a esta capital diversas carrozas que contenían varias de las mejores obras maestras de pintura y escultura. Este acontecimiento ha suscitado el más grande entusiasmo del pueblo romano». Es una de las muchas crónicas con las que, en los diversos estados italianos, se celebró el retorno de las obras robadas por Napoleón.

venus_capitolina

«Venus Capitolina» – ABC

Desde entonces, han pasado 200 años y en Roma vuelve la celebración con esta exposición. Muchas de esas obras maestras se presentan en las Escuderías del Quirinal. Una de las estrellas es Rafael, con su «Retrato del Papa León X», préstamo excepcional de los Uffizi de Florencia. Otras obras a destacar son: «La matanza de los inocentes», de Guido Reni (Pinacoteca de Bolonia); la inmensa «Asunción de la Virgen», de Tiziano, procedente de la catedral de Verona; el «Llanto por Cristo muerto», de Correggio y la «Deposición de la Santa Cruz», de Annibale Carraci (Galería Nacional de Parma); la «Entrega de las llaves a San Pedro», de Guercino (Pinacoteca de Cento) y «San Juan Bautista con cuatro santos de Perugino» (Galería Nacional de Umbría); la bellísima «Venus Capitolina» (Museos Capitolinos) y el «Júpiter» de Otricoli (Museos Vaticanos).

La diversa procedencia geográfica pretende mostrar no solo la cantidad y calidad de las obras diseminadas en toda Italia, sino también el efecto que produjo el retorno. Muchas de las obras recuperadas no se colocaron en su contexto original, sino que dieron vida o fueron el origen de muchos museos modernos italianos, tal y como ahora los conocemos (el caso más emblemático es la Pinacoteca di Brera de Milán o la Galería de la Academia de Venecia), todos ellos públicos, hijos de un tiempo alocado de guerras y expolios.

expo_italia

Algunas de las piezas presentes en la exposición «El cuerpo del delito» – ABC

Pompeya exhibe los tesoros que fueron sustraídos ilegalmente

«El cuerpo del delito» es el significativo título de la exposición abierta en Pompeya para mostrar, por primera vez, el extraordinario tesoro que durante decenios se ha robado en Pompeya y en otros sitios arqueológicos del sur de Italia. El saqueo es impresionante. Desde 1960 hasta hoy, más de 800.000 restos arqueológicos han sido recuperados por el trabajo conjunto de los Carabineros, Guardia de Finanzas y la magistratura, una cifra muy inferior a los objetos robados. Muchos de estos acabaron alimentando prestigiosas colecciones de museos como el Getty de Los Ángeles y el Metropolitan de Nueva York, pero sobre todo en colecciones privadas de amantes del arte sin escrúpulos.

En la exposición de Pompeya hay 170 obras: cerámicas, estatuas, mosaicos, falsos arqueológicos de edad romana, etc. A su lado aparece el nombre del autor del robo. «Estos objetos simbolizan la violación a la que constantemente está expuesto el patrimonio cultural. Se trata de materiales extraídos en excavaciones clandestinas desarrolladas en el área de Pompeya y otras del sur de Italia», dice Massimo Osanna, superintendente de la antigua ciudad romana, destruida por la erupción del Vesubio en el 79 d. C.

Las obras procedentes de actividades delictivas y recuperadas por las fuerzas del orden alcanzan un «nivel impresionante», según el juez Carlo Spagna, del Tribunal de Nápoles: «Cada día el flujo de material incautado es gigantesco, el arqueológico es una parte infinitesimal. Tenemos en Nápoles un gigantesco depósito de obras de arte, cuadros, objetos religiosos… Es la cueva de Alí Babá. El problema es que deben esperar decenios hasta que la justicia concluya su camino, mientras terminan por ser olvidados en los depósitos», comenta el juez Spagna.

Entre las obras expuestas figuran algunos falsos arqueológicos, como una estatua de hermafrodita en mármol. Las primeras descripciones de los trucos que los falsificadores utilizaban para engañar a los compradores se remontan a la Antigüedad. El escritor Gayo Fedro (15 a.C-50 d.C) denunció que algunos artistas de su época obtenían ganancias más altas por sus obras si en el mármol esculpían el nombre de Praxíteles.

«El cuerpo del delito» pretende mostrar el extraordinario relieve que ha adquirido el mercado de los falsos arqueológicos y artísticos: «Después de la droga, es el segundo mercado, un auténtico negocio ilegal. Últimamente se ha calculado que dos tercios de los restos arqueológicos introducidos en el mercado por los traficantes son falsos. Falsos perfectos, o casi, realizados por artesanos y vendidos, por medio de una eficaz red de canales, a coleccionistas privados y a intermediarios extranjeros. En los talleres de falsificación se hace de todo: bronces, cerámicas, pinturas, monedas, estatuas… Para satisfacer la peticiones, se realizan falsos inéditos o reelaborados partiendo de objetos verdaderos.

Capítulo aparte merece la infinidad de objetos robados en las excavaciones y domus de Pompeya y después restituidos a la superintendencia por turistas arrepentidos o incluso asustados por creer que algunos de sus males son una «maldición» pompeyana. Hay de todo en la colección de objetos robados y devueltos a su legítimo dueño, la superintendencia de Pompeya. Hasta allí llegan paquetes con objetos robados, acompañados en general por una carta en la que se pide perdón.

 

20 diciembre 2016 at 8:31 pm Deja un comentario

“La cultura y el buen vino nos llegaron juntos por Empúries”

Xavier Aquilué, arqueólogo, comisario de la exposición ‘El vi grec’

vi_grec

LV | Foto: Àlex Garcia

Fuente: LA VANGUARDIA
30 de noviembre de 2016

Tengo 56 años. Nací en Barcelona y vivo cerca del yacimiento de la vieja Empúries, donde voy a trabajar cada mañana. Estoy casado y tengo un hijo, David (17). ¿Política? Una sociedad más ecuánime. No sigo ninguna religión. Soy responsable científico del centro Iberia Graeca

Desde cuándo bebemos vino?

Desde hace 6.000 años, egipcios, mesopotámicos, fenicios… Y llegó a Grecia, hace 3.000 años. Y los tiempos homéricos están empapados en vino.

¿El poeta Homero bebía vino?

Escribe en el siglo VIII: “Allí estaban las ánforas de vino dulce y añejo, repletas de bebida pura y divina, ordenadas junto a la pared, por si un día Odiseo retornaba a su casa”.

¿Y cómo era aquel vino?

¿Cómo saberlo? Los arqueólogos encontramos restos, pero no podemos oír sus músicas, no podemos paladear sus vinos…

Algo sabrá…

Que cultivaban la viña tal y como aquí nuestros abuelos, legatarios de aquel mundo.

¿Sí?

Pisaban la uva. Almacenaban el mosto en un pithoi, donde fermentaba…

¿Qué es un pithoi?

Una vasija de barro, grande, ovoidal y panzuda, enterrada en el suelo. De ahí se pasaba a las ánforas (de 20 a 30 litros), para transportar el vino.

¿Viajaba mucho el vino de los griegos?

Tenía prestigio, lo querían beber en las colonias, y se exportaba: así llegaba por mar hasta Emporion, colonia griega más occidental.

¿Quién vivía en Empúries?

Sus fundadores en el siglo IV a.C., foceos massaliotas (griegos de Focea, hoy Turquía, fundadores de Marsella), y los íberos indigetes.

Y de ahí venimos nosotros.

De ellos heredamos palabras, creencias, cultura… y el arte de hacer y beber vino.

¿Y cómo lo bebían?

En casa, junto al ánfora de vino, había una hidria: ánfora de agua. Y en la crátera mezclaban dos partes de agua por una de vino. Beberlo puro era zafio, cosa de bárbaros.

¿Crátera? ¿Qué es?

Una vasija de boca ancha. De la crátera, mediante una cazoleta, extraías y te servías el vino en la copa, que llamaban kylix.

¿En qué momentos del día?

En cada una de las tres comidas diarias.

¿Todos bebían vino?

Los esclavos bebían el peor vino de pellejos. Y estaba mal visto que la mujer bebiese.

¿“Cosa de hombres”, como el anuncio?

Sí. La democracia griega era esclavista y misógina. Y censataria: votaban sólo hombres censados. Y ellos bebían los mejores vinos.

¿Cuáles eran los mejores vinos?

Tenían denominación de origen, eso no es de ahora: vino de Ismaros (Tracia), Lesbos, Quíos, Tassos, Lemnos, Rodas…

¿Blanco o tinto?

Mélas (tinto), leukós (blanco) y erythrós (rosado). Y tenían un abanico de paladares: autites (joven), biblinos (dulce), omfakias (ácido, fuerte), antosmias (negro floral), pramnos (seco potente), saproa (añejo)…

¿Con mucha graduación?

El agua la suavizaba, porque emborracharse delataba ignorancia, quedabas mal. Otra cosa eran los simposios…

¿Qué era un simposio?

Acabada la cena, una tertulia de sobremesa regada con vinos y pastitas. Y la reunión se prolongaba, con músicos y hetairas…

¿Prostitutas? ¿Y las esposas?

Más allá de parir y cuidar de su casa, no pintaban nada. Escribió Diógenes Laercio: “Doy gracias a los dioses de no ser animal, no ser mujer, no ser bárbaro”, por este orden.

Y tan pancho.

Ah, a los niños varones se les iniciaba en la libación del primer vino a los tres años.

¡Tres añitos!

Han aparecido en excavaciones los koas, vasitos específicos para esa iniciación vinícola infantil, ilustrados con dicha escena, que era una primera comunión…

¿Y cómo acababa un simposio?

Trasegado mucho vino, los simposiastas podían formar un komos, que era un festivo grupo de hombres ebrios deambulando por las calles nocturnas, un bullicioso cortejo de cantarines komastas.

He sido komasta…

¡Y quién no! El vino era indispensable en inauguraciones de monumentos, eventos, banquetes, festividades religiosas, dionisiacas… Y en las batallas: imprimía euforia al guerrero antes el combate. Y en los funerales.

¿Bebían en los entierros?

Sí, y ofrecían libaciones al difunto, antes de su cremación. Luego apagaban con vino el fuego y se llevaban las cenizas. El dios Dionisos muere y resucita: la viña y el vino simbolizan la resurrección.

Vaya, diría que eso lo copiaron luego los cristianos.

Somos herederos del legado de los griegos en casi todo, y desde luego en la cultura del vino. El vino conforma la tríada mediterránea con el aceite y el trigo.

¿Brindamos con una copita de vino?

Eso es civilización. Los viñedos y bodegas catalanes y su actual potencia vitivinícola arrancan de lo que nos enseñaron aquellos primeros griegos instalados en la portuaria villa vieja de Empúries, hoy Sant Martí d’Empúries, hace 2.400 años… Ahí trabajo, y cada mañana veo ese mar, camino por el que llegó el buen vino y nuestra cultura.

 

1 diciembre 2016 at 7:15 pm Deja un comentario

El Museo Picasso explora la atracción del pintor por la mitología

El artista malagueño se inspiró en figuras como el Minotauro, el Centauro o el Fauno

museo_picasso

Presentación de la nueva exposición de Picasso en el Museo Picasso de Barcelona (Xavier Gómez)

Fuente: EFE – Barcelona  |  LA VANGUARDIA
28 de noviembre de 2016

A lo largo de su trayectoria el pintor Pablo Picasso se inspiró para sus obras en la mitología clásica grecorromana, atrayéndole figuras como el Minotauro, el Centauro o el Fauno, tal como se constata en la exposición “Mitologías, obra gráfica”, que se podrá ver en el Museo Picasso hasta marzo de 2017.

La comisaria Claustre Rafart ha explicado hoy durante una visita con los medios de comunicación que ha escogido cuarenta grabados de la colección del centro, desde el primero que realizó sobre esta temática, de carácter muy académico y centrado en Hércules, hasta piezas de los años sesenta como una potente “Cabeza de fauno” o una colorista “Dánae”.

Entiende Rafart que el artista “iba muy a la suya” a la hora de representar personajes mitológicos, un truculento mundo muy integrado en la vida cotidiana, que pintó “muy pocas veces” respetando lo esencial del mito clásico, y sí en cambio que presentó descontextualizado y ganando nuevos valores o a partir de trabajos en los que dialogaba con grandes precedentes suyos como Rubens o Velázquez.

La primera representación del Minotauro es del año 1900 y se encuentra en el cuadro “La violación”, con un hombre cuyos pies ya se están metamorfoseando en una suerte de pezuñas.

Precisamente, Rafart ha destacado que esta figura, la de Fauno, y la del Centauro, son las que más aparecen y le sirven al pintor como “alter ego”, para mostrar “sus pulsiones amorosas, su vigorosidad masculina”.

En este punto, se ha detenido la comisaria para comentar que el Minotauro fue su mito ideal en los años treinta para mostrar lo que como hombre no podía hacer, su enamoramiento hacia Marie-Thérèse Walter, con lo que el monstruo con cabeza de toro y cuerpo de hombre aparece en varios de sus grabados haciendo el amor con una joven.

Otro de los grabados que llaman la atención en esta exposición es “La Minotauromaquia”, uno de los más importantes en la obra del malagueño y “del arte del grabado del siglo XX”, un aguafuerte, de 1935, en el que el monstruo provoca la huida de un hombre con sudario.

A juicio de Rafart, en el mismo “hay una amalgama tal de referencias a otros artistas y a sus obras que su riqueza es inabarcable”.

A la vez, es el único que hace ese año, cuando deja por escrito que “el arte no le motiva suficientemente”.

Por tanto, Picasso escogía historias que le afectaban, “el reflejo de su dualidad hombre-artista y las explicaba a través del mito, tanto como símbolo alegórico del proceso creativo, como reflejo de las turbulencias amorosas de su vida”.

En “Sexo a la antigua y a la moderna”, de 1968, hace un guiño a Velázquez, mientras que en la última sala, en la que se han colocado varios cabeza de fauno, lo que se muestra es “la alegría de vivir de aquel momento, en los años cuarenta, cuando ya estaba con Françoise Gilot, un momento de vitalidad y alegría”.

En cambio, el fauno que presenta en los años cincuenta “iconográficamente es diferente, más de grafiti, espontáneo, rápido, como de garabato”.

Otra de las obras, “Bacanal con Eros en la parte superior izquierda”, está protagonizada por Eros, y también tiene grabados con Venus y Baco de principales personajes.

Claustre Rafart piensa que la exposición, que le gustaría sirviera como reflexión sobre el papel del mito a día de hoy, no es, sin embargo, la verdadera muestra sobre lo importante del tema del mito en Picasso y ha avanzado que existe interés en organizar otra de mayor tamaño.

Al respecto, ha reconocido que la temática de la mitología no es tan central como la del “artista y la modelo”, pero “hay mucha en la obra del pintor, especialmente en la obra gráfica, el dibujo y la cerámica”.

 

28 noviembre 2016 at 8:48 pm Deja un comentario

Entradas antiguas


Follow La túnica de Neso on WordPress.com
logoblog2.gif
Licencia de Creative Commons
Este blog está bajo una licencia de Creative Commons.

Aprovecha esta oferta especial de suscripción a Historia National Geographic

HNG-Enero16-EMAIL-XCOM--revista-OK

Twitter

Reunificación de los Mármoles del Partenón

"Hacemos un llamamiento a todos aquellos que en el mundo creen en los valores e ideas que surgieron a los pies de la Acrópolis a fin de unir nuestros esfuerzos para traer a casa los Mármoles del Partenón". Antonis Samaras, Ministro de Cultura de Grecia

Tempestas

CALENDARIO

enero 2017
L M X J V S D
« Dic    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031  

Archivos

Inscriptio electronica

Amici Chironis

Apasionados del mundo clásico

Suscríbete a esta fuente