Posts filed under ‘Literatura’

¿Por qué Séneca no cae bien?

Fuente: David Hdez. de la Fuente |  LA RAZÓN   28/04/2016

seneca-emily-wilsonEs fama que los dos grandes filósofos del pensamiento romano, Cicerón y Séneca, dos personajes apabullantes de la historia de la República tardía y el comienzo del Principado, fueron los padres fundadores del modo de hacer filosofía en la lengua de Roma y supieron conjugar su vertiente teórica y especulativa con su vertiginosa experiencia como hombres de Estado en uno de los momentos más apasionantes y turbulentos de la historia de la antigüedad. Ambos supieron trasladar genialmente la filosofía griega al pragmatismo latino y crearon un lenguaje propio para expresar las sutilezas del pensamiento abstracto. Y, sin embargo, también se suele decir que son personajes contradictorios que, en ocasiones, arrastran una fama ambivalente e incluso negativa. Por decirlo de una manera discreta, sobre todo en el caso de Séneca, son personajes que no caen demasiado bien: el perfil histórico que tienen, según lo que refieren las fuentes de la época, no casa con lo que predicaban en sus escritos filosóficos. Tal vez esta sea la maldición y el riesgo que han corrido estos dos personajes brillantes e inolvidables, cuya obra ha marcado el pensamiento de la literatura de Occidente como modelo de expresión y de reflexión a la par, pero cuyas experiencias vitales resultan chocantes frente a sus ideas.

Séneca, sobre el que se han vertido ríos de tinta, es objeto ahora de una apasionante biografía de la clasicista norteamericana Emily Wilson, que consigue sintetizar en un libro modélico, divulgativo pero riguroso, las mil caras de este fascinante personaje. El filósofo hispano, gran representante del estoicismo romano, tutor de Nerón, superviviente de Calígula y exiliado por Claudio a raíz de un escándalo sexual, aparece como pensador irrepetible, hijo de un padre severo, enfermizo joven de provincias, hombre de familia que superó la muerte de un hijo, calumniador y adulador pero modelo ético para la época, prestamista de dudosa reputación, consejero áulico e intrigante, y, finalmente, suicida por necesidad tras varios intentos fallidos. Sus muchas facetas son tratadas en esta biografía ejemplar siguiendo un hilo cronológico que va comentando también las más conocidas páginas de su obra. Los temas principales que evoca su vida siguen muy presentes hoy.

FICHA

  • Título: «Séneca»
  • Autor: Emily Wilson
  • Editorial: Alianza
  • 376 Páginas
  • Precio: 25 euros

 

28 abril 2016 at 1:13 pm Deja un comentario

Del latín a Harry Potter

Lo clásico se ha convertido mucho más en un partido de fútbol que en la herencia de Grecia y Roma de la que venimos

Fuente: ÓSCAR MARTÍNEZ  |  EL PAÍS    22/04/2016

Sala de lectura Loker Reading de la Universidad de Harvard, en 2011. Jonathan Wiggs Getty

Sala de lectura Loker Reading de la Universidad de Harvard, en 2011. Jonathan Wiggs Getty

No es improbable que “clásico” sea una de las palabras más buscadas en Internet, sobre todo desde que, de un tiempo a esta parte, sirve para designar ciertos partidos de máxima rivalidad. Pero la vida de esta palabra va mucho más allá. El término, derivado de la palabra latina classicus, significa en origen “lo de primera clase”, y pronto se comenzó a aplicar a los escritores dignos de imitar, hasta que más tarde pasó a referirse a la civilización grecorromana, considerada como ejemplo de plenitud.

La definición de clásico que encontramos en los diccionarios incide en esa idea de plenitud y de imitación. Sin embargo, hay algo en ellas que desprende una nota de lejanía y de frialdad que no alcanza a revelar su verdadera dimensión al aplicarla a las nociones de cultura y mundo clásicos. En estos casos lo mejor es acudir a los maestros: para George Steiner lo clásico es aquello alrededor de lo cual todo es permanentemente fructífero.

Llamamos cultura clásica al conjunto de obras artísticas y literarias, conocimientos, instituciones, lenguas y tradiciones que las civilizaciones de Grecia y Roma nos dejaron como legado sentando las bases de nuestra cultura occidental. Conviene, no obstante, subrayar que nuestra cultura no se ha forjado a partir de la pasiva admiración de la plenitud del mundo clásico ni de la mera imitación de sus logros, sino precisamente a partir del diálogo fructífero con un pasado que nos interroga y nos obliga a un continuo ejercicio de reflexión. Fruto de ese diálogo es el hecho de que tragedias como Antígona o Medea sean capaces de conmovernos 2.500 años después debido a que su mensaje nos sigue proponiendo dilemas sobre los que reflexionar tanto de forma colectiva como individual.

El prestigio del mundo clásico hace que los festivales de teatro grecolatino llenen los graderíos, que las exposiciones sobre temas de la Antigüedad colmen las expectativas, o que las empresas busquen en el repertorio del legado clásico el símbolo que proyecte la excelencia de su producto. Los géneros y temas literarios entonces inventados siguen suministrando materia creativa a los escritores de hoy: es conocido el sustrato clásico que existe en Harry Potter (cuya creadora se formó como filóloga clásica), y a nadie se le escapa la excelente acogida entre el público de las novelas y películas de tema clásico. El nombre de inspiración latina de un establecimiento, la estatua de un dios a la que los aficionados acuden a celebrar un campeonato… Dado que mucho de lo que nos rodea se mira en el espejo de lo clásico, su conocimiento constituye una lente de aumento de la realidad.

Pero a pesar del consenso general acerca del prestigio del mundo clásico, nos encontramos con la paradoja de que, tratándose de su aprendizaje, el interés por la cultura clásica se vuelve residual: “¿Para qué sirve?”, es una pregunta que a los profesores nos resulta familiar. Esta se nos formula, claro, en una lengua que procede del latín y cuyo vocabulario médico, filosófico, científico y jurídico fue forjado en las lenguas de Grecia y Roma por el detalle de que la medicina, la filosofía, la ciencia y el derecho surgieron allí. Tampoco es improbable que esa pregunta sea formulada en una localidad originariamente romana, o bien en el moderno ensanche de una ciudad que fue trazado según las bases urbanísticas con las que Hipodamo de Mileto diseñó el Pireo en el siglo V antes de Cristo. Quizá recorriendo una autopista costera que se superpone a las vías que los ingenieros romanos construyeron con destino a Roma.

La definición de clásico que encontramos en los diccionarios incide en esa idea de plenitud y de imitación

La respuesta se antoja tan obvia que uno se queda preguntándose si es que no se ve. Debe ser que a simple vista no se ve: en un mundo volcado hacia conocimientos a los que se supone una utilidad práctica inmediata, la rentabilidad del conocimiento humanista no resulta evidente a primera vista.

Sólo a primera vista: a través de sus mitos, la cultura clásica proporciona un dominio del lenguaje narrativo que, como apuntaba Martha Nussbaum (premio Príncipe de Asturias 2012), resulta fundamental en la formación intelectual y sentimental de los alumnos, además de influir en el desarrollo de su sensibilidad artística y literaria. Por lo que respecta al griego y al latín, su conocimiento no sólo incide en la mejora de su expresión en la lengua propia, sino que la dinámica de su aprendizaje (el continuo análisis de situaciones) proporciona a los alumnos los mecanismos intelectuales adecuados para afrontar cualquier análisis científico, al tiempo que estimula la conciencia crítica necesaria para conducirse en la época que les ha tocado vivir.

Si hacemos cuentas, resulta que el conocimiento de lo clásico fertiliza mente, corazón y lenguaje: las sedes que conforman nuestra humanidad.

Óscar Martínez es profesor de griego en el IES Julio Caro Baroja de Fuenlabrada y presidente de la delegación de Madrid de la Sociedad Española de Estudios Clásicos. Es traductor de Homero y autor de Héroes que miran a los ojos de los dioses (Edaf).

24 abril 2016 at 10:44 am Deja un comentario

La villa romana de La Olmeda (Palencia) celebrará el Día del Libro con textos de Homero y Virgilio

La lectura de textos de autores clásicos como Ovidio, Homero, Virgilio, Columela, Juvenal y Plinio servirá para celebrar el Día del Libro (23 de abril) en la villa romana de La Olmeda, situada en Pedrosa de la Vega (Palencia) y gestionada por la Diputación Provincial.

diadellibroWEB

Foto: Villa Romana La Olmeda

Fuente: EFE  |  LA VANGUARDIA

Palencia, 18 abr.- En lengua española, latín o griego, esta actividad incluye también la lectura de fragmentos de autores como Catón, Catulo, Claudiano, Columela, Horacio, Lucilio, Lucrecio, Marcial y Petronio, dentro de la iniciativa que con el lema “Leemos a los clásicos”, festejará el Día del Libro.

El objetivo es el de rendir homenaje a la literatura, al libro y a los autores clásicos que han servido para reconstruir la historia de las grandes civilizaciones de Grecia y Roma, han informado hoy fuentes de la organización.

Entre los textos seleccionados figuran fragmentos de poemas amorosos, recuerdan obras de ingenieros agrónomos, evocan la vida en el campo, recuerdan el pálpito urbano, escenas de caza y realzan la belleza, de la vida cotidiana, la sociedad y sus personajes.

18 abril 2016 at 8:44 pm Deja un comentario

Eslava Galán: «Ahora sabemos todo de la Batalla de Baecula»

La UJA reconstruye a través de la arqueología, en un libro presentado por el escritor, el célebre enfrentamiento con una metodología pionera

eslava-galan

El rector de la UJA, Juan Gómez, con el investigador Arturo Ruiz y el escritor Juan Eslava Galán ayer en la presentación del libro. / M. Á. C.

Fuente: MIGUEL ÁNGEL CONTRERAS > Jaén  |  Ideal Digital     16/04/2016

«Era un apunte a pie de página en la Historia de Jaén y en la universal y gracias al trabajo que ha hecho la Universidad de Jaén (UJA) ahora se pone como cabecero de un capítulo». Así de rotundo se mostró el escritor Juan Eslava Galán ayer en la presentación de la obra ‘La Segunda Guerra Púnica en la Península Ibérica. Baecula, arqueología de una batalla’, coordinada por los investigadores de la UJA Juan P. Bellón, Arturo Ruiz, Manuel Molinos, Carmen Rueda y Francisco Gómez. «Es un trabajo impecable y una aportación a la historiografía general. Trasciende con mucho a la de Jaén. Es una maravilla de libro», añadió el reconocido escritor sobre la obra, editada por el Servicio de Publicaciones de la UJA, en colaboración con el Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica.

«Ahora sabemos todo sobre la Batalla de Baecula. Antes sabíamos una descripción un poco general pero esta gente ha pateado el campo de batalla y la ha reconstruido a partir de los datos arqueológicos. Es una arqueología puntera, de gente joven, vigorosa. Se nota que la UJA es una universidad joven, sin los vicios de otras. Para mí es un hito», subrayó.

La Segunda Guerra Púnica (218-201 a. C.) cambió la historia del Mediterráneo Antiguo y convirtió al Alto Guadalquivir en uno de sus escenarios principales. El jienense lo analizó aceptando paralelismos con la situación actual. «No es comparable, pero sí hay algo extrapolable en general. Hoy en día no hay una situación bélica, pero sí un choque de culturas. Ahí no solo chocan dos ejércitos, sino dos culturas, la púnica de los cartagineses que dominan todo el sur Mediterráneo y la romana, que aspira a dominar el norte. Confluyen sur y norte en España. Eso ya es importante, pero es que aparte los romanos a consecuencia de la batalla ponen ya un puente de lo que va a ser Andalucía, la Bética, las raíces de nuestra cultura», apostilló.

Capaz de novelarla en el futuro

«Antes teníamos apenas tres páginas de autores romanos sobre la batalla, con los datos que tenemos ahora ya uno puede reconstruirla en una novela. No digo que lo haga yo, que últimamente he novelado muchas batallas, pero tampoco lo descarto, porque interesante es desde luego», avanzó el autor de La madre del cordero, su última publicación.

El libro es el fruto de trabajo de años con un sistema novedoso. «Desde el punto de vista de la metodología cambia, ya se lo están planteando para estudiar otras batallas así», aseguró el director del Instituto Universitario de Arqueología Ibérica y editor de la obra, Arturo Ruiz. «Para Jaén es un recurso si se sabe utilizar bien. Es la batalla más antigua de Europa encontrada, la primera batalla de la II Guerra Púnica, con personajes tan importantes como Escipión o Asdrúbal. Sabiendo utilizarlo tienen una potencialidad enorme para el turismo cultural, rutas, etcétera», recalcó.

16 abril 2016 at 10:07 am Deja un comentario

Cicerón, modelo humano y literario

Ve la luz póstumamente el libro de Antonio Fontán sobre el gran orador romano Marco Tulio Cicerón, trabajo al que el filólogo, político y periodista dedicó muchos años de su vida

marco-tulio-ciceron

Marco Tulio Cicerón, protagonista del libro de Antonio Fontán

Fuente: LUIS ALBERTO DE CUENCA  |  ABC     06/04/2016

El Centro de Estudios Políticos y Constitucionales, tan eficazmente dirigido por Benigno Pendás, ha recuperado su acrisolada colección «Civitas». Su número 9 es este apasionante «Marco Tulio Cicerón» en el que el maestro Antonio Fontán Pérez (1923-2010) invirtió muchas horas de su vida, consagrada por entero al estudio de la historia y la literatura romanas, a la política y al periodismo.

Fontán fue una figura irrepetible en la España de su tiempo. Obtuvo en 1949, a una edad muy temprana, la cátedra universitaria de Filología Latina, que desempeñó en las Universidades de Granada, Navarra, Autónoma de Madrid -donde tuve ocasión de disfrutar de sus clases, como estudiante de Clásicas-, y Complutense (donde se jubiló). Entre sus publicaciones como filólogo, se cuentan, entre otras, «Humanismo romano» (Planeta, 1974), «Españoles y polacos en la Corte de Carlos V» (Alianza, 1994), «Letras y poder en Roma» (EUNSA, 2001) y «Príncipes y humanistas» (Marcial Pons, 2008), además de un sinfín de artículos, y de una edición crítica, muy celebrada, de los libros I y II de la «Historia de Roma», de Tito Livio, inserta en la colección «Alma Mater» del CSIC.

Como periodista, fue fundador y director de publicaciones periódicas como «La Actualidad Española», «Nuestro Tiempo» y «Nueva Revista de Política, Cultura y Arte» (ahora editada por la Universidad Internacional de La Rioja y dirigida por Miguel Ángel Garrido), así como director del diario «Madrid».

Fontán fue también un político monárquico y liberal que formó parte del Consejo Privado de Don Juan de Borbón y del grupo de profesores que instruyeron al futuro Juan Carlos I. Era presidente del Senado cuando se aprobó la Constitución de 1978, en cuyo ejemplar original estampó su firma, y se desempeñó más tarde como diputado y ministro de Administración Territorial (1979-1980). Su hoja de servicios no pudo ser más completa ni más diversa, aunque en el mundo clásico que tanto amaba fuese mucho más habitual que en el nuestro el hecho de que los intelectuales ejerciesen como políticos.

No me cabe la menor duda de que el polígrafo romano fue la mitad del alma de Antonio Fontán

Tal vez por ello, Antonio Fontán eligió a Marco Tulio Cicerón (106-43 a. C.) como modelo humano y literario, y fue urdiendo a lo largo de su fecunda existencia una monografía sobre el Arpinate que no llegó a terminar del todo -fue siempre un perfeccionista-, pero que dejó al morir lo suficientemente avanzada como para que su sobrino, Antonio Fontán Meana, y sus discípulos Eduardo Fernández e Ignacio Peyró, con la colaboración de insignes latinistas como Carmen Castillo, Ana Moure, José Luis Moralejo y Jaime Siles, dieran a conocer la labor ciceroniana de don Antonio, supliendo las escasas lagunas que la salpicaban con trabajos previos que habían visto la luz en libros anteriores.

Íntima conexión

ciceron-fontanEl resultado es una síntesis extraordinaria de lo que significó el hombre Cicerón, de lo que fueron sus avatares biográficos, su actividad política, su pensamiento, su literatura. Una semblanza que respira con la intensidad que solo proporciona una apuesta de vida en la tarea, una íntima conexión entre estudioso y estudiado que traspasa fronteras de siglos y se yergue ante nosotros -los lectores de este «Cicerón» de Fontán- con un paralelismo que hubiese hecho las delicias del mismísimo Plutarco. Borges hablaba siempre de sí mismo como una dualidad, refiriéndose a ese otro que siempre lo acompañaba como parte de su propio ser («El otro, el mismo» es el título de su más célebre poemario). Horacio llamó a Virgilio en una de sus odas «animae dimidium meae». Goethe lo imitó al morir Schiller («He perdido a mi amigo y, con él, la mitad de mi alma»). Después de leer su formidable semblanza de Cicerón, no me cabe la menor duda de que el polígrafo romano nacido en Arpino, una pequeña ciudad del Lacio, fue la mitad del alma de Antonio Fontán.

Así debió sentirlo don Antonio, y por ello mantuvo esa relación tan íntima y constante con el arpinate. Su libro sobre Cicerón lleva un prólogo de Benigno Pendás y una nota introductoria de Eduardo Fernández, donde se nos informa del método practicado para el rescate del original. La última versión revisada por Fontán data de octubre de 2009, poco antes de morir. Para completar la biografía, faltaba redactar unas páginas sobre el consulado, tarea realizada por Fontán Meana a partir de las fuentes históricas ad hoc. Se han incluido, además, cuatro trabajos más de don Antonio sobre el tema: «La personalidad intelectual de Cicerón y su actitud en la política», «Cicerón y Horacio, críticos literarios», «Los discursos de Cicerón», y «Artes ad humanitatem. Ideales del hombre y de la cultura en tiempos de Cicerón».

Sin costuras

Como podemos ver, este «Cicerón» fontaniano es un palimpsesto en el que se superponen distintas escrituras, pero todas provenientes de la misma pluma. Pocas veces, sin embargo, me he topado con un libro póstumo tan admirablemente trabado. No se advierten las costuras. Todo él configura un discurso único. Estoy seguro que, desde el otro lado del espejo, don Antonio aprueba con entusiasmo la disposición final de su semblanza sobre Cicerón, esa que tenía en mente publicar en breve cuando lo sorprendió la Parca.

Eduardo Fernández ha incluido una bibliografía ciceroniana muy bien pensada, con un apartado para las ediciones latinas, y otros para las traducciones al castellano, las traducciones a otras lenguas, las biografías de Cicerón y los estudios generales sobre su obra. Digno colofón a una monografía que constituye, a la vez, un gesto de complicidad vital con el autor objeto de estudio y una inmejorable introducción a su mundo político, filosófico y literario.

7 abril 2016 at 11:35 pm 1 comentario

Xavier Moret: Reivindico Grecia, porque Europa nació allí y le debemos mucho

xavier-moret

El periodista Xavier Moret. EFE/Archivo

Fuente: Irene Dalmases – EFE  |  YAHOO Noticias

Barcelona, 2 abr.- Viajero incansable, el periodista Xavier Moret clava ahora el ancla en Grecia, un lugar que conoce bien desde hace muchos años y que considera que hay que reivindicar puesto que “le debemos mucho, Europa nació allí”, ha indicado en una entrevista con Efe.

Moret acaba de publicar “Grecia, viaje de otoño” (Península), libro en el que se adentra por los paisajes y las gentes de míticos lugares como Atenas, Micenas, Olimpia, Meteora, Delfos o Ítaca en una época del año en la que no se encuentran invadidas por hordas de turistas, con la costa conservando “un encanto intensificado por las plantaciones de olivos, cipreses y frutales que le otorgan la apariencia de un jardín junto al mar”.

“El viaje a Grecia es eterno, porque siempre aparecen nuevas historias, un templo que no habías visto, un mito que surge en una de las islas visitadas, la aparición de unos dioses, una cultura, algo que no ocurre en otros viajes que puedas hacer”, subraya el autor.

Para armar este relato, el escritor aterrizó en Atenas, aunque en cuanto dejó la terminal del aeropuerto se dirigió hacia Sunion para poder contemplar la puesta de sol y recitar en voz baja el poema que creó el catalán Carles Riba sobre el lugar, un ritual que repite cada vez que se encuentra en lo que queda del templo dedicado a Poseidón.

Luego regresó a la capital en este viaje a “uno mismo”, aunque, al cabo de unos días de encontrarse allí, tuvo unas ganas “irrefrenables” de marcharse hacia sus “anheladas” islas griegas.

Xavier Moret indica que nadie debería perderse Atenas si llega hasta el país heleno, pero aconseja “tener una primera visión del país con las islas, incluso con las más próximas a la metrópolis, Egina, Hidra y Poros”.

En estos lugares, a apenas una veintena de kilómetros de la capital, “ya puedes desconectar del mundo, parece que puedas poner una barrera con los problemas cotidianos, con sus casas blancas, sus tabernas, en las que siempre se está a gusto, y donde parece que el tiempo transcurra más despacio”.

A la vez recuerda que en cada uno de estos lugares el viajero puede descubrir historias como la que vincula a Leonard Cohen con Hidra o la relación que tiene la cabeza de San Jorge con Egina.

Para el periodista, “Grecia no se acaba nunca” y su mala fama actual entiende que “es una conjunción por la crisis económica, la corrupción y la catástrofe humanitaria”.

Sin embargo, se indigna cuando oye que “Grecia no se adapta a Europa” y se queja de “una visión simplista que da a los griegos la culpa de todo lo que está ocurriendo, cuando la mayoría son buena gente que trabaja, que ve ante sí una montaña muy difícil de coronar”.

A su juicio, mucho de lo que está ocurriendo en el país “es culpa de la Unión Europea, del Banco Central Europeo, aunque es verdad que hay una corrupción implícita, que considera normal que las cosas funcionen mal”.

En este punto, rememora que, mientras el Partenón se construyó en apenas ocho años, “el tiempo de restauración de este monumento multiplica por cuatro o cinco este período, con lo que te das cuenta de que alguien ha visto que la restauración de monumentos puede ser un negocio”.

No esconde, por tanto, “que existe una picaresca intrínseca en el país, pero en cada isla a la que acudes, por poco que hurgues, aparecen ruinas, mitos y unas historias que enriquecen mucho el sentido del viaje”.

Para Xavier Moret, una isla que resume esta idea es la de Creta, “con su civilización minoica y unos paisajes maravillosos”, mientras que no deja de recomendar el Monte Athos, la montaña sagrada, poblada por monjes de largos hábitos, como uno que conoció de más de ochenta años y que, de joven, fue guerrillero comunista, “una suerte de Zorba ‘El Griego’, pero pasado por un monasterio”.

2 abril 2016 at 2:43 pm 1 comentario

Roma expone incunables de la cultura europea

Con una muestra de 186 libros e incunables, entre ellos la primera edición impresa de la Divina Comedia así como varias ediciones de la Biblia, Roma narra el nacimiento de la cultura europea y su pluralidad, un mensaje actual dirigido a estudiosos y profanos.

roberto-antonelli

El profesor Roberto Antonelli en Roma, el 30 de marzo de 2016

Fuente: Kelly Velasquez – AFP  |  YAHOO Noticias   30/03/2016

“La muestra ha sido concebida para mostrar que Europa quiere decir pluralidad de culturas, porque Europa, a través del Mediterráneo, está en el centro de tres continentes y no es casual que tantas culturas y lenguas se crucen en ella”, explicó en una charla con la AFP el profesor Roberto Antonelli, curador de la exposición.

Libros, manuscritos, códigos y enciclopedias provenientes de las más importantes bibliotecas de la capital italiana así como la del Vaticano, han sido instalados en elegantes vitrinas iluminadas por hojas de pergamino, repartidas en ocho salas de la valiosa biblioteca de la prestigiosa Academia Nacional dei Lincei, en el corazón de Roma.

La exposición, que permanecerá abierta hasta el 22 de julio, es un viaje en la historia de la literatura y la cultura occidental, e incluye volúmenes en latín, griego, árabe y hebreo.

Bajo el título “Los libros que hicieron a Europa, Manuscritos latinos y románicos de Carlomagno hasta la invención de la imprenta”, es decir del siglo VIII al XV, se pueden apreciar documentos de la tradición clásica-cristiana, de San Agustín y San Jerónimo, cuyas enseñanzas se extendieron hasta la Edad Media.

“Con el derrumbe del Imperio Romano en el siglo V d.c, por más de 1000 años el saber y la cultura se difundió en Europa a través de estructuras eclesiásticas”, explicaron los curadores en el catálogo.

Repartidas en 43 vitrinas, ocho de ellas blindadas, por el valor histórico que representan, divididos en cinco secciones, la muestra expone varias biblias, entre ellas la enorme “Biblia Atlántica”, que pesa 18 kilos, del siglo XII.

La Biblia, Dante y Marco Polo, claves para la evolución de Europa

“La biblia constituyó una de las primeras fuentes de aculturación”, explicó uno de los organizadores.

Para ilustrar la nueva cultura europea, su evolución, el aporte de otras civilizaciones como la árabe, los organizadores, entre ellos filólogos y paleógrafos, seleccionaron tratados de ciencia y enciclopedias medievales y proponen el escrito de Hipócrates “De natura hominis”, “Therapeutica” de Galeno, “Historia naturalis” de Plinio.

Entre los documentos únicos exhibidos figura un tratado de oftalmología que contiene la primera representación occidental del ojo, de propiedad de la biblioteca Corsini.

Una reedición del célebre libro sobre los viajes de Marco Polo, Il Millione (El millón) ilustra uno de los éxitos literarios alcanzados antes de la invención de la imprenta.

No podía faltar un reconocimiento a una de las obras más emblemáticas de la cultura europea, La Divina Comedia, el poema escrito por Dante (1265-1321), con la exposición de la primera edición impresa, la Editio princeps, además de varias transcripciones y comentarios de distintas épocas, para recalcar el paso del pensamiento medieval al renacentista.

La muestra se concluye con un guiño de ojo a la modernidad, a la “chanson de geste”, a la invención del “triángulo amoroso” en Tristán e Isolda, un tema clave para la evolución cultural del siglo XIX y XX.

“Si esta muestra deja una lección es que hablar de Europa es hablar de pluralismo y que su riqueza es la pluralidad de sus culturas”, resumió Antonelli.

Consciente de que se está atravesando una revolución con la llegada de internet tan compleja como la generada por la imprenta hace seis siglos, el recorrido termina con la medición a través de un casco con electrodos conectado a un computador de las emociones que el cerebro del visitante registra al escuchar lecturas de esos textos únicos.

31 marzo 2016 at 9:58 am 1 comentario

Entradas antiguas


Follow La túnica de Neso on WordPress.com
logoblog2.gif
Licencia de Creative Commons
Este blog está bajo una licencia de Creative Commons.

Aprovecha esta oferta especial de suscripción a Historia National Geographic

HNG-Enero16-EMAIL-XCOM--revista-OK

Reunificación de los Mármoles del Partenón

"Hacemos un llamamiento a todos aquellos que en el mundo creen en los valores e ideas que surgieron a los pies de la Acrópolis a fin de unir nuestros esfuerzos para traer a casa los Mármoles del Partenón". Antonis Samaras, Ministro de Cultura de Grecia

Tempestas

CALENDARIO

abril 2016
L M X J V S D
« Mar    
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930  

Archivos

Inscriptio electronica

Amici Chironis

Apasionados del mundo clásico

Suscríbete a esta fuente


Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 2.502 seguidores