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Descubren dos kilómetros de la calzada romana que pasaba por Acci

El arqueólogo Antonio López García ha identificado un tramo de dos kilómetros de la calzada romana que conectaba la Hispania Bética y Cartaginense

El biólogo José Antonio Garrido descubrió los restos que Antonio López identificó como una calzada. / ANTONIO LÓPEZ GARCÍA

Fuente: JESÚS JAVIER PÉREZ > Guadix  |  Ideal Digital
25 de abril de 2017

La antigua colonia Julia Gemella Acci se va dando a conocer. Si hasta hace unas décadas se desconocía la ubicación exacta de la primitiva ciudad romana, los hallazgos arqueológicos que se han venido produciendo han permitido confirmar su ubicación; un busto de Trajano, restos de un posible templo en la calle San Miguel, el teatro romano, las termas,… han permitido a los investigadores fijar y determinar el peso que Acci tuvo en la geografía de la Hispania romana. El último descubrimiento han sido los restos de una antigua calzada romana, que aparecieron de forma fortuita gracias al biólogo José Antonio Garrido.

Garrido descubrió los restos de un trazado viario abandonado en la zona de Hernán Valle. Lo hizo mientras realizaba trabajos de investigación en su campo de estudio.

El biólogo pretendió determinar la antigüedad de los restos arqueológicos partiendo del estudio de mapas de la época de la Guerra de Independencia. En varios itinerarios de viajes entre las localidades de Baza y de Guadix –que van desde el viaje de Hernando Colón en 1517, pasando por el viaje a Andalucía de Clemente y Rubio de 1804, hasta llegar al de Moritz Willkomm de 1847– aparece mencionado un trazado que bordeaba Sierra de Gor partiendo desde Guadix y que pasaba por un lugar llamado la Venta de los Álamos, quizá identificable con la actual Fuente Álamo.

El trazado llegó a ser incluso fotografiado en el vuelo americano de 1946. En aquellas fotografías aéreas se podía ver aún el dibujo que la vía hacía sobre las tierras accitanas. Décadas después, la vegetación y los movimientos de tierras difuminaron este tramo de la vía.

Para confirmar sus sospechas, Garrido se puso en contacto con el joven arqueólogo Antonio López García. La intención era poder precisar la antigüedad de los restos encontrados. Hasta ese momento el biólogo sólo podía precisar que se trataba de un camino antiguo y en desuso, poco más. Fruto del contacto entre los dos investigadores de campos tan dispares se realizó una primera visita y allí, sobre el terreno, el arqueólogo pudo confirmar que se trataba de los restos de una antigua calzada de época romana de la cual se había perdido la pista.

No había referencias históricas sobre la misma. El único documento que hablaba de su posible existencia era una memoria de la Junta Superior de Excavaciones y Antigüedades fechado en 1922. En este documento Antonio Blázquez y su hijo, planteaban como hipótesis la posibilidad de que a través de la Sierra de Gor discurriese la vía romana que atravesaba desde Cartagena hasta Cástulo (Linares) pasando por Basti (Baza) y Acci, tal y como viene mencionada en el ‘Itinerario Antonino’ del siglo III. Sin embargo, no aportaban evidencias arqueológicas de dicha vía.

Evidencias

Antonio López pudo precisar que los restos que había visitado en Hernán Valle se trataban de aquella vía perdida en la memoria y en la historiografía. «La aparición de un gran número de piedras que limitaban la calzada, conocidas como rudere, también las trazas de desgaste por el tránsito de los carros y el hecho de que en algunos tramos se haya modificado el recorrido natural del valle para hacer más sencillo el paso, tal y como procuraban en sus obras los ingenieros romanos», permitió, en palabras del arqueólogo, precisar la naturaleza del descubrimiento.

Dos kilómetros

El doctor López García describe su descubrimiento como «un tramo que tiene aproximadamente dos kilómetros y parte de la Fuente de San Torcuato en dirección noreste desde una altura de 1.140 metros hasta una altura de casi 1.300, en la cercanía del Cerro de Peñas Negras desde donde remontaría, siguiendo el curso de la Rambla Seca, en dirección hacia Gor».

El arqueólogo asegura que, de momento, sólo se ha podido confirmar esa parte del trazado y no debería descartar que próximamente se encontrasen más restos arqueológicos que continuasen con la calzada entre Guadix y Baza o que estuviesen relacionados con la misma, como miliarios o edificaciones que aprovechasen el paso de la infraestructura y de viajeros.

El descubrimiento de Antonio López serviría para confirmar, una vez más, la importancia de la colonia romana y su relación, como nodo de conexión entre el enclave minero de Cástulo y el portuario de Cartagena. Pese al actual estado de conservación de la calzada, el hallazgo es de gran importancia para el conocimiento de la topografía de la época romana ya que esta calzada unía las provincias Cartaginense –a la que pertenecía Acci– y Bética, cuya frontera debía discurrir en las inmediaciones del espacio conocido actualmente como Montes Orientales.

 

25 abril 2017 at 6:11 pm Deja un comentario

Encargan un nuevo proyecto para cubrir los valiosos mosaicos romanos de Azuara (Zaragoza)

Las obras, que se harán por fases, ya fueron objeto de otro estudio encargado hace seis años y que luego fue aparcado

Mosaico de «Las bodas de Cadmo y Harmonia», el más valioso de los hallados en esta antigua villa romana

Fuente: R. P. > Zaragoza  |  ABC Aragón
24 de abril de 2017

El Gobierno aragonés ha retomado el proyecto para proteger con cubiertas los valiosos mosaicos romanos que se conservan en Azuara (Zaragoza), en un yacimiento descubierto en el año 1986. Se trata de los restos de lo que fue una lujosa villa privada, denominada «La Malena», que es singular por la cantidad de mosaicos que tenía y que se conservaron enterrados.

La villa tenía una superficie de unos 2.500 metros cuadrados de planta. Los mosaicos suman una extensión de unos 1.000 metros cuadrados. De ellos, el más valioso es el que representa una escena de la mitología clásica, las bodas de Cadmo y Harmonia. Se localiza en el suelo de la denominada «estancia 26» de esta villa romana y es el que será objeto de las primeras obras de cubrimiento. Se instalará una estructura con tejado para protegerlo de las inclemencias meteorológicas, pero diseñada de forma que permita a los arqueólogos seguir trabajando en esta porción del yacimiento.

La redacción del proyecto acaba de sacarlo a licitación el Gobierno aragonés. En realidad será el segundo que se contrata con el mismo fin, ya que en el año 2011 el Ejecutivo autónomo pagó por otro proyecto -elaborado en aquel momento por el gabinete Sicilia y Asociados-, que finalmente quedó aparcado por considerar excesivo el coste de las obras que proponía llevar a cabo.

Ahora se va a encargar un nuevo proyecto que, aprovechando en parte aquel estudio del año 2011, planee unas obras que se puedan hacer por fases y que resulten más baratas.

Para la redacción de este nuevo proyecto, la Consejería de Cultura del Gobierno aragonés ha previsto un coste máximo de 28.400 euros. Una vez redactado el documento quedará licitar y adjudicar las obras, que en la primera fase se centrarán en la instalación de una estructura prefabricada que cubra con un tejado ese valioso mosaico de la «estancia 26».

Los restos de la villa romana «La Malena» de Azuara salieron a la luz en el año 1986. En 1991 fueron declarados como Bien de Interés Cultural (BIC). A lo largo de los años se han ido realizando diversas campañas de excavación que han permitido descubrir buena parte de lo que fue la planta de esta lujosa villa particular, que contaba con abundantes mosaicos, una rica decoración interior e incluso con termas privadas incorporadas a este conjunto residencial que data de entre los siglos III y IV después de Cristo.

Los restos de esta villa romana se encuentran en Azuara, en una localidad situada a solo 16 kilómetros de Belchite y a 13 kilómetros de Fuendetodos, la localidad natal de Goya.

 

24 abril 2017 at 5:32 pm Deja un comentario

Nerón «incendia» Roma por segunda vez

El emperador, cuya figura está siendo restituida, es objeto de un musical, a partir del 1 de junio, cuyo escenario se está montando en los Foros Imperiales

Giorgio Adamo interpreta a Nerón – ABC

Fuente: ÁNGEL GÓMEZ FUENTES ABC
24 de abril de 2017

Roma se dispone a vivir un verano con el polémico emperador Nerón (37-68 d. C.) como gran protagonista. Su vida se convierte en un gran musical que «incendiará» Roma a partir del 1 de junio. «Divo Nerón-Opera Rock» es el título de la obra que se presenta como «el musical más ardiente de la historia». Se está montando ya un imponente escenario en los Foros Imperiales, exactamente en los lugares donde tuvo lugar la historia, los fastos imperiales de la época neroniana, en el Colle Palatino, a unos pasos la Domus Aurea (Casa Dorada). El musical cuenta 14 años de la vida del tirano, con amores e intrigas y sus múltiples facetas: poeta, cantante, actor, escritor, auriga, curioso de la ciencia y la técnica. El elenco artístico es realmente excepcional: 24 bailarines y acróbatas, 12 cantantes-actores con otros 100 profesionales trabajando en un escenario de gran impacto visual: mide 36 metros de ancho, 27 de profundidad y 14 de altura, una estructura que divide a la ciudad.

Algunos consideran que es la última locura de Nerón, mientras otros aplauden, sobre todo porque en el proyecto, ideado por Franco Migliaci, ganador de dos Grammy y productor discográfico de fama mundial, que ha embarcado a cuatro premios Oscar de fama mundial: el escenógrafo Dante Ferretti, los decorados son de Francesca Lo Schiavo, amada en Hollywood; Gabriella Pescucci ha diseñado el vestuario, y la música es de Luis Bacalov, pianista y compositor argentino.

Seguramente los historiadores Tácito y Suetonio no habrían compartido mucho del renacimiento que vive la figura de Nerón, porque en parte contrasta con la detallada descripción que ellos hicieron de su delirante megalomanía, paranoia, carácter caprichoso, extravagante y locura hasta llegar a cometer matricidio. Pero, sin absolverlo de las atrocidades que cometió, para el emperador romano que subió al trono a los 17 años (54 d.C.) bajo la guía del filósofo, político y escritor Séneca, están llegando en los últimos años nuevas aportaciones sobre su biografía.

Nuevos documentos

Estudiosos reescriben su figura a través de convenios internacionales y publicaciones, con aportaciones de nuevos datos. Marisa Ranieri Panetta, arqueóloga y estudiosa de Nerón, que participó en una gran exposición en el Coliseo con nuevos documentos sobre el último emperador de la dinastía Claudia, advierte: «Nerón no fue un personaje negativo 360 grados. Ni Suetonio y Tácito pueden callar su gran popularidad, la fidelidad de los soldados -Nerón nunca puso pie en un campo militar porque detestaba la guerra- y munificencia o generosidad al gobernar. Desde el punto de vista arquitectónico y urbanístico, Nerón dio una impronta grandiosa y escenográfica a Roma. Sus termas, próximas al Panteón, eran famosas por el lujo y confort. Para sí mismo pretendió le mejor. Se construyó la Domus Aurea. Tenía además un gran sentido de la propaganda».

En este último campo Nerón fue un adelantado de los tiempos. Precisamente, el corazón de las nuevas investigaciones se centra en el área arqueológica de la Domus Aurea, el palacio de Nerón en el Colle Oppio, una de las siete colinas de Roma, donde se está sacando a la luz la «cenatio rotunda», famoso refectorio circular, descubierto en 2009, que giraba día y noche para imitar el movimiento de la Tierra e impresionar a los invitados.

Roma, dividida

La Domus Arena – ABC

En este delicado contexto arqueológico, simbólicamente muy ligado a la Domus Aurea, se ha montado el gran escenario del musical sobre Nerón. Se ha construido además la Domus Arena, con 3.025 puestos, subdividida en los mismos órdenes que las antiguas Arenas romanas: Platea Senadores con 480 sillas (180 euros es el coste del billete) y tres tipos diversos de gradas (a 125, 80 y 45 euros), que permiten una bella perspectiva del anfiteatro. Teniendo en cuenta la especial ubicación, un parque arqueológico único en el mundo, tuvo que dar su aprobación el ministro de Bienes Culturales, Dario Franceschini. Pero Roma se divide y se ha generado una gran polémica ante esta imponente estructura para el musical de Nerón, justo en el área donde vivía en la antigua Roma y desde la que se divisa el Coliseo y los Foros Imperiales.

Vittorio Emiliani, presidente del Comité para la Belleza de Roma, considera que se trata de «una locura»: «Se pueden usar estructuras antiguas cuando existen, como el teatro de Ostia antigua, pero construir expresamente uno nuevo en un lugar delicado como Vigna Barberini, en el Colle Palatino, no está ni en cielo ni en tierra», afirma Emiliani. Contrario es también el profesor de Historia del arte Tomasso Montanari, quien estima que «un musical no da valor al patrimonio». Otros expertos subrayan que las alarmas suscitadas son excesivas. Francesco Prosperetti, superintendente del área arqueológica de Roma, ha tenido que salir al paso de las críticas: «El musical no tendrá impacto en el delicadísimo contexto del Palatino. He visto las pruebas y es un musical de alta calidad. El canon de utilización del área es de 250.000 euros, además del 3% de los ingresos por entradas, que servirán para la restauración de la Domus Aurea». Su apertura definitiva al público está prevista para 2020.

Nueva imagen

¿Servirá el musical para, si no rehabilitar, al menos dar una nueva imagen de Nerón? Para el arqueólogo Alessandro D’Alessio, responsable científico de la Domus Aurea, se trata de una operación necesaria para restituir justicia a esta figura: «Se trata de proyectar de nuevo de manera diversa los focos sobre un personaje que la literatura, pero también el cine, nos han transmitido con una determinada imagen». Cabe recordar a este respecto «Quo Vadis» (1951), en la que Peter Ustinov encarna a un histriónico Nerón, una película que alimentó su imagen de emperador cruel y despreciable. Su nombre está ligado al terrible incendio de Roma, iniciado en la noche del 18 de julio del 64 d. C., que duró varios días y destruyó gran parte de la ciudad. Tácito recuerda que, de los 14 barrios de la ciudad, solo se salvaron 4, un dato confirmado por recientes excavaciones. «Hoy sabemos que Nerón no incendió Roma», afirma el arqueólogo D’Alessio, quien añade: «Él se encontraba en Anzio (en esa ciudad, a unos 60 kilómetros al sur de Roma, tenía un gran palacio) y volvió de inmediato a Roma para organizar las ayudas. Sucesivamente hizo reformas positivas en obras y urbanismo. Fue un emperador muy cercano al pueblo». Nerón no incendió Roma, pero sí ha vuelto a «incendiarla» musicalmente, con una ópera rock sin precedentes. Se espera que la aventura ayude al turismo de Roma.

 

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24 abril 2017 at 9:31 am Deja un comentario

Badalona saca ‘pectus’ de su pasado romano

La antigua Baetulo dedica la XIII Magna Celebratio a Ovidio y al primer campeón olímpico de Hispania

Una biga romana por las calles de Badalona, en la Magna Celebratio del 2009. JOAN CORTADELLAS

Fuente: CARLES COLS > Barcelona  |  El Periódico
23 de abril de 2017

La puerta del tiempo vuelve a abrirse por decimotercera vez en Badalona. Llega esta semana, a partir del jueves, la XIII Magna Celebratio, y lo de emplear los números romanos para clasificarla es, claro, de lo más oportuno, porque, como cada año desde el 2004, Badalona dedica cuatro intensas jornadas a rememorar su pasado como Baetulo, ciudad vitivinícola de Roma, que conforme la arqueología de urgencias lo permite se certifica que fue más importante y extensa de lo inicialmente supuesto. El pasado febrero se presentó en sociedad la última ‘domus’ descubierta, en el lado montaña de la autovía C-31, lejos, pues, del centro de Badalona, así que la extensión de Baetulo vuelve a estar en discusión. Era magna, sin duda, del calibre de esa suerte de fiesta mayor pagana que se avecina del 27 al 30 de abril.

La Magna Celebratio llega muy oportuna, tras el reciente hallazgo de una ‘domus’ que revisa al alza el tamaño de la antigua Baetulo

Cada edición tiene su qué. En esta (el 13, por cierto, no era número de mal agüero para los romanos) se pondrá el acento en dos cuestiones. Primero, Ovidio. El poeta murió hace 2.000 años. Era una celebridad en su tiempo, lo que no le evitó el exilio al que le condenó Augusto, otro personaje fijo en la Magna Celebratio. En la edición del 2014, se teatralizó la boda de Augusto con Livia, pero no por aquello de hacer un ¡Hola! o un Lecturas en latín, sino porque aquel primer emperador llevó como nadie la política a la alcoba, más incluso que Enrique VIII, que ya es decir. En esta edición, el sábado, en el Museu de Badalona, se profundizará en Augusto, en sus tejemanejes dictatoriales, según se mire, con influencia hasta la actualidad. A su manera, aquel longevo emperador convirtió a su pobre hija Julia en una suerte de puerta giratoria de la Antigüedad, pues la casó, descasó y volvió casar cuantas veces quiso para asegurarse favores políticos. Pero, lo dicho, el protagonista principal se pretende que sea Ovidio, no por el triste exilio en la actual Rumanía a la que le condenó Augusto, sin que se sepa aún por qué, sino por algunas de sus más celebradas obras, como Ars Amatoria (El arte de amar) y La metamorfosis. Un taller práctico de cosmética extraído de las enseñanzas de Ovidio es algo a tener en cuenta, ni que solo sea porque 2.000 años de solera son muchos.

Soldadesca romana en las calles de Badalona. PERE JIMÉNEZ

La otra materia en la que la XIII Magna Celebratio hará hincapié este 2017 será, tangencialmente, el 25 aniversario de los Juegos Olímpicos de Barcelona, de los que Badalona fue subsede, y a lo grande, nada menos que con todos los partidos de las selecciones de baloncesto, ‘dream team’ de EEUU incluida. La razón de la inclusión de este aniversario en la Magna Celebratio tiene truco, claro. El motivo es que Badalona puede presumir de que por sus calles paseó el primer campeón olímpico de la historia de Hispania, Lucius Minicius Natalis Quadronius Verus, que en el año 120 D.C., en la misma ciudad de Olimpia en la que en la ficción Astérix ganó una palma de oro, sin poción mágica alguna, fue campeón en la disciplina de cuádrigas.

Por la calle de Badalona paseó un campeón olímpico casi 2.000 años antes que Mireia Belmonte

Aquel campeón estaba emparentado con un prohombre de Baetulo, el cabeza de familia de los Licinio, pero no hay que imaginarle como un Ben-Hur. El campeón no era quien llevaba las riendas de la cuádriga, sino el dueño de la (digamos) escudería. Ese era Lucius. Él se llevó la gloria. Lo cual es en parte injusto. De poner los puntos sobre la íes en esta cuestión se encarga también, en cierto modo, la Magna Celebratio. Este año regresan las bigas, es decir, la versión comedida de las cuádrigas.

CON UN PAR DE BIGAS

Las bigas son carros de dos caballos. Las cuádrigas, como es obvio, de cuatro. Es la diferencia entre un deportivo resultón y un Ferrari de gama alta. Años atrás, Joan Mayné, director del Museu de Badalona e impulsor indispensable de la Magna Celebratio, tuvo la oportunidad de ponerse a las riendas de una cuádriga, cual Charlton Heston. “¡Aquello era pura potencia!”, recordaba, aún impresionado, años más tarde. Fue una experiencia única, pero también una sabia lección: para una fiesta como la de Badalona, con una biga basta. De hecho, habrá dos, y recrearán, con extrema prudencia, una carrera, porque las cuatro jornadas romanas de la ciudad son una gran fiesta (pasan por sus distintas actividades, cocina A.C. incluida, unas 15.000 personas) y, también, una instructiva inmersión en el pasado.

La Magna Celebratio, en resumen, no es una versión con peplum de las habituales ferias medievales que recorren los pueblos de Catalunya los fines de semana. Va más allá, por la calidad de las conferencias y por la teatralización en la calle. Pero, sobre todo, es una oportunidad que cada año aprovecha la tercera ciudad de Catalunya para ganarle al menos un pulso a Barcelona, que tiene también un pasado romano del que presumir, pero a la hora de la verdad le saca muy poco lustre a sus escudos.

La cocina antes del tomate

Roma fue una formidable potencia militar, pero nada espartana. Fue una sociedad amante de los placeres de la vida, que no faltan, por supuesto, en la Magna Celebratio. Son varios los restaurantes de la ciudad que se suman a la recreación histórica con un reto que no es fácil, es decir, la cocina antes de América, sin tomates, sin patatas… Es una oportunidad para saborear platos inusuales, como el pollo a la númida, pero sin caer, eso sí, en el uso del garum, la pestilente salsa de pescado que empleaban los romanos para realzar el sabor de sus platos en ausencia de sal.

Eran, también, un pueblo de vino. El que producía Badalona, según los autores clásico, no era especialmente apreciado en Roma. Pero, por si acaso, eran también aficionados a una bebida mucho más antigua, la cerveza. Las leyes romanas fijaban de un modo muy estricto el proceso de elaboración. Con más libertad, los maestros cerveceros de Badalona recrean cada año una de aquellas fórmulas. La Magna Celebratio es una ocasión para degustarlas.

 

24 abril 2017 at 9:28 am Deja un comentario

La cerámica hallada en Tiermes desvela los nombres celtíberos y romanos de sus habitantes

Dos arqueólogos han publicado un estudio en el que reúnen y estudian de forma sistemática los grafitos del yacimiento soriano.

Pablo Arribas, coautor de la investigación enseña algunas de las piezas a alumnos de IE University | Roberto Arribas

Fuente: Europa Press – Soria  |  Heraldo de Soria
21 de abril de 2017

El estudio de las palabras y símbolos grabados sobre la superficie de la cerámica hallada en el yacimiento de Tiermes ha desvelado algunos nombres propios de los habitantes celtíberos y romanos que un día poblaron este territorio, desde el siglo I a.C hasta el siglo V d.C.

Nombres celtíberos como Elaesus, Indebilis, Surus o Talaus, y otros cuyo origen hispano-latino no ofrece dudas, como Primus, Rufus, Sextus, Antonia o Lanuaria son algunos de los antropónimos identificados por miembros de la Unidad de Arqueología de IE University, tras el análisis de 156 grafitos descubiertos en Tiermes.

Los grafitos son las marcas grabadas de manera intencionada con la ayuda de un objeto punzante sobre los recipientes cerámicos, según ha indicado a Europa Press fuentes de la institución universitaria.

Los arqueólogos Pablo Arribas y Cesáreo Pérez han publicado un estudio en el que reúnen y estudian de forma sistemática los grafitos de Tiermes. Ponen de manifiesto la importancia que el estudio de estos grabados sobre cerámicas tiene para avanzar en el conocimiento de la onomástica de los habitantes de las ciudades del Duero, y de la vida cotidiana de la sociedad hispanorromana.

Según las mismas fuentes, por primera vez se ha sistematizado y recopilado lo aportado a lo largo de 100 años de excavaciones por los distintos arqueólogos que han intervenido en el yacimiento soriano, considerado uno de los más importantes de la Península Ibérica y objeto de estudio por expertos de diversos países del mundo.

Los investigadores sostienen que, en los estudios sobre cerámica indígena y romana, “apenas” se ha prestado atención a “la onomástica reflejada en los distintos recipientes cerámicos”. El volumen de grafitos hallados sitúa a Tiermes como una de las “fuentes principales” de información arqueológica en una ciudad indígena-romana del interior de la península y con uno de los “mayores conjuntos singularizados”, como ha asegurado el profesor Pérez Gónzález.

El estudio señala que los grafitos de Tiermes pueden dividirse en dos grandes grupos. Por un lado, los epigráficos, que incluyen algún tipo de inscripción, ya sean textos, palabras completas, abreviaturas o numerales. Y por otro, y los anepigráficos, que corresponderían a elementos figurativos o geométricos, símbolos y grafías, como aspas, cruces o dibujos de árboles.

El primer tipo supone “más del 65%” del total de los grafitos de Tiermes y son, en su mayoría, alusiones al propietario o usuario de la cerámica, “en nominativo o genitivo”, según han indicado los expertos de IE University. Asimismo, creen que muchos de los grafitos anepigráficos fueron realizados por personas que no sabían escribir, pero que deseaban dejar constancia de su propiedad. Esto, además, era una manera de evitar los robos, han agregado.

Las marcas sobre la cerámica podían ser realizadas antes de la cocción y, en este caso, el grafito suele identificar al fabricante del molde, al dueño del taller o al alfarero. Otra de las opciones –la mayoría de los casos– era grabar una palabra o símbolo con un objeto punzante una vez cocida la cerámica. Una acción llevada a cabo por los propietarios o usufructuarios del recipiente.

La investigación ha constatado que la mayoría de los textos se caracterizan por su brevedad y por un amplio uso de abreviaturas y siglas, y cuya identificación completa es sumamente dificultosa. No obstante, los arqueólogos han podido apreciar algunos nombres de los habitantes arévaco-romanos de Tiermes, que se pueden unir a otros ya conocidos, como los de Retugenus, Rufinus, Medugenus o Carvicius.

Los grafitos revelan el origen, situación o condición social del propietario o benefactor de la cerámica. De esta manera, señalan si es ciudadano, militar, libre o esclavo. El coautor del estudio, Pablo Arribas, ha apuntado que, en Tiermes, “como en otros lugares similares del orbe romano”, existía un modelo social “estratificado y desigual”, con un “amplio abanico” comprendido entre un escalafón inferior y una “capa acomodada de carácter minoritario”, además de clases de individuos claramente diferenciados como esclavos, libertos, peregrinos, campesinos o comerciantes, entre otros.

Los grafitos epigráficos conservados en las cerámicas de Tiermes testimonian su empleo por una “amplia base popular, fundamentalmente hispanolatina”, como ha añadido Arribas, que subraya que permiten conocer el “grado de integración cultural” de los habitantes de Tiermes entre los siglos I a.C y el V d.C.

 

21 abril 2017 at 7:39 pm Deja un comentario

Centenares de piezas de la antigua Numancia regresan a España con motivo de una exposición

Una muestra en el Museo Arqueológico Regional (Alcalá de Henares) presenta las piezas que fueron excavadas por Adolf Schulten en el cerro de La Muela y que él mismo depositó en el Museo de Mainz

Cabeza de lobo. Cabeza de lobo de terracota, fechada entre los siglos II y I a.C. Foto: A. Martínez Levas / MAN

Fuente: ALEC FORSSMANN  |  NATIONAL GEOGRAPHIC
21 de abril de 2017

Se habla de resistencia numantina cuando se resiste con tenacidad, hasta el límite y en condiciones precarias. La actitud de los numantinos, una población celtíbera que durante varios años repelió los continuos ataques romanos, impresionó a Roma y a sus escritores, quienes mitificaron a Numancia, cuyo yacimiento arqueológico está situado actualmente en el norte de la ciudad de Soria. A mediados del siglo XIX, Eduardo Saavedra descubrió el emplazamiento de las ruinas de Numancia sobre el cerro de La Muela en Garray, pero hay que atribuir al alemán Adolf Schulten (1870-1960) la excavación del impresionante cerco que Escipión Emiliano levantó a su alrededor para consumar la victoria en el siglo II a.C. La toma de Numancia y su legendaria resistencia al invasor romano no pasaron desapercibidas para el joven profesor alemán, quien hizo de su supuesto descubrimiento la piedra angular de su carrera.

La exposición Schulten y el descubrimiento de Numancia, hasta el 9 de julio de 2017 en el Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid (Alcalá de Henares), presenta por primera vez en España las piezas que fueron excavadas por el propio Schulten en el cerro de La Muela y que él mismo depositó en el Museo de Mainz. Esta exposición, que se celebra primero en Alcalá y después en el Museo Numantino de Soria, supone el retorno de casi 500 piezas. En total se exhiben casi 700 piezas que reflejan la vida cotidiana de los soldados en los campamentos que se construyeron para el asedio, la realidad indígena y fondos documentales y bibilográficos de gran variedad y riqueza. Algunas piezas destacables: el vaso celtibérico de la doma del caballo, el diario de excavación de Schulten y sigilatas romanas procedentes de los yacimientos de Numancia, cedidas pr el Museo Arqueológico Nacional.

Adolf Schulten: polémico y renovador, odiado por unos y un sabio para otros

De esta forma, el Museo Arqueológico Regional (MAR) conmemora los acontecimientos que se desarrollaron en la ciudad de Numancia hace 2.150 años. Un audiovisual, que recibe al visitante, presenta la ciudad de Numancia y la intervención que Schulten realizó en 1905. “Polémico y renovador, de fuerte y narcisista personalidad, odiado por unos y considerado un sabio por otros, lo cierto es que el legado de Schulten ha sido una larga sombra en el panorama académico español, hasta el punto de que muchas de sus conclusiones tras excavar el cerro de La Muela siguen vigentes o no han conocido una revisión hasta hace poco”, indica el MAR en una nota de prensa.

‘Campamento romano’. Campamento romano, ilustración de Albert Álvarez Marsal. Ilustración: Albert Álvarez Marsal

 

‘Incendio de Numancia’. Incendio de Numancia, del ilustrador Albert Álvarez Marsal. Ilustración: Albert Álvarez Marsal

 

‘El final de Numancia’. El final de Numancia, ilustración de Albert Álvarez Marsal. La escena transcurre en el verano del año 133 a.C., tras 15 meses de asedio. Ilustración: Albert Álvarez Marsal

 

‘Circunvallatio’ escipiónica. La circunvallatio escipiónica de Numancia según Schulten (1927). Foto: Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid

 

Cerámica celtibérica. Jarra del domador de caballos, cerámica celtibérica de Numancia del siglo II a.C. Foto: A. Plaza / Museo Numantino de Soria

 

Adolf Schulten. Adolf Schulten durante las excavaciones de 1906 en Peña Redonda. Foto: Juan Patterson

 

Puntas de flecha. Conjunto de puntas de flecha de gancho (134-133 a.C.) de los campamentos circumvallatio de Numancia. Piezas procedentes del Museo Central Romano-Germánico de Mainz. Foto: Mario Torquemada / MAR

 

Jarra con pitorro. Jarra con pitorro decorada con cuadrúpedos monocromos, del siglo I a.C. Foto: A. Plaza / Museo Numantino de Soria

 

Copa decorada. Copa de la abubilla (siglo I a.C.) con decoración polícroma, de la excavación de 1918. Foto: A. Plaza / Museo Numantino de Soria

 

Hoja de puñal. Hoja de puñal biglobular, del 134-133 a.C. Procedente del Museo Central Romano-Germánico de Mainz. Foto: Mario Torquemada / MAR

 

Placa de cinturón. Placa de cinturón con decoración incisa y con motivo trenzado enmarcado, del 134-133 a.C. Procedente del Museo Central Romano-Germánico de Mainz. Foto: Mario Torquemada / MAR

 

Placas articuladas de cinturón. Placas articuladas de cinturón, del 134-133 a.C. Procedentes del Museo Central Romano-Germánico de Mainz. Foto: Mario Torquemada / MAR

 

Fíbula de espiral. Fíbula de espiral de la Meseta Oriental, fechada entre los siglos VI y IV a.C. Procedente del Museo Central Romano-Germánico de Mainz. Foto: Mario Torquemada / MAR

 

Vista de la exposición. Vista de la exposición Schulten y el descubrimiento de Numancia, en el Museo Arqueológico Regional. Foto: Mario Torquemada / MAR

 

21 abril 2017 at 7:33 pm Deja un comentario

Descubierta una inscripción del siglo II que revela el nombre de un poderoso edil de la Dianium romana

  • El hallazgo se ha producido de forma fortuita después de los primeros trabajos de limpieza en casi diez años de l’Hort de Morand, el antiguo enclave del foro romano, que llevaba abandonado y cubierto de matojos desde 2008
  • El descubrimiento corrobora que varios temporales marítimos engulleron la ciudad a lo largo del Imperio

Fuente: Josep Antoni Gisbert  |  La Marina Plaza
20 de abril de 2017

Se llamaba Quintus Sulpicius Cratus. Vivió en Dianium, la Dénia romana, a mediados del siglo II. Era aedilis, el equivalente romano a la actual figura de edil o concejal. Era pues un personaje poderoso, que decidía buena parte de la vida  comercial de la ciudad como la seguridad de los mercados, el control de pesos y medidas de las mercancías o la organización de juegos o fiestas. Su existencia era hasta ahora desconocida. Pero ya no. De forma fortuita, unos trabajos de limpieza en l’Hort de Morand, donde se enclavó hace dos milenios el foro de Dianium, han descubierto su nombre inscrito en un bloque tallado de piedra caliza procedente del Montgó.

El trascendente hallazgo, presentado este jueves por el arqueólogo municipal, Josep Antoni Gisbert, y por el concejal de Cultura, Rafa Carrió, vuelve a demostrar así la gran importancia histórica de l’Hort de Morand, cuyo destino y conservación siempre han sido inciertos. Gisbert explicó que el bloque formaba parte de un monumento epigráfico de dimensiones mayores –pudo ser el pedestal de una estatua– cuya inscripción acaba de ser transcrita con el siguiente resultado:

Q. SVLP. (ligadura LP) CRATV[S]
AED D (hedera) D

 

Estas son las letras han aflorado ahora tras tantos siglos. Y que permiten establecer que nuestro protagonista era «un personaje de las elites municipales de Dénia, Quintus Sulpicius Cratus, que ejercía el cargo de AED(ilis) y que había donado y dedicado (eso significan las dos D mayúsculas) el monumento a otra persona o institución cuya identidad, eso sí, se desconoce, ya que la inscripción que ha salido a la luz está incompleta.

El Municipivm de Dianivm fue fundado por el emperador Augusto y, desde entonces, gozaba de la organización propia de un municipio romano que funcionaba a pleno rendimiento en la época de nuestro protagonista, que vivió en la segunda mitad del siglo II, en la época de los Antoninos o de los Severos, según se desprende del tipo de grafía de la inscripción.

Ahora bien,  este bloque de piedra correría con el devenir del tiempo más andanzas. Las caras laterales del mismo se encuentran fuertemente erosionadas por la acción marina y la parte anterior presenta restos de una argolla de hierro anclada. Todo eso demuestra que la piedra, tras ser utilizada para la inscripción de nuestro edil, habría sido fragmentada y reutilizada aún en época del Imperio Romano como anclaje o bolardo  para amarrar buques en el muelle del cercano puerto de Dianium.

La parcela municipal de l’Hort de Morand que acaba de ser adecentada, en tono ocre, vista desde el Castillo.

Una ciudad amenazada por los temporales

¿Por qué ha vuelto entonces a aparecer la piedra en el foro romano? Gisbert aclaró que «mientras la ciudad actual se ha dedicado a ganarle terreno al mar, en la época del Imperio Romano sucedía lo contrario: Dianium se hallaba asentada en un marjal muy próximo al puerto y sufrió continuos temporales o transgresiones marinas en las que el mar volvía a ganarle terreno a la urbe, engullendo una parte de la misma». Así, «este bloque parece haber  sido desplazado hasta este lugar por una de esas transgresiones en los siglos siguientes, durante el periodo de actividad de la ciudad romana que no cesa hasta el primer tercio del siglo VI».

Más allá de esta cronología histórica, el descubrimiento viene a atesorar una vez más la importancia de l’Hort de Morand y de los posibles restos que aún contiene. «Este espacio se ha de considerar sagrado para los dianenses», subrayó Gisbert. De hecho, los trabajos que ahora han desencadenado en el hallazgo, y que han podido llevarse a cabo gracias a una subvención del Servef, han venido a adecentar un espacio que se encontraba prácticamente abandonado y repleto de matojos desde 2008, cuando se frustró un proyecto para ponerlo en valor pese a contar con subvención europea.

Gisbert y Carrió.

Ahora que al fin l’Hort de Morand ha podido recuperar el aspecto que presentaba en 2007, Gisbert exhortó a que la historia no se repita. Y subrayó la necesidad de buscar más subvenciones comenzando por la parcela de propiedad municipal de l’Hort de Morand donde se ha producido el hallazgo, de unos 2.900 metros cuadrados, para excavarla, dotarla de señalítica y hacerla visitable con el objeto de ofrecer al fin una muestra de lo que fue la ciudad romana a los pies del Castillo.

Por su parte, el concejal de Cultura, Rafa Carrió, aseguró que también se propone recuperar la titularidad municipal de de otra parcela anexa de 2.000 metros considerada zona verde por el planeamiento urbanístico. Carrió señaló que su departamento ansía por otro lado rehabilitar la hostelería árabe que se encuentra bajo los cimientos del colegio Maristas, y que en su día también contó con un plan para hacerla visitable que tampoco se concretó nunca.

HALLAZGO DE UNA INSCRIPCIÓN ROMANA CON EL NOMBRE Y EL CARGO DE UN EDIL DEL MUNICIPIVM DE DIANIVM, EN L`HORT DE MORAND.

Josep A. Gisbert Santonja, Director. MUSEU ARQUEOLÒGIC DE LA CIUTAT DE DÉNIA.

En la Parcela O de l’Hort de Morand, de propiedad municipal, en el marco de unos trabajos de limpieza, con vistas a emprender un proceso de rehabilitación y de musealización, financiados por el programa del EMCORD, de la Subdirección General de Empleo y el SERVEF, de la Generalitat Valenciana, se ha producido fortuitamente un hallazgo arqueológico singular y transcendente para la Arqueología de Dianivm; la ciudad romana de Dénia.

La Parcela se hallaba en estado de franco abandono desde 2008, con abundante vegetación arbustiva que cubría la totalidad de la superficie, tras el naufragio de un proyecto municipal, que se había de financiar con fondos europeos, que habían sido ya concedidos y destinados a su recuperación. Ha sido una de las prioridades establecidas por el Departamento de Cultura del M. I. Ayuntamiento de Dénia. Se ha procedido a la limpieza total de la misma, por un equipo de cinco personas, bajo una estricta supervisión del proceso. El ámbito incluía diversas áreas en donde se habían efectuado excavaciones arqueológicas entre 1982 y 1985, dirigidas por Josep A. Gisbert. Sus resultados fueron cruciales para incluir de inmediato en el planeamiento urbanístico un área de zona verde de interés cultural, de 5000 metros cuadrados de extensión, de los que forma parte esta parcela, que cuenta con una superficie de 2900 metros cuadrados.

El pedestal hallado en la misma parcela en 1982.

El Sondeo A, conocido como el sondeo del pedestal por el hallazgo de una gran basa de pedestal de opvs qvadratvm, de piedra arenisca local, del siglo I, de unos cuarenta metros cuadrados de superficie, se excavó en 1982. Su evidencia arqueológica permitía proponer su adscripción o relación con el emplazamiento del Forvm alto-imperial de Dianivm. Este hallazgo se publicó en una ponencia en las Primeras Jornadas de Arqueología en las Ciudades actuales (Enero, 1983), así como en las Memorias de la actividad arqueológica publicadas por la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana y el Instituto de Estudios Juan Gil-Albert, o la Revista Campus de la Universidad de Alicante, entre 1984 y 1988,

Durante los trabajos de limpieza de los taludes laterales de este sondeo se ha detectado en un bloque de piedra caliza existente en uno de los cortes de la excavación de 1982, dos líneas de texto cinceladas en el mismo.

Tras un primer análisis del hallazgo, ofrecemos la siguiente valoración.

El bloque, tallado de piedra caliza del Montgó, es parte de un monumento epigráfico. La cara posterior es sinuosa y, al parecer, estuvo originariamente encajado o empotrado, formando parte de un monumento de mayores proporciones. Las caras laterales han sido fuertemente erosionadas por la acción marina y en la cara anterior o la del campo epigráfico presenta restos de una argolla de hierro anclada fuertemente en el bloque mediante un rebaje en la piedra relleno de plomo; una técnica habitual en tiempos de los romanos. Es bien notorio que se trata de un bloque con inscripción epigráfica, luego fragmentado y reutilizado como anclaje de sujeción de una anilla o cadena sin duda relacionada con la inmovilización de naves, bien en el muelle o embarcadero, bien en el fondo de la bahía o ensenada del puerto. Este bloque parece haber sido desplazado hasta este lugar por una transgresión marina en época desconocida pero, sin duda, en los siglos siguientes y durante el periodo de actividad de la ciudad romana, que cesa en este ámbito en el primer tercio del siglo VI.

El monumento epigráfico, por la tipología de su grafía, se puede datar en la segunda mitad del siglo II, en época de los Antoninos o, a lo sumo, de los Severos,

Presentamos un avance de la transcripción de la inscripción conservada, que será estudiada y publicada, junto con otros hallazgos epigráficos de los últimos 20 años, por Juan Manuel Abascal, de la Universidad de Alicante y Josep A. Gisbert.

Q. SVLP. (ligadura LP) CRATV[S]

AED D (hedera) D

Un personaje de las elites municipales de Dénia, Quintus Sulpicius Cratus, que ejerce el cargo de AED(ilis) / D(at) D(edicat); da o dona y dedica el monumento. Este monumento se emplazaría, probablemente, en el Forvm de Dianium, del cual la zona O es esta parcela en donde se ha desarrollado el hallazgo fortuito.

El personaje, Quintus Sulpicius Cratus, magistrado municipal, ejercía en estos momentos el cargo de AEDILIS. Como edil tenía entre sus funciones las del control de pesos y medidas, vital para el ejercicio del comercio, el control de la seguridad pública y el control y funcionamiento de los mercados. El Municipivm de Dianivm es fundado por el emperador Augusto y, desde entonces, goza de la organización propia de un municipio romano.

Un testimonio más de que el HORT DE MORAND, es y se ha de considerar como sagrado por los dianenses.

 

 

20 abril 2017 at 9:34 pm Deja un comentario

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