Posts filed under ‘investigación’

TOR302, el jorobado de Torrenueva

Hallados en una localidad andaluza los restos de un chico que vivió con la columna torcida 111 grados durante el Imperio Romano

Mosaico romano conocido como ‘El jorobado feliz’, en Antioquía (Turquía).

Fuente: MANUEL ANSEDE  |  EL PAÍS
17 de mayo de 2017

Un bebé debía “ser perfecto en todas sus partes, los miembros y sentidos”, proclamaba Sorano de Éfeso, médico en la Antigua Roma. Si era imperfecto, “no merecerá la pena criar al recién nacido”, escribió en su tratado Ginecología, publicado en el siglo II. La Ley de las XII Tablas, fuente del derecho romano, hacía una similar recomendación a los padres: “Mata con presteza a un niño espantosamente deforme”.

Hace unos 1.700 años, el infanticidio quizá pasó por la cabeza de dos padres en la Paterna romana, hoy sepultada bajo la turística localidad de Torrenueva, en la costa de Granada. Allí nació un niño con espina bífida, una malformación congénita en la que la columna vertebral no se cierra completamente, provocando problemas de movilidad y a veces de aprendizaje. Con los años, además, el chico desarrolló un caso grave de la enfermedad de Scheuermann, una rara deformidad estructural de la columna que aparece en la infancia y se agrava en la adolescencia. Los restos fósiles del chaval aparecieron en 2008, en plena burbuja inmobiliaria, cuando la construcción de unas viviendas de protección oficial en Torrenueva sacó a la luz dos tumbas de una necrópolis romana. Al lado de los restos de una mujer, aparecieron los de aquel chico. Los científicos lo han bautizado con el frío nombre de TOR302.

Reconstrucción de la columna vertebral del chico de Torrenueva. JOAN VICIANO ET AL.

“Era un jorobado, como el de Notre Dame”, resume el arqueólogo José Miguel Jiménez Triguero, que ha analizado los huesos junto a otros colegas. Su investigación, publicada ahora, llega a la conclusión de que aquel chico romano vivió con la columna torcida con un ángulo de 111 grados. Murió, por causas desconocidas, a los 16 años, en la transición del siglo III al IV, según calculan los científicos.

“Torrenueva era una zona ruralizada. El Imperio Romano había entrado en crisis y la gente huyó de las ciudades por la inseguridad”, señala el arqueólogo. Las vides y los olivos monopolizaban el paisaje. La región había vivido tiempos mejores. Antes, sus ciudadanos preparaban salazones, sobre todo de atún, que se exportaban por el Mediterráneo. Sus talleres de alfarería producían ánforas para el transporte de estas salazones, vino y aceite. Pero cuando el Imperio comenzó a tambalearse, todo se hundió. El fondeadero de barcos cerró y se transformó en un basurero de cerámica. Y acabó convertido en un cementerio en el que fue enterrado TOR302.

La sepultura del chico, antes y después de su excavación. GESPAD AL-ANDALUS

En esa época de decadencia, los adinerados vivían en villas agrícolas y los pobres, en casas de adobe. “En época tardorromana, tanto los ricos como los pobres se enterraban sin ajuar. No podemos saber de qué clase social era el chico”, lamenta Jiménez Triguero. Su investigación, recién publicada en la revista especializada International Journal of Paleopathology, muestra que TOR302 fue enterrado boca arriba, con la cabeza orientada hacia el oeste y los pies hacia el este. La posición se repite en otras tumbas romanas del siglo IV, para buscar “la resurrección del fallecido” gracias al ascenso del Sol en el horizonte, según explica el arqueólogo.

La Ley de las XII Tablas, fuente del derecho romano, recomendaba a los padres: “Mata con presteza a un niño espantosamente deforme”

“La enfermedad de Scheuermann no es mortal. No sabemos cómo murió”, reconoce la antropóloga forense Anabel Amores, coautora del estudio e investigadora de la Universidad Francisco de Vitoria, en Madrid. Esta deformidad de las vértebras suele ser leve y de curso benigno, pero puede agravarse y provocar un dolor incapacitante que hace necesario un tratamiento quirúrgico. No hay pistas sobre cómo afectó a TOR302. En su sepultura, sin lápida, solo se encontró un broche y una aguja metálica, posiblemente complementos de sus ropajes.

La vida de las personas con discapacidad en la Antigüedad atrae la atención de los investigadores desde hace décadas. En El ojo del observador: deformidad y discapacidad en el mundo grecorromano (Cornell University Press, 1995), el historiador británico Robert Garland ofreció una completa investigación sobre la “difícil situación” de los griegos y romanos que “no cumplían con los exigentes criterios de su sociedad para definir el ideal humano”.

Más recientemente, en el volumen La discapacidad en la Antigua Roma (Brill, 2013), varios autores han estudiado “las diferencias significativas en la manera en la que la discapacidad fue culturalmente vista o evaluada”. En el Museo Arqueológico de Hatay, en Antioquía (Turquía), se exhibe un mosaico que muestra a un chico con joroba y un gran pene. La obra está catalogada como El jorobado afortunado. Quizá, TOR302 también lo fue.

 

17 mayo 2017 at 12:38 pm Deja un comentario

Arqueólogos españoles sacan a la luz la ciudad de Tusculum

La antiquísima ciudad de Tusculum, conocida como “la Pompeya a los pies de Roma” por el buen estado de conservación de sus ruinas, es desenterrada por un equipo de investigadores españoles, que presentaron hoy sus últimos avances.

Foto: Agencia SINC

Fuente: Jaime Castro García – EFE  |  LA VANGUARDIA
10 de mayo de 2017

El yacimiento – dividido en fase arcaica, romana y medieval – ha sido excavado en los últimos veintitrés años por un grupo de investigadores de la Escuela Española de Historia y Arqueología en Roma (EEHAR) y del español Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

En el equipo está también la italiana Valeria Beolchini, quien explicó a los medios que las últimas labores se han centrado en excavar un área bajo la cual se encontraban varios edificios de época romana, así como los restos de una iglesia medieval.

Mientras un grupo de expertos trabaja entre los restos, Beolchini señala algunos de los hallazgos sacados a la luz, como una monumental pavimentación conformada por grandes losas de mármol blanco, de la época romana, y localizada a 1,70 metros de profundidad.

En esta campaña de trabajos arqueológicos también ha aparecido un mosaico que se encuentra entre los restos de un gran edificio público, “posiblemente” unas termas, así como una letrina también de época romana y “perfectamente conservada”, apuntó la experta.

Todos estos edificios, subrayó, estaban decorados con estucos en rojo, verde, amarillo, azul o blanco, una rica decoración que da idea de la importancia de esta urbe, que alcanzó su máximo esplendor a partir del 300 a.C, rivalizando con una Roma en plena expansión.

Además se han localizado los restos de una iglesia medieval de entre los siglos XI y XII y, a su alrededor, una parte de necrópolis.

Todos estos hallazgos han sido posibles gracias al empleo de las nuevas tecnologías que, según Beolchini, “permiten “entender la ciudad” mediante un estudio “no invasivo”.

Para ello se han empleado drones, que han aportado mapas digitales de la zona, y aviones tripulados equipados con cámaras térmicas para conseguir imágenes multiespectrales.

Esto, detalló la investigadora, permite “excavar en el punto donde ya se sabe que se van a encontrar estructuras monumentales”, con lo que se consigue lo que calificó de “excavación impresionante”.

Todo para descubrir las distintas épocas urbanísticas de una urbe que se prolongó en el tiempo, fundada prácticamente a la vez que la vecina Roma -esta última en el 753 a.C- y cuya total destrucción se produjo a finales del siglo XII.

Con el paso del tiempo la urbe creció en influencia por su rango de municipio, lo que concedía a sus habitantes los mismos derechos que los romanos, y fue lugar de veraneo de personalidades como Cicerón, con villas en la zona, y más tarde también de papas, como Alejandro III.

Beolchini dijo que “Roma siempre tuvo una relación complicada con esta ciudad” por la proximidad entre ambas, unos 30 kilómetros.

Además, Tusculum era su “enemiga natural”, pues controlaba el eje de la vía Latina y su importante flujo comercial.

Logró existir hasta que en 1191 el Ejército romano la saqueó y la destruyó por completo, después de que el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Enrique VI, retirara las tropas que la protegían a cambio de ser coronado en Roma.

A partir de entonces, las ruinas se utilizaron como cantera y la ciudad quedó enterrada con el paso de los años, hasta que a principios del siglo XIX un hermano de Napoleón compró una villa en cuyos terrenos se conservaban los restos de la ciudad y comenzó una serie de excavaciones de poca relevancia.

El director de la EEHAR, Fernando García, anunció que los trabajos de la escuela terminarán el próximo viernes, después de un mes y medio de excavaciones en el que han intervenido casi treinta arqueólogos españoles e italianos, tras lo que comenzarán las labores de prospección.

Además, la EEHAR-CSIC trabajará con la Universidad romana de La Sapienza en la reconstrucción del asedio de la ciudad, pues se han hallado proyectiles y señales de los incendios que definen más concretamente cómo fue el fin de Tusculum.

La Escuela Española de Historia y Arqueología lleva trabajando desde 1994 en las excavaciones de la acrópolis de Tusculum, el foro-teatro, una basílica, el templo de culto a los héroes Dioscuros, el palacio de los condes de la urbe y una iglesia medieval, además de las termas.

 

11 mayo 2017 at 10:46 pm Deja un comentario

Huelva: Los espeleólogos confirman el buen estado del acueducto romano

  • La Universidad de Huelva presenta a Cultura el proyecto de investigación en la Fuente Vieja
  • Se estudian indicios de nuevas bocas de entrada en ramales por El Conquero

El equipo de espeleólogos al iniciar su incursión en la Fuente Vieja para conocer el trazado del acueducto, que llega hasta el respiradero del cabezo del Obispado. / UHU

Fuente: EDUARDO J. SUGRAÑES  |  Huelva Información
8 de mayo de 2017

El Plan General de Investigación de la Zona Arqueológica va a centrar sus trabajos a partir de ahora en el acueducto romano de El Conquero, para lo que la Universidad de Huelva acaba de presentar el proyecto de investigación oportuno en la Delegación de Cultura.

Se trata de una investigación que dirige el catedrático de Arqueología de la Facultad de Humanidades Juan Campos y que cuenta con la financiación de la Consejería de Cultura, gracias al acuerdo suscrito con la Universidad de Huelva a raíz del expolio del Yacimiento del Seminario, denunciado por Huelva Información y gracias a lo cual existe hoy una nueva dinámica sobre el patrimonio, que se fomenta también con movilizaciones ciudadanas que promueve Huelva te mira.

Un proyecto que pretende poner en valor el acueducto romano y propone integrarlo en todo el programa de recuperación de las laderas de El Conquero. Se presenta a Cultura e igualmente es una propuesta que se traslada a Aguas de Huelva, buscando la financiación del mismo, y al Ayuntamiento, para su integración en las actuaciones del programa, Edusi a llevar a cabo en las laderas.

El equipo de trabajo de Juan Campos ya ha realizado un primer estudio, se trata de la incursión realizada por los espeólogos, confirmando el buen estado del trazado del acueducto desde la Fuente Vieja hasta el respiradero que se encuentra en la zona del Obispado. “En estos momentos estamos en lo previo, será necesario realizar una planimetría y fotometría, vamos a inventariar ladrillo a ladrillo”, señala Campos. El objetivo es la obtención de toda la documentación existente, pero no la contemporánea, de lo que se está encargando otro equipo de la propia Facultad de Humanidades.

En el primer análisis realizado por los espeólogos, los investigadores pudieron ver cómo es el suelo y sus paredes. En estudios posteriores se podrá conocer cómo se realizó el acueducto.

A partir de ahora lo que será necesario es entrar en la caja de agua, ver los respiraderos, conocer lo que hay y estudiar la recuperación de todo el trazado. La investigación visual se está realizando por todo el cabezo buscando más bocas de acceso.

El proyecto arqueológico que arrancará de lo que hoy se conoce en la Fuente Vieja (que viene manando unos 30.000 litros de aguas diario, según antiguas estimaciones), puede dar nuevos datos de este espacio, atendiendo al material que se está conociendo más allá de la obra contemporánea de la propia fuente. “Hay ladrillos y sillares romanos, podemos estar incluso hasta en un lugar de culto al agua”, dice Campos. Todas estas cuestiones se podrán dilucidar con el proyecto que presenta la UHU. Habrá un estudio de la flora y la fauna del entorno de la Fuente Vieja, “que es muy especial por el caudal de agua que corre por ahí y que facilita la vida”, dice. Se trata de zonas un tanto aisladas, por lo que Campos considera que será necesaria una vigilancia para una mejor conservación, con el objeto de evitar posibles actos vandálicos como se produjeron recientemente.

El trabajo que se realizará en el acueducto romano llevará consigo las siguientes actuaciones: una exploración arqueo-espeleológica de todo el recorrido subterráneo viable; se incluirá la topografía y fotogrametría, así como la prospección arqueológica superficial de las faldas del cabezo, la excavación arqueológica superficial de la Fuente Vieja y su entorno; e, igualmente, se procederá a los análisis arqueo arquitectónico, geomorfológico, hidrogeológico y faunístico.

Campos muestra su ilusión por este trabajo y es que como reconoce, “hay muchos datos dispersos que recupera el proyecto de investigación”. El equipo de la UHU viene recabando información desde hace tiempo, incluidas las orales, que ofrecen nuevas pistas de bocas de ventilación y contraminas. Destaca que la parte de la que menos se habla es la de la otra ladera, la que da a la parte de la avenida San Antonio o el Parque Moret y Ciudad Deportiva, donde no se descarta que puedan existir ramales, como se documentan en forma contemporánea el abastecimiento de agua a la antigua zona de huertos de la avenida Marchena Colombo.

Hay datos que se suman a la investigación, como una supuesta caja de agua en la zona del Paseo de los Naranjos o la localización del Pozo de Ragaza en el primer tramo de la avenida Manuel Siurot, frente a las antiguas casas aún existentes de la rotonda de Juan Ramón Jiménez, y que se supone estará conectado con el ramal del acueducto del antiguo colegio Francés.

Juan Campos habla de que la recuperación del acueducto “deberá estar integrada en el proyecto de mejoras de las laderas de El Conquero” y apunta a la necesidad de “un centro de interpretación que bien podría estar en conexión con la recuperación de la casa de Villa Rosa”. Los estudios en la zona darán lugar a un proyecto de investigación y diagnóstico, en el que se dirá en un proyecto de recuperación qué es lo que hay que hacer. Una información que se espera pueda ser una realidad en este mismo año.

Grupo de investigación interdisciplinar

El grupo de investigación que abordará el trabajo en el acueducto romano de El Conquero estará formado por Vrbanitas Arqueología y Patrimonio de la Universidad de Huelva. Sociedad Espeleológica (Exploraciones e Investigaciones Subterráneas); los equipos de la Universidad de Huelva de Paleontología y Ecología Aplicadas, Geomorfología y Recursos Hídricos, y Tharsis. Se contará también con el Ayuntamiento de Huelva. Colaborarán en el desarrollo de los trabajos el Área de Arqueología del propio Ayuntamiento de Huelva y los voluntarios que trabajan en el mantenimiento de la Fuente Vieja.

 

8 mayo 2017 at 2:09 pm Deja un comentario

El proyecto ‘Ager Mellariensis’, liderado por la UCO, se presenta en el Museo Arqueológico Nacional

El proyecto de investigación ‘Ager Mellariensis’, liderado por la Universidad de Córdoba (UCO), ha sido presentado este jueves en el Museo Arqueológico Nacional, en Madrid, con motivo de la reunión científica ‘Paisajes urbanos y rurales de la antigua Beturia Turdula (Badajoz-Ciudad Real-Córdoba), estrategias de investigación y revalorización’.

Monterroso (Centro), Durante Su Intervención En El Museo Arqueológico Nacional (EUROPA PRESS/UCO)

Fuente: EUROPA PRESS  |  20minutos.es
5 de mayo de 2017

Así lo ha indicado la institución universitaria en una nota en la que ha señalado que, en el encuentro, investigadores de tres comunidades autónomas han realizado una puesta en común sobre sus investigaciones relacionadas con la antigua provincia romana Beturia Turdula, gracias a tres proyectos financiados por el Ministerio de Economía y Competitividad (Mineco) a través de su convocatoria ‘Retos para la sociedad 2016’ .

En el caso de Córdoba, el equipo liderado por el profesor Antonio Monterroso, trata de sacar a la luz cómo era el paisaje que rodeaba a la antigua ciudad romana de Mellaria, ubicada según los expertos en el entorno del Cerro del Masatrigo, así como los animales que era usual ver, qué cultivos eran los más populares o cómo eran las casas o los edificios comerciales de la época, ofreciendo una foto fija que servirá de base a diferentes propuestas divulgativas, entre las que destacan las restituciones virtuales.

Estas últimas servirán al Grupo de Desarrollo Rural Alto Guadiato de Córdoba como yacimiento para nuevas iniciativas empresariales que contribuyan al desarrollo económico de la zona.

Durante su intervención en el Museo Arqueológico Nacional, Monterroso ha expuesto las técnicas de teledetección satélite y aéreas de última generación aplicadas al estudio del territorio de la antigua Mellaria, que ponen al proyecto cordobés en la vanguardia de este tipo de aplicaciones a nivel nacional.

En concreto, esta investigación es la primera en aplicar a la arqueología las potencialidades de la constelación de satélites espía de la Agencia Espacial Italiana, ‘Cosmo Sky Med’, que son los de mayor resolución espacial a nivel mundial en fotografía radar por satélite en banda X.

La reunión científica se ha desarrollado en colaboración con los equipos del Instituto de Arqueología de Mérida y la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) que estudian el resto del territorio de la antigua Beturia Turdula, concretamente de las provincias de Badajoz y Ciudad Real, cuyos trabajos de recuperación también se han expuesto.

 

7 mayo 2017 at 9:47 am Deja un comentario

La cerámica hallada en Tiermes desvela los nombres celtíberos y romanos de sus habitantes

Dos arqueólogos han publicado un estudio en el que reúnen y estudian de forma sistemática los grafitos del yacimiento soriano.

Pablo Arribas, coautor de la investigación enseña algunas de las piezas a alumnos de IE University | Roberto Arribas

Fuente: Europa Press – Soria  |  Heraldo de Soria
21 de abril de 2017

El estudio de las palabras y símbolos grabados sobre la superficie de la cerámica hallada en el yacimiento de Tiermes ha desvelado algunos nombres propios de los habitantes celtíberos y romanos que un día poblaron este territorio, desde el siglo I a.C hasta el siglo V d.C.

Nombres celtíberos como Elaesus, Indebilis, Surus o Talaus, y otros cuyo origen hispano-latino no ofrece dudas, como Primus, Rufus, Sextus, Antonia o Lanuaria son algunos de los antropónimos identificados por miembros de la Unidad de Arqueología de IE University, tras el análisis de 156 grafitos descubiertos en Tiermes.

Los grafitos son las marcas grabadas de manera intencionada con la ayuda de un objeto punzante sobre los recipientes cerámicos, según ha indicado a Europa Press fuentes de la institución universitaria.

Los arqueólogos Pablo Arribas y Cesáreo Pérez han publicado un estudio en el que reúnen y estudian de forma sistemática los grafitos de Tiermes. Ponen de manifiesto la importancia que el estudio de estos grabados sobre cerámicas tiene para avanzar en el conocimiento de la onomástica de los habitantes de las ciudades del Duero, y de la vida cotidiana de la sociedad hispanorromana.

Según las mismas fuentes, por primera vez se ha sistematizado y recopilado lo aportado a lo largo de 100 años de excavaciones por los distintos arqueólogos que han intervenido en el yacimiento soriano, considerado uno de los más importantes de la Península Ibérica y objeto de estudio por expertos de diversos países del mundo.

Los investigadores sostienen que, en los estudios sobre cerámica indígena y romana, “apenas” se ha prestado atención a “la onomástica reflejada en los distintos recipientes cerámicos”. El volumen de grafitos hallados sitúa a Tiermes como una de las “fuentes principales” de información arqueológica en una ciudad indígena-romana del interior de la península y con uno de los “mayores conjuntos singularizados”, como ha asegurado el profesor Pérez Gónzález.

El estudio señala que los grafitos de Tiermes pueden dividirse en dos grandes grupos. Por un lado, los epigráficos, que incluyen algún tipo de inscripción, ya sean textos, palabras completas, abreviaturas o numerales. Y por otro, y los anepigráficos, que corresponderían a elementos figurativos o geométricos, símbolos y grafías, como aspas, cruces o dibujos de árboles.

El primer tipo supone “más del 65%” del total de los grafitos de Tiermes y son, en su mayoría, alusiones al propietario o usuario de la cerámica, “en nominativo o genitivo”, según han indicado los expertos de IE University. Asimismo, creen que muchos de los grafitos anepigráficos fueron realizados por personas que no sabían escribir, pero que deseaban dejar constancia de su propiedad. Esto, además, era una manera de evitar los robos, han agregado.

Las marcas sobre la cerámica podían ser realizadas antes de la cocción y, en este caso, el grafito suele identificar al fabricante del molde, al dueño del taller o al alfarero. Otra de las opciones –la mayoría de los casos– era grabar una palabra o símbolo con un objeto punzante una vez cocida la cerámica. Una acción llevada a cabo por los propietarios o usufructuarios del recipiente.

La investigación ha constatado que la mayoría de los textos se caracterizan por su brevedad y por un amplio uso de abreviaturas y siglas, y cuya identificación completa es sumamente dificultosa. No obstante, los arqueólogos han podido apreciar algunos nombres de los habitantes arévaco-romanos de Tiermes, que se pueden unir a otros ya conocidos, como los de Retugenus, Rufinus, Medugenus o Carvicius.

Los grafitos revelan el origen, situación o condición social del propietario o benefactor de la cerámica. De esta manera, señalan si es ciudadano, militar, libre o esclavo. El coautor del estudio, Pablo Arribas, ha apuntado que, en Tiermes, “como en otros lugares similares del orbe romano”, existía un modelo social “estratificado y desigual”, con un “amplio abanico” comprendido entre un escalafón inferior y una “capa acomodada de carácter minoritario”, además de clases de individuos claramente diferenciados como esclavos, libertos, peregrinos, campesinos o comerciantes, entre otros.

Los grafitos epigráficos conservados en las cerámicas de Tiermes testimonian su empleo por una “amplia base popular, fundamentalmente hispanolatina”, como ha añadido Arribas, que subraya que permiten conocer el “grado de integración cultural” de los habitantes de Tiermes entre los siglos I a.C y el V d.C.

 

21 abril 2017 at 7:39 pm Deja un comentario

En la antigüedad los tsunamis se percibían como un retorno al caos primigenio

En en mundo antiguo se creía que los tsunamis eran una transgresión catastrófica del límite impuesto por la divinidad entre la tierra y el mar. Se entendían como una ruptura de la relación de concordia entre ambos elementos y un retorno al caos primigenio, según un estudio de un investigador de la Universidad de Málaga.

Recreación artística de un tsunami. / Fotolia

Fuente: Agencia SINC
7 de abril de 2017

Establecer los límites entre tierra y mar ha sido una preocupación desde siempre. Ya en el mundo antiguo, los habitantes del Mediterráneo se fijaron en los tsunamis, integrándolos en su visión del cosmos y generando respuestas religiosas destinadas a evitar que se repitieran.

El estudio de las representaciones culturales de los cataclismos en la antigüedad es el objetivo del proyecto de investigación del profesor de Manuel Álvarez, de la Universidad de Málaga, quien busca interpretar las claves simbólicas con las que se procesaban estos desastres naturales en el imaginario colectivo y las respuestas que se generaban ante la catástrofe.

En en mundo antiguo se creía que los tsunamis eran una transgresión catastrófica del límite impuesto por la divinidad entre tierra y mar

“Las gentes de aquella época percibían el tsunami como la transgresión de un límite cósmico, de la barrera simbólica impuesta por la divinidad entre la tierra y el mar durante la creación. Se entendía como una ruptura de la relación de concordia entre ambos elementos y, por tanto, como un retorno al caos primigenio”, explica el investigador, que para estudiar estas imágenes ha acudido a fuentes literarias antiguas e investigaciones recientes en el campo de la paleosismología, la geomorfología y la arqueología.

“Por una parte, he analizado la imagen de la relación entre tierra y mar en las cosmogonías y cosmologías en contextos culturales del Próximo Oriente antiguo, Grecia y Roma; y por otra, las representaciones concretas del tsunami en la tradición literaria antigua, catalogando todas las noticias sobre este tipo de eventos. Un caso paradigmático es el del tsunami del 365 d.C. que afectó a Alejandría y que relata, entre otros, el historiador Amiano Marcelino”, afirma.

Álvarez ha llevado su trabajo a un destino concreto. La antigua Cádiz -Gadir para sus fundadores fenicios y Gades para los romanos- y las comunidades del Golfo de Cádiz, zona que fue afectada al menos por dos eventos de oleaje extremo en época fenicia y altoimperial romana, en la segunda mitad del primer milenio a.C. y a mediados del siglo I d.C.

Reflejo en la religión

“Mi hipótesis es que el impacto de estos tsunamis en la población quedó reflejado en la gramática religiosa del santuario de Heracles-Melqart en Gades, un importante centro de culto, célebre en el mundo antiguo, del que no quedan restos estructurales, pero del que se conservan noticias y referencias en las fuentes literarias antiguas”, aclara el investigador.

El proyecto trata además de identificar los eventos de oleaje extremo que tuvieron lugar en el Golfo de Cádiz en la antigüedad

“Ciertos elementos del santuario pueden ponerse en relación con la cuestión del tsunami, con la lógica del mantenimiento de la concordia entre la tierra y el mar, y del fortalecimiento del límite divino impuesto al mar frente al riesgo de inundación”, continúa Álvarez, quien para este trabajo está revisando las tradiciones literarias en torno a la figura del dios fenicio Melqart, identificado con el Heracles griego y el Hércules romano, y sobre su santuario en Cádiz. Su investigación apunta que los eventos catastróficos de inundación marina potenciaron el carácter de esta divinidad como protectora frente a la amenaza del mar.

Contribuir a una mejor identificación de los eventos de oleaje extremo que tuvieron lugar en el Golfo de Cádiz en la antigüedad es otro de los objetivos de este proyecto de I+D+i. El investigador sostiene en este sentido que resulta necesario “afinar en la datación” del tsunami de gran intensidad que afectó a la costa suroeste de la Península Ibérica en el primer milenio a.C., fechado actualmente a finales del s. III a.C., y del que hay indicios que apuntan a que podría ser anterior. “El estudio de las fuentes históricas hace pensar que esta datación puede ser sometida a revisión”.

La investigación está financiada por el Ministerio de Economía, Industria y Cometitividad y cuenta con la colaboración de investigadores de la UMA, del Centro de Arqueología Subacuática del IAPH en Cádiz; del Istituto di Studi sul Mediterraneo Antico de Roma; de la Ohio State University; del CNRS francés y de la Universidad de Oxford.

Referencia bilbiográfica:

Manuel Álvarez et al. “The Tsunami in the Cultural Representations of the Ancient World: Gadir-Gades and the Gulf of Cádiz as a Case Study” (HAR2015-66011-P) 2017.

 

7 abril 2017 at 8:20 pm Deja un comentario

Una historia de cooperación y convivencia entre hunos y romanos

Las invasiones de los hunos liderados por Atila en el siglo V después de Cristo pudieron ser el desencadenante de la caída del Imperio romano en Occidente. Aunque los relatos romanos señalan que las incursiones bárbaras fueron violentas, el análisis de restos óseos enterrados en las frontera de aquel imperio demuestran lo contrario: agricultores romanos y pastores nómadas convivieron e intercambiaron sus estilos de vida.

Un cráneo modificado, una práctica común en el centro de Asia, relacionada con los hunos y otros pueblos nómadas. / Erzsébet Fóthi, Hungarian Natural History Museum Budapest

Fuente: Agencia SINC
22 de marzo de 2017

La caída del Imperio romano a menudo se atribuye a las hordas de hunos bárbaros que invadieron los territorios. Este pueblo nómada de pastores y cazadores, procedentes probablemente de Asia, fue liderado por Atila, el mayor enemigo de los romanos hasta su muerte en el año 453 después de Cristo.

Hasta ahora no había evidencias de cómo romanos y hunos se habían relacionado

Según los historiadores, las incursiones de los hunos en las provincias romanas colindantes con el río Danubio durante el siglo V después de Cristo permitieron que las tribus nómadas invadieran el Imperio. La desestabilización que provocó pudo contribuir al colapso del poder romano en Occidente.

Aunque se conservan pocos registros escritos por los hunos, los relatos romanos hablan de ellos: los hunos solo trajeron terror, violencia y destrucción. Sin embargo, hasta ahora no había evidencias de cómo los dos pueblos se relacionaron.

Una investigación, liderada por la Universidad de Cambridge (Reino Unido), ha analizado los restos humanos de varios cementerios de la región fronteriza romana de Pannonia (la actual Hungría), y revela por primera vez cómo la gente común experimentó la llegada de los hunos.

¿Enfrentamientos o convivencia?

Los científicos realizaron análisis bioquímicos de esmalte dental, dentina y colágeno óseo para comprobar qué comían y cómo se movían estos individuos. Compararon los datos con yacimientos en el centro de Alemania, donde vivieron agricultores, y con otras localizaciones de Siberia y Mongolia, lugar de procedencia de los pastores nómadas.

Los datos muestran que entre hunos y romanos no solo hubo violencia

Los resultados, publicados ahora en la revista PLoS ONE, demuestran que algunos campesinos que vivían en la frontera del Imperio con el tiempo abandonaron sus casas para convertirse en pastores nómadas al estilo de los hunos y, en consecuencia, posiblemente lucharon con estas tribus.

Además, según indican otros restos hallados en estas tumbas, algunos hunos cambiaron su dieta porque descubrieron la agricultura y se asentaron. La dieta de los agricultores consistía básicamente en trigo, vegetales y legumbres, contenía muy poca carne y prácticamente no tenía pescado. En el caso de los hunos, su dieta era alta en proteína animal y consumían grandes cantidades de mijo.

Según Susanne Hakenbeck, autora principal e investigadora en el departamento de Arqueología de la universidad británica, la tribu de nómadas trajo un estilo de vida que cautivó a los agricultores del área, de los que también aprendieron y entre los que se establecieron. Así se justificaría la contante infiltración por parte de los hunos en el Imperio romano.

Los datos muestran así que entre hunos y romanos no solo hubo violencia, y que no todo fue agitación con tratados que se forjaban y rompían entre los dos imperios en esa época. “El estudio parece mostrar algún grado de cooperación y convivencia con las personas que vivían en la zona fronteriza. Lejos de ser un choque de culturas, la alternancia de estilos de vida pudo haber sido una póliza de seguro en tiempos políticos inestables”, destaca la investigadora.

De hecho, muchos individuos cambiaron de un estilo de vida a otro en ambas direcciones a lo largo de toda su vida. “Este intercambio de estrategias de subsistencia es prueba de un modo de vida que no vemos en ningún otro lugar de Europa en ese momento”, concluye Hakenbeck.

Referencia bibliográfica:

Susanne E. Hakenbeck et al. “Practising pastoralism in an agricultural environment: An isotopic analysis of the impact of the Hunnic incursions on Pannonian populations” PLoS ONE 22 de marzo de 2017

Guardar

22 marzo 2017 at 10:08 pm Deja un comentario

Entradas antiguas


Follow La túnica de Neso on WordPress.com
logoblog2.gif
Licencia de Creative Commons
Este blog está bajo una licencia de Creative Commons.

Twitter

Reunificación de los Mármoles del Partenón

"Hacemos un llamamiento a todos aquellos que en el mundo creen en los valores e ideas que surgieron a los pies de la Acrópolis a fin de unir nuestros esfuerzos para traer a casa los Mármoles del Partenón". Antonis Samaras, Ministro de Cultura de Grecia

Tempestas

CALENDARIO

mayo 2017
L M X J V S D
« Abr    
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
293031  

Archivos

Inscriptio electronica

Amici Chironis

Apasionados del mundo clásico

Suscríbete a esta fuente