Posts tagged ‘Universidad de Jaén’

Descubren un podio romano junto al arco de Augusto

La Universidad de Jaén cree que es el basamento de un edificio de culto o el pedestal de una gran escultura

Fuente: ABC de Sevilla
29 de junio de 2018

El Instituto de Arqueología Ibera de la Universidad de Jaén ha descubierto junto al Arco de Augusto un podio de grandes dimensiones, de más de 2.000 años de antigüedad, que oficiaba de basamento de una gran escultora o de un edificio de culto. Para Juan Pedro Bellón, director del proyecto de la excavación, que se lleva a cabo en el municipio de Mengíbar, resulta lógico que junto al monumento que delimitaba la entrada a la Bética se alzara un monumento de estas características.

Ambas construcciones forman parte de un mismo proyecto arquitectónico”, asegura Bellón, quien aclara al respecto que mientras el arco oficia de frontera entre la Tarraconense y la Bética en el marco de la vía Augusta, el pedestal, de ocho metros de largo por cinco de ancho, revela que sobre él alzó un monumento, también relacionado, al parecer, con el primer emperador romano.

El hallazgo ofrecerá previsiblemente información sobre el proyecto del arco, ya que éste fue desmontado casi en su totalidad. El director de la excavación, tras resaltar que faltan elementos ornamentales e inscripciones, ha mostrado su confianza en encontrar restos que aclaren al menos la función del monumento que se alzaba junto al mismo. Siempre, puntualiza, que su departamento no tenga que abandonar la excavación por falta de medios económicos.

Los Investigadores del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Íbera de la Universidad de Jaén han hallado el podio tan sólo un mes después de descubrir la puerta de entrada a la nueva provincia romana de la Bética sobre la principal vía de comunicación de la Hispania romana, la vía Augusta. En mayo, la Universidad expuso que la localización del arco disipará incógnitas sobre el pasado romano de Andalucía y ayudará, como punto de referencia, a resolver aspectos de la geografía antigua.

En concreto, el arco, según Bellón, “monumentaliza una frontera, un camino, establece un punto cero y resalta la importancia que el alto Guadalquivir tenía para Roma en ese momento, al igual que otras zonas como Iliturgi y Cástulo”. En este sentido, aclaró, la constitución de esta nueva provincia Bética estaría asociada a la idea de dotarla de unos límites propios y también una concepción propia del espacio provincial. Por este motivo, la principal vía de articulación de toda Hispania, la Vía Augusta, fue el lugar idóneo para emplazar el monumento.

El arco, situado en el inicio de la provincia Bética, tal y como revelan los miliarios era el punto de arranque para contar la distancia de la vía Augusta en todo el territorio bético. Se trata, según la Universidad, del único caput viae, es decir, final de camino, que es citado en la documentación epigráfica viaria, relacionado estrechamente con la propaganda que Augusto quiso hacer, no sólo en este punto concreto, sino en el conjunto de la provincia.

 

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29 junio 2018 at 12:45 pm Deja un comentario

Hallado el kilómetro cero de las calzadas romanas en la Bética

Se trata del llamado Arco de Jano Augusto, que ha sido localizado en la localidad jiennense de Mengíbar

Una investigadora junto a restos del Arco Jano Augusto. UJA

Fuente: EFE  |  EL PAÍS
23 de mayo de 2018

El llamado Arco de Jano Augusto (Ianus Augustus), una estructura que se construyó en la Vía Augusta sobre el siglo II a.C. y suponía la entrada a la nueva provincia romana de la Bética, ha sido hallado en Mengíbar (Jaén) por arqueólogos del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén.

Este arco, como explica el catedrático francés de la Universidad de Burdeos, Pierre Silliéres, principal investigador sobre el estudio de las vías de comunicación romanas en Hispania, nació como un hito monumental en la entrada a la nueva provincia romana Bética, sobre la principal vía de comunicación de toda Hispania, la vía Augusta.

Suponía el kilómetro cero, como la actual Puerta del Sol madrileña, el punto de inicio de la vía Augusta, desde donde se comenzaba a medir las distancias en milia pasuum. Se trata, por tanto, de un elemento constructivo tangible, asociado a la Vía Augusta, que ha generado un relevante debate historiográfico sobre su situación aproximada, según los investigadores.

Con este hallazgo, se confirma algo que ya se sabía, que el arco se encontraba en la provincia de Jaén. De hecho, el Instituto Arqueológico Alemán hizo en los años ochenta una serie de prospecciones muy cerca de donde se ha encontrado, pero no lo halló. “Su localización disipará muchas incógnitas sobre el pasado romano de Andalucía y ayudará, como punto de referencia, a resolver aspectos más o menos oscuros de la geografía antigua, entre otros campos”, ha asegurado este martes en la presentación de este hallazgo la vicerrectora de Promoción de la Cultura y Deportes, María Dolores Rincón.

El investigador responsable del proyecto, Juan Pedro Bellón, ha explicado que el arco “monumentaliza una frontera, un camino, establece un punto cero y resalta la importancia que el Alto Guadalquivir tenía para Roma en ese momento, al igual que otras zonas como Iliturgi y Cástulo”.

Se sabe que era un arco sencillo, aparentemente en decoración, de gran porte y el más antiguo de los que se construyeron en España. Era uno de los principales cruces de caminos de la antigüedad y de la Península.

La vía Augusta se convirtió en el principal eje de comunicación a partir del siglo I d. C. en Hispania, siendo la calzada romana más larga de la península, con una longitud aproximada de 1.500 kilómetros. Su trazado discurría desde los Pirineos hasta Cádiz y sus etapas, distancias y mansiones quedaron grabadas en los célebres Vasos de Vicarello, en los que fueron grabados los nombres y millas de estos, partiendo de Gades hasta finalizar en Roma.

Además, esta vía rinde homenaje a su impulsor, el primer emperador de Roma, Octavio Augusto, plenamente consciente de la importancia de la red viaria como infraestructura vital para el desarrollo imperial de Roma en Hispania. La creación de la nueva provincia Bética estaría asociada a la idea de dotarla de unos límites propios y también una concepción propia del espacio provincial.

Por ello, la principal vía de articulación de toda Hispania, la vía Augusta, será el lugar idóneo para emplazar el célebre Ianus Augustus, que pudo haber tenido seis o siente metros de alto, situado en el inicio de la provincia Bética, y como salida de la Tarraconensis. Se trata del único caput viae, es decir, final de camino, que es citado en la documentación epigráfica viaria, relacionado estrechamente con la propaganda que Augusto quiso hacer, no sólo en este punto concreto, sino a nivel provincial.

Los investigadores localizaron en primer lugar los cimientos de uno de los pilares del arco al lado del denominado Camino de los Romanos, en el municipio jiennense de Mengíbar. Mediante las excavaciones, han podido corroborar que se encuentran los cimientos y la vía.

“Obviamente no se conserva entero y tenemos la hipótesis de que pudo ser utilizado en la construcción, como base, de la Torre de Mengíbar”, ha asegurado Juan Pedro Bellón. Durante las excavaciones, los arqueólogos han podido encontrar molduras y otros restos arquitectónicos, que aportan información suficiente como para restituir la estructura del arco.

“Con este material tan fragmentado vamos a ser capaces de conocer aproximadamente cómo era la estructura. Podemos saber el estilo, el orden, las proporciones y los módulos que tenía. En cuanto a su volumetría, calculamos que tendría un alzado de entre seis y siete metros”, ha explicado el investigador responsable del proyecto. A los trabajos de excavación se sumarán ahora otros con georrádar para determinar si junto al arco pudo ubicarse un templo.

 

23 mayo 2018 at 5:25 pm Deja un comentario

Arqueólogos de la UJA hallan en Mengíbar el Arco de Jano, puerta a toda la Bética romana

Los restos de este histórico hallazgo serán presentados hoy por el Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica

Fuente: JOSÉ M. LIÉBANA – Jaén  |  Ideal
22 de mayo de 2018

Desapareció en torno al siglo X y llevaban más de cien años intentando localizarlo, generado mucha literatura a lo largo de la Historia y mucha controversia. Y los arqueólogos de la Universidad de Jaén lo han encontrado en Mengíbar. Se trata del Arco de Jano, una puerta en su día monumental que era el acceso obligado a la provincia romana de la Bética, pues fue construida en la Vía Augusta, principal vía de comunicación en Hispania, y por mandato del emperador Augusto.

Del Arco de Jano, que separaba las provincias Tarraconense y Bética, se tenían noticias de autores clásicos y otros, y aunque se sabía que podía estar en las inmediaciones de Mengíbar, la antigua Iliturgi, no se habían encontrado restos. Y lo que ahora han encontrado los arqueólogos son los cimientos, de los que esta mañana informarán en detalle en rueda de prensa en el edificio del Rectorado, en el Campus de Las Lagunillas, junto a los responsables de la UJA y del Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica. También asistirá la delegada territorial de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, Pilar Salazar, debido a la relevancia histórica del hallazgo, pues la puerta es una referencia simbólica para la provincia de Jaén, construida en el momento en el que el mundo ibérico se empieza a diluir al final del proceso de romanización y se crea la Roma de Augusto.

El arco lleva el nombre de Jano, que en la mitología romana es el dios de las puertas, de los comienzos, de los portales, las transiciones y los finales. Por eso le fue consagrado el primer mes del año y se le invocaba públicamente el primer día de enero, mes del que derivó de su nombre. Jano suele ser representado con dos caras, mirando cada una al lado contrario. Es la doble cara que tiene toda puerta o arco, que según como se mire es de entrada o de salida.

Uno de los pocos arcos romanos que se conservan en la actual Roma es un monumental Arco Jano cuádruple, realizado en mármol y de 16 metros de altura por 12 de ancho. Se cree que se construyó a principios del siglo IV, sustituyendo probablemente a otro levantado en el mismo lugar, el Foro Boario. No era un arco de triunfo sino más bien para indicar los límites de dicho foro. Una función delimitadora, de frontera, que en el caso del arco de Mengíbar sería entre las dos provincias en las que Roma dividió administrativamente el territorio de Hispania.

Mengíbar da resultados

Mengíbar es objeto de atención arqueológica en los últimos tiempos por parte de la UJA. Los investigadores del Instituto de Arqueología Ibérica Juan Pedro Bellón, Miguel Ángel Lechuga y María Isabel Moreno trabajan en el proyecto de excelencia ‘Iliturgi: conflicto, culto y territorio’, documentando este ‘oppidum’ íbero de los siglos IV y III a. n. es en el Cerro de la Muela, en Mengíbar.

Y el año pasado se presentaron los resultados de la investigación, que confirmaron que los restos hallados corresponden a la Iliturgi íbera, destruida y abandonada tras el asedio militar romano y situada frente al cerro Maquiz, en donde después los romanos construyeron otra Iliturgi.

 

22 mayo 2018 at 4:39 pm Deja un comentario

Analizan el Mosaico de los Amores de Cástulo para conocer origen materiales

El Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibera de la Universidad de Jaén (UJA) está analizando el Mosaico de los Amores, en el yacimiento ibero-romano de Cástulo en Linares (Jaén), con el objetivo de determinar el tipo de materia prima utilizada y su origen.

Trabajos en el Mosaico de los Amores de Cástulo / UJA

Fuente: EFE  |  LA VANGUARDIA
19 de abril de 2018

Este trabajo, que se desarrollará hasta el 24 de abril, se enmarca en el proyecto ‘Cástulo: Investigación Arqueométrica y Transferencia Social’, del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, cuyo responsable es el investigador de la UJA Alberto Sánchez.

Según informa la UJA en un comunicado, en el análisis del mosaico los investigadores están empleando microespectroscopía Raman y fluorescencia de rayos X.

En este trabajo se aborda el análisis físico-químico de materiales diversos, como las cerámicas (decoraciones y contenidos), los estucos y los mosaicos, así como el análisis paleoambiental, a través del estudio de las semillas y carbones, que lideran las investigadoras de la UJA Eva Montes y Oliva Rodriguez Ariza.

Además, participan cuatro investigadores liderados por el catedrático Peter Vandenabeele, investigador principal del grupo sobre Arqueometría y Ciencias Naturales de la Universidad de Gante, de los departamentos de Arqueología y Química Analítica de esta universidad belga y de la Universidad de Evora (Portugal), así como el Conjunto Arqueológico de Cástulo y la Junta de Andalucía.

El Mosaico de los Amores, reconocido por la revista Nacional Geographic entre los descubrimientos más importantes de 2012 y fechado entre finales del siglo I y principios del II, llama la atención por su colorido.

Está compuesto por teselas de pequeño tamaño, características del Alto Imperio y semejantes a las de Pompeya, de piedra y pasta de vidrio en tonos rojos, amarillos, verdes o azules, con alegorías en sus esquinas de las cuatro estaciones, en las que destacan imágenes de gran calidad y realismo, muy perfiladas, semejantes a las aparecidas en el norte de África o Sicilia, lo que demuestra la relación que hubo entre Cástulo y esta zona del Mediterráneo.

La parte central cuenta en escenas, de forma clara, dos mitos clásicos: uno es el del juicio de Paris, por el que comenzó la guerra de Troya, tras el enfrentamiento de Juno, Venus y Minerva por la manzana de la discordia.

También aparece el mito de Selene (diosa griega que en la mitología romana era la Luna) y Endimión, pastor del que se enamoró y que cayó en un profundo sueño del que solo despertaba para ella.

 

19 abril 2018 at 7:07 pm Deja un comentario

La Universidad de Jaén participará en Italia en la localización de la de la Batalla del Metauro

El Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén (Jaén) va a participar en la localización de la Batalla del Metauro (Italia), gracias al convenio específico firmado con la Superintendencia de Arqueología, Bellas Artes y Paisajes de la Región de Marche y la Universidad Carlo Bo, de Urbino. De esta manera, las tres instituciones trabajarán conjuntamente en la realización del proyecto denominado ‘Studio per la identificazione dei luoghi della Battaglia del Metauro’.

Posible tumba de Asdrúbal en Metauro. EUROPA PRESS / UJA

Fuente: EUROPA PRESS  |  LA VANGUARDIA
10 de enero de 2018

El investigador del Instituto de Arqueología Ibérica de la UJA, Juan Pedro Bellón, ha explicado en un comunicado que esta batalla constituye una clave por diversas cuestiones. En primer lugar, porque uno de sus protagonistas, Asdrúbal Barca, también lo fue de la Batalla de Baecula tan solo un año antes de este enfrentamiento, “por lo que los materiales esperables en el campo de batalla deberían ser similares a los localizados en Baecula, de los cuales poseemos un amplio muestrario”.

En segundo lugar, porque su localización puede enfocarse desde el uso de las fuentes clásicas y las claves que aportan, dando protagonismo a las distintas propuestas historiográficas sobre su localización. Y finalmente, porque va a permitir testear un modelo de muestreo de prospección fundamentado en el módulo/escala de la Batalla de Baecula.

En el equipo de investigación se integran investigadores italianos que han desarrollado su actividad tanto en el entorno de la zona, como especialistas de prestigio en el ámbito de la Guerra Púnica, como Giovanni Brizzi.

Además, también dentro del equipo de investigación se integra un grupo vanguardista en el uso de técnicas de análisis del territorio mediante tecnologías SIG y datos Lidar, perteneciente al Departamento de Ingeniería Cartográfica, Geodésica y Fotogrametría de la UJA, que permitirá a los investigadores una gestión de calidad de los datos del terreno y el análisis de fotografía aérea histórica de la zona, elemento que ha sido fundamental para otros casos de estudio.

Desde el año 2001, el Instituto de Arqueología Ibérica de la UJA desarrolla una línea de investigación relacionada con el análisis de la Segunda Guerra Púnica en el Alto Guadalquivir, que ha permitido el diseño de una metodología de prospección aplicada a la localización y estudio sistemático de campos de batalla, los cuales se caracterizan por un tipo de contexto/registro particular, al tratarse de procesos/eventos de pocas jornadas, afectados por procesos de limpieza (botín) y los propios procesos postdeposicionales, finalmente tratados siempre desde el condicionante de la lectura crítica de las fuentes clásicas.

El primer caso de estudio, la Batalla de Baecula, permitió a los investigadores de la UJA no sólo la localización del sitio o el análisis del posterior proceso de conquista/cambios en el territorio local del oppidum ibérico, sino dos elementos trascendentales para la investigación arqueológica de los campos de batalla en la antigüedad: el patrón/módulo de las dimensiones de una batalla campal en el marco de la Segunda Guerra Púnica; y, por otra parte, un corpus de elementos/indicadores arqueológicos que funciona de referencia/contraste para otros casos de investigación.

Esta línea de trabajo se ha reforzado con los casos de estudio de Puente Tablas e Iliturgi (donde se han localizado los restos del asedio de Escipión el Africano a la ciudad ibérica en el 206 a.n.e.) y, en Numistro (Italia).

“Más allá del análisis de la Batalla del Metauro, pretendemos articular su investigación con el impacto de la misma en el ámbito local y regional del conflicto, recogiendo las ideas braudelianas de los tiempos en el ámbito de los procesos históricos, del evento al tiempo largo, la ‘longue durée’ de los efectos de la batalla”, ha indicado Juan Pedro Bellón.

 

12 enero 2018 at 8:17 pm Deja un comentario

Descubierta en Jaén una ciudad íbera destruida por Escipión durante la Segunda Guerra Púnica

Arqueólogos jiennenses encuentran artillería romana por primera vez en la Península Ibérica

Restos de artillería romana del asedio a Iliturgi, datados en el año 206 antes de Cristo.

Fuente: JAVIER LÓPEZ > ABC Andalucía
19 de julio de 2017

El Instituto Universitario de Investigación en Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén ha descubierto un oppidum (ciudad) ibérico de los siglos IV y III antes de Cristo en el cerro de la Muela, en Mengíbar, que se corresponde con el de Iliturgi, destruido y abandonado como consecuencia del asedio militar romano en el contexto de la Segunda Guerra Púnica. Los trabajos, dirigidos por los investigadores del centro Juan Pedro Bellón y Carmen Rueda, se han desarrollado durante los meses de junio y julio dentro de la campaña de excavación realizada en el proyecto ‘Iliturgi Delenda Est (Iliturgi debe ser destruida), que ha contado con la financiación del Ayuntamiento de Mengíbar y del Instituto de Estudios Giennenses (IEG).

La superficie del oppidum tiene entre 12 y 14 hectáreas, lo que aclara su importancia, tanto en tamaño como por la posición estratégica que ocupa en el territorio, según expone Bellón, quien asegura que los restos del asedio localizados son fundamentales para la investigación de la historia militar romana y sitúan en primer plano las investigaciones arqueológicas realizadas en la provincia de Jaén. En concreto, en esta zona próxima a la capital, en la que, se ha descubierto la ciudad romana de Iliturgi, en cerro Maquiz, y el oppidum íbero en el cerro de La Muela, donde se han encontrado por primera vez en la península restos de artillería romana, concentrados en el entorno de uno de los accesos a la acrópolis del asentamiento.

La historia de esta artillería está también documentada. Tras la toma de Carthagonova en el año 209 antes de Cristo, Escipión el Africano no sólo consiguió un importante botín, sino que accedió al arsenal cartaginés de la ciudad, y tan sólo 3 años después las máquinas de guerra capturadas fueron utilizadas en el cerro de la Muela, donde probablemente se ubicó la Iliturgi destruida por los romanos en el año 206 antes de Cristo. Por esta razón, el investigador considera que su equipo ha descubierto un lugar único, desde el punto de visto arqueológico, del conocimiento y patrimonial.

Para la localización del sitio se ha tenido como base una fotografía aérea de los años 1945 y 1946, así como la descripción de Tito Livio sobre la destrucción de Iliturgi. El historiador resalta que primero se produjo la toma de la ciudadela y después se bajó al resto de la ciudad, lo que coincide con la topografía del lugar. En 1945 la huella era muy evidente, la fortificación de la ciudad estaba conservada. Hoy ha desaparecido esa huella, pero el centro andaluz de arqueología está convencido de que si excava, la encontrará.

En los trabajos han participado además miembros del Departamento de Cartografía, Geodésica y Fotogrametría de la Universidad de Jaén, equipos de la Universidad Complutense de Madrid que se ha encargado de la prospección georradar, así como los laboratorios de Paleoambiente y Arqueometría del propio Instituto de Arqueología Ibérica de la Universidad de Jaén, que ha realizado los análisis químicos de los elementos encontrados, como tachuelas y restos de artillería romana. Tanto los restos documentados como la particularidad y originalidad de los mismos, únicos en el ámbito del Mediterráneo antiguo, permiten evaluar el inicio de un proyecto de puesta en valor del sitio, dada localización y fácil acceso desde una de las principales vías de comunicación de la provincia, la Autovía 44.

 

19 julio 2017 at 9:24 pm Deja un comentario

Iliturgi, donde Escipión el Africano vengó a su padre

Restos del letal asedio romano han aparecido en Cerro de la Muela. El asalto acabó con la vida de hombres y niños

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Restos del asedio romano en Cerro de Muela (Jaén) – ABC

Fuente: JAVIER LÓPEZ > Jaén  |  ABC
23 de septiembre de 2016

La historia es un constante ajuste de cuentas. Cuando Escipión el Africano arrasó Iliturgi en el 206 antes de Cristo lo hizo movido por la venganza. Pocos años antes la ciudad había traicionado a su padre Publio y a su tío Cneo, que murieron a manos del ejército cartaginés. Tras descubrir numerosos restos del asedio en el cerro de la Muela un equipo de expertos de la Universidad de Jaén desarrolla un proyecto para documentar arqueológicamente la destrucción del llamado «oppidum» ibérico.

La descripción geográfica que el historiador Tito Livio hace de Iliturgi en su «Historia de Roma desde su Fundación» encaja con el paraje donde realiza sus prospecciones el instituto universitario de arqueología ibérica. Además, las armas descubiertas a flor de tierra aclaran que en esta zona, situada en el término municipal de Mengíbar, tuvo lugar un impresionante asedio.

El equipo trata de determinar ahora si las tropas romanas hostigaron a una guarnición de gran importancia o a una ciudad ibérica defendida por cartagineses. Dadas las características de los hallazgos, el director del proyecto, Juan Pedro Bellón, se inclina por la segunda opción.

Combate feroz

Las piezas de plomo lanzadas con ondas, las puntas de flechas y jabalinas, las hojas de lanza y las tachuelas del calzado de los soldados romanos que jalonan Cerro Muela son las pruebas que certifican que en este espacio no tuvo lugar una escaramuza, sino un feroz asedio. Tito Livio cuenta que Escipión no tuvo piedad de los iliturgitanos.

Las tropas romanas no hicieron prisioneros ni saquearon la ciudad. El botín no entraba en sus planes. Se limitaron a asesinar a los hombres, armados o indefensos, que poblaban la ciudad fortificada. También a los niños. Tras la matanza, el general ordenó prender fuego a las casas y dirigió sus tropas, para saldar cuentas pendientes, hacia Cástulo, que se rindió sin presentar batalla.

Escipión quería borrar de la memoria a Iliturgi. Y lo habría conseguido de no ser por el relato de Tito Livio. También ayuda a mantenerla viva el trabajo de campo desarrollado por el equipo de este proyecto, financiado por la Junta de Andalucía, que determinará previsiblemente la ubicación del asedio de la ciudad ibérica.

«Las tropas romanas no hicieron prisioneros ni saquearon la ciudad»

La romana, con el mismo nombre, está ubicada a un kilómetro de cerro de la Muela, en cerro Maquiz, en el que se superponen las acrópolis, ya que se han descubiertos vestigios de una población del siglo V antes de Cristo.

Iliturgi tenía una gran importancia estratégica en la antigüedad. Radicada en la confluencia de tres ríos (Guadalquivir, Guadalimar y Guadalbullón), era la puerta de entrada hacia el valle del primero, y también paso obligado de las migraciones bélicas que se dirigían hacia la zona oriental mediterránea. De ahí la pugna de romanos y cartagineses por hacerse con el control de la ciudad, que paso de unas manos a otras hasta que Escipión acabó con ella.

Primer asedio

La relevancia del hallazgo radica en que por primera vez se documentará arqueológicamente el asedio del ejército de Roma a una ciudad cartaginesa en el marco de la segunda guerra púnica. Así, el asedio romano a Sagunto se sustenta en la literatura histórica, pero no se ha esclarecido sobre el terreno. «No porque no sucediera, por supuesto, sino porque no contamos con evidencias arqueológicas al respecto», aclara Bellón.

«El deseo de venganza de los romanos se trasladó hasta el final de las Guerras Púnicas»

Por fortuna, en cerro de la Muela, en lugar de viviendas hay olivares, lo que facilita los trabajos previos a la excavación, que debe de autorizar la Junta de Andalucía. Hasta el momento sólo se han llevado a cabo prospecciones superficiales en el terreno, del que, además de las armas, han surgido varias monedas cartaginesas y otra romana de gran rareza en la Península.

El instituto arqueológico, que prevé comenzar a excavar cerro Muela durante el primer trimestre de 2017, confía en encontrar en el subsuelo numerosas huellas y también los restos de las víctimas de la matanza. La rabia y el deseo de venganza de los romanos se trasladaron hasta el final de las Guerras Púnicas, cuando Cartago fue destruida y arrasada.

El general que derrotó a Aníbal

Desde muy joven: Luchó contra los cartagineses de Aníbal que habían invadido Italia en Tesino en 218 a. C., cuando tenía 18 años. Allí rescató a su padre herido.

Coraje en la derrota: En Cannas, Aníbal infligió a Roma la mayor derrota de la historia (entre 50.000 y 70.000 romanos muertos). Escipión estaba allí, con 20 años, en 216 a. C. Se sobrepuso con coraje.

Muerte familiar: Después de Cannas, el hermano de Aníbal, Asdrúbal, aniquiló el ejército romano en Hispania. Mueren su padre y su tío, tras la traición de varias ciudades, como Iliturgi.

Casi procónsul a los 24: Roma vive sus horas más bajas, nadie se atreve a pedir el mando de la revancha en Hispania. Escipción se ofrece aunque no tenía la edad. Al final le envían como general.

Toma Cartagena: Escipión decide dar un golpe decisivo y lanza su ejército contra la capital púnica en Hispania, la actual Cartagena, una audacia y logro logístico que devolvió la moral a Roma.

Victoria: La II Guerra Púnica se alarga hasta la victoria de Escipión sobre Aníbal en Zama en 201 a. C. Allí se decidió el declive de Carthago y la hegemonía de Roma, ya casi imperial.

 

23 septiembre 2016 at 12:26 pm Deja un comentario

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