Posts tagged ‘tabellae defixionum’

El secreto de las maldiciones de las tumbas griegas

Los arqueólogos estudian la magia y las maldiciones que esconden las sepulturas de la antigua Grecia.

tablilla-maldicion

jhu.edu / Jessica Lamont

Fuente: RT Actualidad   11/04/2016

Una tumba con los restos incinerados de una joven que vivió en Atenas hace 2.400 años llamó la atención de los arqueólogos. Hallada en el año 2003, en la sepultura había cuatro tablillas de plomo con inscripciones que demuestran que en la antigua Grecia era muy importante llevarse bien con la gente y no granjearse enemigos.

Un reciente estudio de las tablillas demostró que fueron creadas para enviar mala suerte o energía destructiva a cuatro matrimonios de taberneros que podrían haber enfurecido a sus rivales comerciales.

Es posible que la difunta no tuviera nada que ver con las maldiciones, escribe el portal Live Science. Jessica Lamont, profesora de la Universidad John Hopkins de Baltimore, EE.UU. explica que “las tablillas de maldiciones funcionan de la siguiente manera: se supone que han de depositarse en algún lugar bajo tierra, como una tumba o un pozo. Se creía que estas localizaciones subterráneas ofrecían un canal a través del cual las maldiciones alcanzaban el inframundo”.

De manera que la muerte de la joven habría proporcionado un fácil acceso a los dioses a los que iban dirigidas las órdenes escritas en la maldición. Hécate, Artemisa y Hermes, las deidades invocadas en la tablilla, estaban relacionadas con el inframundo, el lugar al que iban a parar las almas de los muertos. En la antigüedad a menudo se asociaba a estos dioses con rituales de sacrificio.

Lamont destaca que “los taberneros eran conocidos a menudo por su tendencia a las trampas y a las maquinaciones”, por lo que supone que los autores de la maldición estaban motivados por “una rivalidad comercial”.

 

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11 abril 2016 at 8:36 pm 1 comentario

Descubren una antigua tablilla de maldición en Jerusalén

Arqueólogos de la Autoridad de Antigüedades de Israel han descubierto una tablilla de plomo de maldición, de 1.700 años de antigüedad, en una mansión romana que colapsó recientemente en la ‘Ciudad de David’ de Jerusalén

tabella-defixionum-IsraelEn la descubierta tablilla de plomo se ve una inscripción en griego, en la cual una mujer llamada Kyrilla invoca los nombres de seis dioses antiguos para dirigir una maldición contra un hombre llamado Iennys. La maldición aparentemente se debe a una disputa legal.

“Golpeo y golpeo, y clavo la lengua, los ojos, la rabia, la ira, el enojo, la procrastinación, la oposición de Iennys”, reza una parte de la maldición. En otra parte la mujer le pide a los dioses que hagan que “él no pueda oponerse, para que no diga o haga algo adverso a Kyrilla”.

tabella-defixionum-Israel-griegoSegún el experto Robert Walter Daniel, del Institut für Altertumskunde de la Universidad de Colonia, es muy probable que un mago profesional haya creado la maldición para Kyrilla, y lo hizo combinando varios elementos de cuatro religiones distintas. De los seis dioses a los que se dirige la mujer, cuatro son griegos, uno es babilónico y el último es de origen gnóstico. Además el texto de la maldición contiene palabras mágicas de origen hebreo, como ‘Iaoth’.

Según los expertos que analizaron la tablilla, Kyrilla y Iennys pertenecían a la clase romana media o alta y se encontraban en una disputa legal. Puede ver las fotos de la tablilla hallada aquí.

Fuente: RT

25 octubre 2013 at 6:23 pm Deja un comentario

Maldiciones romanas

maldiciones-romanas

Foto: Celia Sánchez Natalías, Universidad de Zaragoza

Los ciudadanos del Imperio romano tenían la costumbre de dejar constancia por escrito de cualquier agravio del que pudieran ser objeto. Grababan sus quejas en finas láminas de plomo que después enrollaban, perforaban con clavos y enterraban en tumbas o arrojaban a los pozos. Una tablilla de hace 1.600 años, conservada en el Museo Arqueológico Cívico de Bolonia y traducida recientemente, clama venganza sobre un veterinario llamado Porcello.

Pocas afrentas eran consideradas irrelevantes. Se han hallado más de 1.500 piezas, entre ellas 130 de Aquae Sulis (la actual Bath, en Inglaterra) que piden venganza por el robo de zapatos u otros objetos sustraídos mientras su propietario se bañaba en las termas. Algunas inscripciones están firmadas, otras contienen la imagen del culpable. Muchas ruegan a una deidad poderosa que acabe con la vida del sospechoso. «Estos textos son importantes porque muestran, con total sinceridad, los deseos, angustias, miedos y preocupaciones de la gente normal –dice Celia Sánchez Natalías, de la Universidad de Zaragoza–, y no de los grandes personajes como Augusto o Cicerón, de los que tenemos numerosos testimonios.»

Fuente: Johnna Rizzo | National Geographic

22 mayo 2013 at 2:54 pm Deja un comentario

Magia negra y carreras de cuadrigas en la Écija romana

Una tabla de plomo descubierta en Écija en 2001 contiene una maldición para perjudicar a los caballos y conductores de cuadrigas de una competición en el hipódromo romano de Astigi, en la segunda mitad del siglo I de nuestra era, lo que documenta la existencia de juegos hípicos en la ciudad en época romana.

mosaico-Astigi

El estudio sobre el circo romano astigitano y sobre la citada maldición se presenta el jueves 7 de marzo, a las 20.00 horas, en el museo municipal de Écija, en el palacio de Benamejí. Sus autores son el investigador Joaquín de la Hoz y el arqueólogo municipal, Sergio García-Dils, que han publicado el mismo en Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik (ZPE).

El estudio documenta “uno de los aspectos más interesantes de la vida cotidiana de las principales ciudades del Imperio, los denominados ludi circenses o carreras de carros”, según García-Dils. La maldición, una tabella defixio, de plomo, que apareció enterrada en una tumba cercana a lo que debió ser el circo romano de Astigi, y el mosaico con motivos circenses que se descubrió el verano de 2010 en la calle Elvira (en la foto), son pruebas de “lo tremendamente populares que eran estos juegos en el mundo romano”.

La inscripción maldiciendo a aurigas y caballos rivales es “una de las novedades que presentamos”, dice García-Dils. “En aquella época, las carreras de cuadrigas eran tan populares como la Fórmula 1 y el fútbol de hoy”. La de Écija tiene la particularidad de que es la  primera descubierta en la parte europea del Imperio (exceptuada Roma, claro), ya que las otras han aparecido hasta ahora en África y Asia.

Se trata de inscripciones de  magia negra maldiciendo a los conductores (agitadores) y caballos de los equipos rivales, las factiones veneta et russea, o equipo azul y rojo. “Tiene toda la pinta de que la maldición la hiciera el empresario del equipo blanco y/o verde, ya que, entre otras cosas, repite hasta tres veces el nombre del empresario rival, Antonianus”, revela el arqueólogo municipal.

La tabella defixio es una lámina de ploma triangular y el texto carece de una estructura sintáctica compleja, limitándose a la enumeración de los objetivos de la maldición. De los once nombres diferentes mencionados, seis están documentados como nombres equinos en fuentes epigráficas.

En Écija hubo un circo romano. El mosaico descubierto en 2010 en la calle Elvira muestra una escena circense. Los arqueólogos opinan que conmemora una carrera de cuadrigas o carros: se observa perfectamente una victoria alada y dos figuras masculinas, además de dos nombres, Amandus y Pinna, que podrían ser de aurigas. También se intuye parte de la spina, el centro del hipódromo, que pudiera ser el circo de la antigua Astigi.

Fuente: Écija al día

6 marzo 2013 at 8:51 pm Deja un comentario

Magia negra revelada en dos antiguas maldiciones

No es la primera vez que publicamos en este blog una noticia sobre tabellae defixionum, un tema que,sabemos, gusta a una buena parte de sus lectores. Esta tiene como protagonista a una investigadora española, algo que nos alegra de manera especial, en un momento en que la investigación no pasa precisamente por su mejor momento en nuestro país. Eso sí la publicación ha sido hecha en un medio alemán.

En un tiempo en que la magia negra era relativamente común, fueron echadas dos maldiciones con serpientes incluidas, una dirigida a un senador y la otra a un veterinario, según una investigadora española que acaba de descifrar estas maldiciones de hace 1.600 años.

En ambas aparece una deidad, posiblemente la diosa griega Hécate, representada con serpientes que salen de su pelo, con la intención seguramente de atacar a las víctimas. Las dos maldiciones contienen invocaciones en griego similares a otros ejemplos conocidos de llamamientos a Hécate.

Las dos maldiciones, escritas mayormente en latín y grabadas en delgadas tablillas de plomo, fueron creadas por dos personas diferentes  a finales del Imperio Romano. Ambas tablillas fueron redescubiertas en 2.009 en el Museo Cívico Arqueológico de Bolonia, en Italia, que las había adquirido originalmente en el siglo XIX. Aunque los investigadores no tienen claro la procedencia de las tablillas, ahora, tras examinarlas y descifrar las maldiciones, saben al menos quiénes eran las víctimas de las maldiciones.

Mata al cerdo

Una de las maldiciones va dirigida a un senador romano llamado Fistus y, al parecer, es el único ejemplo conocido de una maldición a un senador. La otra se dirige a un veterinario llamado Porcellus. Irónicamente, Porcellus es la palabra latina para cerdo.

Celia Sánchez Natalías, estudiante de doctorado en la Universidad de Zaragoza, explica que Porcellus fue probablemente su verdadero nombre. “En el mundo de las tablillas de maldición una de las cosas que tenías que hacer era tratar de identificar a la víctima de una manera muy, muy exacta”.

Sánchez Natalías añade que no es seguro quién maldijo a Porcellus y por qué. Podría ser tanto por razones personales como profesionales. “Tal vez esta persona tuvo un caballo u otro animal que murió por un medicamento de Porcellus”, dice Sánchez Natalías.

“Destruye, aplasta, mata, estrangula a Porcellus y a su esposa Maurilla. Su alma, su corazón, sus nalgas, su hígado …” se lee en una parte de ella. La iconografía de la tablilla muestra incluso a Porcellus momificado, con los brazos cruzados (como la deidad) y su nombre aparece escrito en ambos brazos. [Ver imágenes de las tablillas de maldición]

El hecho de que tanto la deidad como Porcellus tengan los brazos cruzados es importante. Sánchez Natalías cree que el hechizo forzaba a la deidad, y en consecuencia a Porcellus, a quedar vinculada. “Esta comparación puede entenderse de dos maneras: o bien que mientras la deidad estuviera vinculada Porcellus lo estaría o bien que permanecería vinculada hasta que Porcellus se uniera a la deidad”, escribe en una reciente edición de la revista Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik.

Que todos sus miembros se disuelvan …

El caso de Fistus, un senador romano, es también singular. El Senado fue en la antigua Roma un lugar donde había mucha riqueza y, al principio de la historia de Roma, era un enorme centro de poder. Pero en el momento de escribir esta maldición, a finales del Imperio Romano, la influencia del Senado había disminuido en favor del emperador, el ejército y la burocracia imperial.

Fistus habría sido sin embargo una persona aún con cierta riqueza, y el que escribió la maldición lo hizo para ocupar su lugar. La expresión latina para “aplastar” se utiliza al menos cuatro veces en ella. “Aplasta, mata al senador,” se lee en una parte de la maldición, “que Fistus se diluya, que languidezca, que se hunda y que se disuelvan todos sus miembros…”

De nuevo Sánchez Natalías no está segura de los motivos que hay detrás de la maldición.Pero lo que fuera, incluso al nivel de los ataques políticos que se hacen hoy día, fue un feo golpe senatorial.

La traducción de Sánchez Natalías y el estudio de la maldición del senador se detalla en dos artículos publicados recientemente en la revista alemana Zeitschrift für Papyrologie und Epigraphik.

Fuente: Owen Jarus. LiveScience | Black Magic Revealed in Two Ancient Curses  (Traducción LTdN)

Crédito de la imagen: Museo Archeologico Civico di Bologna

24 mayo 2012 at 11:47 pm Deja un comentario

Cuando los antiguos resolvían sus diferencias con maldiciones

El Museo Arqueológico Johns Hopkins de Baltimore (USA) conserva fragmentos de cinco tablillas de maldición romanas (tabellae defixionum). Una de esas tablillas ha sido recientemente restaurada y expuesta al público, junto con el clavo de hierro original que la atravesaba.

Estos objetos son una prueba de una práctica muy común en la antigüedad griega y romana consistente en grabar maldiciones en tablillas que después se depositaban en pozos o fosas. Mientras que en un principio las tablillas solo contenía el nombre de la persona maldita, más adelante se hicieron más elaboradas, como en este ejemplo. Las maldiciones podían inscribirse en cualquier soporte, desde fragmentos de cerámica a piedras preciosas, aunque el material más común utilizado para este propósito era el plomo.

Detalle de la tablilla, con restos de la escritura. Imagen: Johns Hopkins Archaeological Museum

Una tablilla romana de hace 2.000 años recientemente conservada detalla una anónima petición de muerte espantosa para un esclavo llamado Plocio (o Plotio, en latín Plotius). Es una de las cinco tablillas que forman parte de la colección de la Johns Hopkins University desde 1.908, año en que un graduado llamado William Sherwood Fox comenzó el laborioso proceso de estudio y desciframiento de las tablillas de plomo.

La traducción de la maldición no deja lugar a dudas de que su autor trató de asegurarse por todos los medios de que los últimos días del esclavo Plocio no fueran precisamente placenteros.

“Buena y hermosa Proserpina, esposa de Plutón, o si debo llamarte Salvia, arrebata la salud, el cuerpo, el color, las fuerzas y las energías de Plocio, llévaselas a Plutón, tu marido, para que no pueda ni en sueños evitar esto. Lleva a éste a la fiebre terciana, cuartiana, cotidiana, para que luchen y combatan con él; que acaben con él, que lo venzan hasta que le arrebaten su alma, para lo cual yo te entrego esta víctima, Proserpina, ya sea Proserpina o Aquerusia como debo llamarte; envíame a mí, que te invoco, al perro de tres cabezas para que arrebate el corazón de Plocio (…); para él yo te daré tres víctimas, dátiles, higos secos y un cerdo negro, siempre que cumpla con ello antes del mes de marzo. Estas cosas, Proserpina Salvia, te entregaré cuando lo hayas hecho cuidadosamente. Te entrego la cabeza de Plocio, el (esclavo) de Avonia, Proserpina Salvia; te entrego la frente de Plocio, Proserpina Salvia; te entrego las cejas de Plocio, Proserpina Salvia; te entrego los párpados de Plocio, Proserpina Salvia; te entrego las pupilas de Plocio, Proserpina Salvia; te entrego la nariz, los labios, las orejas, la lengua, los dientes de Plocio, que Plocio no pueda decir qué le duele; el cuello, los hombros, los brazos, los dedos, que nada le pueda aliviar; el pecho (…) el corazón, los pulmones, el vientre, el ombligo, los costados, que no pueda descansar; sus hombros, que no pueda dormir bien de salud; (…) que no pueda orinar; las nalgas, el ano, los muslos, las rodillas, las piernas, las tibias, los pies, los talones, las plantas, los dedos, las uñas, que no pueda estar de pie por su propio esfuerzo. Ya sea mucho o poco aquellos que ha sido escrito, de la misma manera que ha sido escrito, de la misma manera que ha escrito algo convenientemente y lo ha encomendado, así yo te entrego a Plocio y te encomiendo que lo entregues o lo encomiendes en el mes de febrero; que a aquel lo maldiga, que lo eche a perder, que lo arruine; que lo encomiendes, que lo entregues, que no pueda mirar, ver o contemplar ningún mes más”

La tablilla con la transcripción del texto de Fox de 1911. Imagen: Johns Hopkins Archaeological Museum

La maldición de Plocio “se encontró enrollada con otras cuatro tablillas y atravesada por un clavo de hierro” según Elisabeth Schwinge, una estudiante graduada del programa interdepartamental de Arte Clásico y Arqueología del Krieger School’s Classics Department. “El nombre en latín para maldición es defixio que significa “fijación de arriba a abajo”. Las tablillas individuales sustituyen a la persona a la que se maldice, y el clavo simboliza su sujeción, dice Schwinge.

El clavo original, con restos de plomo en la cabeza. Imagen: Johns Hopkins Archaeological Museum

Nadie sabe a ciencia cierta qué hizo Plocio para que alguien implorara a los dioses que “el perro de triple cabeza arrebatara [su] corazón”, o para que le atormentara una fiebre tan intensa “que arrebatara su alma“. Y no se sabe tampoco quién realizó la maldición del pobre Plocio; mientras que la persona maldita era identificada con sumo cuidado, la identidad de la persona que invocaba la maldición era cuidadosamente ocultada por temor a represalias. Pero ahora la maldición de Plocio es visible, debido en parte a los recientes trabajos de conservación de la tablilla por Sanchita Balachandran, la conservadora del museo.

Fuente: Past Horizons | A curse on you Plotius

Puede consultarse toda la información sobre la tabella defixionis de Plocio en la web del Johns Hopkins Archaeological Museum.

13 diciembre 2011 at 8:40 pm Deja un comentario


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