Posts tagged ‘exposición Roma’

Piranesi y su fascinación por las ruinas romanas

La exposición ‘Piranesi. La fábrica de la utopía’, hasta el 15 de octubre de 2017 en el Museo de Roma en el Palacio Braschi, reúne más de 200 obras gráficas del maestro italiano

El Mausoleo de Cecilia Metela. Mausoleo de Cecilia Metela (1762), aguafuerte de Giovanni Battista Piranesi. Foto: Museo di Roma

Fuente: ALEC FORSSMANN  |  NATIONAL GEOGRAPHIC
18 de junio de 2017

Giovanni Battista Piranesi nació en las afueras de Venecia en 1720 y a los 20 años de edad, consciente de las pocas expectativas laborales que le ofrecía esta ciudad, se trasladó a Roma en calidad de dibujante de la expedición diplomática del nuevo embajador veneciano Francesco Venier. “Cuando me di cuenta de que numerosos monumentos antiguos de Roma estaban abandonados en campos o jardines, o convertidos en canteras para nuevas construcciones, decidí preservar el recuerdo con mis grabados. E intenté hacerlo con la mayor exactitud posible”, comentó el artista italiano. Piranesi se sintió maravillado por la decadente belleza de Roma y, a lo largo de su vida, realizó innumerables grabados de edificios reales e imaginarios de grandes dimensiones y violentos efectos luminosos.

La exposición Piranesi. La fábrica de la utopía, del 16 de junio al 15 de octubre de 2017 en el Museo de Roma en el Palacio Braschi, reúne más de 200 obras gráficas del maestro italiano, entre ellas las célebres Vistas de Roma, con sus perspectivas arquitectónicas amplificadas, los fantasiosos Caprichos, influenciados por Tiepolo, las sugestivas y renombradas visiones de las Prisiones, que son unas cárceles monstruosas concebidas en el centro de la Tierra, y varias recopilaciones de antigüedades romanas. “Piranesi es, por encima de todo, un arquitecto en el sentido contemporáneo, capaz de inventar, entrever e imaginar. Las muy conocidas Carceri d’invenzione aquí expuestas representan un emocionante viaje en el espacio y en el tiempo y parecen anunciar la Revolución Industrial, sugiriendo espacios, volúmenes y dimensiones que, a pesar de la ausencia de la representación humana, permiten sentir el universo doloroso de la concentración, de la segregación, de la ausencia de luz y libertad”, expresa Pietro Folena, presidente de la asociación cultural MetaMorfosi.

Puerto de Ripa Grande. Vista del puerto de Ripa Grande y del Tíber con las embarcaciones (1753-1758), aguafuerte de Giovanni Battista Piranesi. Foto: Museo di Roma

 

Plaza del Campidoglio. Vista del Campidoglio y de Santa María de Aracoeli (1746-1748), aguafuerte de Giovanni Battista Piranesi. Foto: Museo di Roma

 

Basílica de San Sebastián. Basílica de San Sebastián (1750-1760), aguafuerte de Giovanni Battista Piranesi. Foto: Museo di Roma

 

Teatro de Marcelo. Cimientos del Teatro de Marcelo (1761), aguafuerte de Giovanni Battista Piranesi. Foto: Museo di Roma

 

Arco de Tito. Arco de Tito (1756-1760), aguafuerte de Giovanni Battista Piranesi. Foto: Museo di Roma

 

Candelabro. Candelabro de mármol blanco diseñado por Giovanni Battista Piranesi. Foto: Venezia Fondazione Giorgio Cini, prodotto da Factum Arte, 2010

 

Trípode. Trípode de bronce dorado con revestimiento de plata y una parte superior de alabastro, diseñado por Giovanni Battista Piranesi. Foto: Venezia Fondazione Giorgio Cini, prodotto da Factum Arte, 2010

 

Jarrón. Jarrón de mármol con tres grifos (criaturas mitológicas), diseñado por Giovanni Battista Piranesi. Foto: Venezia Fondazione Giorgio Cini, prodotto da Factum Arte, 2010

 

18 junio 2017 at 1:38 pm Deja un comentario

Espartaco, el esclavo que doblegó a Roma

Una exposición en el Museo del Ara Pacis en la capital italiana realiza un conmovedor viaje por el mayor sistema de esclavitud de la Historia

Cadenas – MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL, MADRID

Fuente: ÁNGEL GÓMEZ FUENTES ABC
14 de abril de 2017

Fue uno de los más importantes gladiadores de la Historia y lideró la más importante rebelión de esclavos de toda la antigüedad contra la República romana entre el 73 y 71 antes de Cristo. Espartaco nunca pudo imaginar que su nombre entraría en los libros de Historia y en la leyenda, convirtiéndose en un símbolo de la lucha por la libertad y la igualdad. Un viaje conmovedor nos sumerge en el más grande sistema de esclavitud de la Historia mediante una magnífica exposición que se presenta en el museo del Ara Pacis de Roma, hasta el 17 de septiembre: «Espartaco. Esclavos y amos de Roma», realizada por un equipo de arqueólogos, escenógrafos y arquitectos, y comisariada por Orietta Rossini.

La muestra reúne 250 restos arqueológicos, algunos procedentes del Museo Arqueológico de Madrid; fotografías, paneles y vídeos, en los que se revela el complejo sistema de esclavitud de la Antigua Roma. La economía del imperio, su expansión y su desarrollo social, económico y político no hubieran sido posibles sin la explotación de una fuerza de trabajo privada de derechos y de libertad. El Coliseo, por ejemplo, es una construcción emblemática realizada por esclavos.

Collar de esclavo – Parque Arqueológico de Ostia Antica

La rebelión de un gladiador

Estudios recientes han calculado la presencia de entre 6 y 10 millones de esclavos en una población de 50-60 millones de personas. La exposición se adentra en las condiciones de esos esclavos, pero no se olvida de la esclavitud en la actualidad, estimulando a una reflexión: la Organización Internacional del Trabajo calcula que hay un mínimo de 21 millones de personas que hoy se encuentran en condiciones de esclavitud en todo el mundo, ya sea como agricultores, trabajadores domésticos o mujeres explotadas sexualmente. Precisamente, las prostitutas son las esclavas modernas, que constituyen la tercera parte del negocio de la criminalidad organizada, después de la venta de armas y de la droga.

Fragmento de mosaico – MUSEO DEL LOUVRE, PARÍS

La exposición nos hace revivir las duras condiciones de los esclavos, apareciendo como telón de fondo la historia del extraordinario personaje que fue Espartaco, el gladiador que decidió rebelarse a su destino de esclavo y osó desafiar la potencia de Roma en nombre de la libertad. Originario de Tracia, región del sureste de la Europa antiguo, donde era de buen linaje y de notables cualidades, Espartaco fue conducido como prisionero a Capua, una de las más importantes ciudades romanas, definida por Cicerón como la «segunda Roma», con un monumental anfiteatro, entre los más grandes del imperio tras el Coliseo.

El esclavo Espartaco se adiestró como gran combatiente en la famosa escuela de gladiadores de Capua, llena de esclavos, que se preparaban prácticamente a morir en el Circo para la diversión de los espectadores en el célebre anfiteatro de la ciudad. Contra esas sangrientas y mortales peleas se sublevó Espartaco. Un día intentaron la huida 200 esclavos. Lo consiguieron 78, llegando tras una escapada rocambolesca hasta las faldas del Vesubio. Allí logró con ese puñado de esclavos su primera victoria sobre los romanos, una victoria que cambió para siempre su vida.

Una de las salas de la exposición en el Museo del Ara Pacis – ABC

Sed de libertad y venganza

Espartaco, convertido en el líder del malestar popular contra la esclavitud y la opresión, lanzó un llamamiento a todos los esclavos y desheredados de Italia, que se contaban por millones, organizando un ejército de unos 70.000 hombres sedientos de libertad y de venganza. Les enseñó a fabricarse las armas y durante casi tres años combatió a las legiones romanas, derrotando a varios generales enviados en su contra por el Senado. Su lucha sorprendió a toda la península y las victorias de Espartaco preocuparon a Roma.

Se dio entonces el mando de las legiones al cónsul Grasso, quien en el 71 a.C. derrotó a Espartaco, tras hacer llegar incluso a marchas forzadas desde España al general Pompeo con sus legiones. De fuentes antiguas se sabe que Espartaco murió de manera heroica. Fue acribillado y nunca se pudo identificar su cadáver. La mayor parte de sus hombres murió con él. Unos 6.000 supervivientes fueron capturados en los bosques y en la primavera del 71 acabaron crucificados en los márgenes de la via Appia, uno cada 30 metros. Quien recorría desde Capua hasta Roma esa calzada, una de las más importantes del imperio, quedaba horrorizado. Era un escarmiento y una derrota que marcaba el final sangriento de las guerras sociales y sancionaba la inevitabilidad de la economía con esclavos. Al igual que le había ocurrido a Aníbal, también para Espartaco la conquista de Roma se quedó solamente en una ilusión.

Sugestivo recorrido

Brazalete de oro con inscripción, Moregine – SUPERINTENDENCIA DE POMPEYA

El legendario rebelde da pie a un recorrido muy sugestivo en once secciones de la exposición, en la que se cuentan algunos detalles históricos citados anteriormente y diversos aspectos de la esclavitud: el mercado de los esclavos, floreciente en todo el Mediterráneo y en Roma; las condiciones de los esclavos domésticos, en el campo, en las minas; la esclavitud femenina y la explotación sexual. Suscita ternura y al mismo tiempo horror la octava sección, la dedicada a los niños. Al co mienzo del recorrido está la foto de un niño de cinco años explotado en un campo americano de algodón en el 1916, y después numerosos testimonios de la antigüedad que son ejemplos de infancias robadas. La novena sección esta dedicada a los esclavos en las canteras y minas, con las cadenas y esposas de esclavos de las minas de Huelva. Se explora también, en la sección esclavitud y religión, la relación que existía con algunos aspectos del culto oficial romano. Finalmente, destaca el capítulo dedicado al camino hacia la libertad: los libertos eran los esclavos a los que se les daba la libertad respecto de sus patronos. Algunos realizaron grandes carreras: En el tiempo del emperador Claudio eran de extracción libertina sus ministros de justicia, finanzas y cultura.

Entre los objetos de la exposición hay sellos con los que los patronos oficializaban la posesión de un esclavo: pendientes, anillos y collares que los amos regalaban a sus domésticas. Un documento importante es una carta, procedente del Museo Arqueológico de Madrid, en la que un patrono despide a uno de sus empleados porque hizo trabajar a una mujer embarazada, la cual perdió el bebé que habría sido de su propiedad.

Uno de los aspectos que distinguen la época en que se desarrollan los acontecimientos con la lucha de Espartaco es el carácter multiétnico de la sociedad romana. No fueron los romanos los inventores de la esclavitud, que existía desde tiempos remotos en todas las civilizaciones, pero ciertamente su genio organizativo fue capaz de poner en marcha la mayor sociedad de esclavos que jamás haya existido. La más grande en términos cuantitativos, dado que los esclavos constituyeron al menos el 10%, quizás incluso más, del total de la población imperial, con porcentajes que podían llegar al 30% en las grandes ciudades; y la más grande también por la presencia de los esclavos en todos los sectores clave de la producción económica y de la administración estatal.

 

14 abril 2017 at 9:26 pm Deja un comentario

Roma presenta una exposición sobre Espartaco y la esclavitud en el Imperio romano

La muestra ‘Espartaco. Esclavos y amos en Roma’, en el Museo dell’Ara Pacis hasta el 17 de septiembre de 2017, analiza el sistema esclavista de la Antigua Roma, el mayor que ha conocido la historia

Grilletes. Grilletes de época romana para esclavos. Foto: Museo Arqueológico Nacional, Madrid

Fuente: ALEC FORSSMANN  |  NATIONAL GEOGRAPHIC
31 de marzo de 2017

Espartaco, un esclavo tracio de gran fuerza física, fue vendido a Léntulo Batiato, el propietario de una escuela de gladiadores en Capua, cerca de Nápoles, donde fue obligado a combatir contra animales salvajes y otros gladiadores para entretener al pueblo y a la aristocracia. En el año 73 a.C., durante su permanencia en esta escuela, Espartaco llevó a cabo una rebelión y, junto a un grupo cada vez más amplio de esclavos, pobres y desesperados, formó un verdadero ejército que aterrorizó a Roma hasta que finalmente cayó derrotado en el año 71 a.C. Su cadáver nunca fue encontrado, pero los romanos decidieron dar una lección al mundo crucificando a 6.000 esclavos rebeldes a lo largo de la Vía Apia, entre Capua y Roma.

La Antigua Roma creó el mayor sistema esclavista que ha conocido la historia, una entera economía basada en la explotación del ser humano, que fue tratado como una mercancía: cara, rentable y perecedera. Las estimaciones recientes han calculado que hubo entre seis y diez millones de esclavos en una población de entre 50 y 60 millones de individuos. Los esclavos, individuos privados de libertad, derechos y propiedad, fueron el motor silencioso y casi invisible del Imperio romano. Sin ellos difícilmente se hubiera desarrollado el latifundio y la cultura intensiva, el comercio no habría podido distribuir sus mercancías a escala global y la industria textil, la fabricación de ladrillos, la producción industrial de cerámica y la minería no hubieran podido salir adelante y abastecer a las ciudades que crecieron alrededor del Mediterráneo. Incluso el sector del entretenimiento y del tiempo libre, como el teatro, el circo y las termas, no hubiera sobrevivido sin el trabajo de los esclavos.

Este es el argumento que se propone explorar la exposición Espartaco. Esclavos y amos en Roma, en el Museo dell’Ara Pacis de Roma del 31 de marzo al 17 de septiembre de 2017. La muestra, ideada por Claudio Parisi Presicce y Orietta Rossini, analiza la complejidad del mundo esclavista de la Antigua Roma a partir de la última gran revuelta dirigida por Espartaco entre el 73 y el 71 a.C. Se exhiben cerca de 250 hallazgos arqueológicos, algunos procedentes del Museo Arqueológico Nacional en Madrid, junto a una selección de diez fotografías que denuncian algunas de las formas de esclavitud de la época postindustrial y de la contemporánea.

Cesto minero. Cesto minero romano de esparto. Foto: Museo Arqueológico Nacional, Madrid

 

Colgante de un collar. Colgante del collar de un esclavo. Foto: Antiquarium Comunale, Roma

 

Esclavo portando una lámpara. El Lanternarius dormido, un esclavo que llevaba una lámpara. Foto: Museo Nazionale Romano-Museo delle Terme di Diocleziano

 

Collar. Collar de un esclavo romano. Foto: Parco Archeologico di Ostia Antica, Archivio Fotografico

 

Estatua de un actor. Estatua de un actor de época romana. El sector del entretenimiento y del tiempo libre, como el teatro, el circo y las termas, no hubiera sobrevivido sin el trabajo de los esclavos. Foto: Città del Vaticano, Musei Vaticani

 

Guardar

31 marzo 2017 at 8:51 pm Deja un comentario

Roma descubre el uso de sus foros tras la caída del Imperio

El Museo de los Foros Imperiales presentó hoy el resultado de las excavaciones arqueológicas realizadas en los últimos 25 años en los foros de Roma con una muestra de los objetos que explican el uso que se hacía de ellos después de la caída del Imperio.

Foto: Repubblica

Fuente: EFE  |  LA VANGUARDIA

Roma, 29 mar.- La exposición, titulada “Los foros después de los foros” y abierta hasta el próximo 10 de septiembre, se centra en los períodos medieval y moderno y enseña objetos, más de 300, de uso cotidiano y religioso.

Muchos de ellos se encontraban en los depósitos del departamento de Bienes Culturales de Roma y proceden de excavaciones que comenzaron a principios de los años 90 del siglo pasado, en ocasión del Gran Jubileo del año 2000.

Por ejemplo, en el interior de las vitrinas del museo se pueden contemplar una enseña de peregrinaje que permitía a los fieles atravesar el país disfrutando de hospitalidad, pequeños tesoros de la época o fragmentos de diferentes esculturas, entre ellas una cariátide.

También se exponen restos de jarras y escudillas de mayólica, algunas de ellas, del siglo X, encontradas en el interior de pozos medievales que se cavaban en la parte trasera de los jardines de las viviendas.

Roberto Meneghini, uno de los comisarios de la exposición, afirmó a Efe que la muestra es “el fruto de treinta años de trabajos y excavaciones” que se han querido proponer al público.

“Hablamos de un período, denominado como Medievo, que vio la destrucción progresiva de los complejos arquitectónicos romanos y la ocupación del área de los foros imperiales por un barrio de viviendas que existieron hasta la demolición de 1932 hecha por Mussolini”, especificó Meneghini.

Según el comisario, “un interés particular” lo suscita el material encontrado procedente del taller de un alfarero de Brescia emigrado en Roma en el siglo XVI, del que se ha conocido además su nombre: Giovanni Boni.

Meneghini se refirió a uno de los personajes más conocidos que residieron en la zona de los foros en los últimos años, Mario Mafai, generador junto a Antonietta Raphäel de un movimiento expresionista pictórico conocido como Escuela de Via Cavour, por ser este el lugar al que se asomaba su vivienda y que desapareció tras la demolición del edificio.

La muestra señala otras personalidades que vivieron en los foros como los artistas Giotto y Miguel Ángel, el cardenal italiano Michele Bonelli, el arquitecto Flaminio Ponzio o el intelectual renacentista Johann Goritz.

La última parte del recorrido de la exposición se fija en las numerosas iglesias y conventos que se construyeron en los foros y cuyo estilo decorativo contrasta sobremanera con la simplicidad de los objetos de la vida cotidiana.

Actualmente, la Superintendencia de Bienes Culturales de Roma continúa trabajando en otras excavaciones de los foros imperiales como las de vía Alessandrina, que permitirán descubrir una serie de viviendas que fueron demolidas en 1932 y unir las dos partes visibles del foro Trajano.

 

Guardar

30 marzo 2017 at 6:01 pm Deja un comentario

El Coliseo de Roma inaugura una exposición sobre su historia

El icono de la capital italiana es uno de los monumentos más visitados del mundo. Una nueva exposición muestra hasta el próximo año el papel que ha tenido a lo largo de su historia

Coliseo romano. Recientemente el anfiteatro más afamado del mundo ha pasado a formar parte del nuevo Parque Arqueológico del Coliseo, el más grande del mundo. Este también comprende otros edificios como el Foro, los históricos edificios del Palatino, el antiguo palacio levantado por Nerón: el Domus Aurea, el parque Colle Oppio y el Circo Máximo. Foto: Gtres

Fuente: LAURA FERNÁNDEZ NATIONAL GEOGRAPHIC
21 de marzo de 2017

Los interiores del imponente Coliseo, el anfiteatro romano más afamado del mundo, evocan a una época donde el suelo estaba cubierto de arena y donde las luchas de los gladiadores eran el entretenimiento favorito de la población. Imágenes difundidas por el cine, criticadas por algunas imprecisiones, que han hecho que una de las fotografías más repetidas de aquellos que lo visitan sea el brazo alzado con el puño cerrado y el pulgar indicando al suelo. No es complicado imaginarse aquellas gradas, hoy desérticas, repletas de asistentes. Ni al César en el palco presidencial disfrutando del espectáculo con su corona de laurel y su vaso de vino. Y es que, por así decirlo, aquellas luchas eran para los romanos el equivalente al fútbol en nuestro días. Aunque el recinto no sólo fue utilizado para los combates, sino que en él también se organizaban peleas de leones, espectáculos de saltimbanquis o ejecuciones a condenados, entre otros evento.

EInteriores del Coliseo. El Coliseo romano es visitado anualmente por más de seis millones de turistas cuya imagen del lugar la asocian con la lucha de los gladiadores. La exposición Coliseo. Un icono, trata de mostrar las diferentes épocas por las que ha pasado el anfiteatro y sus diferentes usos. Foto: Gtres

La nueva exposición Coliseo. Un icono, abierta al público desde el 8 de marzo y disponible hasta el mes de enero de 2018, repasa la historia del emblema de la Roma imperial para desvelar algunos de sus secretos mejor guardados. Desde su construcción, en el siglo I d.C, este el anfiteatro ha estado asociado al esplendor que le otorgaron los diferentes césares de la ciudad como centro de ocio y divertimento para la población, a pesar de las aberraciones que se han vivido en sus interiores en contra de los derechos humanos. Fue la época que marcó su historia, aunque no es la única.

¿Qué fue de él durante la Edad Media?

Piezas de la exposición. Bajo el nombre de Coliseo. Un icono, el anfiteatro Flavio expone algunas de las reliquias que fueron encontradas durante las excavaciones y que corresponden a los diferentes periodos de su historia. Foto: Coop Culture

Una parte de la exposición se centra en esclarecer el papel que tuvo el monumento tras el cese de las luchas de gladiadores. Algunos restos óseos, enseres y materiales encontrados enterrados en sus bajos han llevado a los arqueólogos a creer que, tras la caída del Imperio romano, el anfiteatro pudo haber sido utilizado como residencia, pues se encontraron restos de viviendas; un centro comercial, debido al hallazgo de numerosas monedas y restos de animales que podrían proceder de carnicerías; religioso, donde se levantaron ermitas; e incluso un hospital.

En los años que le prosiguieron, durante el Renacimiento, las ruinas llamaron la atención de arquitectos y artistas que se acercaban hasta él para inspirarse. Era la parada más ovacionada del “Gran Tour” que muchos poetas, pintores y escritores realizaron por Europa y cuya admiración dejaron por escrito en numerosas obras. Algunos de ellos fueron Charles Dickens, Goethe y Mark Twain, quienes elevaron el interés del público por conocerlo. Su resurgir hizo que Mussolini lo adquiriese como símbolo de poder, mientras que en los años posteriores a la guerra se convirtió en el escenario de numerosas películas de la época, lo que propició que el público pudiera hacerse una imagen de su función original y de su significado en los primeros años de su existencia.

Alrededores del Coliseo. El Coliseo romano está situado en el centro de la ciudad de Roma, junto otros monumentos emblemáticos como el Arco de Constantino o el Foro. Foto: Gtres

Estas etapas están perfectamente representadas en la exposición Coliseo. Un icono, ubicada en el propio monumento y que muestra cómo lucía el anfiteatro Flavio en los diferentes años, los objetos que fueron encontrados durante las excavaciones, así como sus usos. Lo que no ha cambiado a lo largo de este tiempo es que continúa siendo el centro de atención de la ciudad y, como el propio nombre de la exposición indica, un icono de Italia que cada año es visitado por más de seis millones de turistas.

Subterráneos del Coliseo. En los bajos del Coliseo se encontraron en su día numerosos utensilios, monedas, diferentes materiales y enseres que han hecho que los arqueólogos confirmasen la existencia de viviendas, comercios, centros religiosos y hasta un hospital. Foto: Coop Culture

Guardar

21 marzo 2017 at 9:51 pm 1 comentario

El Coliseo de Roma cuenta su increíble historia en una muestra

Con una muestra que incluye maquetas, mármoles, fotografías y filmes, el Coliseo cuenta su propia increíble y milenaria historia como icono de Roma.

Exterior del Coliseo romano, en el centro de la capital italiana, el 29 de diciembre de 2016

Fuente: KELLY VELASQUEZ – AFP  |  YAHOO Noticias
6 de marzo de 2017

La exposición, que abrirá las puertas al público el 8 de marzo, fue montada en el segundo piso del célebre anfiteatro romano, construido en el siglo I D.C., y que es uno de los monumentos más visitados y sugerentes del mundo.

Ubicado en pleno centro de Roma, el imponente edificio, con ochenta filas de gradas y una arena para la lucha de gladiadores, tuvo un pasado glorioso por casi 500 años, para ser luego olvidado en la Edad Media y apreciado durante el Renacimiento, cuando era meta privilegiada de poetas, pintores y soñadores, para pasar a ser icono del cine en el siglo XX.

“Ha tenido la capacidad de vestirse con trajes diferentes a través de su larga historia”, reconoce a la prensa el arquitecto Francesco Prosperetti, superintendente especial para el Coliseo.

“Fue un lugar del que sustraían y extraían indiscriminadamente todo tipo de materiales. Fue fortaleza, cantera y hasta hospital en el siglo XVI, quedan en las gradas marcas de los escudos de las familias nobles”, resume la arqueóloga Rosella Rea, entre las mayores expertas en el Coliseo.

“De todo ello han quedado huellas”, recalca Rea, quien contó que familias enteras residieron en su interior y que llegó a tener tiendas, carnicerías y en el siglo XVII los botánicos descubrieron que contaban con un huerto botánico con plantas exóticas.

Emblema de la gloria y los dolores de Roma

Para ilustrar la extensa vida de ese gigante “mamotreto”, como lo llamó Rea, que representa mejor que ninguno gloria y dolores de la Ciudad Eterna, los organizadores de la exposición decidieron en forma didáctica iniciar el recorrido con la espectacular maqueta realizada por Carlo Lucangeli entre 1790 y 1812, con capiteles, figuritas en bronce y carruajes en hueso.

Para estudiantes, artistas, intelectuales, sobre todo del norte de Europa, por siglos fue obligatorio para completar su formación una visita al monumento.

Muchos de ellos dejaron pinturas, poemas, libros y ensayos que se inspiran al mayor ejemplo de la arquitectura romana y que ahora son mencionados en la exposición.

Copias de bocetos, planos, borradores de artistas como Pieter Brueghel el viejo, Giuliano da Sangallo, Andrea Palladio, Diego Velázquez, son expuestos.

“Errando me quedé una noche en el claro de luna del Coliseo”, reza un escrito sobre un muro del poeta inglés Lord Byron al contemplar la grandiosa vista del monumento.

Dividida en 12 secciones, la muestra cuenta también la transformación del Coliseo con el nacimiento de la arqueología en el siglo XIX, las primeras investigaciones sistemáticas, los objetos y piezas que quedaron enterrados, entre ellos el descubrimiento de la lápida ‘Lampadius’, también expuesta.

El símbolo de un imperio, “donde los leones no se comían a los cristianos”, recuerda la curadora Serena Romano, sirvió para forjar el mito del martirio de los cristianos, alimentado siglos después por el cine, en particular por Hollywood.

Un ciclo de filmes en la Casa del Cine de Roma completará la muestra e incluye el colosal ‘Quo Vadis’, realizado en Italia nada menos que en 1913.

“Lo que queremos es que el Coliseo deje de ser una especie de isla para el tráfico romano”, se lamenta Prosperetti, que aspira a administrar el enorme flujo de turistas.

Una advertencia para el ministerio de Cultura, que lanzó este mes un concurso internacional para seleccionar al nuevo director del área arqueológica del Coliseo para los próximo cuatro años.

Este reto marcará la historia del monumento en el siglo XXI.

 

7 marzo 2017 at 12:28 am Deja un comentario

Tesoros destruidos por los terroristas en Palmira recobran la vida en Roma

Gracias a una tecnología de vanguardia, dos obras maestras de la época de la legendaria reina Zenobia se recomponen con una especie de prótesis tras su destrucción a martillazos

bustos_palmira

Los dos bustos dañados – ABC

Fuente: ÁNGEL GÓMEZ FUENTES  |  ABC
19 de febrero de 2017

El arte mutilado por los terroristas del Daesh en Siria está siendo restaurado en Italia. Se trata de dos bustos funerarios en piedra caliza de alabastro, cuya antigüedad se calcula entre los siglos I y III d. C., procedentes del Valle de las Tumbas, a las puertas de Palmira. Se conservaban en el Museo de la antigua ciudad siria, y fueron salvajemente dañados con martillazos por los terroristas del Daesh. Heridos de muerte, fueron salvados in extremis en el 2016 y están renaciendo ahora a una nueva vida con tecnología de vanguardia en el Instituto de Conservación y Restauración del ministerio de Bienes Culturales en Roma.

Se trata de dos figuras, un hombre y una mujer bellísima con el velo que le cubre la cabeza y joyas que le sujetan el manto sobre los hombros. Dos obras de arte, raro testimonio de la época de la legendaria reina Zenobia que en el 272 d. C. Conquistó la independencia del imperio romano. Incluso Hollywood celebró la reina de Palmira con la película «Bajo el signo de Roma» (1959), dirigida por Michelangelo Antonioni y Guido Brignone con Anita Eckberg interpretando a Zenobia, reina de Palmira.

El más deteriorado es el busto de la figura masculina, con media cara destruida. El restaurador experto de reconstrucción en 3D cura la herida con una especie de prótesis, fruto de una sofisticada impresión tridimensional (polvo de nailon sinterizado con láser) con una capa de estuco de un milímetro de espesor. “La restauración se hace con el respeto total del mármol original”, explica el restaurador Antonio Iaccarino Edelson. Para el busto de la dama noble, la restauración se hace fragmento a fragmento. Una vez que recuperen su integridad perdida, cosa que ocurrirá en breve, este pequeño gran tesoro será devuelto a Siria, , para que sean conservados en lugar seguro: En una caja fuerte del Banco Central sirio en Damasco.

El viaje de retorno no constituirá a buen seguro la aventura que rodeó a los dos bustos hasta que llegaron a Roma. En el 2015 funcionarios del Museo Arqueológico de Palmira se apresuraron a salvar algunas obras maestras ante la llegada de los terroristas del Daesh. Se vieron obligados a dejar atrás las estatuas y los sarcófagos más grandes, así como los dos bustos procedentes del Valle de las Tumbas. Cuando la ciudad de Palmira fue temporalmente liberada, en la primavera del 2016, los funcionarios de damasco volvieron para salvar algunas obras, entre ellas los bustos. Estos fueron metidos en una caja y por tierra, en una pequeña camioneta la llevaron hasta la embajada siria de Beirut, superando decenas de bustos de control. Funcionarios italianos se hicieron cargo de las dos obras en la embajada y después de no pocos problemas de aduanas, la caja pudo emprender vuelo desde Beirut a Roma.

Exposición en el Coliseo

Los dos bustos llegaron a la capital italiana a primeros de octubre pasado, para formar parte de la exposición «Renacer de las destrucciones, Ebla, Nimrub, Palmira», que estuvo abierta en el Coliseo hasta el 11 de diciembre.

En esa exposición, gracias a una reconstrucción a escala real realizada en Italia, fue posible admirar tres monumentos destruidos o dañados por los terroristas: El Toro androcéfalo que ya no existe del Palacio Noroeste de Nimruk (Irak), la Sala de Archivo de Ebbla (Siria) que custodiaba 17.000 tablillas cuneiformes y que se encuentra en grave estado de abandono, o una parte del techo destruido del milenario templo de Bel en Palmira (Siria). Con esta exposición se rindió homenaje al famoso arqueólogo asesinado en Palmira, Khaled Asaad, calificado de “héroe”, porque con otras personas salvó una gran cantidad de obras maestras que son patrimonio de la humanidad.

El objetivo de la exposición fue sensibilizar a la opinión pública internacional en el conocimiento de la cultura y salvaguardia de los lugares y monumentos que son patrimonio de la humanidad. Además, se quiso favorecer el debate sobre la reconstrucción de lo que se destruye y acerca de la restauración de cuanto queda dañado.

Los objetivos se han cumplido. Ahora el ministro de Bienes Culturales, Dario Franceschini, ha podido decir con orgullo que Italia es una potencia mundial en la restauración del patrimonio, «con institutos y restauradores que ponen en luz las excelencias italianas». En el caso de los dos bustos, bien se puede decir que lo que un día se destruyó a martillazos, en Roma ha sido salvado gracias al primoroso trabajo y pasión de restauradores italianos.

19 febrero 2017 at 2:15 pm Deja un comentario

Entradas antiguas


Follow La túnica de Neso on WordPress.com
logoblog2.gif
Licencia de Creative Commons
Este blog está bajo una licencia de Creative Commons.

Twitter

Reunificación de los Mármoles del Partenón

"Hacemos un llamamiento a todos aquellos que en el mundo creen en los valores e ideas que surgieron a los pies de la Acrópolis a fin de unir nuestros esfuerzos para traer a casa los Mármoles del Partenón". Antonis Samaras, Ministro de Cultura de Grecia

Tempestas

CALENDARIO

junio 2017
L M X J V S D
« May    
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  

Archivos

Inscriptio electronica

Amici Chironis

Apasionados del mundo clásico

Suscríbete a esta fuente