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“El Poder del pasado. 150 años años de arqueología en España”. Vídeo de la exposición

Vídeo de la Exposición temporal “El Poder del pasado. 150 años años de arqueología en España”.
Museo Arqueológico Nacional, del 11 de octubre de 2017 al 1 de abril de 2018.

Fuente: Canal del Museo Arqueológico Nacional en Youtube

 

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30 octubre 2017 at 12:03 am Deja un comentario

Una exposición reúne los tesoros de la arqueología española

El Museo Arqueológico Nacional celebra sus 150 años de existencia con una muestra que rinde homenaje a la historia y a la evolución de la ciencia arqueológica en España

Andalucía. Mitra tauróctono en mármol, de la segunda mitad del siglo II d.C. y hallado en 1952. De la villa romana de la Fuente de las Piedras, en Cabra (Córdoba). Pertenece al Museo Arqueológico de Córdoba. Foto: Museo Arqueológico de Córdoba, MECD y Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía

Fuente: ALEC FORSSMANN  |  NATIONAL GEOGRAPHIC
10 de octubre de 2017

El Museo Arqueológico Nacional fue creado en Madrid el 20 de marzo de 1867, hace 150 años. La exposición El poder del pasado. 150 años de arqueología en España, del 11 de octubre de 2017 al 1 de abril de 2018, rinde homenaje a la historia y a la evolución de la ciencia arqueológica en España. La muestra, comisariada por Gonzalo Ruiz Zapatero, catedrático de Prehistoria de la Universidad Complutense de Madrid, reúne una extraordinaria selección de 150 piezas, auténticos tesoros de la arqueología española procedentes de unos 70 museos, instituciones y colecciones privadas. Las piezas representan todo el territorio nacional y diversos contextos culturales.

En la muestra tienen cabida los descubrimientos más antiguos y los proyectos de investigación más recientes. Las piezas, de diferentes épocas y culturas, son fruto de hallazgos casuales o de campañas sistemáticas de excavación. La exposición se articula en tres ámbitos que corresponden a las etapas de la historia de la arqueología: los pioneros de la segunda mitad del siglo XIX (1867-1912), su consolidación como disciplina (1912-1960) y su evolución científica hasta nuestros días (1960-2017), un recorrido que muestra los cambios conceptuales y metodológicos que ha experimentado la arqueología en los últimos 150 años, descubriendo campos de estudio e introduciendo nuevas perspectivas.

Aragón. Retrato de Divus Augustus, fechado entre el 98 y el 103 d.C. y hallado en 1980 en el Yacimiento Colegio Nacional Allué Salvador, en Tarazona (Zaragoza). Pertenece al Museo de Zaragoza. Foto: José Garrido Lapeña / Museo de Zaragoza

 

Cataluña. Mosaico de las Tres Gracias en mármol y vidrio, del siglo III o IV d.C. Ingresa en el Museo de Antigüedades en 1878, hallado en el solar del antiguo convento de L’Ensenyança, en Barcelona. Pertenece al Museu d’Arqueologia de Catalunya (Barcelona). Foto: José Barea / Palacios y Museos / Museu d’Arqueologia de Catalunya

 

Canarias. Ídolo de Tara, de arcilla. Fechado entre los siglos I y XV d.C. y hallado hacia 1878, de procedencia desconocida. Pertenece al Museo Canario, en Las Palmas de Gran Canaria. Foto: Museo Canario

 

Cantabria. Falange de uro decorada, fechada entre el 14400 y el 13300 a.C. Hueso hallado en 2003 en La Garma (Omoño, Ribamontán al Monte, Cantabria). Pertenece al Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria. Foto: Pedro Saura / Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria, Santander

 

Castilla-La Mancha. Corona de Sancho IV, del siglo XII o XIII d.C., de plata, zafiros, ágatas y camafeos de marfil. Hallada en 1947 en el Presbiterio de la Catedral Primada (Toledo). Del Cabildo de la Catedral Primada de Toledo. Foto: Cabildo de la Catedral Primada de Toledo

 

Castilla y León. Pie “Prometeo” de Atapuerca, de unos 500.000 años de antigüedad. Hallado entre 1994 y 1999 en la Sima de los Huesos, en Atapuerca (Íbeas de Juarros, Burgos). Pertenece al Museo de la Evolución Humana en Burgos, de la Junta de Castilla y León. Foto: Museo de la Evolución Humana, Burgos / Junta de Castilla y León / Museo de León

 

Ceuta. Capitel de mármol, del 1.347 d.C. y hallado en 1892 en la Madrasa Al-Yadida de Ceuta. Pertenece al Museo de Ceuta. Foto: Museo de Ceuta

 

Comunidad de Madrid. Jarro de bronce fechado entre el 600 y el 500 a.C. Hallado a inicios del siglo XX, de procedencia desconocida. Pertenece al Museo Lázaro Galdiano (Madrid). Foto: Museo Lázaro Galdiano

 

Comunidad Foral de Navarra. Mapa de Abauntz, de arcilla carbonatada, hacia el 11660 a.C. Hallado en 1996 en la Cueva de Abauntz (Ultzama, Navarra). Pertenece al Museo de Navarra (Pamplona). Foto: Museo de Navarra

 

Comunidad Valenciana. Fragmento de escultura monumental, de bronce, del siglo I d.C. Hallado en 2005 en el Foro de Lucentum, en el Tossal de Manises (La Albufereta, Alicante). Pertenece al Museo Arqueológico de la Diputación Provincial de Alicante (MARQ). Foto: Museo Arqueológico de la Diputación Provincial de Alicante–MARQ

 

Extremadura. Cuenco azul en forma de pez, de vidrio, del 14-68 d.C. Hallado en 2003 en la avenida Vía de la Plata (Mérida). Del Museo Nacional de Arte Romano (Mérida). Foto: José Barea / Palacios y Museos

 

Galicia. Tesoro de Caldas de Reis, de oro, fechado entre el 1200 y el 1000 a.C. Hallado en 1940 en As Silgadas (Caldas de Reis, Pontevedra). Del Museo de Pontevedra. Foto: Museo de Pontevedra / Museo Municipal de Vigo “Quiñones de León”

 

Islas Baleares. Copa decorada de arcilla, del 600-200 a.C. Hallado en 2007 en Torre d’en Galmés (Alaior, Menorca). Del Museo de Menorca. Foto: Museo de Menorca

 

La Rioja. Arqueta de San Felices, de madera, marfil y plata sobredorada, del siglo XI d.C. Fecha de hallazgo desconocida, de San Millán de la Cogolla (La Rioja). Pertenece al Monasterio de Yuso de San Millán de la Cogolla. Foto: Monasterio de Yuso

 

Melilla. Candil Cerro del Cubo, de arcilla, fechado en el siglo IX o X d.C. Hallado en 1998 en el Cerro del Cubo (Melilla). Pertenece a Museos de Melilla. Foto: Museos de Melilla

 

País Vasco. Arpón de Urtiaga, asta de cérvido fechada entre el 14550 y el 8850 a.C. Ingresa en el Museo en 1932, del Yacimiento de Urtiaga (Deba, Gipuzkoa). Del Centro de Patrimonio Cultural Mueble de Gipuzkoa (Gordailua, Irún). Foto: Gordailua, Gipuzkoako Kultur Ondare Higigarriaren Zentroa

 

Asturias. Escultura-colgante, de asta, fechada entre el 11000 y el 9550 a.C. Hallada en 1983 en la Cueva de Tito Bustillo (Ribadesella, Asturias). Del Museo Arqueológico de Asturias (Oviedo). Foto: Museo Arqueológico de Asturias

 

Región de Murcia. Crátera griega de arcilla, del 375-350 a.C. Hallado en 1990 en el poblado ibérico de la Loma del Escorial (Los Nietos, Cartagena). Del Museo Arqueológico Municipal de Cartagena. Foto: Museo Arqueológico Municipal de Cartagena

 

11 octubre 2017 at 5:42 pm Deja un comentario

El Museo Arqueológico Nacional expondrá el ‘águila bicéfala’ romana del MARQ

La mano de bronce romana que empuña una espada con una excepcional águila de dos cabezas hallada en 2015 en el yacimiento de Lucentum (antigua Alicante) será una de las invitadas de la exposición antológica del Museo Arqueológico Nacional (MAN), en Madrid, por sus 150 años de historia.

La mano de bronce romana que empuña una espada con una excepcional águila de dos cabezas, propiedad del Museo Arqueológico Provincial (MARQ), será expuesta en el Museo Arqueológico Nacional. EFE/Diputación Alicante

Fuente: EFE  |  LA VANGUARDIA
25 de septiembre de 2017

Alicante, 25 sep (EFE).- Propiedad del Museo Arqueológico Provincial (MARQ) de la Diputación de Alicante, esta pieza es singular en el mundo porque se trata de la única águila bicéfala hallada de la época romana, lo que doce años después de su descubrimiento sigue siendo un auténtico misterio para los arqueólogos.

Con el título “El poder del pasado”, la antológica del MAN se inaugurará el próximo 3 de octubre (hasta el 1 de abril de 2018) y el ‘águila bicéfala’ se unirá a un centenar de obras procedentes de sesenta instituciones y centros culturales de todo el país, según un comunicado de la Diputación.

Esta mano romana de Lucentum data del siglo I d.C. y es la única parte que se ha conservado de una escultura erigida a un emperador ataviado de militar (se desconoce de quién), y se ha salvado de la refundición durante los siglos posteriores por, probablemente, su valor como talismán.

Por su incalculable valor y singularidad, ya ha sido exhibida en la Sala del Trono (o de San Jorge) del prestigioso museo Hermitage de San Petersburgo (Rusia) con motivo del año ‘España en Rusia’ en 2011, y posteriormente también en el Drents Museum de Assen (Holanda).

Ha sido estudiada por el director técnico del MARQ, Manuel Olcina, quien la ha presentado a la comunidad científica en congresos especializados de España y Alemania.

Fue descubierta el 23 de marzo de 2005 (un Miércoles Santo) en una excavación dirigida por Olcina y Rafael Pérez Jiménez (arquitecto de la Diputación y responsable de la conservación del yacimiento) al frente de un equipo formado por arqueólogos, restauradores, dibujantes, topógrafos, encargados y peones, aunque los que tuvieron la fortuna de toparse ese día con la pieza y extraerla fueron los arqueólogos Antonio Guilabert y Eva Tendero.

Su aparición supuso una pequeña gran revolución ya que hay numerosos ejemplos en la cultura romana de águilas (a menudo para presentar a la legión o al dios Júpiter) de una cabeza, pero nunca de dos.

Al principio, una parte de la comunidad científica dudó de su autenticidad, pero la incredulidad fue dando paso a la sorpresa y a su puesta en valor a medida que avanzaban los procesos de estudio, validación, publicación y comunicación en congresos internacionales.

Los expertos se afanan desde entonces en tratar de descubrir el motivo por el cual el taller donde se fabricó, seguramente en alguna provincia de la actual Italia, Grecia o Turquía, escogió un águila bicéfala, ya que no hay “explicación ni paralelos”.

Ante la falta de evidencias científicas que desentrañen la incógnita, se especula que las dos cabezas puedan simbolizar Oriente y Occidente, que representen dos poderes o dos legiones distintas.

Un águila bicéfala protagoniza el escudo de Rusia, pero no proviene de los romanos sino de la caída del imperio Bizantino, momento en el que los zares heredaron esta simbología.

Los bizantinos, a su vez, habían tomado el águila bicéfala de los Selyúcidas musulmanes turcos y el único antecedente de este símbolo se encuentra en la civilización Hitita (dos mil años antes en la misma zona), aunque sin una aparente conexión directa.

De 6.110 gramos, 35 centímetros de largo y 11,2 de ancho, otra aportación de la mano de Lucentum es que el característico gesto de los dedos del emperador, sujetando el pomo de la espada para que la hoja repose en el antebrazo, ha facilitado saber que era precisamente una espada lo que habrían llevado en un principio otras manos romanas halladas con la misma disposición pero que se han encontrado vacías, como la estatua acorazada de Sancti Petri (Cádiz), del siglo I-II a.C.

La pieza se encontró a un metro de profundidad del Foro y, por los restos de su estrato, se cree que había sido colocada sobre una puerta como elemento de protección y mágica.

 

26 septiembre 2017 at 4:57 pm Deja un comentario

Cuando los griegos eran perfectos

Una muestra examina en CaixaForum Madrid la pasión competitiva de la Antigua Grecia con 172 tesoros del British Museum, muchos de los cuales se prestan por primera vez

‘Friso de Amazonas’, de 1,80 metros de largo por 0,90 de alto, del mausoleo de Halicarnassus.

Fuente: ÁNGELES GARCÍA > Madrid  |  EL PAÍS
13 de julio de 2017

¿Diría que la competitividad es un rasgo distintivo de este tiempo en el que todo —los seguidores, los likes, las calorías— se mide? Pues no eso no es nada comparado con los antiguos griegos. Creían que la perfección solo se podía lograr mediante la destreza física y una mente en plena forma y le daban a la competencia un significado de honor y de respeto hacia el otro y hacia uno mismo. De todo ello trata la exposición Agón! La competición en la antigua Grecia, presentada ayer en el CaixaForum de Madrid.

A través de 172 piezas (esculturas, monedas, cerámicas, joyas) procedentes del Museo Británico, se examina el espíritu retador de la civilización a la que, entre otra infinidad de cosas, le debemos la democracia y el olimpismo. Muchas de ellas están consideradas obras maestras y han sido restauradas para su presentación por primera vez fuera de Londres. El caso más espectacular es el fragmento del gigantesco friso (tenía 45 metros de altura) del Mausoleo de Halicarnaso. La exposición permanecerá abierta hasta el 15 de octubre y después viajará por los centros que CaixaForum tiene abiertos en España.

La clave es ‘agón’

La palabra clave es agón, término que en griego antiguo significa contienda, desafío, disputa. Peter Higgs, conservador de escultura y arquitectura griega del British Museum y comisario de la exposición, explica que el sentimiento de competitividad acompañaba a los griegos desde la infancia y hasta la muerte: “Desde los relatos épicos de Homero hasta los triunfos deportivos en Olimpia pasando por las victorias de grandes generales, en la antigua Grecia una intensa rivalidad lo dominaba todo. La competición impregnó incluso el universo de las artes, con certámenes de música, teatro, escultura y pintura”.

La preciosa escultura alada de Niké, la diosa de la victoria, con las ropas agitadas por el viento (hacia el año 100 antes de Cristo) indica el recorrido por un mundo en el que la vida no se concibe sin el deseo de ser el mejor. Los héroes, atletas y guerreros, esculpidos o reproducidos en cerámicas, recuerdan que los griegos eran fanáticos del deporte, como demostraban en los juegos panhelénicos que periódicamente se celebraban en Olimpia, Delfos, Itsmia y Nemea. “Los ganadores”, explica el comisario, recibían suculentos premios y eran tratados como héroes. Como ocurre en la actualidad, las competiciones deportivas eran las grandes distracciones del pueblo griego, su particular forma de entretenimiento. La pasión era de tal calibre que, aún en tiempos de guerra se paralizaban las batallas para poder celebrar los juegos.

De manera paralela a las exhibiciones de fuerza y destreza, los griegos mostraban su amor por la cultura a través de concursos de teatro y música a los que asistían decenas de miles de espectadores y en los que participaban escritores como Esquilo, Eurípides, Sófocles o Aristófanes. Un muestrario de máscaras teatrales y pequeñas esculturas sirven para ilustrar que aquellas piezas eran representadas solo por hombres. Los galardones de las competiciones de las artes escénicas consistían en sencillas coronas de hiedra, aunque los actores y dramaturgos que lograban triunfar eran tratados como auténticas celebridades a las que se pagaba con importantes sumas económicas y se les dedicaban esculturas en espacios públicos. La música, la danza y la poesía, considerados esenciales para la educación de los niños, también tenían sus propios concursos.

Escultura de mármol ‘Atleta con disco’.

Aunque entre todos los artes, tal vez sea el de la guerra en el que los griegos daban rienda suelta al espíritu competitivo innato en ellos. Los ejércitos procedían de las clases propietarias, tanto de las ciudades como del campo. La preparación de la lucha era tan importante que los niños se iniciaban en su formación militar con solo siete años y no dejaban de estar disponibles hasta pasados los 50.

Lejos de aplacarse con el final, la rivalidad social se acentuaba ante la muerte; la duración y lujo del funeral tenía que estar en consonancia con la importancia del personaje fallecido. El mejor ejemplo se exhibe en el apartado final de la muestra con el fragmento de la tumba del poderoso rey Mausolo de Caria, hallada en Halicarnaso, hoy Turquía. Es la pura imagen de la clase de poderío que trasciende al más allá.

Relieve de máscaras griegas.

EL MUSEO DE TODO EL MUNDO A PESAR DEL BREXIT

Las colecciones del British Museum están consideradas como las más importantes de todo el mundo en su especialidad y las reclamaciones, como las de los griegos sobre los frisos procedentes del Partenón, han sido constantes. La respuesta pública por parte del museo ha sido siempre que ellos ejercen de cuidadores de un patrimonio que reconocen universal. Pero ahora, con la inminente salida del Reino Unido de la Unión Europea, las preocupaciones han vuelto a aflorar. ¿Qué ocurrirá como consecuencia del Brexit? El director del museo, Hartwig Fischer, tuvo que responder ayer a esa preocupación en la presentación de la exposición en Caixaforum. “Es pronto para decir qué va a ocurrir con el Brexit. Tenemos la esperanza de que se haga lo correcto y que se siga manteniendo la idea de que el British es un museo del mundo para el mundo”.

 

13 julio 2017 at 9:00 pm Deja un comentario

Los bustos romanos de Herculano, unidos en el muro de su propia red social

La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Nápoles y México abren una muestra global inspirada en el reinado de Carlos III

bustos_romanos
Tres bustos romanos, copia de yeso, junto a los originales digitalizados

Fuente: JESÚS GARCÍA CALERO   |  ABC
5 de enero de 2017

Los romanos no tenían Facebook, pero los bustos rescatados de Herculano y Pompeya han encontrado, dos mil años después, la manera de crear su propia red social. Una exposición como la organizada por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Rabasf), permite apreciar las enormes posibilidades de la tecnología aplicada a la cultura. Titulada «Carlos III y la difusión de la Antigüedad», la muestra puede visitarse hasta el próximo 16 de marzo tanto en la Rabasf como en el Museo Nacional de Arqueología de Nápoles o la Academia de San Carlos de México. La experiencia es pionera, tres instituciones conectadas por wifi de última generación para volver a unir con la inmediatez de hoy los antiguos vínculos del siglo XVIII con aquellas enormes distancias que tardaban meses en cubrirse por barco.

Los primeros hallazgos arqueológicos bajo la lava del Vesubio entusiasmaron a Carlos III mientras era Rey de Nápoles (y lo fue durante 25 años, en los que animó a avanzar en las excavaciones). Cuando vino a reinar en España (entonces un enorme imperio) quiso seguir informado de las novedades. Por eso pedía copias en yeso de cuantas esculturas aparecían, así como dibujos y estudios que fue volcando en «Le Antichità di Ercolano Esposte», una de las primeras publicaciones de la arqueología romana que el Rey patrocinó. La Academia conserva desde 1775 aquellas copias realizadas para un Rey que tenía muy claro el valor de la difusión de aquellos descubrimientos. Toda Europa estaba pendiente de lo que los arqueólogos extraían de las ciudades asoladas por la erupción del año 79.

Este vídeo es fantástico si se visualiza desde un móvil o tableta:

La Rabasf tiene uno de los laboratorios de humanidades digitales más avanzados del mundo, así que para construir este muro en el que las copias y los originales han vuelto a verse las caras, se han virtualizado en 3D las obras con el fin de que, junto a cada copia, una tableta permita manipular y ver en detalle el original. Después de casi 300 años muchas de aquellas esculturas han sufrido modificaciones y restauraciones, por lo que la comparación tiene indudable interés, científico y divulgativo. Roturas, añadidos, y elementos que cambiaron con el tiempo son la comidilla en el muro de este Facebook de dos mil años.

Ello ha sido posible gracias al trabajo de la comisaría, María del Carmen Alonso Rodríguez, y al patrocinio de BQ, que ha puesto las tabletas que muestran los objetos «vivientes» que acompañan a cada estatua inmóvil sobre su peana.

peineta

Restauració en impresora 3D

Una de ellas, la afrodita de Herculano, ha sido objeto de una intervención peculiar: se ha reconstruido en una impresora 3D la túnica que portaba el original, perdida en la copia de yeso. En Nápoles existe un original de mármol de este busto procedente de Herculano. El vaciado en yeso que llegó a la Academia de Bellas Artes había perdido la base. Tras digitalizar el original en Nápoles se ha impreso la toga en 3D (la resina roja de la foto) con lo cual se ha podido completar el volumen original de la obra. Pero además en Nápoles ya no tenía instalada la torre sobre la cabeza y gracias al estudio del vaciado de Madrid se ha recuperado la pieza en los almacenes del museo italiano. Cada uno de los bustos tiene historias que contar… La UNAM, la Rabasf y el Museo napolitano han sumado esfuerzos y «actualizaciones» en el muro de esta historia entretejida.

Estatuas que viajaron a México

Carlos III, siguiendo la política de la Corona desde el Descubrimiento, quiso que Nueva España fuese el lugar de América donde se conociesen también estas novedades. Muy pronto funda la Academia de San Carlos de México, bajo la dirección del grabador Jerónimo Antonio Gil, y envía una generosa selección de vaciados desde la Rabasf, algunos procedentes de Pompeya y Herculano, pero no solo. Los yesos atraviesan entonces el océano en un navío y luego recorren en carro el duro camino desde Veracruz a México. Fue casi un milagro transportar algo tan delicado hasta allí. Según nos cuenta Carmen Alonso, Humboldt casi se cayó de espaldas cuando entró en la Academia mexicana con ánimo expectante sobre lo que podría encontrar en un rincón tan alejado de la cultura Europea y se halló, de frente, con una copia exacta del Laoconte. En México las esculturas enviadas por Carlos III fueron utilizadas como modelos por los alumnos. Y en la exposición hay muestras de los dibujos que los alumnos iban realizando de las esculturas clásicas, gracias a las copias llegadas desde Italia. Impresiona ver el nivel de alumnos adolescentes.

En las tres sedes de esta exposición se muestra un mismo discurso, cuyo punto de unión es -además de la tecnología empleada de manera novedosa y llena de sentido- el papel desempeñado por Carlos III hace casi 300 años, la grandeza de su esfuerzo y la enormidad de los dominios sobre los que reinaba.

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Visión de la gruta virtualizada

Como colofón, el visitante puede sumergirse un poco más en la historia. Unas gafas de realidad virtual le llevan a una gruta bajo la ceniza, en la que puede descubrir esculturas, mosaicos y columnas a la luz de una lámpara de aceite, como los primeros arqueólogos de Pompeya. Y luego viaja a Madrid, donde asistirá al estudio de dibujo en el que los alumnos de la Academia aprendían los secretos de la representación del cuerpo humano gracias a las grandes obras de la antigüedad. Y luego, finalmente, en barco a México. Bajo la luz del sol virtual, visitará el patio de la Academia de San Carlos el día en que llegaron las esculturas. Embalajes milagrosos expuestos, como los yesos recién llegados. Los 2 euros que cuesta este viaje merecen la pena.

Carlos III y la difusión de la Antigüedad

Exposición en sede triple y conectada. Del 15 de diciembre de 2016 al 16 de marzo de 2017. Bustos romanos, copias en yeso del XVIII y copias digitales de las obras. Incluye una experiencia en gafas VR HTC-Vive.

Madrid: Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Calle Alcalá, 13. Horario: Martes a sábado: 10 a 15 y 17 a 20 horas. Domingo y festivos: 10 a 15 horas. Cerrado: 6 de enero de 2017. Tarifa única: 3 euros. Realidad virtual: 2 euros

México: Academia de San Carlos.

Nápoles: Museo Arqueológico Nacional. Web: carlosiii.es

 

5 enero 2017 at 9:57 am Deja un comentario

La nueva exposición del Museo Arqueológico Nacional cabe en tu móvil

La muestra «Lusitania romana» cuenta con una app pionera en el mercado

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Culto a Mitra – EFE

Fuente: SARA AGULLÓ  |  ABC
1 de julio de 2016

Imagínate entrar en la exposición «Lusitania romana, origen de dos pueblos», con piezas de más de 2.000 años y escuchar en tu móvil las voces en latín contándote lo que dicen las piedras y ofreciéndote imágenes e información detallada sobre todo lo que estás viendo. Sí, ahora es posible fusionar y complementar ambos mundos, y lo es gracias a Bemuseum, la nueva app del Museo Arqueológico Nacional (MAN).

El Museo Arqueológico Nacional abre al público la exposición «Lusitania romana, origen de dos pueblos» y lo hace con la ayuda de una nueva aplicación para móviles. La app Bemuseums ofrece a los visitantes la posibilidad de obtener todo tipo de información multimedia y textual para complementar las explicaciones físicas de la exposición.

La aplicación funciona a través de los sistemas de proximidad iBeacon y Geofencing y permite que varios dispositivos distribuidos por el museo geolocalicen los móviles de los visitantes y envíen información adicional. De este modo, los usuarios pueden recorrer todas las estancias de la exposición mientras sus móviles localizan la información correspondiente a cada pieza de la muestra.

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Busto de difuntos – EFE

Algunas de las experiencias que ofrece la app son numerosas imágenes, libros digitales con información complementaria, audios explicativos e incluso traducciones de los escritos en latín con los que cuenta la exposición. A esto se suman otras posibilidades como abrir una pestaña con la localización exacta del museo o acceder al plano del mismo.

Bemuseums ofrece varias vías para descargar la aplicación: a través de la web, accediendo a la aplicación desde Apple Store o Google Play o mediante un Código Bidi. Así, el usuario puede disponer de ella a través de la conexión Wi-Fi del Museo, para después utilizarla en el interior de la exposición sin necesidad de Internet.

La aplicación, que tan solo se ha utilizado en un museo más en España, el Museo de Ciencias Naturales, es una idea totalmente pionera que permite acceder a la información de distintos museos. «La aplicación sirve para diferentes museos. El sistema detecta en qué museo estás de forma automática y te dice que descargues el contenido de sus exposiciones» comenta Alejandro Ballesteros, CEO de Babooni Technologies, empresa desarrolladora de Bemuseums.

Sarcófago de las Estaciones - EFE

Sarcófago de las Estaciones – EFE

Otra de las diferencias con respecto a las audioguías tradicionales u otras apps es que esta ocupa menos espacio, ya que la información desaparece del móvil una vez que el usuario ha dejado de utilizarla.

Varios visitantes del Museo comentan a ABC que no han sido informados a cerca de la nueva aplicación. «No he leído nada sobre esto al entrar, me parece una idea innovadora y muy eficaz, puedo escuchar vídeos, ver imágenes y leer información extra sin necesidad de conectarme a Internet», explica un estudiante de Historia que visitaba la exposición.

Por otro lado, una de las guías de la exposición comenta que «es normal que mucha gente no conozca aún esta app, teniendo en cuenta que es el primer día que el MAN ofrece estas piezas y la app lleva menos de un día en funcionamiento». «Ni siquiera las guías que cubrimos esta exposición hasta el 16 de octubre sabemos todavía cómo funciona», añade una de sus compañeras.

No obstante, hay varios carteles a la entrada del Museo que informan sobre la aplicación Bemuseums. Además, la página web del Museo ofrece información detallada sobre la descarga y el uso de Bemuseum.

Sin embargo, esta no es la única app que geolocaliza al usuario dentro de un museo, otras como Museum Experience, en la Real Academia de Bellas Artes, también ofrece rutas guiadas mediante la tecnología de posicionamiento en interiores.

 

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2 julio 2016 at 9:25 am Deja un comentario

Lusitania romana, en los confines del mundo conocido

Una exposición del Museo Arqueológico Nacional nos traslada las últimas investigaciones de una de las provincias romanas más desconocidas

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Mosaico de las Musas, cuya inscripción pide que se barra con cuidado y desea buena suerte – ABC

Fuente: JESÚS GARCÍA CALERO  |  ABC
30 de junio de 2016

Un impresionante guerrero galaico recibe al visitante con su imponente presencia. Nunca antes había salido de Portugal porque es un «tesoro nacional». Esculpido en un bloque de granito de más de dos metros de altura, es una de las obras principales de la exposición inaugurada en el Museo Arqueológico Nacional (MAN) que lleva por título «Lusitania romana, el origen de dos pueblos». Esa mirada de dos mil años, hoy gastada, vio llegar a los romanos al confín occidental de la Península Ibérica, dispuestos a combatir a los pueblos indígenas y también a explotar las riquezas de un territorio desconocido.

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Guerrero lusitano, tesoro cultural portugués del Museo Nacional de Arqueología de Lisboa – ABC

Lusitania pasó en apenas dos siglos a ser una provincia romana en la que representar el éxito de aquella civilización que nos precede. Sin embargo hasta ahora ha sido la más desconocida de las regiones de la Hispania romana, en parte porque su estudio estaba también partido por la raya que separó durante siglos a España y Portugal. Desde hace décadas la ciencia ha borrado esa frontera y ha estudiado con nuevos ojos ese territorio de gran peso en nuestra historia, un lugar de mestizajes y batallas, de integración y economía «global», y sobre todo la orilla del océano temible que los pueblos que heredaron la pax romana en estos confines tardaron siglos en navegar.

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Espada de antenas

En la muestra del MAN percibimos el tiempo. Parte de la invasión y las culturas indígenas en pie de guerra, con espadas, falcatas y tesoros de plata. La llegada de los romanos lo trastoca todo, las armas, las monedas, cambian de diseño. Está la inscripción de Arronches, una pieza única, de gran valor, escrita en caracteres latinos pero en la perdida lengua lusitana.

Cuando los romanos se asientan y Augusto funda su capital para los eméritos, los veteranos de las guerras, se acelera la historia. Aparecen relatos con nombre propio. Siendo tierra de confín es el lugar perfecto para el exilio y la represalia. Así llega a Augusta Emerita el gobernador Lucius Fulcinius Trio, recordado por Tacito en sus Anales, enfrentado a Tiberio. Un hombre de carácter bajo cuyo mandato la romanización hierve.

Se establecen reglas y clientelas, de las que hablan muchas inscripciones como los pactos de hospitalidad, y se construyen las arterias de la nueva civilización, leyes y calzadas, a ritmo febril. Llegan los relojes de sol o de agua a regular la vida –hasta entonces pendiente de los gallos– según el uso imperial, y se colocan piedras miliares y estelas funerarias que nos hablan de una sociedad compleja y mestiza unida en su cúspide por la ciudadanía romana.

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Sarcófago de las estaciones, procedente de la región de Évora

Pero hay tumbas de señores y libertas, utensilios del día a día que retratan la vida en las villas, sobre los mosaicos multicolores, y en los templos. Hay aperos de labranza y cepos de ancla y ánforas de barcos de salazón. ¿Velocidad? Se expone la piedra miliar erigida en el 23 a.C., solo dos años tras la fundación de la capital, a 120 millas desde Mérida hacia el norte.

Decoración de la Quinta das Longas, villa romana

Decoración de la Quinta das Longas, villa romana

Junto al gobernador Trio, que acabó suicidándose en el 35, aparece su jefe de obras en las inscripciones, todo un personaje que aceleró el culto imperial, llamado Lucius Cornelius Bocchus, hombre de gran mérito y autor de obras perdidas, citadas por Plinio. El culto al emperador define la vida romana en la provincia.

Pero aquella sociedad mantiene a sus dioses (una estela de mármol arroja una maldición de la diosa Ataecina contra un ladrón de ropa), pero es permeable a cultos orientales, como el mitraico (una escultura espléndida y un altar entre las piezas) y finalmente el judaico (dos sinagogas hubo en Augusta Emerita) y el cristiano (la mártir Eulalia). También hay huellas de la caída de Roma y la entrada de los pueblos germanos.

La muestra tiene cuatro comisarios, dos a cada lado de la raya: los directores del Museo Nacional de Portugal, Antonio Carvalho, y del de Mérida, José María Álvarez Martínez, así como Trinidad Nogales, investigadora del MNAR, y Carlos Fabião, de la Universidad de Lisboa. Ellos han dibujado con todos estos fragmentos el camino de vuelta al origen, el arjé, de los dos pueblos.

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El reloj que marcó la hora oficial de la romanización

Entre las historias más singulares de la exposición destaca la de esta inscripción que nos habla de un regalo efectuado por un colono romano en el 16 a. C. Tan solo nueve años después de la fundación de Augusta Emerita, cuando aún no hay provincia, esta pieza muestra el momento en el que está sucediendo la romanización del territorio. Cuenta que un ciudadano regala un reloj a los habitantes indígenas y con él la «hora oficial» del imperio. Además de estrechar lazos, el elemento tecnológico pasaba a presidir la vida pública. El colono se llama Quintos Tallius, hijo de Sexto, y según queda dicho en esta piedra «dio un reloj a los habitantes de Idanja a Velha. El lugar fue indicado por los magistrados Toutono, hijo de Arco; Malgeino, hijo de Manlio; Celtio, hijo de Arantonio; Amino, hijo de Acio, siendo cónsules Lucio Domicio Enobarbo y Publio Cornelio Escipión». Hombres que hicieron la lusitania romana, nombres que evocan todo un mundo. Además, la pieza, única en el mundo, se muestra junto a los restos de un reloj de sol pensado para Augusta Emerita, que está exactamente a 38º 55’ de latitud.

 

 

1 julio 2016 at 12:23 pm Deja un comentario

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