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Importante excavación en Pompeya 270 años después de su descubrimiento

Los arqueólogos están realizando unas nuevas excavaciones en la Región V que son las más importantes en una zona no investigada de la ciudad antigua desde la posguerra

Hallazgos arqueológicos. Numerosas piezas halladas en la tierra resultante de las excavaciones del siglo XIX y comienzos del XX. Foto: Parco Archeologico di Pompei

Fuente: Alec Forssmann  |  NATIONAL GEOGRAPHIC
26 de marzo de 2018

En el año 79 d.C. una violenta erupción del Vesubio puso fin a la vida en Pompeya. La ciudad romana quedó enterrada y el 23 de marzo de 1748, varios siglos después, se realizaron unos hallazgos que despertaron el interés de los Borbones y que impulsaron los primeros trabajos arqueológicos en la zona. Hoy, 270 años después del descubrimiento de Pompeya, se están realizando unas nuevas excavaciones en la Región V que son las más importantes en una zona no investigada de la ciudad antigua desde la posguerra, según explicó el Parque Arqueológico de Pompeya el pasado jueves. La primera fase de los trabajos arqueológicos consiste en la retirada de toda la tierra procedente de las excavaciones de finales del siglo XIX y del XX, que fue depositada en una zona situada entre la Casa de las Bodas de Plata y la Casa de Marco Lucrecio Frontón.

Adyacente a la Casa del Ático ha aparecido una zona abierta, probablemente un antiguo jardín y en el ángulo suroriental de este espacio han salido a la luz unas ánforas cuya tipología y contenido están en fase de estudio. A poca distancia está apareciendo el callejón que flanqueaba la Casa de las Bodas de Plata: asciende ligeramente, conserva el bordillo de la acera y las entradas de los edificios. En el callejón de la Casa de las Bodas de Plata han sido excavadas algunas estructuras arqueológicas, entre ellas la entrada de una domus con frescos en las paredes formados por cuadrados con el fondo rojo y, en el centro, una pareja de delfines. Por otro lado, los arqueólogos han recuperado numerosas piezas en la tierra resultante de las excavaciones del siglo XIX y comienzos del XX, que probablemente fueron descartadas porque entonces no eran interesantes o porque estaban fragmentadas: antefijas, decoraciones en terracota, fragmentos de frescos o de estuco, fragmentos de ánforas y ladrillos cocidos, entre otras cosas.

Cabeza de león. Adorno con forma de cabeza de león que se colocaba en las cornisas de los edificios para evitar que el agua de la lluvia se deslizara por el muro. Foto: Parco Archeologico di Pompei

 

Vasija. Vasija perfectamente conservada. Foto: Parco Archeologico di Pompei

 

Hallazgos arqueológicos. Una moneda, un clavo, trozos de vidrio y otros hallazgos arqueológicos. Foto: Parco Archeologico di Pompei

 

Pinturas murales. Restos de pinturas murales. Foto: Parco Archeologico di Pompei

 

Restos de una ‘domus’. Restos de una domus con frescos en las paredes formados por cuadrados con el fondo rojo. Foto: Parco Archeologico di Pompei

 

Nuevas excavaciones. Nuevas excavaciones en la Región V de Pompeya. Foto: Parco Archeologico di Pompei

 

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26 marzo 2018 at 5:42 pm Deja un comentario

Innovación española para conservar los frescos de Pompeya

Investigadores españoles han patentado un biocida natural que impide la aparición de microorganismos y plantas que dañan los murales del yacimiento arqueológico de Pompeya, y que ayudará a la conservación de la antigua ciudad romana.

Ruinas de la ciudad de Pompeya, desaparecida bajo el Vesubio en el año 79 d.C. EFE / Francisco Moreno

Fuente: EFE Futuro
26 de marzo de 2018

El grupo de investigación IBeA, Ikerkuntza eta Berrikuntza Analitikoa (Investigación e Innovación Analítica), de la UPV/EHU, que colabora en la conservación del patrimonio artístico de Pompeya, ha analizado con equipos portátiles de última generación los materiales utilizados en la construcción de las casas pompeyanas, así como los pigmentos utilizados en sus murales.

El trabajo se ha traducido en soluciones prácticas como este biocida recientemente patentado o la búsqueda de un mortero de restauración resistente al degradado biológico, según ha informado la UPV/EHU.

Una investigadora finlandesa coincidió con los investigadores vascos en un congreso y se interesó por las técnicas de análisis portátiles no invasivas de las que disponían.

Le parecieron adecuadas para investigar el yacimiento de Pompeya, donde desarrollaba su labor, y comenzaron a colaborar, lo que se tradujo en una primera visita a la ciudad sepultada por una erupción volcánica del Vesubio en el año 79 DC.

Desde entonces el grupo IBeA acude cada año a realizar estudios de campo al mundialmente conocido yacimiento arqueológico, que completan en el laboratorio.

Frescos de la Villa de los misterios, en el yacimiento arqueológico de Pompeya. EFE / Cesare Abbate

Esta investigación continuará, al menos, tres años más gracias al nuevo convenio suscrito entre la Universidad de País Vasco y el Parque Arqueológico de Pompeya.

En estos diez años, los investigadores de la UPV/EHU han propuesto soluciones al deterioro del yacimiento y han analizado los pigmentos de los frescos para sacar a la luz su aspecto original.

“Hemos utilizado un espectrómetro portátil basado en fluorescencia de rayos X para identificar los murales de Pompeya pintados en un ocre rojo original (hematita) frente a los que actualmente se observan como rojos pero que fueron pintados en amarillo (ocre amarillo)”, ha señalado Maite Maguregui, una de las investigadoras.

Este pigmento amarillo se transformó en rojo debido al impacto del material volcánico a altas temperaturas proveniente de la erupción que destruyó Pompeya.

Causas del deterioro

En el ámbito de la conservación, han conseguido determinar varias causas del deterioro de los morteros romanos de las paredes de las casas pompeyanas, y el trabajo para los próximos años será proponer soluciones.

Así, van a probar un biocida patentado por el grupo de investigación y creado con aceites esenciales de plantas presentes en el propio yacimiento.

Si funciona como esperan, su aplicación mejoraría y abarataría notablemente las labores de conservación del complejo, al evitar que vegetales y microorganimos colonicen los muros.

Otro de sus objetivos es desarrollar un mortero de restauración basado en la formulación original romana compatible con el original.

El grupo IBeA está integrado por nueve personas, en su mayoría personal docente e investigador de química.

 

26 marzo 2018 at 5:35 pm Deja un comentario

Los fragmentos de los frescos de la Schola Armaturarum de Pompeya conquistan la web

Fuente: Susy Malafronte  |  Il Mattino
12 de marzo de 2018

Pompeya. La apertura social del profesor Osanna en los laboratorios cerrados al público enloquece la web. El director general del Parque Arqueológico, Massimo Osanna, sigue sorprendiendo al mundo con fotos tomadas en ambientes prohibidos a los turistas. Las fotos publicadas en Instagram de los fragmentos de los elementos decorativos y pavimentales de la Schola Armaturarum, en proceso de restauración, se han vuelto virales.

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«Work in progress – escribe el profesor Osanna – depósitos de material arqueológico. Laboratorio de restauración de Pompeya: recomponiendo los fragmentos de los frescos de la Schola Armaturarum». Tras el colapso de noviembre de 2010 y el fin de la causa judicial, destinada a descubrir a los culpables del colapso, se iniciaron las obras de restauración de los maravillosos frescos de la Escuela de Gladiadores. Paralelamente a la restauración de la Schola Armaturarum se inició en diciembre de 2017 una nueva campaña de excavación en un área nunca investigada, que ya ha aportado sus primeros tesoros. La excavación de la Schola Armaturarum es solo la primera intervención, después de más de veinte años, en un área todavía enterrada bajo las cenizas y el lapilli de la erupción. La última investigación fue la de la Insula de los Castos Amantes a finales de los años ochenta.

 

12 marzo 2018 at 8:03 pm Deja un comentario

Nuevas excavaciones en Pompeya revelan un barrio inexplorado desde la erupción del año 79

Extendido sobre media hectárea en el distrito Regio V, comprende un pasaje totalmente sepultado con los edificios a sus lados, incluyendo casas, talleres y tabernas.

Fuente: ANSA | La Tercera
9 de marzo de 2018

Drones, láser y reconstrucciones en 3D son las nuevas tecnologías que protagonizan las nuevas excavaciones en Pompeya, con el objetivo de sacar a la luz todo un barrio al norte de la ciudad, inexplorado desde la trágica erupción del Vesubio del año 79.

Extendido sobre media hectárea en el distrito Regio V, comprende un pasaje totalmente sepultado con los edificios a sus lados, incluyendo casas, talleres y tabernas.

“Prevemos grandes descubrimientos”, dijo el director general del parque arqueológico, Massimo Osanna, invitado por el Politécnico de Milán para hablar del futuro de las ciencias de los bienes culturales en el ámbito de una serie de encuentros sobre Arte y Ciencia.

“La investigación se convirtió en un pilar fundamental del estatuto de Pompeya y será fuertemente valorizada en la excavación que hemos iniciado en diciembre y que seguirá durante todo 2018 para devolver a la luz una parte de Pompeya aún intacta, al norte de Via Nolana. Será un esfuerzo excepcional”, explicó Osanna.

“Desde comienzos de los años 90 no se realizan excavaciones en la Pompeya sepultada por la erupción del año 79”, agregó.

Los trabajos, que comenzaron por una exigencia de consolidación del frente de excavación, ya llevaron a la remoción de los estratos post-antiguos, es decir las acumulaciones de tierra derivadas de las excavaciones del siglo XIX y hasta restos de erupciones volcánicas ocurridas entre el siglo XVII y XVIII y nunca antes documentadas.

“Ahora hemos llegado a los restos piroclásticos de la erupción del 79 que engloba las estructuras derrumbadas”, contó el director general.

“A ambos lados se encuentran la famosa Casa delle Nozze d’Argento y la Casa de Marco Lucrezio, edificios bien conservados con una altura que supera los cuatro metros: por ello los arqueólogos esperan que de la nueva excavación resurjan estructuras igualmente íntegras y sorprendentes.

“La excavación será rigurosamente estratigráfica y por primera vez se valdrá de técnicas para el relevamiento como drones y láser-escáner, que nos permitirán reconstruir los volúmenes en 3D”, agregó Osanna.

“Así como hallaremos probablemente los derrumbes de los segundos pisos de los edificios, será importante documentar toda la excavación con tele-cámaras continuas, de modo de hacer la restauración in situ de modo filológico”.

La pelota pasará luego al laboratorio de investigaciones aplicadas de Pompeya, “donde se analizarán los restos de polen y plantas y se llevarán a cabo análisis de ADN y de carbono 14 para datar los restos orgánicos”.

 

12 marzo 2018 at 7:54 pm Deja un comentario

Las tumbas de la élite de Pompeya

Un equipo de arqueólogos que trabaja en Pompeya anunció recientemente el descubrimiento de una tumba monumental de mármol con una inscripción epigráfica de cuatro metros de longitud.

Las excavaciones. Un equipo de arqueólogos trabaja en la excavación del gran mausoleo hallado en la necrópolis de la puerta de Estabia, en Pompeya. Foto: Cesare Abbate / Ap images / Gtres

Fuente: NATIONAL GEOGRAPHIC
29 de enero de 2018

“La calidad del mausoleo y las características del epígrafe funerario, el mayor encontrado hasta ahora en el yacimiento, permiten situar al difunto entre la élite pompeyana”, ha afirmado el arqueólogo de la Universidad de Leicester Rubén Montoya, que participa en un proyecto en el yacimiento italiano. Aunque el nombre del difunto no aparece mencionado en el monumento, podría tratarse de Nigidio Mayo, el más famoso organizador de espectáculos de Pompeya en época de Nerón y Vespasiano. De hecho, el sepulcro fue hallado muy cerca del lugar donde en el siglo XIX apareció un relieve con escenas de gladiadores, procesiones y caza, que actualmente se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de Nápoles.

Un difunto ilustre. El epígrafe de la tumba, encontrada en la necrópolis que jalonaba la vía de entrada de la ciudad por la puerta de Estabia (al sur), contiene un elogio fúnebre del difunto –caso único en Pompeya–, que menciona datos específicos de su vida, como el recibimiento de la toga viril o su matrimonio. Asimismo, alude a la preparación de banquetes públicos, donaciones y la organización de grandes espectáculos, en los que participaron un total de 416 gladiadores. Foto: Cesare Abbate / Ap images / Gtres

 

29 enero 2018 at 5:54 pm Deja un comentario

El otro Imperio Romano, a través de sus grafitis

El historiador Jerry Toner explica la intrahistoria de la cultura romana «desde abajo»

Uno de los grafitis de la ciudad de Pompeya – ABC

Fuente: Bruno Pardo Porto > Madrid  |  ABC
18 de diciembre de 2017

¿Conocemos realmente el mundo antiguo? Pensemos más allá de las túnicas planchadas, el mármol blanco y el esplendor de la alta cultura. Olvidemos «Ben-Hur» y «Gladiator» y recordemos que en Roma, la capital del Imperio, olía mal. Muy mal. Los excrementos y la basura se acumulaban en las calles, pues los impresionantes progresos en alcantarillado llegaron a muy pocas zonas. Casi la mitad de los niños se moría antes de cumplir los cinco años y el hambre llevaba a muchos (afortunados) a comer carne de perro. Lo que conocemos de la Antigüedad nos ha llegado a través de los textos (y restos) de lo que podríamos llamar alta sociedad, un porcentaje ínfimo de aquella realidad que ningún estadista admitiría como representativo. Pero ¿cómo era la gente de a pie? ¿Qué pensaban? ¿De qué se reían? La respuesta a estas preguntas está más cerca de los grafitis de Pompeya que de los tratados de Cicerón. Es la intrahistoria, que diría Unamuno. Es la gran olvidada.

Al historiador Jerry Toner siempre le han quemado esas dudas, que ha tratado de digerir −más que responder− en su último ensayo: «Mundo Antiguo» (Turner). «Mi objetivo es explorar hasta qué punto podemos acercarnos al mundo romano «desde abajo»», explica. ¿Cómo? Esquivando las fuentes tradicionales y metiendo las narices en fábulas, libros de chistes, testimonios de oráculos y grafitis. Muchos grafitis. Porque lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad, aunque sea una pintada obscena en una pared de Pompeya: «Amplícato, sé que Ícaro te da por culo. Salvio escribió esto». Virgilio nunca llegó tan lejos.

Anónimos y firmados

«El grafiti nos muestra un lado de la cultura romana diferente al de la élite», explica. Además, se trata de una forma de expresión bastante extendida: tan solo en Pompeya se conservan unos 12.000. Algunos están en las paredes de las casas, otros en la vía pública. Los hay anónimos, pero muchos de ellos están firmados. «Aufidus estuvo aquí, adiós», reza uno. Otro nos muestra que deambular ya era un arte antes de que los franceses del XIX plagasen sus novelas de «flâneurs»: «Fueron necesarios 640 pasos para ir desde aquí hasta allí diez veces». Quizás vagabundeaban porque no tenían trabajo. La pobreza y la desigualdad eran un gran problema entonces. «La vida es incierta para un pobre cuando un rico codicioso vive cerca».

El sexo se consideraba una parte normal en la vida y sus representaciones (y práctica) se incluían en todo tipo de contextos. «Teófilo, no les hagas sexo oral a las chicas apoyadas en la muralla como si fueras un perro», advierte una inscripción. Aunque algunos se ponían románticos -«El que ame, que florezca. Muerte a quien no conozca el amor»-, muchos grafitis revelan a una sociedad violenta y profundamente machista. Para muestra, esta perla: «Toma a tu sirvienta cuando quieras; estás en tu derecho». La virilidad se consideraba toda una virtud de la que había que presumir: «Floronio, soldado muy bien dotado de la Séptima Legión, estuvo aquí. Las mujeres no lo sabían. Solo seis se enteraron, muy pocas para un semental como él».

Aunque el mundo era cruel, aunque pasaban hambre, aunque los vagabundos se morían en las calles con «heridas supurantes o tumores malignos», la romana era una sociedad profundamente festiva. Pan y circo era el acuerdo para que el Imperio no se desmoronase. La vida social se hacía en las tabernas: allí comían y bebían, pero los locales también ofrecían distracciones como la música, la prostitución o y los juegos de azar. «En Pompeya, una ciudad relativamente pequeña, existen ruinas de ciento cuarenta posadas y bares, un establecimiento por cada ciento cuarenta y cinco habitantes», subraya Toner.

Allí se destilaba un sentido del humor bastante ácido, pero fundamental para entender a este estrato de la sociedad. Se establecía una jerarquía del ingenio y se esperaba de todos que todos aceptaran las burlas. «El toma y daca ayudaba a crear comunidad -explica el autor- porque los individuos de las clases bajas se necesitaban para sobrevivir, ya fuera trabajando juntos en un barco de pesca o sirviendo en las legiones». No sabremos nunca cómo se tomó Epafrás que lo llamasen calvo o qué le respondió Quíos a aquel que le deseó «que las hemorroides le doliesen como nunca», pero sí que esta clase de dardos eran muy comunes. Además, los grafitis nos revelan que el chismorreo era también una constante en Roma y que se usaban como una forma de denuncia para regular más allá de la ley el comportamiento colectivo. «Ampliatus Pedania es un ladrón» y «Restitutus ha engañado a muchas chicas muchas veces» dan buena muestra de ello. En esto de la denuncia pública no hemos evolucionado tanto.

«Tal vez queramos pensar que el mundo ha cambiado mucho desde la Antigüedad y que nos hemos librado de su influencia y sus prejuicios, pero la potencia de las ideas antiguas y la resonancia que han tenido a lo largo de los siglos ejercerán siempre una atracción», escribe Toner al final del libro. Aunque las ideas que plantea se asientan en siempre en el territorio de la suposición, abren los ojos a una realidad distinta, más pedestre que los tratados de Séneca, pero más cercana a la realidad del día a día. «Nos hemos familiarizado tanto con el mundo antiguo a través de las películas, la pintura y la arquitectura neoclásica que la mayoría de nosotros pensamos que si nos ponemos una túnica y nos metemos en nuestra máquina del tiempo nos sentiríamos muy cómodos allí. Si algo he tratado de hacer una cosa en mi breve ensayo es desafiar esta sensación de familiaridad», concluye.

 

18 diciembre 2017 at 9:00 am Deja un comentario

Una exposición en Bruselas reconstruye la vida de Pompeya cuando el Vesubio la abrasó

  • La muestra, llamada Pompeya, la ciudad inmortal, recoge los modos de vida en el lugar antes de la catástrofe.
  • Se han reconstruido numerosos sistemas y máquinas de la época.
  • También se han recuperado restos humanos hasta formar siluetas completas.

La exposición ‘Pompeya, la ciudad inmortal’. EFE

Fuente: EFE  |  20minutos.es
26 de noviembre de 2017

La vida transcurría normalmente en Pompeya en el año 79 d.C., entre canteras de piedra, artesanos del metal y pintores de frescos que quedaron para siempre enterrados en ceniza con la erupción del Vesubio, una “instantánea” que se reconstruye ahora en la Bolsa de Bruselas en una exposición.

El miembro del comité científico de Pompeya, la ciudad inmortal, Henri Dupuis, explicó así este domingo el objetivo de esta exposición: “Mostrar una instantánea de un día en la vida de una ciudad romana en reconstrucción que se paró de repente”.

Y es que Pompeya apenas se levantaba de los escombros, causados por un terremoto en el año 62 que dañó una parte importante de la ciudad, cuando quedó enterrada por la violenta erupción del Vesubio, que acabó con la vida de miles de personas y enterró el que luego sería uno de los yacimientos arqueológicos más importantes del mundo.

Desde su descubrimiento en 1748, Pompeya ha fascinado a historiadores, científicos y arqueólogos que han encontrado una fuente de estudio de la época romana inigualable, ya que la erupción congeló la cotidianeidad de la ciudad con detalles minuciosos de la vida de sus habitantes, sus artes y sus inventos.

Se han reconstruido máquinas, sistemas de calefacción pioneros, válvulas hidráulicas y otros instrumentos

En esa vida se centra la exposición, que tiene vocación de hacer una gira internacional, una colaboración con el Museo Arqueológico de Nápoles (MANN), de donde proceden la mayoría de piezas expuestas, y el Galileo de Florencia, dedicado a la historia de la ciencia, que ha aportado piezas y contexto para analizar los desarrollos técnicos de la Antigüedad.

En concreto, por ejemplo, ese museo toscano ha reconstruido las máquinas que se utilizaban en la época sobre la base de documentos históricos, como una potente grúa, la mas grande conocida entonces, utilizada en las canteras de piedra y que rotaba con el peso de varios hombres en su interior.

También sistemas de calefacción pioneros, válvulas hidráulicas o uno de los primeros odómetros, “un cuentakilómetros romano”, en palabras de Dupuis, prueba de las sofisticadas técnicas de medición que ya se utilizaban entonces.

Instrumentos y objetos similares a los actuales

Impactan los instrumentos utilizados en medicina y cirugía, destinados a la ginecología, no tan distantes de los que se utilizan hoy en día, o a otras especialidades como la oftalmología, que servían por ejemplo para operaciones de cataratas.

“Hay muchos paralelismos con la vida de la época a varios niveles. La filtración del agua, las técnicas de vinificación o la fabricación del cristal, que no hemos cambiado dos mil años más tarde”, apunta el comisario.

La exposición incide en cómo en aquella época el vidrio empezaba a reemplazar a la cerámica en las vajillas y la construcción de los primeros edificios con ventanas, con restos de cristales encontrados en las excavaciones o cómo los romanos ya exportaban vino y utilizaban técnicas para detectar posibles fraudes en su producción.

Se han creado siluetas perfectamente definidas de los restos humanos hallados tras la catástrofe

Las viñas, los olivos, el trigo, se cultivaban en la región, que también vivía del ganado y se ayudaba de caballos para trabajar en el campo, unas técnicas que se descubren también en la exposición.

Pero quizá una de las salas más impresionantes de la muestra, como también de la visita a Pompeya, sean los cuerpos de yeso que salieron a la luz gracias al arqueólogo italiano Giuseppe Fiorelli, director de las excavaciones entre 1863 y 1875.

Fiorelli ideó rellenar con este material los huecos en los que se hallaron restos humanos, creando siluetas perfectamente definidas incluso en las expresiones faciales.

Unos moldes que muestran así el último instante de la vida de los pompeyanos que murieron abrasados por la catástrofe, dos de ellos cedidos por el MANN para cerrar esta exposición belga, que podrá verse hasta el próximo 15 de abril.

La técnica ayudó también a contextualizar muchos de los objetos encontrados en los hallazgos, desde utensilios a frescos entre andamios perfectamente conservados, que estaban ultimándose en el momento de la erupción, que “congeló el gesto de las últimas pinceladas de los artistas”.

El diálogo entre pasado y presente también se refleja con el contraste entre las piezas expuestas y el edificio neorrenacentista que acoge la exposición, el Palacio de la Bolsa de Bruselas, edificado por el arquitecto Léon Suys entre 1868 y 1873; ambas épocas se encuentran hoy en el corazón actual de Europa.

 

26 noviembre 2017 at 10:00 pm Deja un comentario

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