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Nacen las visitas en latín por el Museo de Málaga para redescubrir sus obras

El círculo Latino, Mane Latinum Malacitanum, se reúne una vez a la semana para hablar en la lengua madre y promover su uso

Fuente: EUROPA PRESS  |  Diario SUR
11 de marzo de 2018

El latín está vivo. Ésta es la reivindicación de un grupo de filólogos clásicos que se resiste a la idea de que su conocimiento se reduzca a la traducción de escritos. Por ello, no sólo se reúnen para leer textos o ver vídeos y comentarlos en la lengua de Cicerón y Virgilio, sino que, incluso, la utilizan para comunicarse entre ellos en situaciones habituales como salir a cenar y ahora también visitar las obras del Museo de Málaga. Su objetivo es que los recorridos didácticos por este espacio cultural puedan realizarse periódicamente.

Así, este domingo el Mane Latinum Malacitanum, que es el nombre que recibe el círculo latino de Málaga, ha realizado por primera vez un recorrido por los fondos de Arqueología y Bellas Artes del museo que acoge el Palacio de la Aduana. Con esta iniciativa se pretende aunar el arte y la lengua fundacional de la cultura europea, que sirvió de vehículo de comunicación durante siglos.

Mane Latinum Malacitanum, que tiene una cuenta en Twitter (@MLMalacitanum) y una página en Facebook (@manelatinummalacitanum), fue fundado de forma oficial por Alba Pozuelo y Gema Navarro en octubre de 2016, aunque ya venía gestándose desde 2015, motivadas por los integrantes del Vesper Latinus, uno de los círculos de Valencia. Actualmente, está formado por casi una decena de personas, especialmente profesores en institutos de Latín, Griego y Cultura Clásica.

Para la realización del itinerario en latín por el Museo de Málaga, el círculo malagueño se ha inspirado en el Museo del Prado de Madrid, que el año pasado, de la mano del Collegium Latinitatis, estrenó estos recorridos didácticos para conocer las principales obras mitológicas. El objetivo es seguir llevando a cabo esta iniciativa y que pueda beneficiarse el público en general; especialmente, los universitarios que cursan estudios de Filología Clásica, según ha explicado a Europa Press Alba Pozuelo, encargada, además, de organizar la visita de este domingo.

El recorrido ha comenzado con la colección arqueológica; concretamente, en la Tumba del Guerrero, y ha continuado con otras piezas como la Cabeza de Baco o el mosaico El Nacimiento de Venus. Se ha destacado, además, la importante labor del matrimonio compuesto por Jorge Loring y Amalia Heredia, cuya colección sirvió de germen del Museo Arqueológico Provincial.

A continuación, en la parte de Bellas Artes se han detenido ante cuadros como ‘Alegoría de la Historia, Industria y Comercio de Málaga’, de Ferrándiz y Muñoz Degrain; ‘Orfeo amansa a las fieras’, de Bernardo Ferrándiz Badenes; ‘Una esclava en venta’, de José Jiménez Aranda, o ‘El juicio de Paris’, de Enrique Simonet Lombardo. Finalmente, también han podido disfrutar de algunos de los restos arqueológicos que se guardan en el almacén.

Hablar en latín

El objetivo del Mane Latinum Malacitanum es hablar en latín y abrir esta iniciativa al público en general, se dedique o no a su enseñanza. Pese al auge de las carreras técnicas y el debate entre la formación humanista y científica, este grupo de latinistas se reúne cada domingo por la mañana, durante unas dos horas y media, para disfrutar de esta lengua a través de diferentes actividades.

En suma, su finalidad es promover y divulgar el uso del latín como lengua vehicular «de la gran herencia legada por la Antigüedad». Y es que tal y como ha precisado Pozuelo, aparte de que las lenguas clásicas ayuden a pensar o que con su aprendizaje se adquieran ciertas habilidades para ordenar mejor la información y los conocimientos, el hecho de hablarlas contribuye, al menos en su caso, a que «la conexión con estas culturas antiguas sea mayor de la que puedo tener con una simple traducción».

 

11 marzo 2018 at 10:10 pm Deja un comentario

Turquía abrirá un museo en Troya para rescatar los 4.000 años de historia de las ruinas de Homero

En el vigésimo aniversario de la declaración del sitio arqueológico de Troya como patrimonio cultural mundial por la UNESCO, Turquía anuncia la apertura de un nuevo museo que recorrerá los más de 4.000 años de historia de las ruinas inmortalizadas por Homero

Recreación virtual del proyecto del museo – ABC

Fuente: Alicia Alamillos > El Cairo  |  ABC
7 de marzo de 2018

Más de diez Troyas se asientan, unas sobre las ruinas de otras, en la ahora provincia turca de Çanakkale, a apenas 4,8 kilómetros del estrecho de Dardanelos (noroeste del país). Su leyenda y la de sus habitantes, desde el infortunado Héctor «el domador de caballos» al príncipe Paris, pasando por su fértil padre el rey Príamo y por supuesto la bella Helena, inmortalizados por el poeta Homero, ha eclipsado quizá el también fabuloso interés histórico de las ruinas, con más de 4.000 años de historia y donde se han encontrado tesoros como los miles de anillos de oro, diademas y copas del conocido como «tesoro de Príamo».

Este año, con motivo del 20 aniversario de la declaración de las ruinas como patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO, el Gobierno de Turquía ha anunciado la apertura de un nuevo museo en el sitio arqueológico de Troya, que ayudará a traer a los más de «un millón de turistas» que espera el Ministerio de Turismo turco.

Con una simple forma de cubo de 32 metros de alto, construido por debajo del nivel del suelo y de color rojo óxido-tierra, el museo ocupará un área de 10.000 metros cuadrados, de los cuales 3.000 serán salas de exhibición en las que se expondrán, entre otras piezas, veinticuatro objetos de oro conocidos como «los tesoros de Helena de Troya» (2.400 a.C.), devueltos a Turquía desde el museo Penn en Estados Unidos en un «préstamo indefinido» en 2012.

Conversaciones con museos

Con la intención de equipar el museo y recuperar su patrimonio, el Gobierno turco ha relanzado conversaciones con museos de todo del mundo que poseen piezas arqueológicas turcas en un intento de repatriarlas de vuelta a su país de origen, entre ellas el «tesoro de Príamo», una colección de oro, armas, cálices y otras joyas llevadas de contrabando por el arqueólogo Heinrich Schliemann a Berlín y ahora en el Museo Pushkin de Moscú tras la Segunda Guerra Mundial.

«La forma del diseño tiene la intención de aislar gradualmente al visitante en una rampa descendente donde las ruinas y el suelo fértil de Troya quedan atrás para llevarte al pasado, esa parte de la historia esperando ser descubierta. Para desconectar y percibir así el complejo del museo como un hallazgo arqueológico gigante que surge de la tierra», explica el estudio arquitectónico Yalin Mimarlik, encargado del proyecto original.

Este museo completará así el viaje del visitante a las ruinas de la que se considera el germen de la mítica Troya de la epopeya de Homero, hoy día un impresionante sitio arqueológico abierto con 23 secciones de murallas defensivas alrededor de la ciudadela, once puertas, una rampa de piedra pavimentada y porciones inferiores de otros cinco bastiones defensivos pero en el que, quizá, se requiera de la imaginación para recrear las enormes murallas contra las que se estrellaron durante diez años las fuerzas de Aquiles, Agamenón, Menelao o Ulises.

Localización

Pese a que la localización de la Troya de Homero en las ruinas de Çanakkale no ha sido autentificada con seguridad, la mayoría de los arqueólogos aceptan la premisa de que estos restos -con una secuencia de asentamientos ininterrumpida durante más de 4.000 años y testigo de la sucesión de civilizaciones- demuestran significativamente el primer contacto entre las civilizaciones de Anatolia (la actual Turquía) y el mundo mediterráneo a través de la migración, el comercio pero también la guerra y la ocupación. Así, el asedio de Troya por los guerreros espartanos y aqueos venidos en «negras naves» de Grecia en el siglo XII o XIII a.C. bien pudo inspirarse en una de aquellas incursiones que destruyeron, una y otra vez, la ciudad de Troya.

Con un presupuesto de 50 millones de liras turcas (10,63 millones de euros), el museo lleva en construcción desde 2012, pero en 2015 problemas de sobrecostes paralizaron el proyecto, que no fue reanudado hasta mediados de 2017. «Troya ha sido testigo de miles de años de historia de Çanakkale. Aunque anteriormente tuvimos algunos problemas de infraestructura, hemos logrado resolver gran cantidad de ellos, y ahora tendremos un museo que servirá de ejemplo para otros sitios antiguos en el mundo», señaló entonces a la prensa local el vicepresidente del Partido Justicia y Desarrollo (AKP) en la provincia, Bülent Turan.

La inauguración del museo, de la que todavía no se conoce fecha exacta, será sólo la guinda del llamado «Año de Troya», para el que el Gobierno turco ha organizado numerosos eventos que incluyen recreaciones de la mítica contienda, ciclos temáticos de ópera y ballet, así como los «Juegos Internacionales de Troya», que se espera que traigan a atletas de todo el mundo para competir en múltiples eventos en el sitio histórico, según recopiló en rueda de prensa el director de Cultura y Turismo de Çanakkale, Kemal Dokuz, el pasado enero.

Para promocionar el «Año de Troya» el Gobierno turco no escatima en fuegos artificiales: según recogen medios locales, Turquía ha invitado también a varias estrellas de Hollywood a la inauguración del museo, especialmente a los protagonistas de la popular película «Troya» (2004), protagonizada por Brad Pitt, Eric Bana, Orlando Bloom y Diane Kruger. Se desconoce todavía si han aceptado la invitación.

 

7 marzo 2018 at 8:35 am Deja un comentario

Cómo eran los robots y los cines que ya existían en la antigua Grecia

 

Fuente: Dalia Ventura  |  BBC Mundo
17 de febrero de 2018

Clitemnestra, amante de Egisto, quien trató de matar a Orestes cuando era niño, mata a su esposo Agamenón. Orestes vuelve a matar a su madre y a su amante… ¡la vida no era sencilla en la Antigua Grecia!

Clitemnestra, la esposa de Agamenón, lo mata poco después de su llegada triunfal de Troya. Orestes, el hijo de ambos, llega a vengar la muerte de su padre y mata a su madre. Pero ahora, él mismo está a punto de convertirse en otra víctima de un asesinato de honor.

¿Cómo terminará esta historia de venganzas sin final?

Cuando los relatos se complicaba mucho y no parecía haber salida, los antiguos griegos tenían una solución, a la que el filósofo Aristóteles llamó deus ex machina.

Quizás el concepto te sea familiar: así se conoce al artificio literario que introduce un elemento, personaje o fuerza externa que no tiene mucho que ver con la lógica interna de la trama para solucionar el problema.

El deus en este caso -el de «La Orestíada» de Esquilo- es Apolo, quien salva a Orestes y declara que un juicio pondrá fin al baño de sangre de generaciones que ha plagado a la familia.

Pero, ¿cómo era la machina misma?

Porque aunque con el tiempo la frase se volvió metafórica, en la antigua Grecia era lo que su nombre indicaba: un dios en una máquina.

Y alguien que sabe cómo era esa máquina es Konstantinos Kotsanas.

«La danza mágica», cuyo mecanismo hacía que se movieran las figuras de abajo. (Imagen cortesía del Museo Kotsanas de Atenas).

El ingeniero mecánico no sólo es un apasionado de la tecnología de la antigua Grecia sino que, notando que a diferencia de la Filosofía, las Bellas Artes y la Ciencia, la contribución de sus antepasados en este campo no es tan conocida, no se conformó con convertirse en un perito y dictar conferencias.

Lejos de eso.

A costo propio, y con exhibiciones personales, Kotsanas ha fundado hasta la fecha tres museos que alojan aproximadamente 450 modelos funcionales de inventos griegos antiguos.

Es decir, basándose en descripciones de los aparatos que aparecen en textos de la época, recreó las máquinas que se usaban en ese entonces.

Hay desde las más sencillas -como la deus ex machina- hasta aquellas creadas por Arquímedes y el prodigioso mecanismo de Anticitera.

A Kotsanas le pedimos que escogiera -aparte de esas- tres máquinas de todas las que ha recreado: la que más lo sorprendió, la que lo maravilló y la que más lo divirtió.

Sorprendente

La primera elección de Kotsanas concuerda con su objetivo de «demostrar que la tecnología justo antes del final del mundo griego antiguo era extremadamente similar al comienzo de nuestra tecnología moderna«.

El sirviente automático de Philon. (Foto cortesía del Museo Kotsanas)

«El sirviente automático de Philon es el primer robot operativo de la humanidad… Es más que sorprendente: ¡es un logro! ¡Una verdadera innovación!», le dijo a BBC Mundo.

Tenía forma humana y en su mano derecha sostenía una jarra de vino. Cuando le ponían una copa en la palma de la mano izquierda, automáticamente vertía vino primero y luego agua, mezclándolos si se deseaba.

¿Cómo lo lograba?

Ilustraciones del Museo Kotsanas en Atenas.

1. Dentro del ‘sirviente’ había dos contenedores herméticos (con vino y agua, respectivamente). En su parte inferior, dos tubos que llevaban su contenido a través de su mano derecha hasta el borde de la jarra de vino. Cuando la copa se coloca en la palma, su mano baja y los tubos de la articulación se levantan. El orificio de una tubería está alineado con el tubo de aire del contenedor de vino, el aire ingresa al contenedor y el vino fluye desde el tubo hacia la copa.

2. Cuando la copa de vino está medio llena, la mano (debido al peso) desciende más, el paso del tubo de aire de vino se obstruye y el flujo se detiene. Al mismo tiempo, el otro tubo se alinea con el tubo de aire del recipiente de agua y comienza a fluir, diluyendo así el vino.

3. Cuando la copa está llena, la mano (debido al peso) desciende más, el paso del tubo de aire con agua se obstruye y el flujo se detiene.

4. Además, si se retira la copa en cualquier momento, la mano izquierda se eleva, los tubos de la articulación descienden, cortando las tuberías de aire, creando vacío en los contenedores y deteniendo el flujo de líquido.

Maravilloso

En cuanto a la máquina que mejor ilustra cuán maravilloso es la tecnología de los antiguos griegos, para Kotsana «sin duda es el teatro automático de Garza de Alejandría, el llamado ‘cine’ de los antiguos griegos».

«Los antiguos griegos tenían exactamente las mismas necesidades que nosotros. Cuando se trata de entretenimiento, buscaban una historia con elementos de gran estética y sorpresa».

En este caso esa historia es «una serie de la Guerra de Troya y los diferentes episodios describen el mito de Nauplio», explica Kotsanas.

¿Cómo? Con una máquina que «contiene 32 mecanismos, muestra una historia y tiene imagen en movimiento«, detalla.

El teatro automático de Herón de Alejandría. (Foto cortesía del Museo Kotsanas).

Fíjate en la parte de abajo de esta la imagen, en el pie del pedestal, en el medio de la parte roja, puedes ver una cuerda: el único movimiento manual que se requería para hacer funcionar el teatro automático era halar esa cuerda… y la historia empezaba (y sigue haciéndolo de igual manera en el modelo que hizo Kotsanas).

Entre las escenas, las puertas del teatro se abre y se cierran. (Imagen cortesía del Museo Kotsanas de Atenas).

En la primera escena, aparecen los aqueos reparando sus barcos -las figuras se mueven mientras martillan o serruchan, y se escuchan los sonidos que hacen las herramientas.

(Imagen cortesía del Museo Kotsanas de Atenas)

En la segunda y tercera escena, empujan los barcos al mar. En la tercera, van navegando de derecha a izquierda del la imagen, mientras los delfines saltan a su lado. El mar se va poniendo más picado.

(Imagen cortesía del Museo Kotsanas de Atenas)

En la cuarta escena, Nauplio, parado en un promontorio, con una antorcha encendida, envía una señal falsa a los aqueos instigado por la diosa Atenea.

(Imagen cortesía del Museo Kotsanas de Atenas)

En las últimas escenas, se ven los restos dispersos de los barcos naufragados y Aeas nadando en el mar. Atenea aparece (como deus ex machina), cruza el escenario y desaparece. Mientras se escuchan rayos y truenos, la figura de Aeas se pierde.

(Imagen cortesía del Museo Kotsanas de Atenas)

Divertido

Para Kotsanas, la máquina más entretenida es sin duda el «pájaro gorjeador y el búho giratorio».

Se trata del autómata hidráulico de Filón.

«Los pájaros están cantando pero cuando el búho se vuelve hacia ellos, les da miedo y detienen su hermosa canción. Cuando el búho se aleja de ellos, comienzan a cantar otra vez».

Cuando el búho esta de espaldas, los pájaros cantan; cuando el mecanismo hace que se voltee y los mire, los pájaros se callan. (Imagen cortesía del Museo Katsanos de Atenas).

«Vale la pena mencionar que esta pieza está a la entrada del Museo Kotsanas en Atenas, de manera que a lo largo de toda la calle Pindaru, en el corazón de la capital griega, se oyen el cantar de los pájaros. La gente nos dice que se siente como si la naturaleza estuviera floreciendo, aunque estemos en medio del invierno», señala Kotsanas.

¿Y qué fue de deus ex machina, la máquina que traía un dios cuando todo se complicaba demasiado?

Pues aquí está: una sencilla palanca que hacía aparecer a los actores con roles divinos en el escenario.

Te la dejamos, en caso de que la necesites.

¡Siempre vale la pena tener un dios a la mano… uno nunca sabe cuándo lo va a necesitar, en la vida o en el teatro!

(Imagen cortesía del Museo Kotsanas de Atenas)

 

18 febrero 2018 at 2:26 pm Deja un comentario

Magia negra en el hipódromo de la mítica Écija romana

En el Museo Histórico se exhibe una ‘tabella defixionis’, una lámina de plomo que invoca maldiciones de un empresario de los juegos circenses del siglo I

Fuente: MANUEL RODRÍGUEZ > Écija  |  El Correo de Andalucía
17 de febrero de 2018

A menudo se nos escapa que el mundo romano tenía más puntos en común con nuestra contemporaneidad que, por ejemplo, con la Edad Media. El Imperio romano, una sociedad globalizada que se extendía desde la península ibérica hasta Oriente Próximo y el norte de África, era un sistema mundo en el que las modas fluían paralelas a los intercambios comerciales. Justo como en nuestro siglo XXI.

Parte de los usos comunes a prácticamente todo el Imperio eran los espectáculos ecuestres y circenses. No había ciudad romana en que no se organizaran juegos de este tipo. Y las carreras de cuadrigas en el circo romano eran el espectáculo estrella, la diversión preferida de las masas, algo así como el fútbol o la fórmula 1 de nuestra posmodernidad.

La Colonia Augusta Firma Astigi, la Écija romana, no fue una excepción. Una población –fundada por el propio ‘princeps’, Octavio Augusto– debía tener por fuerza un circo, aunque hasta hace relativamente poco no ha sido confirmado por el hallazgo de dos inscripciones datadas en los primeros siglos de nuestra era, una en que un liberto dedica unos juegos circenses a su antiguo amo, que llevaba el inequívoco nombre de Publio Numerio Marcial Astigitano; la otra, de una gran propietaria de Astigi, Aponia Montana, que también organiza unos juegos en la ciudad.

Otros hallazgos revelan la existencia de un hipódromo en Écija. Son un mosaico hallado en 2010 en la calle Elvira, con escenas de una carrera de cuadrigas, y la aparición, en unas excavaciones en la calle Antequera, de uno de los extremos del estadio, cuya envergadura se desconoce pero que debía extenderse más allá de la actual Avenida de los Emigrantes.

Y a apenas 200 metros de los límites de ese hipódromo astigitano se desenterró la nueva pieza que, desde este fin de semana, se exhibe en el Museo Histórico Municipal, ya documentada. Se trata de una ‘tabella defixionis’, una lámina de plomo de apenas dos milímetros de espesor, de forma triangular y de menos de 12 por 14,7 centímetros, que contiene una maldición contra los aurigas y caballos de un empresario. Una prueba más de que los ciudadanos de Astigi se divertían con carreras de cuadrigas en el hipódromo de la ciudad.

El autor de la maldición invocaba todos los males contra la gens Antoniana, los equipos, caballos y aurigas que corrían en el circo astigitano y que eran propiedad de un tal Antonianus. La pequeña tablilla detalla escrupulosamente los nombres de los caballos –hasta doce–, de los equipos –el rojo y el azul– y de los aurigas, para cerrar con una maldición a «tota grex Antoniani».

«Es un texto casi administrativo», señala el arqueólogo municipal, Sergio García-Dils, al que ha costado prácticamente trece años descifrar el texto de la tablilla, desenterrada en 2001 en la calle Bellidos. «No se da por supuesto nada, lo concreta todo, no sea que la deidad infernal o el demonio al que invoca se equivoque de objetivo», explica el arqueólogo. Por eso hay ejemplos en que el objetivo de la maldición es señalado apuntando los nombres de su madre y su abuela, «porque el padre podía no ser el padre, pero con la madre no había duda», señala no sin sorna el arqueólogo. Hay además otro detalle: el uso de magia negra estaba condenado en Roma «porque creían de verdad que funcionaba». Y se penaba con la muerte. «Y nadie se juega la vida si no es por algo concreto», apunta García-Dils.

Ese algo concreto es desearles todos los males del infierno a los empleados del empresario Antonianus. Y lo hace en plomo que es el metal infernal por excelencia, el metal de Saturno. La ‘tabella defixionis’ estaba doblada por la mitad y un clavo unía esas dos mitades plegadas. Así cerrada estaba dentro de un enterramiento. «Era otra parte del proceso de la maldición: se esperaba que el difunto en cuya tumba se metía hiciera de intermediario ante la deidad infernal cuya mediación se pedía».

Según el arqueólogo municipal, esta tabla que pide la intercesión de la magia negra en una carrera de cuadrigas de la Écija romana es la única pieza de este tipo que se ha encontrado en Europa fuera de Roma, ya que la gran mayoría se encuentra en Oriente Próximo y en el norte de África. Eso supone un valor añadido al nuevo tesoro del museo ecijano. Pero para García-Dils, lo mejor de la ‘tabella defixionis’ es que los ecijanos del siglo XXI son los primeros lectores de algo escrito en el siglo I de nuestra era por alguien que sabía que se jugaba la vida si alguien leía en su tiempo su invocación a que se abrieran las puertas del infierno para sus rivales en un espectáculo de masas de Astigi.

 

18 febrero 2018 at 11:20 am Deja un comentario

Una galería de Manchester retira un cuadro de ninfas desnudas

La retirada de ‘Hylas y las ninfas’, de John William Waterhouse, se ha hecho con el fin de abrir un debate y no censurar, según la coordinadora de la sala

Hylas y las ninfas’ de John William Waterhouse

Fuente: EL PAÍS
1 de febrero de 2018

La Galería de Arte de Manchester ha decidido retirar una de las obras de John William Waterhouse para abrir el debate sobre los personajes femeninos en el arte. Se trata del cuadro Hylas y las ninfas, en el que aparecen unas ninfas desnudas, según informa el diario The Guardian.

La retirada forma parte de una obra experimental de otra artista. Se ha grabado la retirada del cuadro y las reacciones del público para otra exposición de la artista Sonya Boyce. Según la coordinadora de la galería de arte contemporáneo, Clare Gannaway, la retirada del cuadro se ha hecho con el fin de abrir un debate y no censurar. “No se trataba de negar la existencia de obras de arte particulares”, ha dicho. “Queremos crear un espacio de conversación sobre cómo exponer e interpretar las obras de arte en Manchester”.

La obra se encontraba en una sala que lleva por nombre En busca de la belleza. Se exponía con otras pinturas del siglo XIX donde domina el desnudo femenino. Gannaway afirmó que se trataba de un mal título para aquel espacio. Además, señaló que la mujer solo se representaba como un sujeto pasivo y decorativo o como una femme fatale.

En el lugar del cuadro, asistentes del museo han pegado algunos post-it mostrando sus opiniones de la decisión de esta retirada. Algunos creen que esto sienta un peligroso precedente, otros dicen que es un movimiento políticamente correcto.

 

1 febrero 2018 at 6:12 pm Deja un comentario

Reconstruyen el rostro de los emperadores Adriano y Marco Aurelio

Un grupo de estudiantes del Theaterakademie August Everding de Múnich ha creado una serie de esculturas de silicona de los emperadores basándose en estudios historiográficos y en las esculturas de la antigüedad

El rostro de Adriano – TAE

Fuente: ABC
31 de enero de 2018

Hace unas semanas, un grupo de científicos griegos reconstruyeron el rostro de una mujer que vivió en Tesalia hace 9.000 años a través de las más avanzadas técnicas forenses. Ahora, un grupo de estudiantes de arte ha reconstruido el rostro de los emperadores Adriano y Marco Aurelio, entre otros ilustres personajes de la antigüedad, a través de unas esculturas de silicona con todo lujo de detalles.

Rostro de Marco Aurelio – TAE

Para la realización de las esculturas los estudiantes se han inspirado en las esculturas clásicas que se conservan de los mandatarios. Sin embargo, como estos eran un retrato idealizado de la realidad, se han visto obligados a realizar un laborioso estudio historiográfico para ser lo más exactos posibles a la hora de retratar a los emperadores. Ahora, estas esculturas hiperrealistas se exponen en la Gliptoteca de Múnich.

 

31 enero 2018 at 5:26 pm Deja un comentario

La competición o la vida

En la antigua Grecia la palabra ‘Agón’ servía para designar la competición. Una muestra con ese título recorre en CaixaForum el espíritu de lucha y desafío que llevó a los griegos a desarrollar campeonatos y juegos deportivos de los que todavía nos nutrimos, pero también envites intelectuales, en la música y en el teatro. Una búsqueda de la victoria reflejada y bien por el arte.

Figurillas de bronce Etrusco-campanienses, realizadas c. 480 a.C. Halladas en Cumas, Italia.

Fuente: ISABEL GÓMEZ-MELENCHÓN  |  LA VANGUARDIA
27 de enero de 2018

Los ganadores de cualquiera de las numerosas competiciones deportivas que se desarrollaban en Grecia no recibían medallas. Su recompensa era la fama. Pero no sólo eso: los deportes eran un buen negocio, en todos los sentidos. A menudo un estado (en el siglo VIII a.C. surgieron por el Mediterráneo cientos de polis, ciudades estado griegas) patrocinaba a un atleta y corría con los gastos de su entrenamiento, viajes, equipo, una inversión que compensaba si este obtenía una victoria, a mayor prestigio de sus paganos. Y a su vez el atleta era retribuido no sólo en su amor propio, sino con grandes privilegios, como alojamiento y manutención gratis y acceso libre a los teatros de por vida, además de contar con un nutrido grupo de admiradores.

¿Hablamos de la antigüedad o de ahora mismo? La exposición Agón! La competición en la antigua Grecia que puede verse en CaixaForum nos ilustra hasta qué punto nuestra tra­dición deportiva tiene un ADN bien localizable. Sí, fueron los romanos quienes dijeron lo de mens sana in corpore sano, pero se lo habían copiado a los griegos. Como ahora hacemos también nosotros, y no sólo con los Juegos Olímpicos, como puede verse en esta magnífica muestra que reúne 170 objetos procedentes del British Museum: entre ellos un fragmento del friso del Mausoleo de Halicarnaso, del 350 a.C., que nunca antes había salido de Londres, o el jarro que acompaña estas líneas, en el que un joven está a punto de coronarse. Siguiendo con las retribuciones más materiales que los laureles, el ganador de la carrera de bigas (carruajes) en las Panateneas, las competiciones de Atenas, recibía 140 ánforas de aceite de oliva, que comparados con fichajes como el de Coutinho hacen sonreír, pero en aquel tiempo valían lo suyo, igual que los recuerdos que podían encargar los atletas de Olimpia: con una victoria, una estatua, con tres, un retrato de sí mismo a cargo de un escultor de élite, Fidias o Mirón. Sin duda eran auténticas estrellas.

Los vencedores en algunas carreras en Atenas recibían como premio 140 ánforas de aceite de oliva

Atenas, Olimpia, Esparta… La rivalidad entre las ciudades tenía su pendant en la que existía entre sus ha­bitantes, reflejo, a su vez, de la que amenizaba la vida de sus dioses: enfrentados entre ellos para establecer la jerarquía de su autoridad, tiene nada de extrañar que los humanos los acabaran emulando y aspiraran a convertirse en héroes. Agón es el término que designaba esta rivalidad que se consideraba necesario y estimulante, no sólo en las actividades físicas, también en las intelectuales, música o teatro, y de apariencia, como los concursos de belleza, uno de los cuales, si hay que creer a Homero, dio lugar a la guerra de Troya.

Entrenados desde bien pequeños para ser competitivos, el deporte era una salida natural para tanta testosterona.También la guerra. Si de la política se puede decir que es la continuación de la guerra por otros medios, también se podría decir lo mismo del deporte, o al revés. Ambas actividades compartían representaciones y dioses, tal como se explica en el estupendo catálogo que acompaña a la exposición. La diosa de la victoria, Niké, era, se explica en el catálogo, una de las más representadas en las artes plásticas, unas veces para conmemorar un triunfo bélico, otras deportivo: se la suele caracterizar con alas o al frente de veloces carros, también en los frontones de los edificios, donde se la situaba posándose después de un vuelo.

Diadumeno

Los hombres competían desnudos, de hecho se prohibió ropa en las competiciones deportivas para evitar accidentes, pero también para mostrar la perfección alcanzada con el ejercicio, de ahí el culto al cuerpo pero también su cuidado.Para protegerse la piel, los atletas se frotaban con aceite de oliva, y después del entrenamiento y de las competiciones se limpiaban con un estrígilo, un utensilio metálico con una hoja curva, con aceite de oliva, bálsamos perfumados y ungüentos. Los niños se iniciaban muy pronto en la educación deportiva, reservada, evidentemente, para los varones; una excepción es la figura de Atalanta, la primera atleta femenina de la mitología griega, quien se resarció venciendo en unos juegos fúnebres del hecho de haber sido abandonada por su padre, el rey Yaso, quien deseaba un varón…

Las competiciones eran parte tan fundamental en la vida griega que incluso formaban parte de los ritos funerarios. Los griegos consideraban que el deporte, y la competición en general, unía a los pueblos, pero también que su instrucción desde la infancia era una manera de inculcar a los pequeños la importancia de seguir las normas. Ya vemos que palabras como gimnasio, palestra o estadio no son lo único que nos han legado los helenos al respecto.

Agón! La competición en la antigua Grecia

Comisario: Peter Higgs. Caixaforum. Barcelona. http://www.caixaforum.es. hasta el 18 de febrero

 

27 enero 2018 at 12:25 pm Deja un comentario

Danae recibiendo la lluvia de oro, de Tiziano, con comentarios en latín

Dánae recibiendo la lluvia de oro (1560 – 1565), de Tiziano, con comentarios en latín de Luisa Blecua, del Collegium Latinitatis.

Esta presentación forma parte de una serie de recorridos didácticos impartidos en latín para conocer las principales obras mitológicas de Tiziano entre las que también figuran: La Bacanal de los andrios, Venus y Adonis y Ofrenda a Venus . Esta iniciativa propone aunar la cultura artística y la lengua fundacional de la cultura europea, que sirvió de vehículo de comunicación durante siglos.

Más información sobre esta obra: https://www.museodelprado.es/coleccio…

Fuente: Canal del Museo Nacional del Prado en Youtube

 

26 diciembre 2017 at 8:26 pm Deja un comentario

La bacanal de los andrios, de Tiziano, con comentarios en latín.

La bacanal de los andrios (1523 – 1526), de Tiziano, con comentarios en latín de Luisa Blecua, del Collegium Latinitatis.

Esta presentación forma parte de una serie de recorridos didácticos impartidos en latín para conocer las principales obras mitológicas de Tiziano entre las que también figuran: Ofrenda a Venus, Venus y Adonis; Dánae recibiendo la lluvia de oro. Esta iniciativa propone aunar la cultura artística y la lengua fundacional de la cultura europea, que sirvió de vehículo de comunicación durante siglos.

Más información sobre esta obra: https://www.museodelprado.es/coleccio…

Fuente: Canal del Museo Nacional del Prado en Youtube

 

22 diciembre 2017 at 8:48 pm Deja un comentario

Venus y Adonis, de Tiziano, con comentarios en latín

Venus y Adonis (1554) de Tiziano con comentarios en latín de Guillermo Palao, del Collegium Latinitatis.

Esta presentación forma parte de una serie de recorridos didácticos impartidos en latín para conocer las principales obras mitológicas de Tiziano entre las que también figuran: Ofrenda a Venus, La Bacanal de los andrios y Dánae recibiendo la lluvia dorada. Esta iniciativa propone aunar la cultura artística y la lengua fundacional de la cultura europea, que sirvió de vehículo de comunicación durante siglos. Más información sobre esta obra: https://www.museodelprado.es/coleccio…

Fuente: Canal del Museo Nacional del Prado en Youtube

 

21 diciembre 2017 at 8:01 pm Deja un comentario

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Reunificación de los Mármoles del Partenón

"Hacemos un llamamiento a todos aquellos que en el mundo creen en los valores e ideas que surgieron a los pies de la Acrópolis a fin de unir nuestros esfuerzos para traer a casa los Mármoles del Partenón". Antonis Samaras, Ministro de Cultura de Grecia

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