Posts filed under ‘léxico’

¿Por qué Tarragona se llama así?

El investigador de Historia del Lenguaje, Enrique Cabrejas, elabora una nueva teoría sobre el topónimo de la ciudad, basándose en sus conocimientos de la lengua ibérica

tarraco viva1.jpg

El simbólico anfiteatro romano de la ciudad durante uno de los actos del festival Tarraco Viva. Foto: Lluís Milián

Fuente: Natàlia Queralt  |  Diari de Tarragona
30 de agosto de 2016

«Tarragona es un acrónimo ibérico que significa Gran Costa Brava, aunque hoy paradójicamente, esté localizada en la llamada Costa Daurada». Lo afirma Enrique Cabrejas, investigador de Historia del Lenguaje que ha elaborado la teoría más reciente sobre el significado del topónimo de la ciudad a partir de la escritura y la lengua ibérica.

El investigador, nacido en Barcelona y experto en lingüística y en mitología entre otras disciplinas, relata que empezó a desglosar el topónimo para buscar y entender su significado, utilizando sus conocimientos sobre la lengua y escritura ibérica.

Etimología de la ciudad

«La palabra Tarragona es un acrónimo ibérico que se compone de TAR-, que significa ‘brava’; RACO, ‘línea de tierra’ y, finalmente -ONA, un aumentativo que significa ‘más grande que’».

Enrique se extrañó ante la posibilidad de que el mar Mediterráneo fuera calificado de ‘bravo’ en el sentido de enfurecido por nuestros antepasados, pero finalmente descubrió que el adjetivo hacía referencia a la tierra.

Así pues, según la teoría del investigador Enrique Cabrejas que se basa en sus tesis sobre la lengua ibérica, el litoral tarraconense fue calificado como ‘bravo’ en tanto que ‘triunfal’ y ‘heroico’. Un calificativo que los pueblos de influencia doria, como los cosetanos pobladores del Camp de Tarragona y los rodios que habitaban en Girona, utilizaban habitualmente para referirse a sus territorios. «Suena sorprendente, pero podríamos decir que en Catalunya hay dos ‘Costas Bravas’ según los topónimos dados por los cosetanos y los rodios: una en el norte y otra en el sur del mapa catalán.

El investigador respalda su teoría afirmando que los romanos también conocían el significado de la palabra Tarraco al designarla Colonia Iulia Urbs Triumphalis Tarraco y reconocer, el componente ‘triunfal’ que le habían otorgado los cosetanos.

La ciudad tomó primero el nombre heleno de Tarako, el latino de Tarraco y, en una ampliación de la ciudad, terminó por llamarse Tarragona.

El investigador sugiere también que los cosetanos dedicaron el nombre de la ciudad al dios Apolo Tarraio, a quien adoraban y consideraban una divinidad triunfal. Además, Enrique Cabrejas tiene otra teoría sobre el nombre de Costa Daurada, que designa el litoral tarraconense, y asegura que «hace referencia a la influencia doria del pueblo cosetano, que se instalaron en el Camp de Tarragona».

La lengua ibérica

Enrique Cabrejas, asegura que se dedica a descifrar los topónimos de España para que algún día el país reconozca su descubrimiento histórico y lingüístico. «En abril de 2012 descubrí la lengua ibérica a partir del texto de una placa conocida como El Bronce de Luzaga que se encuentra en Guadalajara». El investigador explica que sus tesis sobre el lenguaje y la escritura ibérica están publicadas en Rusia y en diversas revistas especializadas en lingüística, historia y mitología.

Enrique Cabrejas asegura que la historia antigua está mal explicada en los libros de texto y que la mayoría de las palabras no tienen raíces latinas, como se suele creer, si no helenas.

Una nueva teoría que aporta otra visión sobre el origen del topónimo Tarragona y que, pone en el mapa otra Costa Brava, a parte de la ya conocida en el norte de Catalunya y ultra explotada durante la época estival .

 

31 agosto 2016 at 9:20 am Deja un comentario

«I-span-ya», el misterioso origen de la palabra España y el nombre de otros países europeos

¿Sabes de dónde proviene el término Grecia? ¿Y San Marino? La mayoría de regiones cuentan con un enigmático pasado

legionarios-romanos

Muchos términos cuentan con orígenes latinos – ABC

Fuente: Manuel P. Villatoro / César Cervera |  ABC     01/02/2016

1-Portugal
El origen del término «Portugal» desconcierta a los historiadores desde hace décadas. De hecho, existen múltiples teorías sobre el término del que proviene. Entre ellas, la más mitológica afirma que hay que dar las gracias por este término a Túbal, nieto de Noé. Un personaje que habría fundado la ciudad de Setúbal y, en palabras de algunos historiadores, también la región de Portugal. Con todo, esta teoría no es considerada más que una mera leyenda. También se afirma que el país pudo tomar su nombre de Porto, una ciudad levantada por el conde Enrique de Borgoña en la región.

Por su parte, el historiador español Juan Cortada hace referencia en su obra «Historia de Portugal: desde los tiempos más remotos hasta 1839» a la posibilidad de que el nombre hubiese sido dado por los galos. Este pueblo, después de desembarcar en la actual Oporto, habría denominado a la zona «Portus Gallorum», vocablo que evolucionaría felizmente hasta el topónimo actual. A su vez, el experto recoge en su obra una teoría que afirma que, cerca del Duero, se edificó una ciudad llamada Cale y, a continuación, un puerto contiguo (Portus). La unión de los dos habría dado como resultado «PortusCale» y, por consiguiente, Portugal.

2-Austria
El origen del término hay que buscarlo en los albores del idioma alemán (el conocido como «Alto alemán antiguo»). Allá por el año 996, el emperador Otón III ordenó elaborar un documento que especificara qué área debía gobernar Enrique I, más conocido por ser el Conde de Babenberg. En dicho texto se refirió a la región que abarcaría el futuro país como «Ostarrichi», cuyo significado es «dominio oriental». Con los años, esta palabra evolucionó hasta convertirse en «Österreich» (de «Öst» -este- y «Reich» -reino o imperio-). Término que, actualmente, se corresponde con la traducción alemana de Austria. Años después, «Öst» se latinizó erróneamente como «austro» o «auster» (austral), lo que derivó en el nacimiento definitivo del topónimo.

«Öst» se latinizó erróneamente como «austro» o «auster» (austral), lo que derivó en el nacimiento definitivo del topónimo

Si quisiéramos remontarnos todavía más atrás en el tiempo, habría que decir que existen varias teorías sobre el origen de «Ostarrichi». Las más extendidas afirman que proviene del término «Marcha Orientalis», el nombre con el que se denominó a la marca que dividía el Sacro Imperio Romano Germánico de Hungría. Sin embargo, y tal y como afirma la embajada de este país, el historiador austríaco Friefrich Heer es partidario de que este término nació hace más de cuatro milenios en una zona cercana ocupada por los celtas. Estos habrían llamado a la zona «Norig» (significando «No» oriental y «Rig», reino). «Rig», por su parte, habría derivado posteriormente en Reich (o un vocablo primitivo similar), lo que habría resultado en «Ostarrichi».

3-Irlanda
El origen del nombre de esta región parece estar más claro que otros pertenecientes a la Unión Europea. La primera teoría del mismo, según afirma el historiador del S.XVI Geoffrey Keating en su obra «Foras Feasa ar Éirinn» («Fundación del conocimiento en Irlanda»), es que Irlanda es el decimotercer nombre que pusieron a esta isla los escitas milesios (una de las tres civilizaciones que poblaron la zona en sus más antiguos orígenes). «El primer hijo de Mil enterrado en el suelo de la isla sería Ir [Eire], de quien la isla recibiría su nombre: Ir-fond (“Ir-tierra”)», explica Ramón Sainero, director del Instituto de Estudios Celtas, en el «Diccionario Akal de mitología celta». Con los años, «fond» pasó a convertirse en «land» debido a la llegada del inglés, lo que hizo que esta civilización adoptase este nombre.

Otra teoría explica que Irlanda proviene de «Éire», el nombre oficial del país según su constitución. Este término provendría de «Ériu», y se corresponde con la forma en la que llamaban a la isla parte de sus habitantes en la Edad Media. Dicho vocablo deriva, a su vez, de «Iwerju» (cuyo significado es «fértil», según explica el filólogo Francisco Cortés en su obra «DIC MIHI, MVSA, VIRVM: Homenaje al profesor Antonio López Eire»). Añadiendo a esta sílaba la terminación «land», habría nacido el nombre de este país.

4-Francia
El nombre de la tierra que habitan a día de hoy los galos tiene un origen latino. Concretamente, su significado es el de «tierra de francos» por ser ellos los que se asentaron en esta zona.

Pero… ¿De donde provine el término francos? En este punto es necesario señalar que existen varias teorías. El humanista español del S.XIX Pedro Felipe Monlau fue partidario, por ejemplo, de que el sustantivo hace referencia a los pueblos germanos que, allá por el siglo V, se levantaron en armas contra los romanos y se asentaron en la Galia. Estos grupos, de diferentes tribus a pesar de hallarse todos territorialmente en la actual Alemania, habrían decidido denominarse francos de forma común. «La palabra franco proviene del latín francus o de la voz germánica franck y significa libre e independiente», explica el experto en su obra «Diccionario etimológico de la lengua castellana».

«Tomaron el nombre de francos, que en lengua germánica lo mismo que en muchas otras significa hombres independientes»

El pedagogo Vicenç Joaquín Bastús i Carrera opina de forma similar: «Tomaron el nombre de francos, que en lengua germánica lo mismo que en muchas otras significa hombres independientes». Sin embargo, este autor señala específicamente en su texto que esta afirmación no está, a día de hoy, comprobada totalmente. Existe también una segunda teoría partidaria de que este nombre podría derivar del hacha «francisca», un arma presuntamente utilizada por los francos de forma generalizada durante sus andanzas por la nueva Galia. A día de hoy, en cambio, se desconoce qué fue primero, si el utensilio para quitar vidas, o el pueblo.

5-San Marino
El origen de la república más antigua del mundo está ligado de forma indiscutible a la del religioso que porta su nombre. Según determina el prelado de la iglesia católica Servílio Conti en su obra «El santo del día», existen pocos datos sobre la vida real del santo. Los mismos nos dicen que este personaje nació en Dalmacia allá por el año 257. Picapedrero de profesión, viajó hasta Rímini (una ciudad del norte de Italia) donde participó, junto a un amigo, en la construcción de sus murallas. Unos 13 años después, y cuando era ya un modélico cristiano, Marino tuvo que marcharse hasta el monte Titano (en la actual San Marino) debido, según se cree, a la fuerte persecución religiosa.

En los siguientes meses se dedicó a la oración y a la vida religiosa. Así, hasta que terminó la persecución que el Emperador Diocleciano había iniciado contra los cristianos. «El obispo de Rímini, Gaudencio, reconoció entonces las virtudes de Marino y de su compañero […] y los ordenó diáconos», añade el autor. En lugar de marcharse a otra zona a predicar como hizo su amigo, nuestro protagonista volvió al monte Titano, donde edificó una iglesia dedicada a San Pedro y, con el tiempo, formó una comunidad monástica. Se dice que acabó sus días un 3 de septiembre del año 366, décadas después de que -en el 301- el pueblo le adorara tanto como para poner su nombre a la región. Sin embargo, esta fecha es todo un misterio. Eso sí, el país celebra ese mismo día y ese mismo mes su fiesta nacional y religiosa más destacada.

6-España
La palabra «Hispania» (la romanización de España) tiene su origen en la denominación que servía a la civilización romana para el conjunto de la Península Ibérica, y cuyo significado vinculaban los escritores latinos a «tierra de conejos». Entre ellos Plinio «El Viejo», Catón «El Viejo» y Catulo, quienes citaban las tierras ibéricas como un lugar repleto de conejos, más concretamente de damanes (unos mamíferos parecidos al conejo y muy comunes en África).

La teoría más aceptada en la actualidad sugiere que «I-span-ya» se traduce como tierra donde se forjan metales

No obstante, la raíz no latina de «Hispania» ha llevado a los historiadores a plantearse que su origen puede ser anterior a los romanos, procediendo en realidad de la denominación fenicia «I-span-ya». Pero, ¿qué significa esta palabra? El misterio está servido. Según expuso Cándido María Trigueros en 1767, el término podría significar «tierra del norte», aduciendo que los fenicios habían descubierto la costa de «Hispania» bordeando la costa africana, y ésta les quedaba al norte. Así, «spn» («sphan» en hebreo y arameo) significaría en fenicio «el norte».

En cualquier caso, la teoría más aceptada en la actualidad sugiere que «I-span-ya» se traduce como tierra donde se forjan metales, ya que «spy» en fenicio (raíz de la palabra «span») significa batir metales. Detrás de esta hipótesis de reciente creación se encuentra Jesús Luis Cunchillos y José Ángel Zamora, expertos en filología semítica del CSIC, quienes realizaron un estudio filológico comparativo entre varias lenguas semitas y determinaron que el nombre tiene su origen en la enorme fama de las minas de oro de la Península Ibérica.

7-Grecia
Lo primero que hay que entender sobre el caso griego es que los propios griegos se han designado históricamente como helenos, siendo hoy el nombre oficial del país: la República Helénica. Los filólogos no se ponen de acuerdo sobre la etimología de esta palabra. Entre las posibles teorías está la de que pudiera proceder de sal («rezar»), ell («montañoso»), sel («iluminar») o de una ciudad denominada «Hellás», próxima al río Esperqueo, que todavía se conoce por ese nombre. No existen así los términos «Grecia» o «griegos» en la lengua de esta nación.

Fueron los romanos los que designaron al país como «Graecia», que literalmente significa «la tierra de los griegos». El origen de esta palabra griega está en «Graikós», cuya etimología podría derivar de el nombre de una tribu de Beocia que emigró a Italia en el siglo VIII a. C. Homero recogió a las fuerzas de Beocia dentro de la enumeración de naves que realizó en la «Iliada», donde hace referencia a una ciudad de esta tribu llamada Grea. El contacto de varios colones procedentes de esta tribu con Italia hizo que los romanos generalizasen la denominación a todas las tribus helénicas.

8-Italia
La mayoría de los nombres de países europeos proceden de denominaciones asignadas durante el proceso de conquista y colonización llevada a cabo por los romanos. Lo curioso es que la palabra Italia deriva, al menos según la hipótesis planteada por primera vez por el arqueólogo Domenico Romanelli, de una colonia griega en el Brucio (actual Calabria), la de los italos, que en griego antiguo hacía mención al toro joven. De esta forma, cuando concluyó la hegemonía de los rasena en Italia y comenzó la romana, los pueblos peninsulares se coaligaron contra la incipiente potencia romana y adoptaron como emblema al toro «vitalos», llamándose a partir de entonces italos como se constata en la numismática de esa época.

El filólogo Giovanni Semerano llevó el origen del nombre Italia al acadio, de modo que derivaría de «Atalu», que significaría «tierra del crepúsculo»

Pero no es la única teoría. El filólogo Giovanni Semerano llevó el origen del nombre Italia al acadio (lengua de origen semítica), de modo que derivaría de «Atalu», que significaría «tierra del crepúsculo», es decir, donde el sol cae. Tesis frecuentemente criticada por el mundo académico italiano, pero favorablemente recibida en el extranjero y por intelectuales como Umberto Galimberti.

9-Bélgica
La primera vez que aparece mencionada la palabra Bélgica es en «Los Comentarios sobre la guerra de las Galias», de Julio César. En dicho libro, el conquistador romano dividía toda la Galia en tres partes: los galos, los aquitanos y los belgas. Estos últimos estaban separados de los galos por los ríos Sena y Marne. No en vano, la actual Bélgica tiene poco que ver con estas antiguas separaciones tribales y con las posteriores provincias romanas que se establecieron en este territorio. De hecho, el término de Bélgica casi desapareció por completo después de las invasiones bárbaras. Volvieron a usarse en la segunda mitad del siglo IX, después de la escisión del Imperio de Carlomagno y la creación de la Lotaringia. Los clérigos de entonces recuperaron la palabra Bélgica para designar el territorio situado entre la Galia de Carlos «El Calvo» y la Germania de Luis «El Germánico».

El nombre «Belgae» podría provenir del protocelta «belo» («brillante»), que también es el origen etimológico de báltico. O, según el análisis de la palabra belga, «bel-» significaría redondo o inflado, véase «balón», en el sentido figurativo de alianza y «-ga» («guerrero» en galo). Así, «bel-gae» significaría «guerreros de la alianza».

10-Inglaterra
Cuando la parte sur de Gran Bretaña fue invadida por pueblos celtas y pueblos germánicos, los francos designaron con el nombre latino de «Anglae terra» («Tierra de los anglos») a la zona sureste de Britania, controlada por la tribu de los anglos, que más tarde pasó a utilizarse también en la mayor parte de Europa. La palabra derivó en «England», españolizada como Inglaterra.

Los francos designaron con el nombre latino de «Anglae terra» («Tierra de los anglos») a la zona sureste de Britania

Pero, ¿de dónde viene la palabra anglo? El nombre de los anglos se registró por primera vez en forma latinizada como «Anglii». Se cree que deriva del nombre de la zona que habitaban originalmente: «Anglia» en alemán moderno, «Ángel» en danés. A través de este nombre, se ha planteado la hipótesis de que su raíz germánica signifique «estrecho», haciendo referencia al estrecho del mar Báltico en Schleswig-Holstein, en el norte de Alemania.

2 febrero 2016 at 6:08 pm Deja un comentario

Nombres eróticos en la antigüedad

La web Archaiologia publicaba días atrás un interesante artículo sobre los antropónimos en el mundo antiguo:

En la antigüedad fueron utilizados con frecuencia nombres de persona asociados con Eros. Cualquier lector de textos antiguos ha encontrado nombres como Ἀφροδίσιος, Ἐρωτίς, Συνέρως, Ἐραστή, Ποθεινή.  Algunos de ellos, como Φιλέρως, puede ser escuchado  hoy día con agrado, mientras que otros, como Παιδέρως, puede causar sorpresa o vergüenza. […]  Cabe señalar, sin embargo, que los antiguos griegos a menudo combinan en los antropónimos características sin prestar mucha atención al nombre compuesto resultante.

Es interesante comprobar que los nombres asociados con Eros fueron raros en los periodos arcaico y clásico, incluso en zonas en las que se produjo un importante culto a la Diosa del Amor, y que son más utilizados en esclavos, y (en menor medida) en mujeres. Esto explica por qué en Homero no aparecen nombres asociados a Eros (dado que en las epopeyas los esclavos tienen poco protagonismo), y también por qué se encuentran con más frecuencia en época romana (al hacerse en los textos de esta época más referencias a los esclavos). Por supuesto, esto no es una regla absoluta, pero la tendencia es clara: los nombres asociados con Eros se consideraron más apropiados para los esclavos que para los ciudadanos libres. Este fenómeno se ha registrado en diferentes culturas y también la tendencia de dar nombres con referencias agradables a los esclavos. Una vieja ley no escrita de los árabes era poner a sus hijos nombres malsonantes, como un mal presagio para el enemigo, al tiempo que se les imponía a los esclavos nombres que pudieran ser utilizados en la vida doméstica. Cuando se le preguntó sobre esto a un beduino árabe, respondió: «Los nombres de los esclavos son escuchados por nosotros, y los nuestros por los enemigos», y explicó que si a un esclavo se le llamase «Kyna», habría riesgo de que el esclavo comenzara a comportarse como un perro. Los nombres destacan las características solicitadas por nosotros. La valentía, la fuerza y el honor eran virtudes que debían defenderse, por lo que se permitían estas características en sus nombres. En cambio, la dulzura y el amor pertenecía al reino de la intimidad y el hogar, y éstas eran virtudes de los animales domésticos, esclavos y mujeres (no olvidemos que las mujeres eran ciudadanos de segunda clase, que Aristóteles había puesto en la misma clase con los esclavos).

Por supuesto, hay excepciones y esos nombres pueden pertenecer a ciudadanos libres, aunque algunos casos pueden ser engañosos. Según Plutarco, Sila  se hacía llamar Epafroditos (favorito de Afrodita), extraño nombre para un general que provenía de una familia patricia. En realidad Epafroditos en este caso no está relacionado con Afrodita, la diosa del amor, sino con la romana Venus, patrona de la guerra y de los romanos, descendientes de su hijo Eneas.

21 marzo 2009 at 1:23 pm 1 comentario

Respuesta a la orden de dejar de usar latinismos en el R.U.

Respuesta de la Asociación Friends of Classics emitida en Radio 4 de la BBC dirigida a la Ministra de Comunidades Hazel Blears con motivo de la publicación en el Telegraph de los consejos dados a los funcionarios públicos para dejar de utilizar en sus documentos palabras y expresiones en latín:

Estimada Sra Blears,

Usted será consciente de que ha decidido dar una serie de consejos a fin de someter a VETO en sus comunicaciones con el público una serie de palabras y frases latinas, E.G., ETC. Como Portavoz de la Plain English Campaign dijo: «A menudo, la gente en el poder está utilizando palabras que creen que les van a hacer más importantes. Los votantes no deben sufrir a causa del EGO de un oficial». Exactamente.

Usted ERGO también debe actuar. Poner esto en su AGENDA y realizar un MEMO (o VICE VERSA) sobre el tema, porque la lista no es lo suficientemente larga, I.E., han dejado fuera muchas palabras que son absolutamente incomprensibles para cualquier inglés COMPOS MENTIS. VIA web, he identificado (INTER ALIA) ALIBI, ALIAS, ANNUS HORRIBILIS, APPARATUS, EXIT, FACSIMILE, HABEAS CORPUS, IGNORAMUS, INSIGNIA, INTERIM, OMNIBUS, PAR, PROPAGANDA, PER CENT, RIP , y TERMINUS , por nombrar sólo unas cuantas.

Algunos pensarán que esto es un HOCUS POCUS, pero yo digo que usted no puede permitir que el STATUS QUO siga siendo el que es. Si llevara a cabo un REFERENDUM sobre el tema, latinismos VERSUS lengua inglesa llana, la decisión de rechazar todos los latinismos de nuestra lengua se llevaría a cabo NEM. CON. NB. No pido un REQUIEM para el latín IN TOTO, y mucho menos un IN MEMORIAM. Sin el latín, por supuesto, usted no podría llamar a su Secretario (derivado del latín) de Estado (latín) de las Comunidades (latín) y Gobiernos (latín, derivado del griego) Locales (latín). Esto sería un completo NON SEQUITUR.

QED

Fecha: CIRCA 8,30 AM, 2 de Noviembre AD 2008

PS. Lo siento son las 8,30 PM

Ayuda a la traducción:

E.G. = EXEMPLI GRATIA «por ejemplo»
MEMO = MEMORANDUM
I.E. = ID EST «es decir»
HOCUS PORCUS = HOC EST CORPUS MEUM. Sin traducción, es la expresión de un conjuro o encantamiento.
NEM. CON. = NEMINE CONTRADICENTE «sin objección»
QED = QUOD ERAT DEMONSTRANDUM «lo que se debía demostrar»

5 noviembre 2008 at 7:42 pm 1 comentario

Trabalenguas en latín

Los antiguos griegos y romanos eran muy aficionados a los enigmas y a los juegos de palabras, que, por cierto, solían utilizar con fines educativos. Como nosotros, tenían sus trabalenguas, esas frases imposibles en los que ponían todo su ingenio. He aquí alguno de ellos. Podéis intentar pronunciarlos rápido sin error.

Te tero, Roma, manu nuda, date tela, latete!, que podría tener una traducción aproximada del tipo «A ti, Roma, te voy a destruir con mis propias manos, dadnos las armas [y] entregaos». Se considera que esta frase fue pronunciada por Aníbal cuando se acercaba a las puertas de Roma. Otra tradición la atribuye al rey visigodo Alarico.

O Tite tute Tati, tibi tanta, tyranne, tulisti! “Oh Tito Tacio, tirano, tú mismo te atrajiste tantas desgracias!”. Famoso verso con aliteración de Ennio.

In mari meri miri mori muri necesse est. «En un mar de delicioso vino, un ratón sólo puede morir».

Quantum materiæ materietur marmota monax si marmota monax materiam possit materiari?  «¿Cuánta madera cortaría una marmota si la marmota pudiera cortar madera?

Más curiosos aún son los parónimos y frases equívocas que podemos encontrar en latín. En algunos casos la traducción es algo forzada:

Ave, ave, aveo esse aves. «Hola, abuelo, me gustaría comer aves»

Cane decane, canis? Sed ne cane, cane decane, de cane; de canis, cane decane, cane. ¿Cantas, viejo canoso? Pero por favor no cantes sobre tu perro, venerable anciano; canta acerca de tu avanzada edad.»

Malo malo malo malo. «Prefiero (estar) en un mástil que en un mal manzano»

Cum eo eo eo libenter. «Yo voy allí con él con agrado»

Amore, more, ore, re, probantur amicitiae. «La amistad se demuestra con  amor, con la costumbre, con palabras y con hechos». Esta es mi preferida. No sé si esta figura retórica tiene un nombre específico. Supongo que además hay paronomasia y homoioteleuton.

 Persevera, per severa, per se vera.  ¡Persevera,a través de las dificultades,por grandes que sean!. Una gran sentencia, y una gran enseñanza.

30 septiembre 2008 at 10:21 pm 5 comentarios

El Codex Sinaiticus ya está en la red

Por fin ve la luz uno de los proyectos paleográficos más esperados de los últimos años. Desde hoy puede verse en la red el Codex Sinaiticus, en lo que supone la culminación del proyecto de digitalización de uno de los libros más importantes del mundo.

El Codex Sinaiticus es una Biblia manuscrita del siglo IV que incluye la copia conservada más antigua del Nuevo Testamento. Sus dimensiones son de 33,5 centímetros de ancho por 37,5 de alto y fue encontrado en 1844 por el teólogo Konstantin von Tischendorf en una papelera del Monasterio de Santa Catalina. Los monjes autorizaron al teólogo a llevarse 43 páginas de pergamino a Leipzig.

La versión digital no se limita a la reproducción del texto, escrito íntegramente en mayúsculas, sin espacios e imágenes, sino que permite modificarlo como una película digital, con la posibilidad de mover párrafos e intercalar la transcripción griega y la traducción alemana.

La edición digital del manuscrito está siendo elaborada conjuntamente por la Biblioteca Británica, la Biblioteca Universitaria de Leipzig y la de San Petersburgo.

La edición en inglés está bloqueada; el propio sitio advierte que tiene más de 100.000 visitas (para que después se diga que los manuscritos antiguos no interesan) y el sistema no puede asumir este tráfico. Pero si se utiliza la versión alemana funciona. AQUÍ el enlace al Codex Sinaiticus.

 

25 julio 2008 at 9:17 am 8 comentarios

LEXIS

Hemos puesto en marcha un nuevo blog de aula para la asignatura de Fundamentos Léxicos con alumnos de 1º de Bachillerato. Pretendemos que sea éste un espacio en el que los alumnos puedan aportar sus trabajos de investigación y convertirse así en un instrumento más de aprendizaje de los contenidos trabajados en el aula. Utinam in hoc labore di nobis faveant!     

lexisblog.jpg

 

17 noviembre 2007 at 8:06 pm 2 comentarios


Follow La túnica de Neso on WordPress.com
logoblog2.gif
Licencia de Creative Commons
Este blog está bajo una licencia de Creative Commons.

Reunificación de los Mármoles del Partenón

"Hacemos un llamamiento a todos aquellos que en el mundo creen en los valores e ideas que surgieron a los pies de la Acrópolis a fin de unir nuestros esfuerzos para traer a casa los Mármoles del Partenón". Antonis Samaras, Ministro de Cultura de Grecia

Tempestas

CALENDARIO

enero 2022
L M X J V S D
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  

Archivos

RSS Blogs en Χείρων·Chiron

  • Se ha producido un error; es probable que la fuente esté fuera de servicio. Vuelve a intentarlo más tarde.

Inscriptio electronica

Amici Chironis

Apasionados del mundo clásico

Suscríbete a esta fuente