Posts filed under ‘fenicios’

Los caracoles carnívoros que impulsaron el esplendor fenicio sobre el Mediterráneo

Esta civilización crearía una industria tintorera basada en el teñido de las telas en púrpura cuyo color valía más que el oro

Mosaico de Teodora, representada en color púrpura como símbolo de la realeza – C.C

Fuente: Eugenia Miras – Madrid  |  ABC
8 de mayo de 2018

Desde el siglo IX a.C los fenicios consolidaron su hegemonía comercial gracias a su fuerte espíritu mercantil en el Mediterráneo. En gran medida el éxito de su economía se debió a la fuerte industria tintorera, que pasaría a la Historia por el peculiar método teñido de telas en púrpura. Los pioneros en este arte, despertarían la codicia de los más poderosos de las civilizaciones vecinas, por vestirse de aquel color que valía más que el peso en plata y oro; para posteriormente ser imitado en el Imperio romano y mantenerse hasta nuestros días como un emblema de distinción.

La ciudad de Tiro se convirtió en un epicentro económico gracias a la industria tintorera, que permitió la fundación de varias colonias fenicias en las cuales también destacó por su producción: Arwad, Beirut, Sidón, Sarepta, Shiqmona, Tell Keisan, Dor, Akko y Tiro; donde se producía la mayor parte del tintado de telas. Y por esta razón, la famosa gama cromática adoptaría su nombre de origen: «púrpura de Tiro»

No obstante lejos de ser un proceso creativo agradable, implicaba la matanza de unos caracoles carnívoros (murex brandaris); así como la angustiosa y fétida tarea de manipular su glándula. La cual tras ser extraída sufría una putrefacción variando su color, hasta alcanzar el apreciado púrpura; con el que se teñirían la ropa.

La ciudad de Tiro se convirtió en un epicentro económico gracias a la industria tintorera, que permitió la fundación de varias colonias fenicias

Se necesitaban al menos 12,000 murex para producir 1,4 gramos de tinta – una cantidad ridícula, para tanto fétido escándalo y masacre-, que apenas alcanzaba para cubrir un cuarto de manga. Por este motivo, su precio era tan desorbitado, valorando aquella exquisitez por encima del oro. No obstante, su demanda era superior a la población de moluscos que pudieran generarle las ansiadas gotas púrpuras.

Siendo así, se vieron obligados y favorecidos en la apertura de nuevas colonias ultramarinas, para la captura de los murex con modernas instalaciones -muy avanzadas en su época- tal y como demuestran los recientes hallazgos arqueológicos en: Almuñécar, Roscanos, y Morro de Mezquitilla (España) y en otros países como Túnez y Marruecos.

Los mercaderes

Las rutas comerciales de los fenicios se extendían desde la India hasta Marruecos y entre sus mercancías comprendía además del púrpura: madera de cedro, aceite de oliva, lana, cerámica, vino y perfume.

Pero no sería hasta el éxito que trajo consigo este novedoso tintado, cuando estos mercaderes se consolidarían como los los reyes del comercio mediterráneo. Habían alumbrado a un nuevo emblema del poder con el púrpura de Tiro; del cual harían uso para resaltar el estatus social.

Se necesitaban al menos 12,000 murex para producir 1,4 gramos de tinta

Los fenicios se lucraron del lujo aspiracional de la clase dominante; a quienes encargaban el tintado de tapices, vestidos etc. El púrpura fue tan codiciado que se usó como moneda y con ello también comenzarían las restricciones de uso; en donde únicamente se permitiría vestirlo a los reyes o gobernantes.

«La producción de la púrpura de Tiro estuvo tan vigilada que la casa imperial no permitía el empleo de determinados tonos a nadie que no perteneciera a la familia. Ello generó la creación de falsificaciones e imitaciones a partir de elementos vegetales que buscaban el color púrpura y que también hubo que controlar», escribió Carmen Alfaro en su libro«Purpureae vestes: textiles y tintes del Mediterráneo en época romana».

«La producción de la púrpura de Tiro estuvo tan vigilada que la casa imperial no permitía el empleo de determinados tonos a nadie que no perteneciera a la familia»

Aunque esta medida restrictiva parecía reducir las oportunidades de los fenicios por el contrario; se abrirían otras mentes visionarias que entretejerían un mercado informal basado en las imitaciones. Se empezaron a crear tinturas similares a partir de otros elementos, como flores y plantas; no obstante, aunque estaban lejos de alcanzar el «púrpura de Tiro» se corría el riesgo de desvirtuarse tan costoso sello de poder. Por esta razón también comenzaría a regularse también su producción.

El fin del púrpura fenicia

A pesar de las numerosas prohibiciones de su uso, y su desorbitado precio. Los pioneros estaban agotando tan apreciado tesoro; por esta razón, extenderían su actividad de captura en nuevas colonias ultramarinas para su importación a Tiro. Sin embargo cuando su producción se fortaleció todavía más con las nuevas conexiones costeras, Tiro iría apagándose poco a poco durante el siglo IV a.C, tras la toma helénica de estas colonias, durante la conquista de Alejandro Magno. Quien se hizo con la ciudad del púrpura en el 332 a.C.

Posteriormente, el Imperio romano se apropiaría de sus dominios resucitando su producción; pero con el mismo fin: la distinción de clases.

Tiro iría apagándose poco a poco durante el siglo IV a.C, tras la toma helénica de estas colonias, durante la conquista de Alejandro Magno en el 332 a.C

«La valoración social y económica de los tejidos teñidos de rojo (púrpura sobre todo) llegó a ser tan elevada que su comercialización y uso adquirió, en época romana, amplias cotas de expansión tanto en la vida privada como en la actividad militar. Las togas y túnicas de los patricios, decoradas con bandas púrpura, eran consideradas un signo externo de elegancia, pero a la vez como elemento diferenciador de clase», relató Alfaro.

La leyenda, una ninfa encaprichada

La mitología griega atribuye el descubrimiento del púrpura a Melqart. Esta deidad se encontraba paseando por la playa en compañía de su perro y Tiro, su enamorada; quien era una de las cincuenta hijas de Nereo (el señor de las olas del mar). Y durante el romántico recorrido, el dios ordenó a su mascota traer cualquier bello presente que ofreciera el paisaje.

«Las togas y túnicas de los patricios, decoradas con bandas púrpura, eran consideradas un signo externo de elegancia, pero a la vez como elemento diferenciador de clase»

Sin embargo, el can volvió sin ningún regalo y con el hocico manchado de violeta. Melqart se acercó para asegurarse que no estaba ensangrentado, cuando descubrió la razón del misterioso pero exótico color.

La tradición oral cuenta que el perro mordió un caracol carnívoro; y junto con su saliva, una vez que secó, le tiñó el morro de púrpura. Tiro, quien se había entusiasmado con el nuevo color, se ofreció en matrimonio al dios si conseguía crearle un vestido de ese tono. Melqart, quien no dejaría escapar a la ninfa de sus noches, se entregó a la captura de murex; para confeccionarle la prenda púrpura a su novia.

El señor de aquellos dominios, el rey Fénix, también quedaría fascinado nada más vislumbrar aquella originalidad cromática; y siendo así mandó nombrar a aquellos dominios en honor a la nereida: Tiro.

Murex brandaris – C.C

Un nauseabundo procedimiento

La obtención de este preciado pigmento implicaba un gran sacrificio para el olfato. La concentración del olor putrefacto de estos caracoles carnívoros (su principal fuente de alimentación son otros moluscos y pescado) obligó a los fenicios a instalar su potente industria tintorera fuera de las ciudades.

El naturalista romano Plinio el Viejo detalló en su obra «Historia Natural» (I a.C) el complejo desarrollo de este tinte; en el cual se precisaban de miles de caracoles de dos especies –murex trunculus y brandaris– para obtener apenas unas escasas gotas del púrpura de Tiro. Al ser aplastados, estos moluscos segregaban una mucosa blanquecina que sufría reacción fotoquímica tras entrar en contacto con el exterior; efectuándose una mutación cromática, en la que se pasaba del tono verdoso al cotizadísimo color.

Los recolectores depositaban pescado en unas tinajas cubiertas por una malla. Una vez capturados, los depositaban en unos barreños que tenían que estar rebosantes de estas especies para poder iniciar el proceso. Según su tamaño, bien se les extraía la glándula con una herramienta o bien se aplastaban directamente con su concha. El desagradable mecanismo daba lugar a una masa espesa –la cual desprendía un olor nauseabundo, a causa de la putrefacción– a la que se le añadía agua de mar. Posteriormente, la viscosidad resultante se cocía en un enorme recipiente de estaño durante diez días.

 

Anuncios

8 mayo 2018 at 1:55 pm Deja un comentario

Desvelado el origen del misterioso tesoro de El Carambolo

Un nuevo análisis revela el origen del legendario tesoro de El Carambolo, de 2.700 años de antigüedad y, pese a especulaciones previas, no tiene nada que ver con la Atlántida.

El tesoro de El Carambolo consta de 21 piezas de joyería de oro descubiertas por unos obreros cerca de Sevilla en 1958. FOTO POR KARSTEN MORAN, THE NEW YORK TIMES, REDUX

Fuente: Joshua Rapp Learn  |  NATIONAL GEOGRAPHIC
10 de abril de 2018

Nuevos análisis químicos han resuelto el misterio del origen del tesoro de El Carambolo, un magnífico conjunto de antiguos objetos de oro descubiertos por unos obreros cerca de Sevilla en 1958.

Cuando se descubrió el tesoro de 2.700 años, enseguida generó mucha especulación y debates sobre Tartessos, una civilización que prosperó en el sur de España entre los siglos IX y VI a.C. Fuentes antiguas describían a los tartesios como una cultura rica y avanzada con un rey al frente. Dicha riqueza y el hecho de que los tartesios aparentemente «desaparecieran» de la historia hace unos 2.500 años, ha dado pie a teorías que equiparan a los tartesios con el lugar mítico de la Atlántida.

Otra parte del debate sostenía que las joyas eran de origen fenicio, una cultura semítica y marinera de Oriente Próximo que llegó al Mediterráneo occidental en el siglo VIII a.C. y estableció un puerto comercial en la actual Cádiz.

«Algunas personas creen que el tesoro de El Carambolo procede de Oriente, de los fenicios», afirma Ana Navarro, directora del Museo Arqueológico de Sevilla y una de las autoras del reciente estudio sobre el tesoro publicado en Journal of Archaeological Science. «Con este trabajo sabemos que el oro se extrajo de minas de España».

De origen local

El tesoro de El Carambolo es una colección de 21 piezas de oro, entre ellas un collar con medallones con grabados intrincados, varios adornos para el pecho en forma de piel de buey y espléndidas pulseras. Aunque los arqueólogos creen que el tesoro se enterró deliberadamente en el siglo VI a.C., es probable que la mayoría de las piezas se fabricaran dos siglos antes. Navarro afirma que no se ha descubierto nada de tal extravagancia que date de este periodo en España.

El tesoro incluye placas de oro en forma de rectángulos y pieles de buey, y pesa más de 2 kilogramos. FOTO POR JOSES LUCAS, ALAMY

Para zanjar el debate sobre el origen del tesoro de El Carambolo, Navarro y su equipo de investigación realizaron análisis químicos e isotópicos para examinar diminutos fragmentos de oro que se habían desprendido de una de las piezas. El análisis reveló que el material probablemente procedía de las mismas minas asociadas a los dólmenes de Valencina de la Concepción, que datan el 3.000 a.C. y también se encuentran cerca de Sevilla. Los autores del estudio afirman que las joyas del tesoro de El Carambolo marcan el final de una tradición continua de procesado de oro que comenzó unos 2.000 años antes con Valencina de la Concepción.

Patrimonio multicultural

Navarro afirma que, aunque el oro es de procedencia local, las joyas se fabricaron empleando técnicas fenicias. Se ha identificado un templo fenicio en la zona donde se descubrió el tesoro de El Carambolo, y el mismo tesoro es probablemente el producto de una cultura mixta de los fenicios de Oriente Próximo y los tartesios locales.

Alicia Perea, arqueóloga del Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC especializada en tecnología del oro y que ha estudiado el tesoro de El Carambolo está de acuerdo en que los tartesios probablemente eran una cultura mixta de pueblos del Mediterráneo occidental y marineros de Oriente Próximo.

«Un chico fenicio se casa con una lugareña, es decir, para resumirlo de forma sencilla», explica.

Perea encomia el nuevo estudio en términos generales, especialmente porque los análisis químicos e isotópicos de objetos de oro son relativamente inusuales en España. Pero aborda la cuestión del vínculo directo entre la cultura en torno a los artefactos de El Carambolo y aquella en torno a los descubrimientos previos en Valencina.

«Esa línea no existe. La única línea que conecta ambos mundos es el material», afirma.

Algunos investigadores creen que este collar del tesoro podría tener su origen en la isla de Chipre, basándose en su diseño.

Algunos investigadores creen que este collar del tesoro podría tener su origen en la isla de Chipre, basándose en su diseño. FOTO POR DE AGOSTINI, GETTY IMAGES

Sin embargo, las conclusiones de los recientes análisis son ligeramente limitadas, ya que solo se han examinado los fragmentos de una de las 21 piezas del tesoro de El Carambolo. Perea ha publicado un estudio sobre los procesos tecnológicos empleados en la fabricación de joyas y afirma que, aunque algunas de las piezas probablemente se elaboraron a nivel local basándose en el estilo y la técnica, el collar con los medallones grabados podría proceder de Chipre, basándose en su diseño.

Aunque los investigadores siguen desentrañando los misterios en torno a los tartesios, Navarro y Perea están totalmente de acuerdo sobre la posible conexión entre la antigua civilización y la teoría de la Atlántida.

«Es una verdadera locura. No tiene nada que ver con la arqueología o la investigación científica», afirma Perea.

 

11 abril 2018 at 6:33 pm Deja un comentario

La última profesora de fenicio

Maria Josep Estanyol, de 67 años, lleva 43 impartiendo clases de cultura cartaginesa y lengua fenicia en la Universidad de Barcelona. Es la última maestra de esta especialidad en activo en España

Maria Josep Estanyol, profesora de la UB, es la única especialista en fenicio de España. Foto: GIANLUCA BATTISTA

Fuente: JUAN LEÓN GARCÍA / GUILLEM ANDRÉS > Madrid / Barcelona  |  EL PAÍS
25 de marzo de 2018

Si no hay nadie más que quiera coger la antorcha, evidentemente se acabarán las clases de fenicio”, asume Maria Josep Estanyol con una media sonrisa entre irónica y escéptica. Esta barcelonesa de 67 años lleva 43 dando clases de cultura cartaginesa y lengua fenicia en la Universidad de Barcelona (UB)

Estanyol no tiene ganas de dejarlo, aunque sienta cierta frustración porque ningún colega arqueólogo quiso seguirla en el camino de la docencia. “Yo ya intenté con algunos compañeros que hicieran trabajo de fenicio, pero no lo he conseguido”. Ella lo achaca a que, como parte de las lenguas semíticas, el fenicio se queda atrás respecto al hebreo o al arameo.

Estanyol es la primera y única autora de un manual de fenicio al catalán y al castellano

A pesar de ello, este curso ha sido de récord en su clase. Se matricularon siete alumnos. “Normalmente tengo menos, no sé qué ha ocurrido este año pero normalmente tengo tres, dos, uno. Muy pocos”, cuenta Estanyol. La mayoría de estudiantes proceden de la rama de lenguas semíticas. Hace años que ya no vienen de la carrera de arqueología. Los interesados en esta asignatura lo hacen”, reconoce, “por si algún día durante una excavación se pueden encontrar con una inscripción de fenicio en alguna piedra”.

Estanyol empezó a interesarse por la cultura cartaginesa cuando estudiaba tercero de carrera. “Hace muchísimos años”, bromea. “Me gustó y empecé a traducir muchas inscripciones. A partir de aquí hice una cosa que no existía: un diccionario de fenicio”. Es la única autora de un manual de fenicio al catalán y al castellano. Su labor como divulgadora llega hasta su círculo más íntimo. “He conseguido contagiar el amor por el fenicio en mi entorno familiar pero nadie ha llegado a estudiarlo”, admite.

Maria Josep Estanyol. GIANLUCA BATTISTA

Para Núria Domínguez Costa, una de sus siete alumnos del curso pasado, fue la pasión de Estanyol la que le hizo transmitir en su casa cada lección de fenicio. “Solía llegar a casa y quería transmitir eso que había aprendido. Incluso hicimos un taller de escritura en el que traduje el nombre de mi marido y mis hijos al fenicio”, señala Domínguez.

“Maria Josep nos hizo sentirnos como Sherlock Holmes cuando nos enfrentábamos a una traducción de fenicio. Era como un rompecabezas que querías resolver”, recuerda Aleix Permanyer, otro de sus cuatro alumnos en 2016 y proveniente de la rama de filología semítica.

Detalle de un collar fenicio. MARIA JOSEP ESTANYOL

La casa y el despacho de Estanyol son reductos de la historia cartaginesa. Conserva, en una vitrina repleta de libros, grabados de cerámica en letras fenicias; tomos sobre la historia de la civilización cartaginesa y algunos de sus objetos más simbólicos: ánforas, collares, máscaras y motivos funerarios, los hallazgos más habituales en las excavaciones. Ella misma luce un collar con una máscara fenicia. Explica que era tradicional en aquella civilización vestir collares, principalmente, con motivos religiosos o sociales.

Estanyol asume que imparte clases de una lengua muerta. O casi. “Tengo la sospecha de que hay restos de la lengua fenicia en la lengua bereber, en el amazigh”, característica del norte de Marruecos. No obstante, algunas ciudades españolas conservan un nombre que deriva del fenicio, como Cádiz, Málaga, Ibiza o Mahón, en Menorca. “La Dama de Elche”, continúa, “porta joyas fenicias, y el tesoro del carambolo (encontrado cerca de Sevilla) es también de factura cartaginesa”.

La labor de esta profesora casi siempre fue en la sombra. Reconoce que la UB la llamó hace poco para hacerle un reportaje. “¡Después de 43 años dando clase, se habían olvidado de que tenían una experta en fenicio!”, expresa. Un trabajo que extiende más allá de la universidad. De vez en cuando da clases particulares a un alumno por las que no cobra.

Por el momento, seguirá con las clases aunque no sabe hasta cuándo y sigue disfrutando en el aula. Esa energía acaba llegando a sus alumnos. “Muchos”, rememora, “empiezan con miedo porque no saben lo que se van a encontrar, sobre todo cuando ven el alfabeto, pero algunos me han llegado a decir al final del curso que se han divertido. Para mí, eso es lo más importante”.

 

25 marzo 2018 at 10:50 pm 1 comentario

Un test de ADN confirma que los fenicios eran un pueblo comerciante y no guerrero

Muestreo de la Tumba 351 Monte Sirai. / Universidad Libanesa Americana

Fuente: Beatriz de Vera  |  N + 1
11 de enero de 2018

La civilización fenicia surgió en 1800 a.C. en el Levante septentrional y en el siglo IX a.C. extendió su cultura por el Mediterráneo a partes de Asia, Europa y África a través de sus redes comerciales y asentamientos. Pero a pesar de su amplia influencia, la mayoría de lo que sabemos sobre los fenicios proviene de documentos griegos y egipcios. Ahora, una investigación sobre antiguo ADN fenicio rastreado en Cerdeña (Italia) y Líbano corrobora la idea histórica de que esta ancestral civilización mediterránea estaba más interesada en el comercio que en la guerra.

El estudio, publicado en Plos One, se ha centrado en analizar los genomas mitocondriales, que son heredados por la madre, en búsqueda de marcadores de ascendencia fenicia, que proporcionara pistas para saber cómo se integraron con las comunidades sardas (de Cerdeña). Los investigadores encontraron 14 nuevas secuencias mitogenómicas antiguas de muestras fenofénicas (1800 a. C.) y fenicias (700-400 d. C) de Líbano y Cerdeña y luego las compararon con 87 nuevos mitogenomas completos del libanés moderno y 21 mitogenomas antiguos prefenicios de Cerdeña recientemente publicados.

Los investigadores encontraron evidencia de la continuidad de algunos linajes de los indígenas sardos después del asentamiento fenicio, lo que sugiere que hubo integración entre estos dos pueblos en Monte Sirai. También hallaron evidencia de linajes mitocondriales nuevos y únicos en Cerdeña y Líbano, que pueden indicar el movimiento de mujeres de sitios de Oriente Próximo o África del Norte a Cerdeña y el movimiento de mujeres europeas al Líbano.

Sitio arqueológico de Monte Sirai, Cerdeña. /Wikipedia

Los autores indican que había un cierto grado de movilidad femenina y diversidad genética en las comunidades fenicias, lo que indica que la migración y la asimilación cultural eran frecuentes. “Esta evidencia de ADN refleja la naturaleza inclusiva y multicultural de la sociedad fenicia. Nunca fueron conquistadores, fueron exploradores y comerciantes”, explica Pierre Zalloua, de la Universidad Libanesa Americana, y primer autor del estudio.

Los fenicios prácticamente no dejaron ningún documento escrito, y hasta el día de hoy, no está claro quiénes fueron sus ancestros. Los historiadores de la Antigua Grecia creyeron que los cananeos llegaron de las orillas del Golfo Pérsico, pero los arqueólogos modernos consideran que ellos son descendientes de los habitantes antiguos del Mediterráneo que llegaron hace 9-10 mil años atrás. Un estudio de ADN publicado en pasado julio, que comparó la secuencia de los genomas de cerca de 300 hombres antiguos y más de 2500 contemporáneas, descubre que los libaneses contemporáneos son genéticamente parecidos a los fenicios, así como a los habitantes de las estepas de Europa del Este. Cerca del 93% del ADN analizado se correspondió con el genoma de los fenicios; y el 7% restante, al ADN de los habitantes de las estepas.

 

12 enero 2018 at 12:00 am Deja un comentario


Follow La túnica de Neso on WordPress.com
logoblog2.gif
Licencia de Creative Commons
Este blog está bajo una licencia de Creative Commons.

Reunificación de los Mármoles del Partenón

"Hacemos un llamamiento a todos aquellos que en el mundo creen en los valores e ideas que surgieron a los pies de la Acrópolis a fin de unir nuestros esfuerzos para traer a casa los Mármoles del Partenón". Antonis Samaras, Ministro de Cultura de Grecia

Tempestas

CALENDARIO

diciembre 2018
L M X J V S D
« Ago    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  

Archivos

Inscriptio electronica

Amici Chironis

Apasionados del mundo clásico

Suscríbete a esta fuente