Posts filed under ‘epigrafía’

Hallan nuevas tablillas romanas junto al Muro de Adriano

Las delicadas piezas de madera, con sus textos aún visibles, se han conservado milagrosamente gracias a la humedad y a las condiciones anaeróbicas del terreno

Tablillas de Vindolanda. Algunas tablillas se encuentran completas y otras fragmentadas, pero con sus textos aún visibles. Foto: THE VINDOLANDA TRUST

Fuente: ALEC FORSSMANN  |  NATIONAL GEOGRAPHIC
11 de julio de 2017

Unas 25 nuevas tablillas de madera han sido excavadas en el fuerte romano de Vindolanda, junto a la Muralla de Adriano, al norte de Inglaterra, según anunció ayer The Vindolanda Trust. El hallazgo, realizado el pasado 22 de junio, es uno de los más importantes en este sitio arqueológico desde 1992. Las tablillas de Vindolanda son tablillas finas de madera, de menos de 2 milímetros de grosor y del tamaño de una postal, que contienen textos escritos con tinta por los romanos. Las delicadas piezas de madera, con sus textos aún visibles, se han conservado milagrosamente gracias a la humedad y a las condiciones anaeróbicas del terreno (baja concentración de oxígeno), desde que fueron desechadas a finales del siglo I d.C.

Algunas tablillas se encuentran completas y otras fragmentadas. “Algunas de estas nuevas tablillas están tan bien conservadas que se pueden leer sin la habitual fotografía infrarroja y antes de pasar por el largo proceso de conservación. No hay nada más emocionante que leer estos mensajes personales del pasado lejano“, dice el arqueólogo británico Robin Birley. Unos pocos nombres presentes en los textos ya han sido descifrados, entre ellos un hombre llamado Masclus, conocido por una tablilla anterior en la que se dirige a su superior pidiendo más cerveza para su avanzada. En una de las nuevas cartas parece solicitar un permiso para ausentarse (commeatus).

Las tablillas están siendo sometidas a un meticuloso proceso de conservación y de fotografía infrarroja para tratar de descifrar el contenido de todos los textos.

Sitio arqueológico. Las tablillas de madera han sido excavadas en el fuerte romano de Vindolanda, junto a la Muralla de Adriano, al norte de Inglaterra. Foto: THE VINDOLANDA TRUST

 

Conservación milagrosa. Las delicadas piezas de madera se han conservado milagrosamente gracias a la humedad y a las condiciones anaeróbicas del terreno. Foto: THE VINDOLANDA TRUST

 

Limpieza de una tablilla. Limpieza meticulosa de una de las tablillas de madera. Foto: THE VINDOLANDA TRUST

 

Fuerte romano de Vindolanda. Fotografía aérea del fuerte romano de Vindolanda, situado al norte de Inglaterra. Foto: THE VINDOLANDA TRUST

 

11 julio 2017 at 5:29 pm Deja un comentario

El origen de Asturica, avalado por el hallazgo de una lápida

Encuentran en Astorga una placa honorífica de un personaje del Imperio Romano que reafirma que la ciudad se constituyó como tal en el siglo I d.C.

Un momento de la presentación del nuevo hallazgo romano.

Fuente: P. Ferrero  |  La Nueva Crónica
15 de mayo de 2017

Una vez más, los restos arqueológicos romanos hacen acto de presencia en Astorga, y una vez más son la huella de esta antigua civilización que dio vida a la conocida Asturica; una ciudad que sigue conociéndose día a día con los nuevos hallazgos que se van encontrando. El último, una lápida honorífica, cabe pensar que de un personaje importante de la época de Tiberio, en la primera mitad del siglo I d.C (entre los años 14 y 37), que ha sido encontrada en un solar de la calle Pío Gullón. La inscripción de la lápida pone de manifiesto que se trata de un tribuno militar de nombre Trebius, apodado comúnmente Nepoti –aunque está incompleta–. Ostentaría también otros cargos militares, así como civiles, destacando el de ‘procuratori’, administrador imperial.

Esta placa conmemorativa, hallada en el ángulo noroccidental del pórtico doble que enmarca un gran espacio público relacionado, en época del campamento de la Legio X Gemina, con el Ara Augusta y en la época del asentamiento urbano con el foro de Asturica, supone un importante avance arqueológico, ya que confirma las hipótesis planteadas de que en esa época, Asturica Augusta no era ya un campamento como lo fue en era de Augusto, sino que ya era un núcleo urbano civil, con todas las construcciones propias de las ciudades romanas.

Las excavaciones están siendo dirigidas por María Luz González y el hallazgo fue presentado el pasado viernes con la participación del delegado territorial de la Junta, Guillermo García, que en su intervención dejó claro que la intención es que en un futuro –tras averiguar más sobre este personaje y realizados los análisis y estudios pertinentes– formen parte del patrimonio de la ciudad y se queden en Astorga.

De campamento a núcleo urbano

Asturica empieza a florecer en época de Tiberio, en el siglo antes mencionado. Por aquel entonces esta civilización era más que consciente de la importancia de este enclave, debido a cercanía con las minas auríferas. Es por ello que Asturica se convierte en el punto de encuentro de grandes personajes de la vida social, jurídica y económica de la Hispania romana, que hicieron de ella una ciudad próspera y de gran riqueza; muestra de la fuerza y el esplendor del Alto Imperio Romano.

Enmarcada dentro de la muralla, de la que hoy aún se conserva bastante tramo, se fueron desarrollando las construcciones propias de las ciudades romanas. Asturica contaba con sus termas mayores y menores. Las primeras –visitables en la Ruta Romana–, previsiblemente, construidas para la alta sociedad y las segundas de carácter público. Ocupaban el espacio central de la ciudad. Aunque su construcción se emplaza en el siglo I pasaron por varias remodelaciones posteriormente.

Astorga también conserva restos de las denominadas domus romanas. Viviendas unifamiliares, de familias de clase social acomodada. La Domus del Mosaico del oso y los pájaros es una muestra de estas construcciones. Estas viviendas contaban con baños privados, un vestíbulo, así como con estancias que rodean un patio central, decoradas con motivos vegetales. De esta domus es destacable el mosaico que hace referencia a Orfeo y el otoño, pero su construcción se remonta a finales del siglo II y principios del III.

Como en cualquier otra ciudad romana, Asturica contaba, en el interior de sus calzadas, con las cloacas; y es que,la vida en la urbe requería adoptar ya unas medidas sanitarias adecuadas. De ellas aún se conservan algunos restos que también pueden visitarse en la ruta.

Pero Asturica no sería una completa ciudad romana si no contara con su foro; el lugar en el que se desarrollaba la vida pública. Era de grandes dimensiones, ya que sobre él oscilaban los edificios públicos. Actualmente ha quedado fosilizado en la Plaza Mayor de la ciudad, pero con medidas mucho más reducidas. Dentro del marco del foro, en el centro del lado occidental, se llevó a cabo la construcción del Aedes Augusti, un templo dedicado al emperador Augusto. Y frente a este templo se encuentra una de las construcciones más importantes, debido a su conservación, y que ocupa una relevancia especial en lo que respecta a este nuevo hallazgo: la Ergástula. Una galería abovedada que se remonta al año 30 y que formaría parte de una construcción mayor sobre la que se instalaría el Ara Augusta, un monumental altar sobreelevado unos seis metros con respecto al horizonte de circulación, donde se celebraban ceremonias de culto al emperador y a la ciudad de Roma, la Dea Roma. Se construyó un pórtico, y en uno de estos lados ha sido hallada la placa a este nuevo personaje romano, que ha vuelto a la vida, milenios después de su muerte y pasando siglos en el olvido, en Astorga.

 

15 mayo 2017 at 8:44 pm Deja un comentario

Hallado en Denia un monumento erigido por Quintus Sulpicius Cratus

Quintus Sulpicius Cratus fue un personaje de la élite municipal de la Dianium romana, quien dedicó un monumento a un destinatario cuya identidad se desconoce

Monumento del siglo II d.C. Monumento erigido a mediados del siglo II d.C. por el edil Quintus Sulpicius Cratus. Foto: Ajuntament de Dénia

Fuente: ALEC FORSSMANN  |  NATIONAL GEOGRAPHIC
26 de abril de 2017

Unos trabajos de limpieza en un área de 2.900 m² en el Hort de Morand, donde se concentra la mayor parte de vestigios de la Dianium romana, la actual Denia, han sacado a la luz una inscripción romana del siglo II d.C., según anunció la semana pasada el Ayuntamiento de Denia. El hallazgo, de interés excepcional y realizado de manera fortuita, consiste en una inscripción sobre un bloque de piedra caliza del imponente macizo del Montgó, situado cerca de Denia, y que ha sido fechado en la segunda mitad del siglo II d.C.

En la inscripción aparecen los tria nomina (los tres nombres que distinguían a los ciudadanos romanos de los extranjeros y de los esclavos) de un personaje de la élite municipal de Dianium: el edil Quintus Sulpicius Cratus, quien dedicó el monumento a un destinatario cuya identidad se desconoce. Como magistrado municipal desempeñó las funciones de control de pesos y medidas, vital para el ejercicio del comercio, el control de la organización de los juegos y el control y funcionamiento de los mercados, según la transcripción realizada por Josep Antoni Gisbert, el director del Museo Arqueológico de Denia.

Hort de Morand. El hallazgo ha sido realizado en el Hort de Morand, donde se concentra la mayor parte de vestigios de la Dianium romana. Foto: Ajuntament de Dénia

 

Bloque de piedra caliza. El bloque de piedra caliza procede del imponente macizo del Montgó, situado cerca de Denia. Foto: Ajuntament de Dénia

 

Quintus Sulpicius Cratus. Quintus Sulpicius Cratus desempeñó las funciones de control de pesos y medidas, vital para el ejercicio del comercio, el control de la organización de los juegos y el control y funcionamiento de los mercados. Foto: Ajuntament de Dénia

 

Denia. La ciudad de Denia, la antigua Dianium romana, está situada en la provincia de Alicante. Imagen: Google Maps

 

26 abril 2017 at 12:56 pm Deja un comentario

La cerámica hallada en Tiermes desvela los nombres celtíberos y romanos de sus habitantes

Dos arqueólogos han publicado un estudio en el que reúnen y estudian de forma sistemática los grafitos del yacimiento soriano.

Pablo Arribas, coautor de la investigación enseña algunas de las piezas a alumnos de IE University | Roberto Arribas

Fuente: Europa Press – Soria  |  Heraldo de Soria
21 de abril de 2017

El estudio de las palabras y símbolos grabados sobre la superficie de la cerámica hallada en el yacimiento de Tiermes ha desvelado algunos nombres propios de los habitantes celtíberos y romanos que un día poblaron este territorio, desde el siglo I a.C hasta el siglo V d.C.

Nombres celtíberos como Elaesus, Indebilis, Surus o Talaus, y otros cuyo origen hispano-latino no ofrece dudas, como Primus, Rufus, Sextus, Antonia o Lanuaria son algunos de los antropónimos identificados por miembros de la Unidad de Arqueología de IE University, tras el análisis de 156 grafitos descubiertos en Tiermes.

Los grafitos son las marcas grabadas de manera intencionada con la ayuda de un objeto punzante sobre los recipientes cerámicos, según ha indicado a Europa Press fuentes de la institución universitaria.

Los arqueólogos Pablo Arribas y Cesáreo Pérez han publicado un estudio en el que reúnen y estudian de forma sistemática los grafitos de Tiermes. Ponen de manifiesto la importancia que el estudio de estos grabados sobre cerámicas tiene para avanzar en el conocimiento de la onomástica de los habitantes de las ciudades del Duero, y de la vida cotidiana de la sociedad hispanorromana.

Según las mismas fuentes, por primera vez se ha sistematizado y recopilado lo aportado a lo largo de 100 años de excavaciones por los distintos arqueólogos que han intervenido en el yacimiento soriano, considerado uno de los más importantes de la Península Ibérica y objeto de estudio por expertos de diversos países del mundo.

Los investigadores sostienen que, en los estudios sobre cerámica indígena y romana, “apenas” se ha prestado atención a “la onomástica reflejada en los distintos recipientes cerámicos”. El volumen de grafitos hallados sitúa a Tiermes como una de las “fuentes principales” de información arqueológica en una ciudad indígena-romana del interior de la península y con uno de los “mayores conjuntos singularizados”, como ha asegurado el profesor Pérez Gónzález.

El estudio señala que los grafitos de Tiermes pueden dividirse en dos grandes grupos. Por un lado, los epigráficos, que incluyen algún tipo de inscripción, ya sean textos, palabras completas, abreviaturas o numerales. Y por otro, y los anepigráficos, que corresponderían a elementos figurativos o geométricos, símbolos y grafías, como aspas, cruces o dibujos de árboles.

El primer tipo supone “más del 65%” del total de los grafitos de Tiermes y son, en su mayoría, alusiones al propietario o usuario de la cerámica, “en nominativo o genitivo”, según han indicado los expertos de IE University. Asimismo, creen que muchos de los grafitos anepigráficos fueron realizados por personas que no sabían escribir, pero que deseaban dejar constancia de su propiedad. Esto, además, era una manera de evitar los robos, han agregado.

Las marcas sobre la cerámica podían ser realizadas antes de la cocción y, en este caso, el grafito suele identificar al fabricante del molde, al dueño del taller o al alfarero. Otra de las opciones –la mayoría de los casos– era grabar una palabra o símbolo con un objeto punzante una vez cocida la cerámica. Una acción llevada a cabo por los propietarios o usufructuarios del recipiente.

La investigación ha constatado que la mayoría de los textos se caracterizan por su brevedad y por un amplio uso de abreviaturas y siglas, y cuya identificación completa es sumamente dificultosa. No obstante, los arqueólogos han podido apreciar algunos nombres de los habitantes arévaco-romanos de Tiermes, que se pueden unir a otros ya conocidos, como los de Retugenus, Rufinus, Medugenus o Carvicius.

Los grafitos revelan el origen, situación o condición social del propietario o benefactor de la cerámica. De esta manera, señalan si es ciudadano, militar, libre o esclavo. El coautor del estudio, Pablo Arribas, ha apuntado que, en Tiermes, “como en otros lugares similares del orbe romano”, existía un modelo social “estratificado y desigual”, con un “amplio abanico” comprendido entre un escalafón inferior y una “capa acomodada de carácter minoritario”, además de clases de individuos claramente diferenciados como esclavos, libertos, peregrinos, campesinos o comerciantes, entre otros.

Los grafitos epigráficos conservados en las cerámicas de Tiermes testimonian su empleo por una “amplia base popular, fundamentalmente hispanolatina”, como ha añadido Arribas, que subraya que permiten conocer el “grado de integración cultural” de los habitantes de Tiermes entre los siglos I a.C y el V d.C.

 

21 abril 2017 at 7:39 pm Deja un comentario

Descubierta una inscripción del siglo II que revela el nombre de un poderoso edil de la Dianium romana

  • El hallazgo se ha producido de forma fortuita después de los primeros trabajos de limpieza en casi diez años de l’Hort de Morand, el antiguo enclave del foro romano, que llevaba abandonado y cubierto de matojos desde 2008
  • El descubrimiento corrobora que varios temporales marítimos engulleron la ciudad a lo largo del Imperio

Fuente: Josep Antoni Gisbert  |  La Marina Plaza
20 de abril de 2017

Se llamaba Quintus Sulpicius Cratus. Vivió en Dianium, la Dénia romana, a mediados del siglo II. Era aedilis, el equivalente romano a la actual figura de edil o concejal. Era pues un personaje poderoso, que decidía buena parte de la vida  comercial de la ciudad como la seguridad de los mercados, el control de pesos y medidas de las mercancías o la organización de juegos o fiestas. Su existencia era hasta ahora desconocida. Pero ya no. De forma fortuita, unos trabajos de limpieza en l’Hort de Morand, donde se enclavó hace dos milenios el foro de Dianium, han descubierto su nombre inscrito en un bloque tallado de piedra caliza procedente del Montgó.

El trascendente hallazgo, presentado este jueves por el arqueólogo municipal, Josep Antoni Gisbert, y por el concejal de Cultura, Rafa Carrió, vuelve a demostrar así la gran importancia histórica de l’Hort de Morand, cuyo destino y conservación siempre han sido inciertos. Gisbert explicó que el bloque formaba parte de un monumento epigráfico de dimensiones mayores –pudo ser el pedestal de una estatua– cuya inscripción acaba de ser transcrita con el siguiente resultado:

Q. SVLP. (ligadura LP) CRATV[S]
AED D (hedera) D

 

Estas son las letras han aflorado ahora tras tantos siglos. Y que permiten establecer que nuestro protagonista era «un personaje de las elites municipales de Dénia, Quintus Sulpicius Cratus, que ejercía el cargo de AED(ilis) y que había donado y dedicado (eso significan las dos D mayúsculas) el monumento a otra persona o institución cuya identidad, eso sí, se desconoce, ya que la inscripción que ha salido a la luz está incompleta.

El Municipivm de Dianivm fue fundado por el emperador Augusto y, desde entonces, gozaba de la organización propia de un municipio romano que funcionaba a pleno rendimiento en la época de nuestro protagonista, que vivió en la segunda mitad del siglo II, en la época de los Antoninos o de los Severos, según se desprende del tipo de grafía de la inscripción.

Ahora bien,  este bloque de piedra correría con el devenir del tiempo más andanzas. Las caras laterales del mismo se encuentran fuertemente erosionadas por la acción marina y la parte anterior presenta restos de una argolla de hierro anclada. Todo eso demuestra que la piedra, tras ser utilizada para la inscripción de nuestro edil, habría sido fragmentada y reutilizada aún en época del Imperio Romano como anclaje o bolardo  para amarrar buques en el muelle del cercano puerto de Dianium.

La parcela municipal de l’Hort de Morand que acaba de ser adecentada, en tono ocre, vista desde el Castillo.

Una ciudad amenazada por los temporales

¿Por qué ha vuelto entonces a aparecer la piedra en el foro romano? Gisbert aclaró que «mientras la ciudad actual se ha dedicado a ganarle terreno al mar, en la época del Imperio Romano sucedía lo contrario: Dianium se hallaba asentada en un marjal muy próximo al puerto y sufrió continuos temporales o transgresiones marinas en las que el mar volvía a ganarle terreno a la urbe, engullendo una parte de la misma». Así, «este bloque parece haber  sido desplazado hasta este lugar por una de esas transgresiones en los siglos siguientes, durante el periodo de actividad de la ciudad romana que no cesa hasta el primer tercio del siglo VI».

Más allá de esta cronología histórica, el descubrimiento viene a atesorar una vez más la importancia de l’Hort de Morand y de los posibles restos que aún contiene. «Este espacio se ha de considerar sagrado para los dianenses», subrayó Gisbert. De hecho, los trabajos que ahora han desencadenado en el hallazgo, y que han podido llevarse a cabo gracias a una subvención del Servef, han venido a adecentar un espacio que se encontraba prácticamente abandonado y repleto de matojos desde 2008, cuando se frustró un proyecto para ponerlo en valor pese a contar con subvención europea.

Gisbert y Carrió.

Ahora que al fin l’Hort de Morand ha podido recuperar el aspecto que presentaba en 2007, Gisbert exhortó a que la historia no se repita. Y subrayó la necesidad de buscar más subvenciones comenzando por la parcela de propiedad municipal de l’Hort de Morand donde se ha producido el hallazgo, de unos 2.900 metros cuadrados, para excavarla, dotarla de señalítica y hacerla visitable con el objeto de ofrecer al fin una muestra de lo que fue la ciudad romana a los pies del Castillo.

Por su parte, el concejal de Cultura, Rafa Carrió, aseguró que también se propone recuperar la titularidad municipal de de otra parcela anexa de 2.000 metros considerada zona verde por el planeamiento urbanístico. Carrió señaló que su departamento ansía por otro lado rehabilitar la hostelería árabe que se encuentra bajo los cimientos del colegio Maristas, y que en su día también contó con un plan para hacerla visitable que tampoco se concretó nunca.

HALLAZGO DE UNA INSCRIPCIÓN ROMANA CON EL NOMBRE Y EL CARGO DE UN EDIL DEL MUNICIPIVM DE DIANIVM, EN L`HORT DE MORAND.

Josep A. Gisbert Santonja, Director. MUSEU ARQUEOLÒGIC DE LA CIUTAT DE DÉNIA.

En la Parcela O de l’Hort de Morand, de propiedad municipal, en el marco de unos trabajos de limpieza, con vistas a emprender un proceso de rehabilitación y de musealización, financiados por el programa del EMCORD, de la Subdirección General de Empleo y el SERVEF, de la Generalitat Valenciana, se ha producido fortuitamente un hallazgo arqueológico singular y transcendente para la Arqueología de Dianivm; la ciudad romana de Dénia.

La Parcela se hallaba en estado de franco abandono desde 2008, con abundante vegetación arbustiva que cubría la totalidad de la superficie, tras el naufragio de un proyecto municipal, que se había de financiar con fondos europeos, que habían sido ya concedidos y destinados a su recuperación. Ha sido una de las prioridades establecidas por el Departamento de Cultura del M. I. Ayuntamiento de Dénia. Se ha procedido a la limpieza total de la misma, por un equipo de cinco personas, bajo una estricta supervisión del proceso. El ámbito incluía diversas áreas en donde se habían efectuado excavaciones arqueológicas entre 1982 y 1985, dirigidas por Josep A. Gisbert. Sus resultados fueron cruciales para incluir de inmediato en el planeamiento urbanístico un área de zona verde de interés cultural, de 5000 metros cuadrados de extensión, de los que forma parte esta parcela, que cuenta con una superficie de 2900 metros cuadrados.

El pedestal hallado en la misma parcela en 1982.

El Sondeo A, conocido como el sondeo del pedestal por el hallazgo de una gran basa de pedestal de opvs qvadratvm, de piedra arenisca local, del siglo I, de unos cuarenta metros cuadrados de superficie, se excavó en 1982. Su evidencia arqueológica permitía proponer su adscripción o relación con el emplazamiento del Forvm alto-imperial de Dianivm. Este hallazgo se publicó en una ponencia en las Primeras Jornadas de Arqueología en las Ciudades actuales (Enero, 1983), así como en las Memorias de la actividad arqueológica publicadas por la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana y el Instituto de Estudios Juan Gil-Albert, o la Revista Campus de la Universidad de Alicante, entre 1984 y 1988,

Durante los trabajos de limpieza de los taludes laterales de este sondeo se ha detectado en un bloque de piedra caliza existente en uno de los cortes de la excavación de 1982, dos líneas de texto cinceladas en el mismo.

Tras un primer análisis del hallazgo, ofrecemos la siguiente valoración.

El bloque, tallado de piedra caliza del Montgó, es parte de un monumento epigráfico. La cara posterior es sinuosa y, al parecer, estuvo originariamente encajado o empotrado, formando parte de un monumento de mayores proporciones. Las caras laterales han sido fuertemente erosionadas por la acción marina y en la cara anterior o la del campo epigráfico presenta restos de una argolla de hierro anclada fuertemente en el bloque mediante un rebaje en la piedra relleno de plomo; una técnica habitual en tiempos de los romanos. Es bien notorio que se trata de un bloque con inscripción epigráfica, luego fragmentado y reutilizado como anclaje de sujeción de una anilla o cadena sin duda relacionada con la inmovilización de naves, bien en el muelle o embarcadero, bien en el fondo de la bahía o ensenada del puerto. Este bloque parece haber sido desplazado hasta este lugar por una transgresión marina en época desconocida pero, sin duda, en los siglos siguientes y durante el periodo de actividad de la ciudad romana, que cesa en este ámbito en el primer tercio del siglo VI.

El monumento epigráfico, por la tipología de su grafía, se puede datar en la segunda mitad del siglo II, en época de los Antoninos o, a lo sumo, de los Severos,

Presentamos un avance de la transcripción de la inscripción conservada, que será estudiada y publicada, junto con otros hallazgos epigráficos de los últimos 20 años, por Juan Manuel Abascal, de la Universidad de Alicante y Josep A. Gisbert.

Q. SVLP. (ligadura LP) CRATV[S]

AED D (hedera) D

Un personaje de las elites municipales de Dénia, Quintus Sulpicius Cratus, que ejerce el cargo de AED(ilis) / D(at) D(edicat); da o dona y dedica el monumento. Este monumento se emplazaría, probablemente, en el Forvm de Dianium, del cual la zona O es esta parcela en donde se ha desarrollado el hallazgo fortuito.

El personaje, Quintus Sulpicius Cratus, magistrado municipal, ejercía en estos momentos el cargo de AEDILIS. Como edil tenía entre sus funciones las del control de pesos y medidas, vital para el ejercicio del comercio, el control de la seguridad pública y el control y funcionamiento de los mercados. El Municipivm de Dianivm es fundado por el emperador Augusto y, desde entonces, goza de la organización propia de un municipio romano.

Un testimonio más de que el HORT DE MORAND, es y se ha de considerar como sagrado por los dianenses.

 

 

20 abril 2017 at 9:34 pm Deja un comentario

Torreparedones engrosa su lista de hallazgos con la aparición de una pieza dedicada a la Diosa de la Salud

Las excavaciones en el yacimiento arqueológico de Torreparedones, en Baena (Córdoba), han deparado un nuevo hallazgo, en este caso se trata de un pequeño altar con una inscripción dedicada a la ‘Dea Salus’ (Diosa de la Salud), que se ha hallado junto a las termas orientales, donde se está trabajando actualmente.

Foto: EUROPA PRESS/AYUNTAMIENTO DE BAEN

Fuente: EUROPA PRESS  |  lainformacion.com

BAENA (CÓRDOBA), 4 Abr.- Este nuevo hallazgo, según ha informado el Ayuntamiento de Baena, tiene grabada una inscripción en la que se puede leer ‘Fons dominae salutis salutaris’ (Fuente de la Señora de la Salud Salvadora), lo que vienen a reafirmar la importancia que tuvo el agua y sus cualidades curativas en la ciudad.

El arqueólogo y catedrático de la Universidad de Córdoba, Ángel Ventura, ha confirmado que “la antigua ciudad de Ituci Virtus Iulia era una ciudad que estaba volcada en los cultos relacionados con la salud y con la sanación”.

Ventura ha calificado de “verdadero prodigio” que este altar dedicado a la Diosa de la Salud se haya encontrado el 30 de marzo, precisamente el día que se celebraba la festividad de esta diosa en la antigua Roma, a lo que ha añadido que “la inscripción hallada, en su parte de arriba, es un altar, esa especie de cenicero donde los fieles hacían sus sacrificios más habituales junto con el rezo”.

En lo que al conjunto de las termas romanas se refiere, Ventura ha calificado el edificio como “uno de los monumentos de época romana mejor conservados de Andalucía y probablemente de España”. El experto en epigrafía considera que el yacimiento de Torreparedones “era una especie de ciudad balneario, con tres termas y dos santuarios, donde la gente venía realmente a sanarse”.

Por su parte, el alcalde de Baena, Jesús Rojano, ha resaltado la importancia de los datos y conclusiones que se están extrayendo de las termas orientales, “un edificio que está arrojando descubrimientos de muchísima relevancia”.

 

4 abril 2017 at 9:20 pm Deja un comentario

Caius Celius hizo las murallas, torres y puertas de Barcino

El arqueólogo Alessandro Ravotto deshace un equívoco secular y sitúa en la muralla fundacional una inscripción que se creía que provenía de Montjuïc

lapida-caius-coelius

Lápida de Caius Coelius, procedente de la muralla romana de Barcelona y depositada en el Museu d’Arqueologia de Catalunya. MUSEU D’ARQUEOLOGIA DE CATALUNYA

Fuente: ERNEST ALÓS El Periódico
25 de febrero de 2017

Una lápida de tres líneas y media ha confundido durante más de un siglo a arqueólogos e historiadores, hasta el punto de haberles hecho especular con una pre-Barcino republicana, construida en Montjuïc dos siglos antes que la ciudad imperial. La tesis doctoral de Alessandro Ravotto sobre las murallas de Barcelona también soluciona este enigma, con una propuesta que fundamenta documentalmente: la lápida, expuesta en el Museu d’Arqueologia de Catalunya y que reza “Caius Coelius, hijo de Atisius, duunviro quinquenal, se ocupó de la construcción de muros, puertas y torres”, formaría parte de la muralla fundacional, y habría presidido probablemente la puerta suroeste de la ciudad, la que se abriría cerca de la actual calle del Call. Así, el duunviro Caius Coelius sería el primer barcelonés de nombre conocido, y su primer ‘concejal de urbanismo’ o, por su cargo, más bien de hacienda. Algo que hace que quizá la pequeña calle de Cai Celi que se le dedicó en Hostafranchs sea un reconocimiento algo tacaño.

UN SIGLO DESPISTADOS

Vayamos por partes. En 1903, Pelegrí Casades informaba por carta que días antes se había encontrado la lápida cerca del cementerio. Una información que, ha demostrado Ravotto, parece ser falsa, y fuente del equívoco que ha durado un siglo. Inicialmente la inscripción se interpretó como de época republicana, cosa que junto con la ubicación llevó a plantear que el poblado ibérico de Montjuïc, presidiendo el primitivo puerto comercial situado en la zona del Port, habría sido fortificado por Roma, con esos muros, puertas y torres de los que sería testimonio la lápida, tras el inicio de la colonización en el siglo II antes de Cristo. Esa Barcelona romana primigenia de Montjuïc habría sido abandonada en época de Augusto para fundar desde cero Barcino al otro lado de la montaña. Sin embargo, el hecho de no encontrar el más mínimo rastro de esta ciudad llevó con los años a una segunda hipótesis: la lápida se habría tallado en una cantera de Montjuïc para la Barcino que conocemos, pero no habría llegado a salir del taller y allí se habría quedado.

LA CALLE AVINYÓ, NO MONTJUÏC

Sin embargo, todo se debe a un error documental. Ravotto ha localizado en el inventario de los Museos Artísticos Municipales de 1902 la ficha en la que consta que el abogado, director del ‘El Diluvio’ y promotor inmobiliario Josep Laribal dona esa pieza, que había encontrado en un derribo de la calle Avinyó. Laribal, propietario de una finca de recreo en los actuales jardines de Laribal de Montjuïc podría haber trasladado allí el hallazgo como decoración antes de donarla, cosa que quizá explique que se clasificase erróneamente junto con otros hallazgos de la montaña. Vamos, que a no ser por el peso de la piedra arenisca de Montjuïc podríamos decir que se traspapeló.

Precisamente en el año 1902, recuerda Ravotto, Laribal había construido un edificio en el número 11 de la calle Avinyó, situado a 80 metros de la puerta de la ciudad orientada a Tarraco. Un lugar plausible y un desplazamiento razonable para una pieza reutilizada de la muralla en una construcción posterior. Situar la lápida en una de las puertas de la muralla de Augusto plantea otra cuestión, dice Ravotto. Quizá las torres de la inscripción se refieren a los bastiones laterales de las puertas. O quizá la primera muralla disponía de alguna torre más, no hallada aún, algo que sería coherente con las características castrenses del recinto que ha identificado en su tesis el investigador italiano.

 

25 febrero 2017 at 7:44 pm Deja un comentario

Entradas antiguas


Follow La túnica de Neso on WordPress.com
logoblog2.gif
Licencia de Creative Commons
Este blog está bajo una licencia de Creative Commons.

Twitter

Reunificación de los Mármoles del Partenón

"Hacemos un llamamiento a todos aquellos que en el mundo creen en los valores e ideas que surgieron a los pies de la Acrópolis a fin de unir nuestros esfuerzos para traer a casa los Mármoles del Partenón". Antonis Samaras, Ministro de Cultura de Grecia

Tempestas

CALENDARIO

julio 2017
L M X J V S D
« Jun    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31  

Archivos

Inscriptio electronica

Amici Chironis

Apasionados del mundo clásico

Suscríbete a esta fuente