Archive for diciembre, 2017

Las cenizas de un legionario romano del siglo II, halladas en una olla en Israel

Una olla de cocina con restos, probablemente, de un legionario romano. / Yotam Tepper

Fuente: Ekaterina Rusakova / Texto traducido por María Cervantes | N + 1
29 de diciembre de 2017

Los arqueólogos de la Oficina de Antigüedades de Israel hallaron edificios de piedra y varios cientos de artefactos durante las excavaciones del antiguo campamento militar romano en el norte de Israel, informa Haaretz. Los científicos también encontraron una cueva artificial en la que había una olla de cocina con restos de un hombre incinerado, probablemente un soldado. En los siglos II-III d. C. en el campamento fue acantonada la Legio VI, que participó en la represión de la rebelión de Bar Kojba en 132-135.

La Legio VI Ferrata (Legio VI Ferrata Fidelis Constans) fue formada en la época de la República Romana. Bajo el liderazgo de Julio César, los legionarios participaron en la Guerra de las Galias. Más tarde, el gobernante los transfirió a Egipto. Desde el año 69 d. C., la Legio VI participó en la toma de Jerusalén. En el año 132, los soldados fueron enviados a luchar contra el levantamiento judío dirigido por Bar Kojba. Después de su represión, la Legio VI fue acuertalada en Galilea, cerca de la ruta comercial de importancia estratégica que lleva de Egipto a Siria. El lugar donde se construyó el fuerte lo empezaron a llamar Legio. En ese momento, las legiones tenían de 4.000 a 6.000 meimbros. Para el Mediterráneo oriental de esa época, un asentamiento de 5.000 personas se consideraba una gran ciudad. La última mención conocida de la legión se encuentra en las monedas con su número, halladas en Cesarea, Israel, que datan del año 244. A finales del siglo IV se considera que la legión fue disuelta, ya que no se menciona en la lista de autoridades del Imperio Romano.

Tabla de la Legio VI: VEXILLA TIO LEG VI FERR (escuadrón VI de la legión blindada)

Las excavaciones en Legio se llevaron a cabo en los años 2002 y 2003 y luego en 2013. Los arqueólogos liderados por Yotam Tepper descubrieron fragmentos de edificios, incluido el pretorio -la casa del comandante-. En 2017, los investigadores descubrieron los restos de la sede de la legión. Era un gran complejo con dimensiones de 100 × 100 metros, con una columnata en la fachada y una columnata dentro del edificio.

Las puertas que dirigen a la sede de la legión. / Yotam teper

 

Huellas de la sandalia de un legionario. / Yotam Tepper

Los arqueólogos han revisado lo hallado en la sede de la legión. Además de los productos petrificados de los legionarios, encontraron 200 monedas romanas de los siglos II-III d. C., fragmentos de cerámica, pedazos de vidrio y huesos de animales. Además, los científicos encontraron en el campamento una cueva artficial, y en ella una olla de cocina con los restos de un hombre incinerado, probablemente un soldado. “El entierro de restos cremados en ollas de cocina era una práctica común de los soldados romanos de la época. Encontramos varios otros entierros similares en todo el campamento”, dice el jefe de excavación Jotam Tepper.

Recientemente, arqueólogos israelíes descubrieron el lugar donde las tropas romanas irrumpieron en Jerusalén durante la guerra de los años 69-73. La ciudad fue destruida casi por completo, y el templo de Jerusalén fue destruido por el fuego.

 

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30 diciembre 2017 at 11:06 am Deja un comentario

10 grandes hallazgos arqueológicos de 2017

Estos son algunos de los hallazgos arqueológicos más curiosos, sorprendentes e interesantes de 2017, procedentes de todos los rincones del mundo: España, Francia, Italia, Inglaterra, Grecia, Egipto, Arabia Saudí, México y Guatemala

Fuente: NATIONAL GEOGRAPHIC
29 de diciembre de 2017

Los increíbles hallazgos arqueológicos anunciados a lo largo de 2017 son un reflejo del auge que vive la arqueología en los últimos años, una disciplina esencial para comprender nuestro pasado que hoy emplea métodos tradicionales como las excavaciones y las técnicas no invasivas más vanguardistas.

Hemos seleccionado algunos de los hallazgos arqueológicos más curiosos, sorprendentes e interesantes de 2017, procedentes de diferentes culturas de todo el mundo, con predominio de la civilización romana, y de todos los rincones del mundo: España, Francia, Italia, Inglaterra, Grecia, Egipto, Arabia Saudí, México y Guatemala.

Tres de los diez hallazgos guardan una relación con las especies del género Canis: un sacrificio azteca de un lobo cubierto de oro en México, un perro de bronce de época romana hallado en Inglaterra y unas escenas de arte rupestre en las que aparecen perros domesticados (atados con correas), descubiertas en Arabia Saudí.

1. Hallazgos romanos en Badalona (España)

Durante los primeros meses de 2017 se sucedieron los hallazgos arqueológicos de época romana en Badalona, la tercera ciudad más poblada de la provincia de Barcelona. Una obras en un vial lateral de la C-31 revelaron numerosas habitaciones de diversas domus, más de 200 zanjas de cultivo de viña y, entre otras cosas, un espléndido busto de Baco, quien fue adorado como el dios del vino y de los festines, de la embriaguez y del éxtasis. El dios del vino y de la viña, el cultivo predominante en la antigua Baetulo, aparece aquí con una barba densa y elegante. Los hallazgos romanos de la antigua Baetulo muestran el esplendor de la ciudad en época de Augusto y demuestran que era más extensa de lo que se creía. Más información aquí, aquí y aquí.

Foto: Museu de Badalona

 

2. Grabados de 14.000 años de antigüedad (Francia)

Un equipo de arqueólogos franceses descubrió 45 placas de esquisto con unos asombrosos grabados de 14.000 años de antigüedad, entre ellos un toro cuya cabeza aparece rodeada de rayos o destellos, creando un poderoso efecto visual. “En toda la iconografía paleolítica europea no hay un animal resplandeciente similar“, comentaban los arqueólogos en un estudio publicado en PLOS ONE. En las piezas restantes aparecen representados uros y caballos, entre ellos un potrillo, además de diferentes motivos geométricos. Los hallazgos han sido realizados en los últimos años en un pequeño abrigo rocoso que se encuentra en la región de Bretaña, en el oeste de Francia. “El sitio arqueológico ha sufrido importantes saqueos y destrucción en los últimos años y esa es la razón por la que no hemos publicado antes los resultados de la investigación, para evitar que se produjeran nuevos destrozos y a la espera de que el sitio recibiera protección”, explicaba Nicolas Naudinot a National Geographic. Más información aquí.

Foto: N. Naudinot / Esbozo: C. Bourdier

 

3. El acueducto más antiguo de Roma (Italia)

Un tramo de un acueducto romano que podría datar de finales del siglo IV a.C., y que sería por tanto el acueducto más antiguo de Roma, fue descubierto a unos 17 metros de profundidad bajo la plaza Celimontana durante unas excavaciones arqueológicas previas a la construcción de un tramo de la línea C del metro de Roma, entre el Coliseo y San Giovanni in Laterano. Un pozo circular de ventilación, de unos 32 metros de diámetro, sacó a la luz el antiguo acueducto, ubicado “en un nivel jamás alcanzado en las excavaciones realizadas previamente en la plaza Celimontana“, informó Simona Morretta, la responsable de las excavaciones. “Resulta verosímil su atribución al Aqua Appia, el acueducto más antiguo de Roma (312 a.C.), que seguramente atravesaba este barrio a una notable profundidad“, destacaba la Superintendencia Especial del Coliseo y del Área Arqueológica Central de Roma. Más información aquí.

Foto: Soprintendenza Speciale per i Beni Archeologici di Roma

 

4. Materiales de momificación de hace unos 4.000 años (Egipto)

Entre los numerosos hallazgos egipcios del 2017 se podrían destacar aquellos realizados por las misiones arqueológicas españolas: un jardín funerario egipcio (aquí) por parte del Proyecto Djehuty o 56 vasijas con materiales utilizados hace 4.000 años para momificar el cadáver de Ipi, por parte de un equipo arqueológico de la Universidad de Alcalá, dirigido por Antonio Morales. Las vasijas fueron descubiertas en 1921 y 1922 por el egiptólogo norteamericano Herbert Eustis Winlock en Deir el-Bahari, frente a la antigua ciudad de Tebas, en Lúxor, pero 56 de ellas permanecieron en una cámara situada en la esquina noreste del patio superior de la tumba de Ipi, que con el tiempo quedó sepultado bajo la arena. El hallazgo es importante porque arroja luz sobre las sustancias, materiales y técnicas de momificación que se utilizaron a comienzos del Reino Medio y, además, la especialista Salima Ikram detectó el corazón momificado de Ipi en el interior de una de las jarras, una práctica poco habitual que requiere más investigación. Más información aquí.

Foto: Antonio Morales / Middle Kingdom Theban Project

 

5. Sacrificio azteca de un lobo cubierto de oro (México)

El lobo, de unos ocho meses de edad, fue sacrificado por los aztecas y su cuerpo, adornado con piezas de oro purísimo y con un cinturón de conchas del océano Atlántico, fue depositado en una tumba cuadrada entre 1486 y 1502, durante el reinado de Ahuítzotl y el descubrimiento de América por Cristóbal Colón. El entierro sacrificial fue descubierto más de 500 años después cerca del Zócalo, la plaza principal de la Ciudad de México. El lobo representaba a Huitzilopochtli, la principal deidad de los mexicas, el dios del sol y de la guerra, pues se suponía que ayudaría a los guerreros caídos a cruzar el río del inframundo. Más información aquí.

Foto: Mirsa Islas, cortesía del Proyecto Templo Mayor

 

6. Un barrio de la ciudad romana de Vienne (Francia)

Una excavación arqueológica preventiva en una parcela destinada a la construcción de edificios de viviendas sacó a la luz un barrio entero de la antigua ciudad romana de Vienne, que fue leal a Julio César durante la guerra de las Galias, situada a orillas del río Ródano y a unos 30 kilómetros al sur de Lyon. Un violento incendio a comienzos del siglo II d.C. causó numerosos destrozos en el barrio y, como ocurrió en Pompeya, bajo las capas de ceniza y escombros se han conservado los objetos cotidianos y artísticos de la época: jarras y ánforas de vino del valle del Ródano, muebles y, sobre todo, unos pavimentos deslumbrantes, como por ejemplo este mosaico cuyo medallón central representa el rapto de Talía, la musa de la comedia y de la poesía bucólica, por parte de Pan. Más información aquí.

Foto: Archeodunum

 

7. La tumba de un gobernante maya del siglo IV (Guatemala)

Una tumba de un gobernante maya, fechada provisionalmente en el 300-350 d.C., fue excavada en verano en el sitio arqueológico El Perú-Waka, en el departamento de Petén y a unos 75 kilómetros al oeste del célebre yacimiento arqueológico de Tikal, en Guatemala. El denominado Entierro 80, excavado por un equipo arqueológico guatemalteco y norteamericano, constituye hasta la fecha la tumba real maya más antigua del sitio arqueológico; las tumbas descubiertas previamente datan de los siglos V, VI y VII d.C. Los restos óseos del Entierro 80 son de un hombre adulto y, aunque no han aparecido inscripciones sobre el gobernante, posiblemente correspondan al rey Te’ Chan Ahk. Los restos del gobernante maya yacían junto a una máscara de jade que imitaba su rostro y que lo debió de cubrir. La máscara fue impregnada de rojo con cinabrio y su frente protuberante recuerda al dios maya del maíz. Más información aquí.

Foto: Juan Carlos Pérez, cortesía del Proyecto Arqueológico El Perú-Waka y del Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala

 

8. Un perro de bronce y otros tesoros romanos (Inglaterra)

Los hallazgos de época romana en Inglaterra se han producido de forma ininterrumpida a lo largo del 2017: mosaicos, espadas, tablillas, esqueletos… y un increíble bronce que representa a un perro sacando la lengua. El perro de bronce, datado en el siglo IV d.C., se ha conservado intacto y se trata de un hallazgo único en la historia británica. Los arqueólogos creen que la estatua tenía fines curativos y que podría estar relacionada con el templo romano de Lydney, un templo curativo donde se han encontrado varias ofrendas votivas, entre ellas representaciones de perros que sanaban las heridas lamiendo. Más información aquí.

Foto: Eve Andreski / Portable Antiquities Scheme

 

9. El Ágata del Combate de Pilos (Grecia)

A pesar de su reducido tamaño, unos 3,5 centímetros de largo, esta gema provocó lágrimas entre algunos de sus restauradores. El Ágata del Combate de Pilos, hallada en la tumba intacta de un guerrero micénico o un sacerdote enterrado en Pilos (Grecia) alrededor del 1500 a.C., representa una batalla entre tres guerreros: el héroe, con escudo y taparrabos, ya ha derrotado a un adversario y está a punto de vencer a un segundo enemigo. “No afirmamos que la escena esté directamente relacionada con los poemas de Homero, pero resulta muy evocadora de algunas batallas de la Ilíada“, explicaban Sharon Stocker y Jack Davis, los directores de la excavación, de la Universidad de Cincinnati, a National Geographic. “Parece ser que los minoicos producían un tipo de arte que nadie se imaginaba que pudieran producir. Este sello, que debería de incluirse en todos los próximos textos de historia del arte, cambiará la percepción del arte prehistórico“, concluía Stocker. Más información aquí.

Foto: Courtesy of The Department of Classics, University of Cincinnati

 

10. Escenas de caza con perros domesticados (Arabia Saudí)

Un estudio publicado en noviembre reveló la evidencia más antigua de perros en la península arábiga a través de unas escenas de arte rupestre localizadas en el noroeste de Arabia Saudí. Los paneles de arte rupestre investigados representan estrategias de caza asistidas por perros en el VII, y posiblemente en el VIII, milenio a.C., es decir, hace más de 8.000 años, antes del Neolítico y de la difusión del pastoralismo. “Particularmente notable es la inclusión de correas en algunos perros, la evidencia conocida más antigua en la prehistoria. Las correas demuestran un mayor control sobre los perros de caza antes del comienzo del Neolítico y, además, que algunos perros desempeñaban diferentes tareas de caza que otros”, afirman los autores del estudio, publicado en Journal of Anthropological Archaeology. Más información aquí.

Foto: Guagnin et al., J. Anthropol. Archaeol, 2017

 

29 diciembre 2017 at 8:50 pm Deja un comentario

Cuando los dromedarios llegaban a Lugo

Los restos hallados en un yacimiento romano muestran que las caravanas cruzaban la península desde África

Una caravana de dromedarios en el desierto del Teneré, en Níger. XAVIER ROSSI / GETTY IMAGES

Fuente: MANUEL ANSEDE  |  EL PAÍS
29 de diciembre de 2017

Cuando el emir bereber Yusuf ben Tasufin desembarcó en la península ibérica en el año 1086 para luchar contra las tropas cristianas de Alfonso VI de León, llevaba consigo un arma secreta: un animal exótico y extravagante, de unos 600 kilogramos de peso y unos dos metros de altura a la cruz. “Yusuf ben Tasufin mandó pasar los dromedarios. Y pasaron tantos que cubrieron Algeciras y sus mugidos se elevaron al cielo. Ni los españoles ni sus caballos habían visto jamás un dromedario, y por eso los caballos se espantaban de verlos y de oír sus mugidos”, describió cientos de años después, en el siglo XVII, el historiador argelino Ahmed Mohamed al-Maqqari.

Es fácil imaginar el pavor que sentiría una persona del medievo ante un guerrero a lomos de un animal jamás visto, pero el cronista norteafricano se equivocaba. Los dromedarios llevaban casi un milenio paseando por la península. El historiador Carlos Fernández Rodríguez ha identificado ahora dos vértebras de camélido, muy posiblemente de dromedario, en el Domus del Mitreo, un yacimiento romano datado entre los siglos II y III después de Cristo y descubierto en Lugo en 2003, cuando se excavaba un solar destinado al vicerrectorado del campus universitario. “Este sería el hallazgo más septentrional de restos de dromedario en la península ibérica, pero hay evidencias de que llegaron hasta el río Rin, en Europa Central”, explica el investigador.

Los dromedarios servían de bestias de carga a las legiones romanas y a los comerciantes de aceites, cueros y ánforas

Lugo era por entonces la Lucus Augusti romana. En el Domus del Mitreo, junto a la imponente muralla lucense, han aparecido los restos de una gran casa romana y un templo dedicado al dios Mitra. El siglo III era la época de esplendor del mitraísmo, una religión de origen oriental que se extendió a toda velocidad por las legiones romanas. En sus rituales, los fieles comían pan y bebían vino ante la imagen de Mitra, dios de la luz, dando muerte a un toro con una espada en el pescuezo.

“Hay que pensar en los movimientos del ejército romano entre el norte de África y la península ibérica. Con los soldados se movían poblaciones enteras. En el ejército había camelleros, pero los comerciantes también utilizaban dromedarios para transportar mercancías, como aceites, cueros y ánforas”, detalla Fernández Rodríguez, de la Universidad de León. Su hallazgo todavía no se ha publicado en ninguna revista científica.

Las dos vértebras de camélido halladas en Lugo. CARLOS FERNÁNDEZ RODRÍGUEZ

El altar del templo de Mitra se levantó en tiempos de Caracalla (211-217), el emperador célebre por impulsar la construcción de las termas, los baños públicos, de la Roma imperial. Por entonces, la Legión VII, íntegramente hispana, estaba acuartelada en León, pero contaba con una oficina en Lugo para cobrar tributos, al mando de un centurión. En la piedra del altar de Mitra, el oficial romano escribió: “Al nunca conquistado dios Mitra, Gaio Victor Victorino, centurión de la Legión VII Gémina Antoniana, devoto y leal, con mucho gusto erigió este altar en honor del puesto de control militar de Lucus Augusti”.

Las malformaciones detectadas en algunos restos óseos sugieren que los dromedarios recorrían largas distancias con una carga abusiva

Los sacrificios animales, en una atmósfera regada por el vino, eran habituales en el culto a Mitra, pero Fernández Rodríguez aclara que el dromedario no debió de morir en el templo. “Las vértebras aparecen en el material de relleno que se usó en alguna de las fases constructivas del edificio”, apunta. También se han hallado restos de perros enanos, mascotas de lujo para los romanos acaudalados.

Las evidencias arqueológicas de la presencia de dromedarios en época romana son escasas, pero están repartidas por la península ibérica. En 2013, el investigador José Antonio Riquelme, de la Universidad de Granada, publicó un trabajo sobre los hallazgos de restos óseos en Alcalá de Henares (Madrid), Cartagena (Murcia), Linares (Jaén), Astorga (León) y Jaén capital.

Lo normal no es encontrar esqueletos completos, sino huesos sueltos, muy a menudo únicos, que sin embargo aportan mucha información a los que saben leerla. El inusual gran tamaño de las vértebras analizadas sugiere, por ejemplo, que los animales eran castrados para facilitar su manejo. Y las malformaciones detectadas en algunas de las falanges implican que los animales recorrían largas distancias con una carga abusiva, según Fernández Rodríguez. Entre Algeciras y Lugo hay unos 800 kilómetros en línea recta y un abismo en términos climáticos. “Pobrecitos, el frío que debieron de pasar”, sentencia el historiador.

 

29 diciembre 2017 at 1:08 pm Deja un comentario

Córdoba abrirá al público su Templo Romano en verano

Se construirán varias pasarelas para contemplar el recinto a tres alturas

Vista general del Templo Romano de Córdoba, cuya restauración se hará con cargo al Plan Turístico de Grandes Ciudades / Efe

Fuente: L. R. A.  > Córdoba  |  LA RAZÓN
27 de diciembre de 2017

La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Córdoba tiene previsto mañana iniciar el proceso para adjudicar las obras de la tercera fase del Templo Romano, valoradas en unos 400.000 euros, y que permitirán visitar tres niveles de estas ruinas arqueológicas, ubicadas junto a la Casa Consistorial, a partir del mes de junio. El primer teniente de alcalde de Turismo, Pedro García, destacó ayer el valor «cultural, turístico y patrimonial» de la obra, que consistirá en la construcción de una serie de pasarelas peatonales para poder contemplar el templo a tres alturas, los cimientos, nunca vistos hasta ahora, la antigua plaza y la base del propio monumento.

García y su equipo se han dado un plazo de 15 días para que se adjudique la obra a la empresa, y un mes máximo desde entonces para que se inicien los trabajos, por lo que en febrero ya se estaría actuando en el templo, con la previsión de que, entre 4 o 5 meses después, los turistas y cordobeses puedan pasear entre las ruinas.

Algo más tardará en estar listo el centro de interpretación del monumento, que se ubicará en la planta baja del Ayuntamiento, y que aún no se ha licitado. Tampoco se ha decidido qué tipo de visita se hará en el mismo, si serán gratuitas o no, y si se iniciarán en cuanto esté terminada la obra o se esperará a que también esté listo el centro de interpretación, cuyo proyecto está terminado y ha de salir a licitación apenas se aprueben los presupuestos municipales, ya que su construcción se incluye dentro de un paquete de reformas en el consistorio.

La restauración del Templo Romano se hará con cargo al Plan Turístico de Grandes Ciudades y pondrá en valor un monumento declarado Bien de Interés Cultural protegido.

El Templo Romano de Córdoba es un conjunto patrimonial de excepcional interés. Originariamente estaba elevado sobre un podio y contaba con seis columnas exentas de tipo corintio en su entrada. Frente a ésta se levantaba el ara o altar. La reconstrucción, llevada a cabo por el arquitecto Félix Hernández, aportó a Córdoba una muestra más de la grandiosidad de esta urbe en época romana. Algunas de las piezas originales del templo se encuentran expuestas en el Museo Arqueológico o en inusuales rincones, como la columna estriada de la plaza de las Doblas. Se trata del único edificio de uso religioso de época romana que ha sido identificado de una forma clara hasta este momento en Córdoba. Sus restos están situados en el solar que hace esquina entre las calles Claudio Marcelo y Capitulares.

 

29 diciembre 2017 at 11:10 am Deja un comentario

Coliseo: Aquí sí murieron cristianos

¿Fueron martirizados en el Coliseo los cristianos? Esta pregunta que durante años ha dividido a los historiadores parece haber encontrado respuesta en un reciente estudio del profesor de Historia de la Iglesia de la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, Pier Luigi Guiducci.

Fuente: Gianluca Teseo / Álvaro De Juana  |  LA RAZÓN
28 de diciembre de 2017

La hipótesis que el experto ha puesto sobre la mesa desmiente lo sostenido hasta ahora por algunos estudiosos modernos, según los cuales los cristianos en Roma no encontraron la muerte en el célebre anfiteatro, sino en otros lugares como el Circo Máximo, el de Nerón o las cárceles de la época.

Sin embargo, con el nuevo estudio presentado por Guiducci se ha logrado identificar –gracias a las últimas restauraciones del Coliseo– un dibujo de una cruz sobre un tramo de yeso que data del siglo III y que lleva a una «reformulación» de la historia.

«Mientras estaba terminando de escribir un libro sobre los mártires romanos del siglo I al IV, me encontré en internet con tres fotografías sobre los trabajos de limpieza del Coliseo. Rápidamente observé un trozo de pared que se encuentra en el corredor de servicio que conduce al tercer nivel. A la izquierda había dibujada una cruz. Esta se apoya sobre una línea que une dos grandes letras: una “T” y una “S”, explica el profesor Guiducci a LA RAZÓN.

Estas dos letras, prosigue el experto, «expresan de manera sintética una exclamación típica del público de la época que asistía a los espectáculos y esperaba que saliese a la arena la bestia contra los condenados: “Taurus, taurus, taurus”, es decir “toro”».

La pequeña cruz fue añadida para contrarrestar un grito de violencia y de muerte, una referencia a Cristo que salva. «El descubrimiento de ese mensaje conduce hacia la consideración de que en el Coliseo, por lo tanto, hubo cristianos».

Las novedades presentadas por el docente encuentran, de hecho, una sólida conexión con hallazgos de las diversas catacumbas de la época romana, como por ejemplo, en el «diseño de la escena bíblica del profeta Daniel entre los leones» que se encuentra en las de San Calixto. Tal imagen pictórica puede ser elegida como referencia de los cristianos que debían afrontar la «damnatio ad bestias», literalmente la «condena a las bestias». Además, se debe considerar el hecho de que los juegos con animales feroces en tiempos de los romanos solo se desarrollaban en los anfiteatros por cuestiones de seguridad de los espectadores.

A estos datos hay que añadir las sentencias de muerte de más prefectos de Roma, las referencias de escritores cristianos como Tertuliano o San Agustín, así como de otros autores paganos y la organización en Roma de los «juegos» que duraban semanas y que requerían de un elevado número de bestias y de hombres.

Todo lo argumentado por Guiducci se encuentra en las fuentes históricas del siglo II d.C. Por ejemplo, se conoce que después de vencer a Dacia (la actual Rumanía y Moldavia), Trajano organizó combates en el Coliseo por más de 120 días. En este contexto, ·no es extraña la hipótesis de que entre los condenados a muerte hubo también cristianos·, como narra por ejemplo «la historia del obispo de Antioquía, Ignacio, contada por Eusebio de Cesarea, en el “Chronicon”, al tratar los años 107-108 d.C.», dice el profesor.

«Lo que llama la atención de estos escritos es la elección de no acentuar el drama de lo acontecido, sino el reforzar la unidad de las primeras Iglesias locales», añade a su vez. Aunque el recuerdo de los mártires comenzó a documentarse solo en los tiempos posteriores a las persecuciones, «en la memoria de la gente no se pierde, a través de los siglos, el recuerdo de personas inocentes que encontraron la muerte en más lugares de Roma», asegura el profesor.

«Si pensamos en los cristianos asesinados en sus estancias, en las catacumbas, en los anfiteatros o en zonas poco distantes de los muros de la ciudad utilizados para ejecuciones» se puede comprender por qué «alguno comenzó a grabar cruces en los ambientes cercanos a la arena del Coliseo». El profesor de la Lateranense apunta que no es casualidad que en el tiempo litúrgico de Cuaresma, la Iglesia de Roma recorra el Vía Crucis precisamente cerca del majestuoso anfiteatro, y que los distintos Papas, a lo largo del tiempo, «quisieran identificar el Coliso como un lugar en el que recordar a todos los mártires».

Para Guiducci «la memoria de estos mártires nos lleva también a los mártires de nuestro tempo cuyo número es muy elevado», dice en referencia a la situación en Oriente Medio.

 

28 diciembre 2017 at 2:42 pm 4 comentarios

Tras las huellas del circo romano de Consuegra (Toledo)

Un equipo multidisciplinar dirigido por Jorge Morín está actuando en una excavación arqueológica situada en el parque de la calle Viriato

Trabajos de excavación en la zona del circo – J. G. Ortiz

Fuente: JULIO GARCÍA – Consuegra  |  ABC
27 de diciembre de 2017

Teniendo en cuenta que en la Hispania Romana, que comprende España y Portugal, los circos romanos documentados arqueológicamente apenas sobrepasan la decena, durante el mes de diciembre se viene investigando sobre el circo romano de la antigua Consabura.

Para ello, promovido por el Ayuntamiento de Consuegra, se está actuando en una excavación arqueológica situada en el parque de la calle Viriato. Se trata de una actividad a cargo de un equipo multidisciplinar arqueológico, dirigido por Jorge Morín de Pablos, Jesús Carrobles, Juan F. Palencia y María Isabel Sánchez, que pretende documentar una estructura arquitectónica perteneciente a un potente muro de opus caementicium (hormigón romano), que afloraba en un extremo del parque.

En el casco urbano

«A día de hoy, no se sabe si dicho paramento pertenecería o no a ese posible circo, pero lo que está claro es que Consabura contó con un edificio de este tipo ubicado en esta zona del casco urbano», dicen los arqueólogos.

Según un grabado del historiador Domingo de Aguirre, fechado en 1769, en el que se dibujan y se apuntan sus dimensiones, el circo contaba con unos 370 metros de largo por 80 metros de ancho.

Las excavaciones arqueológicas de 1964-67, realizadas por Giles Pacheco, proporcionaban las primeras estructuras y materiales asociados al mismo. La teledetección combinada con el callejero antiguo de la ciudad, es decir, el uso de la fotografía aérea (Vuelo Americano de 1956) y la planimetría, proporciona una ubicación clara del mismo, en el sector SE de Consuegra, cuyas dimensiones además coinciden con las dadas en su día por el ingeniero militar Domingo de Aguirre.

Parte de los restos arqueológicos, que se están encontrando en el lugar, los conocerán los alumnos del instituto IES Consaburum, ya que durante el próximo mes de enero se realizarán talleres didácticos de Arqueología Clásica en los laboratorios del centro educativo con alumnado de primero de Secundaria y de tercero y cuarto de ESO.

 

27 diciembre 2017 at 9:51 pm Deja un comentario

Cornellà blinda los restos arqueológicos de su origen romano

Se hallaron en 2009 y ahora el Ayuntamiento los ha declarado como Bien Cultural de Interés Local para protegerlos por ley

Los restos arqueológicos están en el entorno del Ayuntamiento (Photographer: Oriol Fotograf / Ayuntamiento de Cornellà)

Fuente: JOSE POLO –  Cornellà de Llobregat  |  LA VANGUARDIA
27 de diciembre de 2017

Cornellà de Llobregat (Barcelona) recuperó sus orígenes en el 2009, cuando encontró los restos arqueológicos del primer núcleo urbano de la ciudad durante las obras del entorno de la iglesia de Santa María. Después de proteger el hallazgo, ahora el Ayuntamiento ha aprobado declarar todo el material encontrado como Bien Cultural de Interés Local para blindarlo legalmente.

“De esta manera se incorporan al Catálogo y al Plan Especial de Protección de Cornellà, que se hizo en 1985, mucho antes de su descubrimiento”, aseguran fuentes municipales a La Vanguardia. “Ahora están bajo el amparo de la Llei 9/1993 del Parlament de Catalunya”, detalla el consistorio.

Los restos arqueológicos están en el entorno del Ayuntamiento (Photographer: Oriol Fotograf / Ayuntamiento de Cornellà)

El primer nucleo estable de población de Cornellà

Durante las excavaciones de las obras de 2009 se hallaron restos constructivos, cerámica, un horno antiguo, silos y restos de entierros que demuestran que en la zona de la iglesia de Santa María y donde se situa actualmente el Ayuntamiento de esta ciudad del Baix Llobregat ya había una pequeña villa en época romana.

Estos elementos son el origen del primer nucleo estable de población de lo que ahora es Cornellà de Llobregat. Según los estudios, esta zona se mantendría estable hasta la época medieval. La excavación fue dirigida por el arqueólogo Joan Garcia Targa e impulsada por el Ayuntamiento y la Generalitat de Catalunya, con el apoyo del Àrea Metropolitana de Barcelona.

Una parte del material que se encontró se puede ver en el lateral de la iglesia de Santa Maria. Otra está justo delante del edificio consistorial, bajo la protección de un vidrio integrado en el pavimento.

Una villa romana fue la semilla del primer núcleo estable de población y la semilla del Cornellà actual

 

27 diciembre 2017 at 11:16 am Deja un comentario

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