Archive for abril, 2017

Ulises, el héroe embustero

En el mundo heroico de duelos singulares y brutales choques, descrito por Homero en sus épicos poemas, también hay espacio para movimientos más oblicuos como la mentira y el engaño.

Fotograma de la película Troya, dirigida por Wolfgang Petersen en 2004. CORDON PRESS

Fuente: ÓSCAR MARTÍNEZ EL PAÍS
30 de abril de 2017

La literatura occidental arranca con dos composiciones — la Ilíada y la Odisea — que abordan el mito griego por excelencia: el de la guerra de Troya. La ciudad que, tras una década de asedio por parte de una alianza de guerreros griegos, sucumbió ante el engaño del proverbial caballo de madera. En el mundo heroico de duelos singulares y de brutales choques cuerpo a cuerpo descrito por Homero, también hay espacio para movimientos más oblicuos, como la mentira (pseudos) y el engaño (apate). Estos recursos abocan a la lethe, palabra que en principio significa “olvido” pero que también indica un fallo en la percepción de algo y forma parte del término que los griegos usaban para “verdad”: aletheia, es decir, la no-lethe o ausencia de cosas ocultas.

Es la falta de conciencia de que en el vientre del caballo de madera se encontraba un destacamento de feroces guerreros griegos lo que selló el destino de la ciudad de Troya, y de este modo tal engaño —una acción desesperada llevada a cabo cuando todo esfuerzo bélico se había demostrado infructuoso— pasó a ser celebrado como la más colosal estratagema de la literatura. Pero mientras que en nuestra visión de los códigos heroicos no es difícil encajar la apate, resulta llamativo observar que en los poemas homéricos sus personajes recurren decididamente al pseudos cuando es preciso.

Desde el comienzo de la Ilíada, tanto Zeus como Agamenón, caudillo de las fuerzas griegas, no dudan en poner en marcha los resortes de la mentira: tras años de infructuoso combate, el héroe Aquiles se ha retirado de la contienda debido a una ofensa de Agamenón, por lo que ruega a Zeus vengue la afrenta. Decidido a honrar al héroe, Zeus planea llevar al desastre al ejército griego y con este propósito envía a Agamenón un sueño en el que le empuja a entrar en combate: los dioses están de su parte —miente el dios— y “ha llegado el momento de tomar la ciudad de los troyanos”. Aunque la falacia de Zeus ha surtido el efecto deseado en la plana mayor de los griegos, con Aquiles ausente, la idea de lanzar un ataque se antoja suicida, por lo que Agamenón recurre también al embuste con la intención de obtener una respuesta positiva por parte de sus combatientes: “Zeus nos ordena la vuelta; vergonzoso será que los hombres venideros sepan que nuestro ejército se retiró sin siquiera vislumbrar el fin de Troya”. Sin embargo, el deseo de vuelta de los griegos arruina los planes de Agamenón y sólo la intervención del astuto Ulises pone freno a la desbandada.

Frente al resto de héroes, definidos por sus virtudes guerreras y su capacidad de combate, Ulises es caracterizado por sus cualidades internas, destacando sobre todo su metis (“sagacidad” o “inteligencia práctica”), motivo por el cual es el hombre indicado para todo tipo de misiones delicadas, como embajadas, labores de espionaje o emboscadas. Así pues, con la derrota merodeando por el campamento griego, es a él a quien encomiendan la tarea de traer a Aquiles de vuelta a la batalla. En presencia del colérico héroe, Ulises despliega con destreza una batería de argumentos que, uno tras otro, se estrellan contra la voluntad inquebrantable del guerrero; entonces Ulises, que se reserva un último as en la manga, recurre a la mentira: el príncipe troyano Héctor, el más fiero de sus enemigos, proclama orgullosamente que no existe griego capaz de igualarse a él en el combate. La respuesta de Aquiles es tan franca como su determinación de no volver al combate y como el desprecio que muestra hacia Ulises con estas palabras: “Aquel que esconde una cosa en sus entrañas pero dice otra me resulta tan aborrecible como las puertas del Hades”. La mentira, la ocultación y el engaño no forman parte del código del viejo héroe que Aquiles representa, pero lo cierto es que serán esas cualidades las que acaben derribando las murallas de Troya, cuando Aquiles tan solo sea una sombra más en el infierno que tanto aborrece.

La ambigüedad y la sagacidad de las acciones aparecen amparadas bajo la sombra de dos magníficos dioses: Hermes y Atenea

La metis griega abarca aspectos tan contradictorios para nosotros como lo verdadero y lo falso, y es la vertiente engañosa de su inteligencia la que hace que por los recovecos de la tradición mítica se haya proyectado una luz negativa sobre Ulises; una luz que a veces se complace en iluminar sus trampas y actitudes menos heroicas. Esa corriente contraria se plasmó principalmente en las obras de los autores trágicos, como en las de Sófocles Filoctetes (que gira en torno al arquero abandonado en una isla a causa de la fetidez provocada por la mordedura de una víbora) o Áyax (el héroe que se suicida al no soportar que no le concedan las armas del fallecido Aquiles), donde el personaje de Ulises aparece perfilado bajo las trazas de un villano.

Sin embargo, en la épica homérica la ambigüedad y sagacidad de sus acciones aparecen amparadas bajo la sombra de dos magníficos dioses. Por un lado Hermes, el dios cuyas primeras palabras al nacer fueron: “Padre Zeus, te seré franco, ya que no sé mentir”; lo que era falso. Por otro, la inteligente diosa Atenea, quien celebra y declara compartir con Ulises sus recursos mentales cuando el héroe se presenta ante él fingiendo ser otro: “Embaucador y maestro de engaños. ¿Es que no puedes prescindir de las mentiras que te son tan queridas? Ambos sabemos muchas argucias. Tú entre los humanos eres el mejor en ingenio y palabras, y yo entre los dioses tengo fama por mi astucia y mis mañas”. Oportunamente, Ulises fingía ser cretense, lo que para los antiguos griegos era sinónimo de embustero, tal y como ha quedado cristalizado en la célebre paradoja lógica del sabio cretense que afirmaba que todos los cretenses mentían.

Ulises comparte además con Hermes y Atenea —así lo ha señalado Pietro Citati en su magnífico Ulises y la Odisea. El pensamiento iridiscente— un reino al que cualquier otro héroe épico es ajeno: el del artesanado. El artesano sopesa cada elemento, lo maneja y lo trabaja con técnica cuidadosa con el propósito de fabricar algo que no existe en la naturaleza. Con la minuciosidad del artesano Ulises ha construido, por ejemplo, el lecho que permanece clavado a la tierra en su palacio o la balsa con la que ha surcado en solitario las olas de un mar enemigo, pero sobre todo ha fabricado las dos obras maestras que desafían la aletheia: el caballo de Troya; y los fabulosos relatos de cíclopes, sirenas y diosas solitarias que el rey de Ítaca narra en los versos de la Odisea.

Óscar Martínez es profesor de griego en el IES Julio Caro Baroja de Fuenlabrada. Es traductor de Homero y autor de ‘Héroes que miran a los ojos de los dioses’ (Edaf).

 

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30 abril 2017 at 10:41 am Deja un comentario

Descubierta en Salamina una tumba con ajuares funerarios de época micénica

Fuente: ANA – MPA  |  Greek Reporter      29/04/2017
Fotos: Ministerio de Cultura de Grecia

Una tumba micénica con ajuares funerarios que datan de los siglos XIII-XII a.C. ha sido descubierta en el centro de la localidad principal de la isla de Salamina, en Grecia, durante unos trabajos de conexión de una vivienda a la red central de alcantarillado.

En declaraciones a la Agencia de Noticias de Atenas y Macedonia (ANA) el pasado viernes, la arqueóloga Ada Kattoula, del Eforato de Antigüedades del Ática Occidental, el Pireo y las Islas, ha señalado que es la tercera tumba localizada en la zona, tras las dos descubiertas en 2009 durante los trabajos de instalación de las tuberías de alcantarillado. Estos hallazgos han llevado al descubrimiento de 41 vasos de cerámica intactos en muy buenas condiciones, con decoraciones de grabados típicas de la época, así como piezas de aproximadamente 10 vasos más, ha indicado.

“Las condiciones de excavación son extremadamente difíciles porque en la zona hay muchos manantiales y estas tumbas, que han sido excavadas en la roca, son propensas a las inundaciones. Necesitábamos bombas para vaciar el agua. Con gran dificultad técnica y la asistencia significativa del contratista hemos podido investigar”, ha señalado Kattoula.

La tumba forma parte de una necrópolis de época micénica descubierta hace tiempo y que ya fue investigada en las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en los años 1964, 1992 y 2009. La cámara, tallada en la roca natural en la zona, mide 2,6 metros de largo por 2,9 metros de ancho y  tiene una altura de 1,5 metros en su punto más alto. Es un poco más pequeña que las otras dos tumbas de la necrópolis, que miden 3 x 3 metros.

La tumba contenía los restos óseos de al menos cinco personas, indicando que era una tumba grupal típica de la época. Las tumbas de cámara estaban excavadas en la roca y consistían en una cámara con forma más o menos cuadrada a la que se accedía a través de un corredor o dromos. Con cada nuevo enterramiento, la entrada se abría y los restos de los muertos anteriores se apartaban a un lado para dejar espacio al nuevo cuerpo y a su ajuar. La tumba permanecerá enterrada mientras se estudian los esqueletos y los vasos encontrados dentro. El hallazgo contribuirá en gran medida a darnos una imagen completa de la necrópolis micénica de Salamina.

30 abril 2017 at 10:39 am Deja un comentario

Aristóteles, Dimitris y el sexo

Aventuras en el regreso al supuesto sepulcro del filósofo en la antigua ciudad griega de Estagira

Dimitris Sarris, pensativo ante la que se cree que es la tumba de Aristóteles en la vieja Estagira, junto a la moderna Olympiada. J. A.

Fuente: JACINTO ANTÓN > Barcelona  |  EL PAÍS
29 de abril de 2017

Conozco pocas personas que hayan estado dos veces en la tumba de Aristóteles, y yo soy una de ellas; es verdad que queda un poco a desmano. En realidad, no hay una certidumbre absoluta de que el monumento que se alza entre las ruinas de la antigua Estagira, en un promontorio boscoso junto al mar en las afueras del pueblecito griego de Olympiada, en Macedonia, sea el lugar de descanso final del filósofo, pero existen muchos indicios. Y están, sobre todo, el ferviente convencimiento y el contagioso entusiasmo de Dimitris Sarris, el propietario del hotel Germany de Olympiada —que también es el feliz dueño de su principal competencia, el Liotopi, casi enfrente—. Dimitris es el factótum de esta pequeña localidad de la Calcídica y parece salido, según el humor que tenga, de las páginas de uno u otro de los dos hermanos Durrell, Gerald y Larry.

Alzó una ceja el otro día al verme aparecer de nuevo en su restaurante, pero enseguida se sentó a nuestra mesa (esta vez yo viajaba con unos amigos) y se puso a planificar nuestra estancia y los menús de los días sucesivos mientras escanciaba generosamente un estupendo Tsantali blanco de los viñedos de la vecina península del Monte Athos. Yo había conseguido arrastrar arteramente a mis compañeros a esta esquina de Grecia con la promesa de unos días idílicos en las estupendas y desiertas playas de la zona, pero mi agenda secreta estaba llena de visitas a yacimientos arqueológicos y monumentos (de Anfípolis y Argilos a los monasterios del monte Athos, que ya saqueamos una vez los catalanes), empezando por el regreso a la vieja Estagira y la supuesta tumba de su más célebre hijo: a ver si arañábamos un poco más el misterio.

El empleo de consoladores, insistía Dimitris, no ha de ir en desdoro de los varones griegos sino que se debía a que estos pasaban fuera de casa mucho tiempo, en las guerras.

Así que a la mañana siguiente allí estábamos pertrechados como viajeros del Grand Tour junto a la pequeña iglesia de los santos Nikolaos y Anastasia. Ataviado con camisa impoluta y americana, Dimitris se empeñó en ofrecernos una visita guiada por las ruinas (que ya conozco como la palma de mi mano), dedicando especial atención a las féminas del grupo y ofreciéndonos no solo informaciones arqueológicas sino consejos prácticos como qué hacer si te ataca un enjambre de abejas (estirarte en el suelo y levantar las piernas: las abejas atacarán a tu parte más elevada, o al menos eso sostiene Dimitris). Nos alertó de que entre las piedras, donde las raíces tropiezan con el mármol, como diría Yannis Ritsos, puedes encontrar víboras cornudas, ohiá en griego. Empezamos en la acrópolis de la ciudad, con sus maravillosas vistas sobre el mar de un azul deslumbrante, y fuimos descendiendo por los senderos a la fresca sombra de los pinos y los olivos que cubren todo el promontorio. Es la mayoría terreno arqueológicamente virgen, pues solo se ha excavado un 7 % de Estagira.

La visita al monumento que el arqueólogo Kostas Sismanidis, gran amigo de Dimitris, acredita como la tumba de Aristóteles la realizamos con reverencial respeto. Dimitris nos enseñó detalles como la extraña posición vertical de algunos bloques y aventuró en voz baja y mirando a un lado y otro hipótesis sobre la existencia de una cripta secreta. En realidad, lo más probable es que la urna que contenía las cenizas de su paisano estagirita desapareciera hace mucho tiempo. “Si encontramos las cenizas todo cambiará para bien en Olympiada”, suspiró Dimitris.

Desde mi anterior visita el verano pasado hay pocas novedades arqueológicas: la excavación apenas ha avanzado pero se ha instalado una pasarela de madera y un banco, de forma que ahora puedes sentarte junto a las ruinas y pensar, no sé, en la Ética Nicomáquea. Presa de una súbita inspiración, extraje de mi mochila mi ejemplar de la Poética —nunca viajo sin él a la tumba de Aristóteles— y le pedí a Dimitris que nos leyera un pasaje. Lo hizo emocionado y por un momento, allí, bajo el sol, la noble cabeza con el escaso cabello agitado por la brisa del mar, pareció transfigurarse en el busto de mármol del filósofo que preside la plaza de Olympiada.

Un visitante en las ruinas de Estagira.

Marchamos con el alma más ligera y Dimitris ya había pasado de la Grecia clásica a los chistes y explicaba el de César y la trirreme cuando llegamos a una zona de ruinas de viviendas. Dimitris contó entonces que aquí habían aparecido dos, ejem, penes de cerámica, de tamaño natural (si es que existe tal cosa) y realistas hasta lo más explícito. A la vista de que había logrado captar la atención de las chicas, que antes estaban más por la perspectiva de playa que por la planimetría de la polis, el cicerone entró en detalles. Los dos falos presentaban orificios donde debían, y al parecer se rellenaban con líquidos calientes para su uso como “juguetes sexuales”, consoladores, vamos. Al principio pensé que había entendido mal, puesto que el inglés de Dimitris es casi tan malo como el mío, pero no cabía duda: el griego estaba ofreciendo una auténtica clase de erótica en la cuna —y posiblemente última morada— de Aristóteles. El empleo de consoladores, insistía Dimitris, no ha de ir en desdoro de los varones griegos sino que se debía a que estos pasaban fuera de casa mucho tiempo, en las guerras. Virilidad no faltaba en esa época y he ahí la falange macedónica, los espartanos y Epaminondas. Se cumplía. Le pregunté por el destino de los dos apéndices. Se ensombreció. “¡Ah, katastrophi!”, exclamó con cara de Zorba, “los llevaron al museo de Polygiros, un día fuimos a verlos, al cabo son de aquí, ¡y no estaban!, ¡los habían escondido! Por pudor. ¡Pero si son parte de nuestra historia!”. Le expliqué que en Barcelona había sucedido algo similar con la muy dotada estatua de Príapo que pasó años en el ostracismo en un cuartito en el Museo de Arqueología junto al lavabo de señoras, donde, por otro lado, debía ser feliz.

En su interés por el sexo, en realidad, si bien se piensa, Dimitris no hacía sino seguir el ejemplo de Aristóteles, ese hombre de infinita curiosidad que sostenía que los calvos tienen más fluido seminal y que los humanos somos especialmente libidinosos, como lo demuestra, decía, que solo nosotros y los caballos tengamos sexo durante el embarazo. Más cuestionable quizá es su afirmación de que a las sacerdotisas menopáusicas de Caria (Anatolia) les crece la barba y lo de que la sepia hembra es menos solidaria que el macho, en el contexto de su visión sombría en general del carácter femenino (véase el estimulante La laguna, cómo Aristóteles inventó la ciencia, de Armand Marie Leroi, Guadalmazán, 2017).

Abandonamos la vieja Estagira más sabios para vivir otras aventuras griegas, entre ellas la bronca de Alexandros, el flamígero guardia del túmulo de Kasta, y el atraco de una mesonera búlgara en Ouranopolis. Pero lamenté tener que marcharme sin conocer a Menelao, el tejón que acude cada noche a comerse los higos al jardín del Liotopi. El año que viene vuelvo, Dimitris. Y raro será que no me hagáis estagirita de adopción.

 

29 abril 2017 at 10:19 am Deja un comentario

Sagunt revive su esplendor romano

Más de 150 personas participan en un festival que recreará combates de gladiadores, lucha clásica y hasta cómo se hacía la venta de esclavos

Momento del desfile realizado ayer que congregó a las autoridades ante el ayuntamiento.

Fuente: M. Arribas > Sagunt  |  Levante-EMV
29 de abril de 2017

Sagunt revivió ayer su esplendor en la época romana, con el inicio del nuevo Festival de Recreación Histórica en el que participan, durante todo el fin de semana, más de 150 personas llegadas de diversos puntos de España.

Un acto a las puertas del ayuntamiento ante las autoridades municipales dio comienzo a esta primera edición de «Saguntum invicta» en el que se reproducirán fielmente «y con todo el respeto» cómo eran las luchas entre los gladiadores, la venta de esclavos y otros aspectos de la vida en el Imperio.

Personajes de todo tipo, desde magistrados a sirvientes, volvieron a la vida en un desfile que ambientó las principales calles del casco histórico y que finalizó en la plaza Glorieta.

Este despliegue de color venía siempre con indumentaria y complementos fieles a las de aquella época que en el caso del grupo de recreación local, Saguntum Civitas, iba un paso más allá pues los nombres de sus personajes en ningún caso han sido elegidos al azar. Corresponden a los de personas que, en realidad, llegaron a vivir en la ciudad.

Este desfile o «Pompa» se repetirá tanto hoy como mañana, poco antes de que comience una recreación en el Teatro Romano donde se escenificarán desde combates a vivencias cotidianas de época imperial; todo, con la participación de los grupos Tarraco Ludus, de Tarragona; Ludus Augusta, de Zaragoza; Cohors III Lucensium, de Lugo; la Asociación Napoleónica Valenciana; el Club de Lucha Camp de Morvedre y Saguntum Civitas.

Lucha clásica

En este festival pionero en España también se podrá ver algo muy singular pues se recrearán combates de la lucha clásica que se practicaba en los Juegos Olímpicos. Para ello, varios deportistas saguntinos han tenido que entrenar a fondo pues algunas técnicas empleadas entonces ya no se usan ahora.

«Estamos muy ilusionados de recuperar esa parte de la historia. El objetivo de esos combates era derribar al luchador contrario hasta tres veces de un modo más parecido a la lucha libre olímpica que a la grecorromana», explicaba el presidente del club, Juan Carlos Morte. «Se permitía el uso de las piernas y de algunas técnicas dolorosas prohibidas hoy, no había límite de tiempo ni de espacio y estaba dirigida por un árbitro que velaba, con el uso de una vara si era necesario, porque se respetasen las reglas del juego y los luchadores no fueran pasivos», añadía antes del inicio oficial de este certamen que nació del consejo asesor para lograr que la ciudad sea declarada Patrimonio de la Humanidad.

La cita de hoy será a las 18 horas, que es cuando comenzará la Pompa en el Teatro Romano para llegar hasta la Glorieta y luego volver al mismo lugar. Allí está previsto que, 60 minutos después, comience la recreación de aquellos juegos; una oferta que se repetirá mañana a las 11 horas con el desfile y a las 12 horas , con los Ludus.

 

29 abril 2017 at 10:17 am Deja un comentario

Tarragona recupera dos valiosas esculturas romanas en forma de testa de mula

Tarragona ha recuperado dos valiosas esculturas romanas en forma de testa de mula de unos 12 centímetros bajo el antiguo cuartel de la Guardia Civil, donde ahora se construyen pisos, informa el consistorio.

Foto: AYTO.DE TARRAGONA / EUROPA PRESS

Fuente: EFE  |  ABC
28 de abril de 2017

Las piezas estarán expuestas para el público en general del 2 al 5 de mayo, en horario de mañana, en la entrada del Museo de Historia-Casa Castellarnau .

Las esculturas formaban parte de una cama (lectus tricliniaris) empleado en los fastuosos banquetes de los romanos, muestran un buen estado de conservación y mantienen damasquinados de plata y varios elementos acoplados.

Las piezas destacan por su gran calidad técnica y artística de los objetos, su realismo y refinamiento.

Ambos animales giran bruscamente la cabeza hacia un lado, lo que da la ilusión de una crin en movimiento; tienen la boca y los ojos abiertos de par en par, los ollares dilatados y las alargadas orejas plegadas hacia atrás.

Están adornadas con varios ornamentos, en el que destaca un collar hecho con una piel de pantera y con la testa de este felino y unos colgantes de forma triangular fijados en la zona de las sienes.

Era habitual decorar los fulcro con motivos del dios Dionisos y su comitiva, en la que los sátiros como Sileno o el mismo dios aparecen cabalgando sobre mulas.

La mula era considerada como un animal al margen de la civilización, con comportamientos sexuales extraños y de naturaleza bastarda y juguetona, que ligaba muy bien con el ambiente dionisíaco.

La gran mayoría de estos objetos se inspiran en el suntuoso y refinado mobiliario helenístico y se fechan ampliamente entre los siglo II aC y el siglo I dC.

En el mundo romano destacan los ejemplares recuperados en la zona Vesuviana (Casa de Menandro, casa de C. Vibius Italicus). Otros fulcro en bronce han sido localizados en Amiternum y en Chieti en tumbas fechadas a finales del siglo I aC, principios del siglo I dC.

En el caso de Tarragona, han salido a la luz en las excavaciones de la calle López Peláez, punto donde se alzaba el cuartel de la Guardia Civil y donde han iniciado las obras para una construcción de viviendas.

Ya se informó anteriormente de otros hallazgos, como los restos de un extenso edificio de época romana situado extramuros de la ciudad o una zona funeraria con la tumba con el esqueleto de un chico joven.

 

28 abril 2017 at 8:22 pm Deja un comentario

Anuncian inversión para la conservación y difusión de vestigios arqueológicos en la antigua Cesarea en Israel

 

Fuente: Agencia EFE

Jerusalén, 26 abr (EFE/EPA).- (Imagen: Abir Sultan) La Fundación Edmond de Rothschild ha anunciado una inversión de 100 millones de nuevos séqueles (alrededor de 27.5 millones de dólares) para la exposición, conservación y difusión de edificios y tesoros arqueológicos en la antigua Cesarea en Israel.

El proyecto, que se desarrollará en colaboración con las autoridades israelíes, pondrá a disposición del público vestigios arqueológicos como la sinagoga de Cesarea o el altar de un templo en honor al emperador Augusto y a la diosa Roma construido por el rey Herodes hace alrededor de 2000 años.

 

28 abril 2017 at 8:19 pm Deja un comentario

Hallado en Denia un monumento erigido por Quintus Sulpicius Cratus

Quintus Sulpicius Cratus fue un personaje de la élite municipal de la Dianium romana, quien dedicó un monumento a un destinatario cuya identidad se desconoce

Monumento del siglo II d.C. Monumento erigido a mediados del siglo II d.C. por el edil Quintus Sulpicius Cratus. Foto: Ajuntament de Dénia

Fuente: ALEC FORSSMANN  |  NATIONAL GEOGRAPHIC
26 de abril de 2017

Unos trabajos de limpieza en un área de 2.900 m² en el Hort de Morand, donde se concentra la mayor parte de vestigios de la Dianium romana, la actual Denia, han sacado a la luz una inscripción romana del siglo II d.C., según anunció la semana pasada el Ayuntamiento de Denia. El hallazgo, de interés excepcional y realizado de manera fortuita, consiste en una inscripción sobre un bloque de piedra caliza del imponente macizo del Montgó, situado cerca de Denia, y que ha sido fechado en la segunda mitad del siglo II d.C.

En la inscripción aparecen los tria nomina (los tres nombres que distinguían a los ciudadanos romanos de los extranjeros y de los esclavos) de un personaje de la élite municipal de Dianium: el edil Quintus Sulpicius Cratus, quien dedicó el monumento a un destinatario cuya identidad se desconoce. Como magistrado municipal desempeñó las funciones de control de pesos y medidas, vital para el ejercicio del comercio, el control de la organización de los juegos y el control y funcionamiento de los mercados, según la transcripción realizada por Josep Antoni Gisbert, el director del Museo Arqueológico de Denia.

Hort de Morand. El hallazgo ha sido realizado en el Hort de Morand, donde se concentra la mayor parte de vestigios de la Dianium romana. Foto: Ajuntament de Dénia

 

Bloque de piedra caliza. El bloque de piedra caliza procede del imponente macizo del Montgó, situado cerca de Denia. Foto: Ajuntament de Dénia

 

Quintus Sulpicius Cratus. Quintus Sulpicius Cratus desempeñó las funciones de control de pesos y medidas, vital para el ejercicio del comercio, el control de la organización de los juegos y el control y funcionamiento de los mercados. Foto: Ajuntament de Dénia

 

Denia. La ciudad de Denia, la antigua Dianium romana, está situada en la provincia de Alicante. Imagen: Google Maps

 

26 abril 2017 at 12:56 pm Deja un comentario

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