Archive for 17 marzo 2017

La sagrada Acrópolis de Atenas

Recorremos este magnífico testimonio de la época dorada de la Grecia antigua

Desde lo alto de la colina sagrada. En la cima del monte sagrado, la Acrópolis contempla el paso de los siglos sobre la ciudad de Atenas. En ella se reúnen los símbolos de la época de mayor esplendor de la Grecia antigua, el siglo V a.C., todos construidos en un mármol reluciente que el tiempo y las numerosas vicisitudes han transformado en uno de los vestigios antiguos más admirados del planeta. Foto: YANNIS SKOULAS, Greek National Tourism Organisation

Fuente: NATIONAL GEOGRAPHIC
17  de marzo de 2017

Poseidón y Atenea se disputaron una vez el corazón de los atenienses y el nombre de su ciudad. En lo alto de la colina de la Acrópolis, el dios del mar clavó su tridente mientras que la diosa de la sabiduría y la guerra plantó un olivo. El resto de divinidades declararon a Atenea ganadora del singular combate y los habitantes le dedicaron la mayoría de los templos.

Mitología e Historia se entrecruzan a lo largo del recorrido por este recinto de templos que se eleva sobre los populosos barrios de la capital griega. Habitada ya en el Neolítico (4.000-3.000 a.C.), fortificada durante la época micénica y destruida por los persas, la Acrópolis ganó su monumentalidad de la mano de Pericles, gobernador de Atenas entre los años 461 y 429 a.C., quien la dotó de templos con estatuas de bronce y de mármol, pintadas o recubiertas de oro y piedras preciosas.

Acudir a la Acrópolis por aquel entonces equivalía a penetrar en el Olimpo, un templo de templos. El visitante quedaba maravillado desde la misma entrada, donde se erigían la estatua de nueve metros de Atenea Promakos (Campeona) y el conjunto de los Propileos, un vestíbulo con cinco puertas, techo pintado con estrellas doradas, una pinacoteca y varios altares.

Al salir de los Propileos, la vía Panatenaica conducía al Partenón, el colosal edificio dórico terminado el año 438 a.C. que albergaba una estatua de doce metros de Atenea Partenos (Virgen). En el sector norte se erigía el Erecteion, allí donde Atenea y Poseidón se disputaron el nombre de la ciudad y la veneración de sus habitantes. Y mientras las oraciones se realizaban en lo más alto, los espectáculos tenían lugar en el teatro de Dionisos, en la ladera, un “templo” de las artes.

La originalidad del Erecteion. Construido entre el año 421 y el 406 a.C, el Erecteion es uno de los edificios más originales de la Grecia clásica. Debido a que las irregularidades del terreno del monte sagrado no podían anivelarse, el arquitecto construyó un templo único cuyas naves y pórticos quedan a diferentes alturas unas de otras. En el lugar del templo se encontraban las tumbas de Cécrope y Erecteo, míticos reyes griegos, y los regalos que Poseidón y Atenea habían ofrecido a los atenienses durante la lucha por la posesión de la ciudad: un pozo de agua salada y un olivo respectivamente. Foto: YANNIS SKOULAS, Greek National Tourism Organisation

 

Columnata de las Cariátides. En la parte sur del templo se puede contemplar el majestuoso pórtico de las cariátides, que además ofrece una instantánea única sobre la gran extensión urbana de Atenas. La leyenda dice que, puesto que los gobernantes de la ciudad de Karys dieron su apoyo a los persas durante las Guerras Médicas, los atenienses apresaron y esclavizaron a sus bellas mujeres. Como mensaje para futuros enemigos, las colocaron como columnas soportando eternamente el peso del templo sobre sus cabezas. Foto: Shutterstock

 

El Partenón de Atenas. La impresionante estructura del mayor edificio de la Acrópolis está formada por dos cuerpos, la naos y el opistódomos, algo inédito en la época, que reposan sobre una plataforma llamada estilobato. En la naos había un espacio destinado a albergar una enorme estatua de la diosa Atenea esculpida por Fidias en oro y mármol. Una de las partes más interesantes del templo es la fachada, en cuya parte superior se hallan los frisos. Estos representaban las Panateneas –una procesión anual para llevar ofrendas a los dioses– los frontones narraban escenas de la vida de Atenea y en en el resto de los frisos aparecía la historia de diferentes guerras, entre ellas la de Troya. Foto: Gtres

 

El emblema de la democracia griega. Se trata de un templo octástilo (ocho columnas al frente) y períptero (rodeado de columnas) construido bajo la supervisión de Fidias por los arquitectos Calícrates e Ictinos. Dedicado a la diosa Atenea, protectora de la ciudad, se considera el templo más importante de estilo dórico que se conserva actualmente y un símbolo de la Grecia clásica y de su sistema democrático. Fue construido como una ofrenda –eximiéndolo de su función de culto– bajo el gobierno de Pericles, quien otorgó a todos los edificios un carácter público. Foto: YANNIS SKOULAS, Greek National Tourism Organisation

 

Una entrada solemne. El arquitecto Mnesicles terminó la monumental entrada de los propileos en el año 432 a.C. y fueron durante mucho tiempo la única vía de acceso por la que se podía alcanzar el recinto sagrado de la Acrópolis. El aspecto que presentaban era el de un templo hexástilo (de seis columnas en la fachada) de estilo dórico con una separación en medio por donde pasa el camino de entrada. Foto: YANNIS SKOULAS, Greek National Tourism Organisation

 

Los Propileos. La función de los Propileos era acompañar y guiar al visitante hasta la puerta de la ciudad de los dioses. Además, debido al desnivel que producía la altura del monte, esta construcción también servía para facilitar la subida, algo que el arquitecto Mnesicles consiguió domando las irregularidades topográficas mediante diferentes niveles y escalones. Foto: YANNIS SKOULAS, Greek National Tourism Organisation

 

El templo de Atenea Niké. El geógrafo griego Pausanias describió este pequeño edificio clásico construido en el año 421 a.C. como el templo de la Victoria áptera o sin alas. Está dedicado a la diosa Atenea y conmemora la batalla de Salamina en la que los griegos vencieron a los persas bajo el influjo de la diosa, en este caso representada sin alas para que nunca pudiera abandonar la ciudad. Foto: AP Images

 

Un templo para la victoria. Calícrates fue el arquitecto encargado del proyecto quien, junto con Ictino, diseñó un templo de pequeñas dimensiones acorde con el espacio que se le había otorgado en uno de los promontorios de los propileos. De orden jónico y planta tetrástila (cuatro columnas en la fachada principal), el friso de este edificio representa escenas de las Guerras Médicas, el acontecimiento que conmemoraba. Foto: YANNIS SKOULAS, Greek National Tourism Organisation

 

El Odeón de Herodes Ático. En la ladera sur de la colina de la Acrópolis, el cónsul romano Herodes Ático construyó, durante el siglo II d. C., este Odeón. Dicho edificio se usaba tanto en Grecia como en Roma para representaciones de tipo musical, teatral o lírico. Tiene una estructura muy parecida a la de un teatro romano, con la diferencia de que los odeones solían estar cubiertos. En sus gradas podía albergar hasta 5.000 espectadores y todavía hoy en verano se celebran conciertos al aire libre. Foto: Gtres

 

Vista aérea de la Acrópolis. Durante los inicios del siglo V a.C., después de vencer a los persas en Marathon y de sufrir y repeler un nuevo ataque por su parte, los atenienses empezaron a construir algunos de los templos, ahora protegidos por la recién construida muralla de Temístocles (en la parte izquierda superior de la imagen). Durante la segunda mitad del siglo V a.C. se construyeron los principales templos que hoy en día siguen en pie: el Partenón, el Erecteion, Atenea Niké y los Propileos. En la esquina inferior derecha se halla el Odeón de Herodes Ático, y en la superior izquierda los restos del teatro de Dionisos, que acogía obras de Sócrates, Esquilo y Eurípides. Foto: Age Fotostock

 

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17 marzo 2017 at 7:42 pm Deja un comentario

El misterio de los 13 esqueletos de niños que aparecieron en una playa gallega

Un laboratorio de Miami ha puesto fecha a varios cuerpos hallados en un arenal de Pontevedra

Restos localizados en el arenal.

Fuente: SILVIA R. PONTEVEDRA  |  EL PAÍS
17  de marzo de 2017

En el mismo lugar al que van algunas mujeres a finales de agosto en busca de nueve olas mágicas de agua salada, dispuestas a sumergirse en el mar en un rito ancestral (con la fe de llegar a ser madres contra viento y marea), la arena de la playa ocultó hasta octubre los esqueletos de 13 bebés. Niños de tiempos de los romanos que no llegaron a crecer. El cementerio infantil se aprieta en un lado, pero la necrópolis es mucho más grande y se extiende tierra adentro hasta donde ya han construido chalés.

Dice Rafael Rodríguez, el director del equipo de arqueólogos que los descubrió, que en la playa de A Lanzada (Sanxenxo, Pontevedra) “está enterrado medio libro de la historia de Galicia”, desde la Edad de Bronce hasta más allá de las invasiones vikingas y sarracenas. Es un tomo deslavazado, de hojas sueltas y desordenadas. Tan revueltas como la otra media enciclopedia que se encuentra en superficie, unos metros tierra adentro de este enclave que llaman “castro” pero es mucho más.

Los capítulos de historia contemporánea están representados sobre el suelo firme por el furor urbanístico que empezó en 1976, y por la crisis del ladrillo que lo truncó dejando a medias chalés y hoteles. En el corazón del enclave antiguo, donde se acumulan en el subsuelo y entremezcladas las hojas del primer “medio libro”, los arqueólogos trabajan desde 2010 intentando recomponer un rompecabezas que los mantiene en vilo y se desmiente y se complica cada día de excavación.

A finales de enero concluyó el trabajo de campo hasta el verano que viene. Y ahora toca buscar explicaciones en el despacho, paralelismos con otros yacimientos del mundo que arrojen algo de luz. Perseguían los restos de un monasterio, Santa María Lanceata, citado en textos medievales pero que todavía no ha aparecido. Y lo que se encontraron fue un “auténtico centro comercial”, un lugar que según Rodríguez revela que los gallegos “no se conformaban con subsistir, sino que mantenían unos contactos bestiales con todo el mundo conocido” mucho antes de la llegada de los romanos.

A Lanzada es el mundo al revés. Vestigios muy anteriores a Cristo aparecen superpuestos a otros de tiempos de los romanos, trufados con lo medieval y con delirante basura del presente, como la parabólica y la cartera presuntamente robada a un bañista que emergieron también del yacimiento.

Hace muchas décadas que se sabe que aquí, desde la línea de la costa donde se levanta una ermita y hasta lo que hoy ocupan los cimientos de los chalés, al otro lado de la carretera, hay muertos sepultados. Desde mediados del siglo XX se han recuperado en distintas campañas un centenar de cuerpos humanos de época romana, precristianos y cristianos. Muchos soterrados con su ajuar y otros torturados y maniatados con cuerdas de esparto que, gracias a las condiciones de la arena, se conservaron anudadas durante milenios.

Además, hay cientos de huesos de animales, los restos de la alimentación y la actividad de aquellos hombres. Según Rodríguez, jefe de arqueología de la Diputación de Pontevedra, el organismo responsable de las prospecciones, A Lanzada ha dado lugar a “una de las mejores colecciones de fauna de la península Ibérica”. Hay desde perros y gallinas hasta lobos, jabalíes, restos de cetáceos e incluso un alca gigante “que apareció en el contexto del siglo II antes de Cristo”.

A principios de verano, a una decena de metros de la antena abandonada emergió el esqueleto de un perro al que aún nadie ha puesto fecha. Luego, justo debajo, lo que parece un secadero de pescado que daría servicio a una factoría de salazón y salsas datada entre los siglos III y II de la era precristiana. A la siniestra, según se mira al mar, un conchero, vertedero o escombrera de la edad de Hierro. Y bajo este cúmulo de desperdicios amontonados por los habitantes de un castro (de hace más de dos milenios) en septiembre salió a la luz Cornelia. Los investigadores la bautizaron así porque ese era el nombre que “más romano sonaba” entre los mártires que se festejaban el día del hallazgo.

A la derecha, a unos 10 metros de distancia, aparecieron después los 13 bebés. Todos menores de un año. Por el estrato en el que se toparon a Cornelia, inferior al de los críos, los expertos pensaron que ella era más antigua. Para asegurarse, enviaron esquirlas de sus huesos, junto con muestras de los bebés, al laboratorio Beta Analytics de Miami. Los resultados confirmaron que los niños y niñas habían vivido su corta vida entre los siglos I y II después de Cristo, pero revelaron que Cornelia no era de tiempos de los romanos. Otra vez, A Lanzada parecía desmentirse y complicarse.

Esta mujer solo llevaba durmiendo su sueño eterno bajo la duna desde el siglo V, cuando Gallaecia se convertía en reino suevo y los gallegos empezaban a sumarse a una religión aún nueva, el Cristianismo. Su esqueleto, bien conservado, cuenta la historia de una mujer que había trabajado mucho y que murió retorcida de dolor tras un largo sufrimiento. Bastantes días después de su hallazgo, a su lado aparecieron otros dos adultos que respiraron la brisa del mar en la misma época. Los tres estaban enterrados con una orientación diferente del resto de los esqueletos exhumados en A Lanzada, sin ajuar y en cajas de madera que dejaron su impronta tatuada como una fotocopia en la arena. Entre los huesos, sobrevivían algunos clavos de hierro de los féretros.

A esta enorme y abigarrada huella de vida y muerte que es el yacimiento de A Lanzada, los arqueólogos la apodan “El Corte Inglés” por la variedad y la intensa actividad comercial que revela. Hay vestigios desde el siglo VIII antes de Cristo y han aparecido de momento unas 15.000 piezas arqueológicas, entre ellas cerámica que demuestra que “los gallegos estaban en el mundo y mantenían, al menos en A Lanzada, relaciones comerciales con el Mediterráneo antes de la llegada de los romanos”: “aquí hay ánforas de la Bética, de la Península Itálica, de Rodas, africanas, chipriotas”, explica el director de los trabajos. “Yo no paro de imaginar cómo vivirían… de pensar que esta gente vio pasar por el mar, justo aquí delante, los barcos de César”.

Una antropóloga de la Universidad de Santiago se encarga de estudiar ahora todos estos huesos, en especial los de los niños, para tratar de saber “cómo vivieron, qué comieron, de qué murieron”. No hay en Galicia filones de historia como este. La tierra ácida destruye los cuerpos, pero la arena los conserva. Mientras, los arqueólogos intentan explicar por qué la medieval Cornelia apareció enterrada bajo un conchero de la Edad de Hierro y despejar el misterio del cementerio de bebés.

 

17 marzo 2017 at 6:38 pm 2 comentarios

‘Queronea’, los otros “300” de la antigua Grecia

  • Laura Rubio cambia completamente de estilo para contarnos la histórica batalla de Queronea
  • El enfrentamiento entre los Macedonios y varias polis griegas, en el que participó un batallón muy especial

Tráiler del cómic ‘Queronea’, de Laura Rubio

Fuente: JESÚS JIMÉNEZ  |  RTVE.es
16 de marzo de 2017

El de la joven dibujante y guionista Laura Rubio (Zaragoza, 1995) fue uno de los debuts más sonados del año pasado con el cómic Zilia (GP Ediciones) en el que nos descubría la mitología de los Pirineos. Y ahora nos sorprende con un cambio de estilo radical para contarnos una epopeya histórica: Queronea (GP Ediciones) un tebeo en el que reconstruye la famosa batalla entre griegos y macedonios en la que jugó un papel fundamental el batallón sagrado de Tebas (los otros 300).

“Este cómic –asegura Laura- se centra en los hechos que tuvieron lugar en la batalla de Queronea, en el 338 a.C. Allí, se enfrentaron varias polis griegas como Atenas y Tebas contra el incipiente imperio de Macedonia”.

“Sin embargo –continúa- todo este contexto histórico es “solo” la excusa que uso para narrar paralelamente otro tipo de historia, más íntima y más emocional, pero tan brutal como la propia batalla. Me interesaban mucho más los conflictos individuales de los protagonistas que el conflicto general. Este último, corresponde a un solo lugar y época, pero los otros, se podría decir que superan tanto el espacio como el tiempo”.

Páginas de ‘Queronea’

El amor y la guerra

“La batalla de Queronea –nos comenta la dibujante- me permitía adentrarme en un sinfín de temas muy potentes, que en este caso van asociados a la guerra pero también al amor: la identidad, el otro, el hogar, las relaciones con los demás… Sin embargo, creo que lo que terminó de decidirme fue la relación histórica y real entre enemigos, entre el rey de Macedonia y entre el batallón tebano. Esa es una de las claves del cómic”.

“Como sea –añade Laura-, el por qué hice este cómic y no otro, es algo que no puedo terminar de razonar… esta historia me pedía a gritos ser contada, simplemente. Se trató de una cuestión más impulsiva e irracional que mental”.

En cuanto a los protagonistas de la historia Laura destaca a: “Por un lado está Filipo II, que es el más claro protagonista de esta historia. Era el rey de Macedonia, y hoy es conocido sobre todo por ser el padre de Alejandro Magno. Y por otro lado, están los integrantes del Batallón Sagrado de Tebas, que son sus enemigos. Aunque en cierto sentido, quizá todo enemigo sea también un espejo de nosotros mismos”.

Página de ‘Queronea’

Los otros “300”: el Batallón sagrado de Tebas

Sin duda, lo más curioso del cómic es la participación en la batalla de ese batallón sagrado de Tebas, que estaba formado por 150 parejas de soldados amantes, lo que les hacía pelear con mayor fiereza (para proteger a su amante) y para vengarlo (en caso de que cayese en combate).

“El Batallón tebano –aclara Laura- era en aquella época la mayor fuerza de élite, no solo de Tebas, sino quizá de toda la Hélade. Estaba compuesto por esas 150 parejas de amantes, que es lo que supongo que lo hace tan llamativo hoy en día”.

Hablando de 300 y de cómics sobre griegos, es inevitable pregunta a Laura si le ha influido el famoso tebeo de Frank Miller, también llevado al cine con gran éxito. “La verdad –asegura la dibujante- he estado evitando el cómic de Miller durante todo el proceso de creación de Queronea, precisamente para no tomar cosas de ahí consciente o inconscientemente. 300 es un cómic excelente, pero debía hallar mi propia manera de narrar una historia y época tan similar. Al principio de todo, ya me hice consciente y asumí que la referencia para muchos lectores sería inevitable. Así pues, sabiendo esto, solo me quedaba escribir y dibujar Queronea desde mi propia autenticidad”.

Páginas de ‘Queronea’

Una complicada documentación

En un cómic como este la documentación es fundamental. Y Laura confiesa que no ha sido fácil: “Ha sido complicado, pero por suerte, es una parte del proceso que disfruto bastante. Porque al final, no se trata solo de recoger datos y más datos, que también; sino de impregnarse del vivir y del sentir de otra época o cultura: ver cómo vestían, cómo se peinaban, qué leían, qué chistes contaban, cómo cocinaban, cómo eran sus casas, qué música tocaban…”

“Todas esas cosas –continúa Laura-, no aparecen expresamente en el cómic, claro está. Pero te acercan al lado humano del asunto, y al menos en mi caso, hacen que el dibujo surja de una manera mucho más natural y más acorde a lo que estoy contando”.

“En resumen, los historiadores como Plutarco o Pausanias me han dado muchos datos, pero descubrí que no todo está en ellos” –concluye-.

Página de ‘Queronea’

Un espectacular cambio de estilo

Otra de las cosas más sorprendentes es el cambio de estilo de Laura respecto a su anterior cómic (Zilia) “En realidad fue algo natural –asegura-, ya que era ése el tipo de dibujo que el propio cómic me pedía. El mayor cambio para mí ha sido pasar de trabajar con un rotulador calibrado del 0.2 a trabajar con pincel del número 8. Esto me ha permitido darle a Queronea una expresividad mucho mayor, y creo que es lo que ha condicionado al resto del estilo y el dibujo”.

Laura confiesa que su mayor influencia en este cómic son las vasijas griegas y su colorido: “Las vasijas griegas eran también una forma de cómic, al fin y al cabo. Así que no solo me han influido en lo estético, sino creo que también en lo narrativo”.

“Con respecto al color -añade la dibujante-, he trabajado con una gama muy limitada, y muy relacionada a su vez con el cromatismo de esas vasijas griegas. Ese color, he procurado que en esta ocasión no fuera solo descriptivo sino también narrativo. Por ejemplo, cuanto más nos vamos acercando al final, los ocres y los verdes azulados van siendo sustituidos por rojo. Hasta que en la última página, éste es el protagonista absoluto”.

Páginas de ‘Queronea’

Un cómic muy cinematográfico

Sobre el formato apaisado, Laura asegura que: “El año pasado estuve realizando algunos trabajos experimentales con el formato horizontal. Descubrí así todas las posibilidades narrativas que tiene: es muy cinematográfico, pero también muy versátil”.

“Permite –continúa- trabajar el tiempo, estirarlo y contraerlo, de formas mucho más variadas y extremas. En el caso concreto de Queronea, además, esta decisión vino motivada por el propio arte de vasijas griego, que se podría decir que también tiene un formato apaisado. Y sobre todo, por el tema tratado: las batallas, los grandes paisajes… todo eso es claramente horizontal”.

“Además, este formato me permite incidir en el vacío. Hasta Queronea, nunca pensé que se pudiera narrar y expresar tanto con el vacío. En lo personal, este uso del vacío ha sido todo un descubrimiento” –concluye Laura-.

En cuanto a sus proyectos, Laura asegura que: “Queronea ha sido, en lo personal, un imprevisto que ha desbaratado todos mis planes y tirado por tierra todos los proyectos en los que estaba trabajando. Así que si algo me ha enseñado este cómic es que debo ser prudente con los planes. Eso sí, mentiría si dijera que no estoy ya en otras cosas…”

Portada de ‘Queronea’

17 marzo 2017 at 6:33 pm Deja un comentario

Encuentran restos romanos en la calle Rectoria de Gavà (Barcelona)

Los elementos encontrados podrían formar parte de un lugar dedicado al transporte del vino de entre los siglos I y III

Uno de los restos encontrados en Gavà

Fuente: EL PERIÓDICO
17 de marzo de 2017

Los restos romanos se han encontrado en Gavà a raíz de unas obras que debían hacer constructores de la empresa Tubal el número 35 de la calle Rectoría.

Al ver que aparecían ciertos materiales, los trabajadores requirieron los servicios de un grupo de arqueólogos dado que se trata de una zona patrimonialmente protegida.

Durante las excavaciones se han encontrado restos de época romana correspondientes a la villa ya documentada y que se extiende por todo el subsuelo, entorno la iglesia San Pedro.

En concreto tejas, cerámicas y la cabeza de arcilla de una figura perfectamente conservada que se podría corresponder con la imagen de alguna diosa de unos 30 centímetros de tamaño.

Según el arqueólogo responsable de los trabajos, Juan García, “era muy probable que encontráramos material por tratarse de la zona que es. Así, se hizo una primera fase con máquinas excavadoras para delimitar espacios y profundidades donde podían haber restos y una vez confirmado este extremo se hicieron las excavaciones que, de momento se alargarán hasta el próximo lunes”.

García precisó que “se han encontrado dos zonas diferenciadas. Una última, con hallazgos de pavimentos de época romana, y otra más junto a la calle con la presencia de diferentes muros de etapas diferentes”.

Los arqueólogos de la empresa ArqueoVitis SCCL, Kamen Sablev y Miquel Tarongi, precisan que “el muro más largo, hecho de material de cemento muy impermeable podría corresponderse con un lagar de vino, mientras que los muros restantes serían de años anteriores y habrá que investigar su funcionalidad”.

Ahora hay que terminar de estudiar el material encontrado y concretar la cronología aunque parece que data de entre los siglos I y III después de Cristo y podría formar parte de un espacio dedicado al transporte y exportación de vino.

 

17 marzo 2017 at 1:58 pm Deja un comentario

Los romanos tenían predilección por el nácar como elemento de lujo decorativo para las villas hispanas

Los investigadores se han quedado sorprendidos ante la elevada presencia de este molusco en una residencia romana del interior de la península del siglo IV d. C.

Una investigación revela la predilección de los romanos por el nácar como elemento de lujo decorativo para las villas hispanas / Roberto Arribas

Fuente: DICYT
16 de marzo de 2017

IE UNIVERSITY / DICYT.- El nácar, sustancia dura y brillante de intensidad iridiscente que se forma en el interior de ciertos moluscos, fue utilizado por los romanos como elemento decorativo de primer orden para embellecer algunas de las villas hispanas más significativas de la Tardoantigüedad.

Un grupo de investigadores de la Unidad de Arqueología de IE University, junto con expertos de Flashback Archaeologica y científicos especialistas en moluscos del Museo Nacional de Ciencias Naturales, han publicado un novedoso artículo en el último número de la revista Oppidum. Cuadernos de Investigación en el que ponen de manifiesto la importancia del uso del nácar, o madreperla, para la arquitectura ornamental romana.

En el número 12 de esta revista científica, los expertos han analizado la presencia de nácar en los complejos residenciales rurales hispanorromanos del siglo IV d. C. y, de forma más concreta, han documentado las placas recortadas de este exótico material en el yacimiento segoviano de las Pizarras, ubicado en la localidad de Coca, cuna del último emperador romano de Oriente y Occidente, Teodosio el Grande.

Decoración de nácar hallada en el yacimiento segoviano de las Pizarras/IE University

El estudio señala que los moluscos han despertado el interés en el hombre desde la antigüedad, tanto por sus propiedades nutricionales como por su aprovechamiento con fines diversos, pues han sido utilizados como moneda de cambio, instrumento musical, adorno personal, elemento en rituales e incluso como amuletos contra el mal de ojo.

El nácar, cuyo brillo característico era muy apreciado por los romanos y visigodos, es apenas mencionado por las fuentes clásicas, al contrario de las perlas, cuyo valor como elemento de adorno está bien constatado. “El nácar es el gran desconocido de los materiales arqueológicos de época romana”, afirma Cesáreo Pérez, máximo responsable de la Unidad de Arqueología de IE University.

No todos los moluscos generan nácar en su interior, sólo algunos segregan una sustancia orgánica, formada por carbonato cálcico cristalizado bajo forma de aragonita, que se deposita en la parte interior de las conchas. Los investigadores señalan que este elemento natural fue muy relevante para los romanos en la decoración de sus villas hispanas más suntuosas.

El análisis malacológico (o de estudio de los moluscos) del nácar encontrado en el yacimiento de las Pizarras revela su pertenencia a una única familia de bivalvos (Pteriidae). Además, se ha podido identificar la especie marina empleada para la decoración de este complejo residencial romano, una ostra perlífera, pinctada margaritifera, “cuyas valvas parecen haber desempeñado una función suntuaria en el mundo romano desde sus lugares de origen, en el Mar Rojo, o en el Golfo Pérsico”, indican los expertos.

Los investigadores destacan la elevada presencia de este molusco en una residencia romana del interior de la península, vinculado a sus ambientes de representación y en fechas acordes al periodo de máximo esplendor de las villas hispanas, el siglo IV d. C.

Según revela este estudio, el nácar estaba presente en las paredes y en los suelos de mármol como un importante elemento decorativo. Dotaba de prestancia y de nobleza a las salas principales de la villa suburbana de Las Pizarras, un complejo que, de acuerdo con los expertos, abarcaba una extensión cercana a una hectárea. La presencia de restos recortados de nácar entre los vestigios de este complejo residencial romano parece corroborar el transporte de estas piezas completas hasta el punto donde iban a ser colocadas, siendo trabajadas in situ, según desvela la investigación.

No obstante, el trabajo concluye que no puede afirmarse con rotundidad el empleo de una única especie de ostra perlífera como materia prima para la extracción del nácar, pero “sí resulta ser la única utilizada en el revestimiento y ornamentación del edificio tardoantiguo de Coca”.

Decoración de nácar hallada en el yacimiento segoviano de las Pizarras/IE University

Para la investigadora Olivia Reyes, el conocimiento del nácar como material decorativo de los espacios hispanorromanos “constituye aún una asignatura pendiente de estudio en nuestros días”. Los investigadores subrayan la necesidad de valorar la presencia de este material cuando se busquen conexiones entre complejos residenciales romanos, como los palacios de Carranque (Toledo) o El Saucedo (Talavera de la Reina) y otros, aún por estudiar, auténticos referentes del modo de vida y representación de la aristocracia hispana en la Antigüedad tardía.

Según el doctor Cesáreo Pérez, “es la primera vez que se han analizado y sintetizado restos reales procedentes de excavación en la bibliografía hispana; sin duda, esta investigación es un buen inicio y una excelente guía para poder distinguir y aislar los restos de este molusco en los distintos yacimientos romanos y visigodos de la Península Ibérica, donde hasta ahora han pasado muy desapercibidos y sin poder definir su empleo en arquitectura”.

 

17 marzo 2017 at 1:53 pm Deja un comentario

El teatro romano de Segóbriga recupera (de forma virtual) todo su esplendor

Una recreación digital permitirá ver, a través de un telescópico virtual, cómo era el teatro y otros edificios emblemáticos de la cara norte de la ciudad romana ubicada en el municipio de Saelices

Recreación virtual de cómo pudo ser el teatro romano de Segóbriga. / Balawat

Fuente: PACO AUÑÓN > Cuenca  |  Cadena SER
16 de marzo de 2017

La dirección del Parque Arqueológico de Segóbriga, ubicado en Saelices, el más visitado de toda Castilla-La Mancha, prepara novedades de cara a esta nueva temporada. La más destacada es un telescopio de realidad virtual para ver cómo era esta ciudad romana cuando gozaba de todo su esplendor. Nos lo ha contado en ‘Hoy por Hoy Cuenca’, su directora, Rosario Cebrián.

La denominación correcta de este nuevo recurso es “equipo de realidad aumentada”, dice Cebrián, y consiste en “superponer, sobre la imagen real de las actuales ruinas del parque, la imagen recreada de cómo pudo ser en si día ese espacio”.

Recreación de la ciudad completa de Segóbriga. / Balawat

El telescópico que nos llevará atrás en el tiempo, hasta 2.000 años, está ya instalado en un punto intermedio entre el teatro y el anfiteatro, los edificios más espectaculares de Segóbriga. “Desde allí podemos observar todo el suburbio norte, con los talleres, la necrópolis, las vías de acceso a la ciudad, el circo, el teatro y el anfiteatro”, apunta Cebrián.

Segóbriga cuenta con otros muchos lugares recuperados del paso del tiempo. Entre sus ruinas podemos ver el foro, las termas, las basílicas, varias viviendas, pero se ha elegido esta ubicación porque “presenta la vista más espectacular de la ciudad”.

A parte de estas novedades, Segobriga trabaja ya en la apertura del Museo de los Epígrafes, que recoge una amplia colección de inscripciones recuperadas en los trabajos arqueológicos, y una programación cultural con actividades a lo largo de toda la primavera y el verano.

Recreación del foro de Segóbriga. / segobriga.org

 

17 marzo 2017 at 1:48 pm Deja un comentario


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"Hacemos un llamamiento a todos aquellos que en el mundo creen en los valores e ideas que surgieron a los pies de la Acrópolis a fin de unir nuestros esfuerzos para traer a casa los Mármoles del Partenón". Antonis Samaras, Ministro de Cultura de Grecia

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