Archive for 16 febrero 2017

Ciencia para revelar la historia: tras la pista de Tartessos

¿Cómo se fabricó el tesoro del Carambolo? Una nueva técnica de micro-fluorescencia desarrollada por investigadores del Centro Nacional de Aceleradores, en Sevilla, revela nuevos secretos sobre uno de los mayores tesoros del periodo tartésico en España

el-tesoro-del-carambolo_ng

Imagen general del tesoro de El Carambolo hallado en 1958 en las inmediaciones de la localidad de Camas, Sevilla. Foto: S. Scrivano et al. / Universidad de Sevilla

Fuente: HÉCTOR RODRÍGUEZ  |  NATIONAL GEOGRAPHIC
16 de febrero de 2017

El 30 de septiembre de 1958 será recordado en los alrededores de Sevilla por el hallazgo arqueológico realizado en la localidad de Camas. El descubrimiento en cuestión tuvo lugar en los terrenos de la Real Sociedad de Tiro de Pichón de la villa hispalense, durante el transcurso de unas obras para la ampliación de las instalaciones. Fue entonces cuando la azada de uno de los operarios de la obra golpeó un objeto metálico. Este, sería la primera de las 21 piezas que pondrían -por fin- en el mapa a la civilización tartésica.

El conocido como el tesoro de El Carambolo, así bautizado por el cerro en que se encontró, está formado por 21 piezas de oro de 24 quilates. Juntas suman un peso de 2.950 gramos. Entre las piezas halladas, se encuentran dos brazaletes, dos pectorales, un collar y 16 placas de oro, encontradas todas ellas dentro de un recipiente de barro ovalado, junto a algunos restos de cerámica y los huesos de varios animales. Las joyas gozan de un estado de conservación óptimo salvo por algunos rasguños producidos en el momento en que fueron halladas. Estas, profusamente decoradas, dan testimonio de un arte fastuoso, delicado, bárbaro, y a su vez, de una muy notable unidad de estilo.

Las interpretaciones más aceptadas afirman que las piezas del tesoro formaron parte de los adornos de alguna figura política o religiosa de alto estatus. Sin embargo, por otra parte, el ya fallecido historiador y arqueólogo J. M. Blázquez Martínez de la Universidad de Salamanca explica en su obra, La religión de los pueblos de la Hispania preromana, que el toro fue una figura muy venerada por varias culturas en la península Ibérica. Y en este sentido, otras hipótesis más recientes, basadas en criterios arqueológicos y etnográficos, apuntan que podría tratarse, en parte, de los adornos un toro sagrado.

El tesoro del Carambolo es un conjunto de joyería de oro datada entre los siglos VIII y VI a.C, y que representa un conjunto estilístico sin igual en el campo de la arqueología.

pectoral-con-rosetas-del-tesoro-de-el-carambolo

Pectoral con rosetas del tesoro de El Carambolo. Foto: S. Scrivano et al. / Universidad de Sevilla

Sea como fuere, de lo que no cabe ninguna duda es de que el tesoro del Carambolo es un conjunto de joyería de oro datada entre los siglos VIII y VI a.C, y que representa un conjunto estilístico sin igual en el campo de la arqueología. Sus características morfológicas y de manufactura no se han encontrado en otros objetos del mismo periodo en la península Ibérica, por lo que la incógnita respecto a su significado y función sigue siendo objeto de estudio y discusión entre los expertos.

Un pueblo perdido en tiempo

Si bien es cierto que existe una extensa literatura en torno a la cultura tartésica, – a la que se vincula el presente tesoro- poco de lo escrito hasta el momento se puede respaldar con total seguridad. Ya en el Libro de los Reyes, en el Antiguo Testamento, escritas en torno al siglo VII a. C. pueden encontrase las primeras alusiones a esta civilización, localizada en lo que fue un lejano y misterioso lugar llamado Tarsis. Dícese que cada tres años las naves del Rey Salomón, volvían de esta ciudad, situada al sur de la península Ibérica, cargados de oro, plata y diversas riquezas.

brazalete

Uno de los brazaletes del tesoro de El Carambolo. El tesoro de El Carambolo, fechado en el periodo comprendido entre los siglos VIII y VI a.C. está compuesto por 21 piezas ornamentales, las cuales constituyen una unidad tipológica y estilística única en el campo arqueológico. Foto: S. Scrivano et al. / Universidad de Sevilla

Dos siglos más tarde, ya en el V a.C., también Heródoto de Halicarnaso, considerado padre de la historia, hacía referencia a Tartessos en sus escritos. En ellos alude al rey Argantonio,el hombre de plata“, último rey tartésio, con el que el reino llego a su fin, y el único del que se tienen referencias históricas. Tan solo un siglo antes, en el VI a.C el poeta Anacreonte también dejaría escritas algunas referencias en torno a esta misteriosa civilización.

Aurelio Padilla Monge, profesor de historia antigua en la Universidad de Sevilla, en su trabajo Algunas notas sobre la figura de Argantonio y sus elementos míticos, publicado en el Archivo Español de Arqueología, afirma que, buena parte de la historiografía centrada en la Iberia prerromana defiende que aquello que los griegos llamaron Tartessos fue una elaboración de la imaginación griega, construida a partir de algunos datos ciertos, y que acabó finalmente por integrarse en la mitología helena. De hecho la civilización tartésica -junto con la Atlántida- es unos de los grandes misterios que hunden sus raíces en la Grecia Clásica.

placa-con-rosetas-del-tesoro-de-el-carambolo

Placa con rosetas del tesoro de El Carambolo. Se ha concluido que han sido tres los distintos tipos de soldaduras empleadas: soldadura autógena, soldadura por fusión local y soldadura por aleación. Foto: S. Scrivano et al. / Universidad de Sevilla

De cualquier modo, los restos de distintos yacimientos arqueológicos sitúan a una hipotética civilización tartésica en el valle del Guadalquivir, al suroeste de la península Ibérica, en el territorio conformado entre las ciudades de Sevilla, Cadiz y Huelva durante la Edad del Bronce, y algo mas tarde, alcanzada la Edad del Hierro, desplazada en el espacio hacia el norte, al sur de Badajoz, e incluso hasta Portugal.

De este modo, aunque se sitúa a los tartesios en el interior de la península ibérica, y a sus vecinos fenicios en las áreas de litoral, la cercanía entrambos alimenta el debate en la actualidad sobre como fue la relación entre sendos pueblos. O si se trataba, verdaderamente, de dos pueblos distintos. Entre los estudiosos de la materia hay quien piensa que entre tartesios y fenicios existió un gran entendimiento y una fructífera coexistencia, origen de la posterior fusión de las dos culturas, y lo que motiva en la actualidad la imposibilidad de discernir -en términos arqueológicos- entre sus diferencias.

Arrojando luz, y rayos X, sobre el misterio

Tartésico o fenicio, la importancia del tesoro del Carambolo y el interés por su estudio en profundidad, ha llevado a los investigadores del Centro Nacional de Aceleradores a desarrollar un nuevo sistema para el análisis de sus piezas. Se trata de un nuevo sistema portátil de micro-fluorescencia de rayos X.

En el estudio de los hallazgos arqueológicos surgen a menudo preguntas imposibles de ser contestadas sin la ayuda de ciertas disciplinas científicas

En el estudio de los hallazgos arqueológicos surgen a menudo preguntas imposibles de ser contestadas sin la ayuda de ciertas disciplinas científicas. Algunas de estas cuestiones abarcan el tipo de material que constituye un objeto, su procedencia o su edad. Así, en los últimos años, la aplicación de estos métodos de análisis en el estudio de piezas de otras épocas ha permitido un aprendizaje sin precedentes. El conocimiento de la estructura de los materiales y los procesos químico-físicos relacionados con la creación de un objeto permite revelar el desarrollo tecnológico de los artesanos de la época, además de proporcionar una valiosa información para su conservación, restauración y la autenticación de los materiales que componen una obra de arte.

Simona Scrivano del departamento de Física Atómica, Molecular y Nuclear de la Universidad de Sevilla explica que: “en el ámbito de las técnicas aplicadas -como es el caso- a la joyería antigua en particular, hay numerosas características analíticas a tener en cuenta debido a la particularidad y heterogeneidad de los objetos que se quieren estudiar. También debido al gran valor de las piezas, su unicidad y a las restricciones en materia de seguridad de los museos y fundaciones a cargo de las mismas”.

La micro-XRF, (por sus siglas en inglés), es una técnica de análisis más moderna que permite el examen detallado de pequeñas zonas de la muestra

medicion-milimetrica

Detalle de la medida de uno de los brazaletes del tesoro de El Carambolo Foto: S. Scrivano et al. / Universidad de Sevilla

“Un requisito fundamental en el estudio del tesoro del Carambolo y otros hallazgos arqueológicos, es obtener una elevada resolución espacial que permita distinguir los diminutos detalles que presentan los objetos analizados, tales como las decoraciones y las zonas de soldaduras, a veces de un tamaño inferior a 50μm”, comenta la investigadora a National Geographic. Esta es la razón que motivó el desarrollo de un nuevo equipo portátil de micro-fluorescencia de rayos X.

La micro-XRF, (por sus siglas en inglés), es una moderna técnica de análisis que permite el examen detallado de pequeñas zonas de la muestra estudiada. Esta, consiste en el análisis de los rayos X emitidos por dicha muestra , – en este caso las piezas del tesoro- tras haber sido expuesta a otro tipo de radiación primaria. Posteriormente, a partir de una técnica conocida con el nombre de espectrometría, se analiza la radiación devuelta. Con ello, a partir de los datos obtenidos se torna posible averiguar de que elementos se compone el objeto estudiado así como la proporción en la que se encuentran.

La importancia del detalle

El nuevo equipo de micro-XRF fue desarrollado por investigadores del Centro Nacional de Aceleradores y de la Universidad de Sevilla con una idea general muy concreta: conseguir un instrumento capaz de analizar a escala micrométrica (inferior a 100 μm) los detalles presentes en las joyas arqueológicas.

Aunque el tesoro del Carambolo ha atraído la atención de numerosos investigadores desde su descubrimiento, aún faltaba por realizar un estudio detallado de los procesos de soldadura empleados y de las técnicas de producción. Según nos indica Scrivano: “el nuevo equipo portátil de micro-XRF ha verificado la validez del uso del nuevo sistema para analizar detalles muy pequeños tales como elementos decorativos y áreas de unión”.

Los objetos fabricados en un único taller bajo la estrecha colaboración entre varios orfebres con diferentes conocimientos tecnológicos

interior-del-brazalete

Detalles del interior de uno de los Brazaletes del tesoro de El Carambolo. Del ámbito oriental proviene el modelado de láminas por batido para formar las estructuras, las láminas peraltadas sobre las que se sueldan diversos elementos y el modelado con diferentes punzones y troqueles para dar forma a distintos elementos decorativos, las filigranas y el granulado del collar. Foto: S. Scrivano et al. / Universidad de Sevilla

Los resultados del artículo“Non-destructive micro-analytical system for the study of the manufacturing processes of a group of gold jewels from ´El Carambolo` treasure” han sido publicados recientemente en la revista Radiation Physics and Chemistry. El análisis de los resultados sobre el estudio llevado a cabo en 11 de las 21 piezas del tesoro ha podido establecer la existencia de varias etapas de construcción en algunas de las joyas, así como la presencia de tres tipos distintos de soldaduras.

Del mismo modo, se ha evidenciado una serie de similitudes y diferencias en las técnicas de manufactura empleadas para la producción de los objetos. Respecto a las similitudes, destacan la homogeneidad en la composición de las aleaciones; el uso de un mismo punzón para producir las tapas con forma de roseta de las cápsulas; la misma técnica de soldadura para unir los elementos decorativos similares, y el empleo del mismo patrón decorativo en todas las joyas. Estas similitudes tecnológicas abren paso a la hipótesis de que todos los objetos de dicho grupo fueron realizados en el mismo taller.

Atendiendo a las diferencias encontradas, como el uso de dos soldaduras distintas, una rica en plata y otra llevada a cabo mediante una aleación de plata y cobre, se evidencia la presencia de un conocimiento tecnológico procedente de dos culturas diferentes. Lo más relevante es la coexistencia de las técnicas de producción de estas dos culturas distintas, una atlántica y otra de origen fenicio.

A la luz de estos resultados, se podría avalar la hipótesis de que los objetos del tesoro de El Carambolo fueron fabricados en un único taller bajo la estrecha colaboración entre varios orfebres con diferentes conocimientos tecnológicos y procedentes de pueblos distintos. También pone de manifiesto el gran conocimiento, aunque empírico, por parte de estos orfebres antiguos de las propiedades de las distintas aleaciones, además de ser capaces de controlar las pequeñas variaciones de temperatura a las cuales ocurren los diferentes procesos, algo sin duda asombroso para la época, independientemente de que se tratase de tartesios o fenicios.

 

16 febrero 2017 at 11:37 pm Deja un comentario

Carlos León: «No se sabe cuál es la proa del pecio del Grum de Sal, pero sí dónde se pescó la merluza de su ‘garum’»

¿Por qué había una piña entre las cuadernas del derelicto del Grum de Sal? ¿En qué estado se encuentra la madera de pino con la que fue construido? ¿Dónde fue cocinado el garum que transportaba? El arqueólogo Carlos León ofrece esas respuestas en el libro que presentó ayer.

grum_de_sal

Fuente: José Miguel L. Romero > Ibiza   |  Diario de Ibiza
16 de febrero de 2017

Cargada con ánforas llenas de ‘garum’, una nave romana se hundió en el siglo I después de Cristo en el Grum de Sal, un paraje de sa Conillera donde las naves buscaban refugio en la Antigüedad. Ese pecio, que reposa en el lecho del mar a unos 30 metros de profundidad, es uno de los yacimientos marinos conocidos más importantes de las Pitiusas. Carlos León Amores, que lo investigó junto a un equipo del Museo de Arqueología Submarina de Cartagena en 1991 y 1992, presentó ayer en Ibiza un libro que recoge los datos obtenidos en esas dos campañas. ¿Por qué había una piña entre las cuadernas del derelicto del Grum de Sal? ¿En qué estado se encuentra la madera de pino con la que fue construido? ¿Dónde fue cocinado el garum que transportaba? El arqueólogo Carlos León ofrece esas respuestas en el libro que presentó ayer.

De manera didáctica, el arqueólogo Carlos León Amores, detalló anoche, en el Museo Monográfico del Puig des Molins, el contenido del libro ‘Investigaciones arqueológicas subacuáticas en el barco romano de es Grum de Sal’, yacimiento situado frente al islote de sa Conillera. Presentó el acto Marcus Heinrich Hermanns, un arqueólogo submarino pitiuso que conoce a la perfección ese lecho, donde trabajó en octubre del año 2013 para investigar el pecio romano del siglo I que ayer protagonizó la charla de León. Durante la conferencia, el autor del libro proyectó una serie de imágenes que resumen cómo fue la intervención arqueológica en la que, entre 1991 y 1992, participó para desentrañar la historia de los restos de la embarcación romana que allí yace desde hace 20 siglos: «Es un pecio „contaba ayer„ no demasiado conocido en el que hicimos mucho trabajo de documentación, planimetría, dibujo, interpretación de cómo podía ser el casco y de cuáles podían haber sido las causas de su hundimiento, así como intentamos averiguar de dónde venía, hacia dónde iba y por qué se hundió».

-Usted participó en las investigaciones de los años 90. ¿En qué consistieron?

-Éramos un equipo muy grande, dividido en dos. Una parte trabajaba en la zona del fondeadero, en el que hay restos desde la época púnica hasta la época medieval. Los del otro equipo documentábamos los restos del barco del Grum de Sal, del que ya sabíamos que era romano, sobre todo por las ánforas (las 14 tipo B). Trabajamos allí dos años en dos campañas seguidas. Luego hubo mucho trabajo de interpretación y estudio. Recogemos mucha información, pero luego tardamos mucho en analizarla…

-Veinte años, lo que ha tardado en publicar este libro.

-Lo he hecho ahora, pero podría haberlo hecho hace 10 años. Lo que pasa es que yo pertenecía a un equipo que tenía que elaborar otras partes, pero al final no se completaron, por lo que decidí, tras hablar con Marcus Heinrich Hermanns, publicarlo. Tenía mucha información que pensaba que sería útil en Ibiza y que serviría de punto de partida para las investigaciones. Lo cierto es que fue Marcus quien me animó. Me decía que estaban muy interesados en la isla en tener más datos de ese barco, en tener publicada la información de lo que se hizo entre 1991 y 1992.

-¿Qué información nueva aporta que puede ser útil?

Lo más útil para los investigadores son los dibujos. Dibujamos el barco centímetro a centímetro. Cada clavo, cada clavija, cada madera. Dibujamos perfectamente los 13 metros [de longitud] de zona que limpiamos para estudiarlo. Lo hicimos a escala muy grande, de 1:20, y con mucho detalle.

-El arqueólogo submarino Marcus Heinrich Hermanns hizo varias inmersiones en el Grum de Sal. Tras investigarlo, seguía teniendo muchas dudas. Y pocas certezas. Entre estas últimas, que el casco era de madera de pino. Una de sus dudas era la longitud. ¿Tenía 25 metros de eslora o más?

-No lo tenemos claro. Ojalá lo supiéramos. Por el tamaño de las cuadrillas, encaja, más o menos, con una nave de entre 20 y 25 metros de eslora. Pero no lo sabemos, igual que desconocemos otra cosa: dónde está la proa. Intentamos encontrar, sin éxito, la carlinga del mástil para saber dónde estaba la proa y la popa. En los barcos romanos eran muy parecidas y lo que da la pista exacta es la carlinga del mástil.

-Encontraron una piña entre dos cuadernas. ¿Qué hacía allí?

-Aparecen en muchos barcos romanos. Se podían usar para dos cosas. Cuando se colocaban las ánforas se preparaba una especie de colchón de piñas, pues así era más blandito el suelo y se evitaba que se rozaran unas con otras. Es decir, tenían una utilidad como separadores. Pero también se encajaban algunas en la boca de las ánforas para perfumar. Eso lo hemos visto en otros barcos romanos estudiados en el Mediterráneo. La que se encontró en el Grum de Sal podía haber sido usada para ambas cosas.

-¿Se sabe algo más de esa piña?

-El estado de madurez de los piñones, que nosotros estudiamos, nos dio la pista de que debió de ser cortada y embarcada a finales del verano. Se encontraban en un estado de madurez como los que hay en el mes de septiembre.

-Y para rizar el rizo, ¿saben de qué zona provenía?

-No. Eso no. Sí sabemos que el barco, seguramente, casi al 100%, proviene de la zona de la desembocadura de los ríos Sado y Tajo (sur de Portugal).

-¿Por qué saben que proceden de allí?

-Por el tipo de ánfora. Las del 14 tipo B se fabricaban en esa zona. Y también sabemos lo que llevaban en su interior.

-Garum, la salsa hecha con vísceras de pescado, tan apreciada en aquella época.

-Sí, pero con partes del pescado bastante grandes. Llevaba colas y cabezas. Fundamentalmente, las vértebras que encontramos eran de lubinas y merluzas. Y eran, además, merluzas de un tamaño muy grande, que solo se dan en la zona del Atlántico. Son datos que nos llevan a pensar que esa nave procedía del Sur de Portugal.

-¿Y qué hacía por estas costas?

-Entendemos que iba a proveer de garum a algún puerto romano. Pudiera ser que viniera a Sant Antoni, en el caso de que fuera un viaje más corto. Pero a eso no le veo mucho sentido. Y su destino podía ser Roma o algún puerto del golfo de León. Si iba a Roma, desde luego el camino pasaba por aquí. Se hacía escala en esta zona y se pasaba luego por el estrecho de Bonifacio [entre las islas de Córcega y Cerdeña], una ruta romana bastante habitual.

El Teredo navalis, la carcoma marina (broma, de nombre vulgar), afecta mucho al pecio en la actualidad. ¿También cuando hicieron las prospecciones en los años 90?

-Uno de los problemas fundamentales que tiene este barco en cuanto a su conservación es que su madera aguanta poco al ser de pino, pues no es tan dura como la del roble o cedro (más resistentes). Y luego está el Teredo navalis, un gusanillo que horada la madera y le hace una especie de costrita calcárea, está en todos los mares y es lo que más perjudica las maderas. Cuando se hizo la primera excavación, en los años 60, por parte de Benito Vilar-Sancho Altet, fue retirada toda la capa de ánforas. Esa capa estaba encima de la madera, de manera que la protegía. Quitar las ánforas supuso que la madera quedara desnuda, a flor de piel, por lo que empezó a sufrir mucho. Se sacaron casi todas las que había. Suponemos que, por eso, desde entonces se produjo una gran pérdida de madera del pecio.

-¿Fue muy expoliado ese barco?

-Como muchos otros en los años 60, más aquí en las islas, fue expoliado. Venían muchos buceadores, sobre todo extranjeros, que eran los primeros que traían buenos equipos de submarinista. Había un comercio brutal. Eran los primeros momentos en que la gente se metía en el agua con ese tipo de equipos. Sacaban lo que podían. Los buceadores franceses eran muy habituales aquí?

-Todo francés que se precie lleva un pequeño Jacques Cousteau en su corazoncito (además de un pequeño Alain Prost y un pequeño Bernard Hinault).

-Claro, y llevaban buceando 20 años antes que nosotros. Estaba muy expoliado, pero la intervención de Vilar-Sancho recuperó muchas ánforas en perfecto estado que están en el Museo Arqueológico.

-Usted se dedica, esencialmente, a la arqueología submarina.

-Empecé en el Museo Nacional de Arqueología Submarina de Cartagena, perteneciente al Ministerio de Cultura y conocido como Arqua. Allí estuve seis años. Este trabajo del Grum de Sal lo comenzamos con ese museo. Al depender del Ministerio de Cultura contamos con ciertos medios para trabajar durante dos campañas seguidas y un equipo de gente suficiente para poder dibujar el barco, que fue nuestro objetivo principal. Al estar sumergido a más de 20 metros podíamos estar muy poco tiempo bajo el agua. Necesitábamos equipos muy grandes para turnarnos.

-¿Cómo trabajaban?

-Bajábamos de dos en dos al fondo. Éramos seis equipos. Cada uno permanecía bajo el agua un máximo de 40 minutos.

 

16 febrero 2017 at 11:30 pm Deja un comentario


Follow La túnica de Neso on WordPress.com
logoblog2.gif
Licencia de Creative Commons
Este blog está bajo una licencia de Creative Commons.

Aprovecha esta oferta especial de suscripción a Historia National Geographic

HNG-Enero16-EMAIL-XCOM--revista-OK

Twitter

Reunificación de los Mármoles del Partenón

"Hacemos un llamamiento a todos aquellos que en el mundo creen en los valores e ideas que surgieron a los pies de la Acrópolis a fin de unir nuestros esfuerzos para traer a casa los Mármoles del Partenón". Antonis Samaras, Ministro de Cultura de Grecia

Tempestas

CALENDARIO

febrero 2017
L M X J V S D
« Ene    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728  

Archivos

Inscriptio electronica

Amici Chironis

Apasionados del mundo clásico

Suscríbete a esta fuente