Archive for 7 febrero 2017

10 fantásticos restos romanos en España

El Imperio dejó su huella en la Península erigiendo colosales obras arquitectónicas. ¡Descubre la Hispania de los romanos!

Fuente: NATIONAL GEOGRAPHIC
7 de febrero de 2017

Los magníficos vestigios que hoy se esparcen por el país atestiguan el auge que alcanzó la provincia romana de Hispania. Desde el año 218 a.C. y durante siete siglos, el Imperio creó campamentos inexpugnables –la muralla de Lugo sigue acorazada con 10 puertas y 71 torreones–, infraestructuras civiles –el acueducto de Segovia fue erigido con sillares prodigiosamente armados sin argamasa– o colonias diseñadas para el retiro de sus soldados veteranos.

En ellas se vivía entre villas, termas y templos, viendo luchar a los gladiadores en anfiteatros como el de Itálica, uno de los mayores del Imperio con aforo para 25.000 espectadores, y deleitándose en teatros como el de Emerita Augusta, cuyo escenario resonaba con una acústica que sigue maravillando.

1.- Ruinas de Itálica, en Santiponce, Sevilla

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Foto: Depositphotos

En sus inicios, esta ciudad romana fue fundada por el general romano Publio Cornelio Escipión para que sus soldados pudieran descansar tras la victoria conseguida frente los cartagineses en el siglo III a.C. Experimentó una larga época de bonanza hasta que el declive del Imperio romano causó su decadencia. En la imagen, mosaicos romanos que se colocaban en el suelo de las casas como decoración con motivos animales.

2.- Basílica de Baelo Claudia, Cádiz

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Foto: Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia

Cerca de la ciudad de Tarifa y dentro del Parque Natural del Estrecho, los romanos fundaron esta ciudad en el siglo II a.C., situada en un precioso enclave a pocos metros del mar. En la imagen aparecen los restos de la basílica y en primer plano la plaza sur, pero uno de los lugares más importantes de este yacimiento era la factoría de salazón y garum. Además también se puede visitar las ruinas del antiguo teatro –con capacidad para 2.000 personas–, varios templos, tiendas, termas y murallas.

3.- Acueducto de Segovia

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Foto: Turismo Segovia

Una de las construcciones romanas mejor conservadas de toda la Península ibérica es el acueducto de Segovia. Esta obra de ingeniería da cuenta de las grandes aportaciones que llevaron a cabo los arquitectos romanos en cuanto a la funcionalidad de sus edificios. Gracias a este acueducto todos los habitantes de la ciudad recibían agua en sus casas.

4.- Murallas romanas de Lugo

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Foto: Turismo Lugo

Con el romanticismo de las luces nocturnas, las murallas romanas de Lugo –declaradas Patrimonio de la Humanidad– muestran una de sus mejores imágenes. Fue levantada en el siglo I a.C. por orden del emperador Augusto en la antigua ciudad romana de Lucus Augusti. Actualmente, la muralla rodea el casco antiguo de la ciudad, perfecto para recorrer callejeando, un posee un adarve de 2 kilómetros de largo que permite pasearla de principio a fin.

5.- Teatro romano de Cartagena

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Foto: AP Images

El Mueseo del teatro romano de Cartagena fue diseñado de manera que el visitante inicia un camino mediante el cual se va sumergiendo poco a poco en un mundo antiguo cuyo final es la entrada al gran teatro romano. Los trabajos de restauración llevados a cabo a principio del siglo XXI permiten apreciar todas las partes que formaban la estructura: la cávea (gradas), la orchestra (dónde actuaba el coro), el proscenium (donde se situaban los actores), la scaena frons (el frente escénico) y el patio porticado detrás de la escena.

6.- Anfiteatro romano en Tarragona

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Foto: Gtres

La ciudad tiene unos orígenes comunes con los de las primeras ciudades de Itálica, donde lo primeros asentamientos fueron los campamentos de las legiones que descansaban después de las batallas de conquista. Con el paso del tiempo, Tárraco se convirtió en una ciudad de gran importancia para el Imperio romano, siendo la capital de la provincia Tarraconensis. El anfiteatro, construido en la época de Augusto, junto con las murallas, templos, el foro y un acueducto son los vestigios que todavía se pueden visitar actualmente.

7.- Ruinas de Ampurias, Girona

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Foto: Deposiphotos

La conquista de este puerto y mercado griego supuso la vía de entrada de la romanización a la Península ibérica, que se produjo durante la Segunda Guerra Púnica con el desembarco del ejército romano en las costas de la ciudad en el año 218 a.C. Entre las ruinas de Ampurias todavía se pueden observar los restos de varias domus, con los mosaicos que se colocaban en el suelo y la ínsula que formaba un grupo de casas, la basílica, el forum y las tabernae.

8.- Minas de Las Médulas, León

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Foto: Odonell Ramón, Patronato de Turismo de El Bierzo

En plena comarca de El Bierzo, las montañas de la Médulas fueron una de las fuentes más importantes de oro para el Imperio romano. La explotación de estas minas por parte de los romanos se inició durante la época del emperador Augusto. El historiador Plinio el Viejo ya habla de la excavaciones en las minas de oro de esta zona, remarcando la dureza de las condiciones en las que trabajaban los obreros.

9.- Mosaicos romanos, Mérida

Foto: Gtres

Uno de los elementos artísticos que más caracterizan el arte romano fueron los mosaicos con los que decoraban las paredes y el suelo de los lugares más cotidianos. En Mérida, antigua Emérita Augusta, se puede visitar el teatro romano –uno de los mejor conservados–, el anfiteatro, el circo, el acueducto, el puente y el arco de Trajano además de algunos mosaicos. En la imagen, las pequeñas piezas de forma cuadrada, las teselas, recrean una escena cotidiana de caza.

10.- Casa de las columnas, Numancia, Soria

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Foto: Diputación Provincial de Soria

Se trata de una ciudad antigua ya desaparecida que fue fundada por celtíberos. Los numantinos ofrecieron una fuerte oposición al Imperio, que tuvo que enviar diferentes cónsules para tratar de negociar con la resistencia. Finalmente, la ciudad cayó después de un largo sitio del ejército de Escipión en el año 133 a.C. Hoy en día, entre sus vestigios, de pueden visitar las murallas y algunos templos romanos.

 

7 febrero 2017 at 11:39 pm Deja un comentario

El asedio al Monte Vindio de las Guerras Cántabras fue en Peña Prieta, según los arqueólogos

La épica del mítico episodio, cuya situación no estaba clara, cobra fuerza gracias a las prospecciones de un equipo liderado por Eduardo Peralta Labrador

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Fortificación de Robadorio frente a Peña Prieta / E. Peralta

Fuente: CONSUELO DE LA PEÑA  |  El Diario Montañés
7 de febrero de 2017

Durante las guerras cántabras, en el año 25 antes de Cristo, tras la derrota de las tribus cántabras a manos del ejército romano, los cántabros supervivientes buscaron refugio en el Monte Vindio, un lugar tan inaccesible por lo elevado que hasta los propios vencidos creían que antes subirían allí las olas del océano que las armas romanas, y donde, asediados por el hambre, los cántabros perecieron uno a uno hasta el último de inanición y frío.

La épica del mítico episodio del asedio al Monte Vindio, un lugar cuya situación no está clara, cobra ahora plena fuerza gracias a las prospecciones arqueológicas desarrolladas por un equipo de arqueólogos, liderado por Eduardo Peralta Labrador, en los yacimientos de Castro Negro y Robadorio, situados al pie de Peña Prieta, en Vega de Liébana, que sitúan «muy posiblemente» esa batalla campal en los dos campamentos romanos localizados y estudiados por los expertos. No obstante, el director del proyecto precisó que para confirmar esta «atractiva hipótesis» será necesario ampliar los trabajos de búsqueda de nuevos campamentos romanos a las laderas de Peña Prieta correspondientes a León y Palencia.

La intervención arqueológica, que han desarrollado 14 arqueólogos y ha sido financiada por sus participantes, se desarrolló entre finales de agosto y finales de octubre del año pasado y sus primeras conclusiones fueron presentadas este martes por el consejero de Cultura, Ramón Ruiz; el alcalde de Vega de Liébana, Gregorio Alonso; el director del equipo, Eduardo Peralta, y uno de sus miembros, el arqueólogo José Ángel Hierro.

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Materiales militares de los campamentos romanos de Peña Prieta

Entre los hallazgos más importantes destacaron una moneda acuñada hacia el año 28 antes de Cristo en Calagurris (Calahorra) antes de la gran campaña de Augusto y sus generales contra cántabros y astures, y piezas de enganche del pilum romano similares a las encontradas en campamentos augústeos en Alemania y en el campo de batalla de Kalkriese, en la Baja Sajonia.

Pero también se han recuperado numerosas piezas de equipamiento militar romano relacionado con la acampada, como clavijas y regatones de poste de las tiendas de campaña, que indican que la ocupación del campamento romano fue temporal y durante una campaña de verano. También se ha encontrado armamento, como una punta de un proyectil de catapulta, las aspas de enganche, una punta de lanza, regatones y otros elementos característicos del calzado militar romano como numerosas tachuelas de las ‘caligae’ claveteadas, además herramientas. Todos estos elementos se entregarán al Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria (Mupac) para su restauración, según señaló Peralta.

El campamento romano de Castro Negro, situado entre las juntas vecinales de Barrio y Vega, en Vega de Liébana, fue descubierto por el arqueólogo José Ángel Hierro y ha sido el principal objetivo de la intervención arqueológica. Situado a 1.962 metros de altitud, está situado a 1.962 metros de altitud y ocupa 10,5 hectáreas, dimensiones que revelan que tuvo que corresponder a una legión romana con tropas auxiliares. La presencia de dos puertas con clavícula interna, un elemento característico de los castros militares romanos de campaña entre mediados del siglo I a. C. y comienzos del siglo II después de Cristo, prueba «el indudable carácter campamental romano de este recinto fortificado».

Los arqueólogos han documentado topográfica y fotográficamente la estructural del campamento, tanto sobre el enclave como desde los montes vecinos. Ya dentro del recinto han realizado una prospección electromagnética con detectores de metales en las zonas con menor cubierta vegetal.

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Fortificación de Robadorio frente a Peña Prieta / E. Peralta

El otro yacimiento estudiado, que fue descubierto hace algunos años por el montañero Manuel Valle Gómez, se encuentra en el Alto de Robadorio a 2.219 metros de altitud, en la divisoria entre Cantabria y León (Ayuntamientos de Vega de Liébana y Boca de Huérgano) y a los pies de la ladera norte de Peña Prieta y el Cubil del Can. De planta subrectangular ovalada, ocupa una hectárea, lo que refuerza la entidad del yacimiento, que los expertos consideran ya como un castellum romano o un castra minora. En esta prospección los arqueólogos han recuperado bastantes tachuelas romanas de ‘caligae’ que confirman el «indudable carácter militar romano» del enclave fortificado de Robadorio, vinculado al cercano campamento legionario de Castro Negro.

Los investigadores creen que Castro Negro pudo albergar «una legión o parte de una legión con sus auxiliares», lo que implica que está relacionado con «algún episodio bélico de cierta entidad vinculable a alguna campaña de las Guerras Cántabras». Según sus conclusiones, ambos yacimientos aporta un nuevo testimonio de «gran entidad» de cómo fue la ocupación del territorio de los cántabros por el ejército romano y de la «intensidad de este esfuerzo militar de las legiones para controlar por completo la complicada orografía norteña como único medio para dominar a los cántabros». Además, los trabajos arqueológicos sitúan estos campamentos romanos en el periodo de las Guerras Cántabras del embajador Augusto y de sus legados, desde el año 25 antes de Cristo en adelante.

Sobre el despliegue militar romano a los pies de Peña Prieta, los arqueólogos cultivas dos hipótesis. La primera de ellas es que «formaron parte de un dispositivo de control de todos los pasos de montaña de entrada a Liébana y otra, mucho más sugerente, la relacionan con el famoso episodio del Monte Vindio donde los cántabros vencidos en batalla campal a los pies de las murallas de la colina de Bergida, perecieron de hambre y frío.

 

7 febrero 2017 at 11:32 pm Deja un comentario

La Badalona romana reaparece con un formidable mosaico en perfecto estado

Las obras de ampliación de la C-31 permiten excavar un rico yacimiento que reconfigura los límites de la antigua Baetulo

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El mosaico de la ‘domus’ recién hallada, aún pendiente de limpieza.

Fuente: CARLES COLS > Barcelona  |  El Periódico
7 de febrero de 2017

Un mosaico en perfecto estado de conservación, pendiente aún, eso sí, de un proceso de delicada limpieza, ha vuelto a ver la luz del sol en Baetulo, la antigua ciudad romana de Badalona. Bien, en realidad, han resurgido, tras casi 2.000 años de silencio, varios tesoros: el mosaico de una ‘domus’ de varias estancia, diversos talleres artesanales y un viñedo. Pues, como es bien sabido, esta zona pasó a ser, terminadas la batallas con los cartagineses y convertida en plácida retaguardia, una región especializada en la producción de vino, según los autores clásicos nada del otro mundo, un caldo más bien tabernario destinado a las tropas que combatían en Germania y la Galia, pero que hizo rico a más de uno. De ahí el mosaico, un lujo de decoración geométrica y que estaba en una habitación con pinturas murales.

El hallazgo, como siempre en estos casos, es fruto de una intervención arqueológica de emergencia como consecuencia de unas obras de infraestructura. Esa vez han sido los trabajos de ampliación del lateral de la C-31, entre la avenida de Martí Pujol y la avenida President Lluís Companys. Los responsables del Museu de Badalona (visita indispensable para comprender cuán importante fue Baetulo en su tiempo de gloria) ya tenían constancia desde los años 80 de la existencia de restos romanos en aquella zona. Sin embargo, la sorpresa por lo hallado ahora es notable. La razón es su ubicación exacta, por encima de la actual autovía C-31, lo cual sugiere que Baetulo era una villa romana mucho mayor de lo que hasta ahora se daba por hecho. Aquello no tiene el aspecto de ser una finca periférica, sino parte de la trama urbana más integrada a la ciudad. La muralla de Baetulo, por lo tanto debería estar situada, tal vez, en algún punto de la actual colina de Rosés.

EXPLORAR Y VOLVER A TAPAR

El yacimiento en el que estos días han trabajado los arqueólogos está, afortunadamente para los historiadores de futuras generaciones, por debajo del actual nivel del terreno. Es decir, una vez concluida la excavación y retirados los elementos más singulares, como el mosaico y algunas piezas cerámicas, se volverá a cubrir y quedará documentada su existencia para, quizá algún día, un trabajo más a fondo de exploración, pues es un testimonio palpable de que aquella colina estuvo habitada entre los siglos I A.C. y IV D.C..

El mosaico será, lo dicho, retirado con cautela para pasar a ser una muestra más de la interesante ciudad romana que fue en su tiempo Badalona, antes sobre todo de que Barcelona adquiriera prestigio como plaza fortificada. No en vano, el Museu de Badalona exhibe una de las piezas más interesantes de las colecciones romanas de Catalunya, una Venus de una factura deliciosa. Apenas mide un palmo de altura y fue encontrada nada menos que en una alcantarilla de la desaparacida Baetulo, pero da fe de que esa fue una ciudad rica en su tiempo.

 

7 febrero 2017 at 8:57 pm Deja un comentario

Past View se alía con un socio griego para «vender» la acrópolis de Atenas

La TIC sevillana ofrece reconstrucciones virtuales del patrimonio en rutas turísticas

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Teatro de la acrópolis de Atenas recreado por Past View – ABC

Fuente: E. FREIRE > Sevilla  |  ABC de Sevilla
6 de febrero de 2017

Con unas gafas inteligentes (smartglasses) y un panel táctil (touch pad), el turista puede viajar al pasado para visitar monumentos de los que ya solo quedan piedras y ruinas y recrear la vida y costumbres de sus ancestrales moradores. Es en síntesis el producto turístico que lanzó al mercado hace ya cuatro años en Sevilla Past View, fundada por Jorge Robles del Salto y Elena Luque, licenciados en Turismo e Historia, respectivamente, que ya eran socios desde el año 2000 en otra empresa relacionada con el mismo sector, Alminar Servicios Culturales. Robles es consejero delegado de la firma y ostenta la presidencia de la Asociación de Jóvenes Empresarios de Sevilla (AJE). Por su parte, Luque es directora de Proyectos de Past View.

Equipo

Combinando la realidad aumentada y las recreaciones virtuales, el equipo compuesto por infografistas, informáticos y documentalistas de Past View empezó por la Giralda y los principales monumentos de la capital hispalense para diseñar el primer producto. Tras un periodo de rodaje y promoción, y con incentivos de la Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA) a su desarrollo de I+D+i, consiguieron internacionalizar la oferta, primero, incluyendo en su catálogo el yacimiento arqueológico de Éfeso, el más visitado de Turquía, próximo a una importante base de cruceros. Ahora, Past View acaba de iniciar la comercialización de su recreación de la acrópolis ateniense, junto a otros monumentos de la antigua Grecia y del periodo romano.

«Como en el caso de Turquía, en el mercado griego también hemos llegado a un acuerdo con un socio local para empezar a operar con nuestro producto Past View Atenas», explican fuentes de la TIC sevillana. El modelo de negocio de Past View se basa en contratos en origen con turoperadores, cruceristas y otros agentes del sector turístico.

El próximo lanzamiento de la empresa sevillana será Barcelona, una de las grandes capitales turísticas españolas, en cuya producción lleva trabajando hace meses.

Unos 15.000 usuarios al año utilizan la oferta de Past View para Sevilla, mientras que la recreación de la antigua ciudad turca de Éfeso alcanza los 25.000 desde que empezó a funcionar, a finales de 2015. Y ello, según apuntan desde la empresa, pese a que la afluencia de turistas a Turquía descendió drásticamente a partir de 2016 debido a los ataques terroristas.

«En Sevilla empezamos a finales de 2012, en plena crisis económica, un momento en el que el mercado turístico estaba bajo mínimos, y poco a poco hemos ido creciendo y obteniendo mejores resultados», explican en la firma, que cuenta con un punto de atención en «Las Setas» de la Encarnación.

 

7 febrero 2017 at 8:51 pm Deja un comentario

Segovia atesora el mercado pecuario romano mejor conservado de España

Los arqueólogos continuarán este año el trabajo en el yacimiento de Los Mercados, que ha sacado a la luz restos de canalizaciones, una red de abastecimiento y un edificio

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Rampa hallada en la ciudad de Confloenta en 2001 y 2002. S. M.

Fuente: El Norte de Castilla
6 de febrero de 2017

Descubrir cómo vivieron los segovianos de hace dos mil años es una ardua tarea. Los pequeños hallazgos que se producen en yacimientos arqueológicos suponen grandes avances y permiten conocer un poco más acerca de quién vivió en aquellos lugares hace siglos y cómo era su modo de vida. El yacimiento de Los Mercados, en la localidad de Duratón, hoy una pedanía de Sepúlveda, alberga la antigua ciudad romana de Confloenta. Allí, los arqueólogos buscan (y encuentran) las pistas para responder a muchos interrogantes.

La última campaña de excavaciones, realizada durante julio y noviembre del 2016 y de la que ya se tienen los primeros informes, ha corroborado que el edificio conocido como Las Paredes es el foro pecuario mejor conservado de España. El edificio de planta cuadrada, de 150 metros de lado y una superficie total de 22.500 metros cuadrados, es uno de los pocos foros pecuarios o mercado de ganados que se conocen de la antigua Hispania. Este tipo de complejos se encontraba en ciudades de economía ganadera y montana. Y es lo que debía de ocurrir en este espacio de Duratón, ya que este foro agropecuario estaba situado extramuros de la ciudad de Confloenta.

La campaña que duró un mes consistió en realizar cinco sondeos. Los resultados han sido «muy satisfactorios», destaca el arqueólogo director de las excavaciones, Santiago Martínez, a la sazón director también del Museo Provincial de Segovia. Entre los hallazgos que han podido hacer resalta la datación del muro de cierre: «Es de la segunda mitad del siglo I d.C, pero no podemos concretar más», destaca.

El sondeo también ha permitido corroborar que ese muro se asentó sobre «el firme geológico, como único elemento de cimentación». Pero no es lo único que han podido averiguar los especialistas en torno a esta estructura. Las catas también les han permitido atestiguar que junto a este muro existían «grandes estructuras soportadas por vigas de madera» que estarían relacionadas de forma directa con estos complejos. Podían ser desde encerraderos para exhibición de ganado, cubiertas para protección de animales o personas o, sencillamente, soportales para que tratantes y comerciantes entablaran allí sus negociaciones. De momento, lo que dejó a la luz la excavación fueron «los hoyos de poste de 50 centímetros para sostener estas estructuras», puntualiza el arqueólogo.

El cuarto sondeo realizado en este espacio, en concreto en la zona central, sacó a la luz otro gran descubrimiento: suelo natural perteneciente a un edificio, que apareció a apenas 40 centímetros de la superficie. A pesar de que la estructura original se ha perdido por el expolio secular y por los trabajos agrícolas desarrollados en la zona, Martínez y su equipo están convencidos que ese suelo corresponde a una estructura de un edificio. Apuntan que pudo ser de servicios o para la compra y venta de ganado, pero «aún no podemos valorar lo que pudo ser, dice con cautela. Lo que sí han encontrado junto a esta estructura es «una gran fosa circular para colocar algún elemento hidráulico».

Los grandes avances tecnológicos han permitido que los especialistas realicen sondeos donde creen que puede haber algún resto. De hecho, gracias a una imagen de topografía aérea de gran resolución, se puede observar como la parcela tiene una gran aspa de lado a lado del espacio, y eso hizo pensar a los arqueólogos que la imagen correspondería a una gran canalización, relacionada con el abastecimiento y saneamiento del complejo.

Por eso, los siguientes sondeos se realizaron con el objeto de encontrar alguna prueba que confirmara esta posibilidad. Y aparecieron. Los arqueólogos han conseguido detectar la presencia de un amplio sistema de abastecimiento y saneamiento interior del complejo y un canal, que convergen en la zona central de la explanada, es decir, una infraestructura necesaria en un «espacio donde era habitual la presencia de ganado en exhibición». El director de este proyecto de excavaciones indica que una obra de estas dimensiones «tuvo que tener un alto coste para el municipio y, por tanto, su justificación se basaría en que albergaría algo muy importante para la ciudad». De hecho, la importancia de este espacio se centra en que la arquitectura tiene relación directa con la estrategia económica de la ciudad de Confloenta, «volcada en época romana a la actividad ganadera y comercial por estar situada en una confluencia de caminos humanos y pecuarios».

Estos descubrimientos se realizaron fundamentalmente en las excavaciones del mes de julio y del pasado mes de noviembre. Durante la primera, el equipo dirigido por los arqueólogos Santiago Martínez, Manuel Retuerce y Almudena Orejas, contó con la colaboración de alumnos procedentes de la Universidad Complutense, y de las de Salamanca, Castilla-La Mancha y Antonio de Nebrija.

La campaña fue financiada con fondos de la Diputación Provincial de Segovia, que destinó 8.000 euros a estas excavaciones, 4.770 euros de la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León y 1.000 euros del Ayuntamiento de Sepúlveda.

Esta última campaña del 2016 recoge el testigo de la anterior, realizada en 2002. Entonces, los expertos realizaron catas en tres lugares del extenso yacimiento, en la ciudad romana de Confloenta, que había sido citada en varios documentos elaborados en el siglo II d.C., por el geógrafo romano Ptolomeo.

En aquella campaña de excavaciones se descubrió una vía de acceso a la ciudad, o rampa, de la que se había tenido constancia también en 2001, y una habitación romana con los mismos ejes que otra construcción situada a 50 metros, excavada un año antes. Además, en 2001 los especialistas consiguieron trabajar en la zona donde se ubicaban las termas de la ciudad, en concreto, el vestíbulo.

Perspectivas

El director de las excavaciones trabaja para poder excavar este año y realizar más prospecciones en el terreno que permitan dar a conocer un poco más el valor de este yacimiento arqueológico. Su idea es «seguir indagando y conseguir toda la información que se pueda sacar», matiza Martínez.

Hasta ahora, el trabajo en el yacimiento arqueológico de Los Mercados ha permitido descubrir una «mínima parte» de lo que pudo ser en su día este asentamiento, donde se enclavaba la ciudad de Confloenta, de la que los expertos saben que tuvo un foro, termas, edificios públicos y hasta un acueducto: «Hemos encontrado canafles de plomo, lo que lo vincula a un acueducto», detalla el arqueólogo. Además, en el Museo Provincial de Segovia se pueden contemplar bases de columnas, un capitel y algún objeto de cerámica que decoraban las casas de este enclave.

La importancia de este yacimiento arqueológico es evidente. El objetivo último sería que se pudiera poner en valor a largo plazo, para darlo a conocer entre el público. «Sería otra de las patas del turismo de Sepúlveda», explica el alcalde del municipio, Ramón López.

Sin embargo, hasta que eso se consiga puede pasar bastante tiempo. De momento, el pasado verano el Ayuntamiento de Sepúlveda invitó a «personas del pueblo y de Duratón» a conocer este espacio. El propósito es que, al conocerlo, contribuyan a que sea respetado.

Fotogalería: El yacimiento del Duratón alberga la antigua ciudad romana de Confloenta

El yacimiento de la urbe romana de Confloenta ya se conocía en el siglo XVIII

BIC DESDE 1994

El yacimiento de Los Mercados fue declarado Bien de Interés Cultural en 1994 por la Junta de Castilla y León con categoría de zona arqueológica, lo que ponía de manifiesto la importancia de este enclave del que se tenía constancia desde hacía muchos años. De hecho, ya en el siglo XVIII y XIX comenzaron las exploraciones y estudios del lugar, pero no fue hasta 1795 cuando se procedió a la primera excavación, que contó con el patrocinio del rey Carlos IV, promovida por Manuel Godoy. Aquella excavación fue dirigida por el arquitecto real Juan de Villanueva, donde descubrió diferentes mosaicos que fueron a parar «a la decoración de la Casa del Ermitaño, pabellón del Palacio de Aranjuez», explica el director de las excavaciones de este yacimiento arqueológico, Santiago Martínez.

Durante el siglo XX se perdió «el conocimiento de que Los Mercados acogiera una ciudad romana», hasta que en los años 2001 y 2002 se realizaron exploraciones más amplias del lugar que «permitieron confirmar el carácter urbano del yacimiento», lo que a estos expertos les ha permitido trabajar en una valoración general de la ciudad romana que se extiende entre las 40 y las 50 hectáreas de superficie. Un terreno que está oculto hoy en su mayor parte.

 

7 febrero 2017 at 8:44 pm Deja un comentario


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