Dioses, tumbas y faunos: el inagotable misterio del pueblo etrusco

18 febrero 2016 at 2:39 pm 1 comentario

Gatopardo Ediciones publica en España ‘Tumbas etruscas’, un librito breve y encantador en el que D.H. Lawrence relata su fascinación por la civilización etrusca

tumba-de-los-leopardos

‘Tumba de los Leopardos’. Necrópolis de Monterozzi, Tarquinia, Italia

Fuente: DANIEL ARJONA  |  El Confidencial    18/02/2016

Cuando el novelista británico D. H. Lawrence (1885-1930) emprendió al fin tras la primera guerra mundial su tantas veces aplazado viaje a la busca del secreto del pueblo etrusco, creyó ver a un fauno en las inmediaciones de Caere (hoy Cerveteri), en el accidentado Lacio. Se pavoneaba sonriente en la boca de una cueva con sus ojos amarillentos, su bigotito negro, sus piernas peludas y su morral. El sortilegio duró un instante, hasta que el campesino subió a su flaco caballo y desapareció. “Ahora apenas se ven a esos hombres con la expresión inconsciente e imperturbable del fauno. Al parecer los mataron a todos en la guerra: era imposible que sobrevivieran a semejante contienda”.

Tampoco sobrevivió, muchos siglos antes, el majestuoso y pacífico pueblo etrusco al imparable empuje de Roma. No los exterminaron a todos porque eran demasiados, aclara el autor de ‘El amante de lady Chatterley’, pero sí su existencia como nación y como pueblo. Sólo quedan algunos breves y despectivos comentarios de los escritores latinos y, sobre todo, esas tumbas que han fascinado a generaciones de aventureros, buscavidas y arqueólogos. “Así que hemos ido a las tumbas, o a los museos que conservan lo que se saqueó de ellas“.

'Tumbas etruscas', de D. H. Lawrence (Gatopardo Ediciones, 2016)

‘Tumbas etruscas’, de D. H. Lawrence (Gatopardo Ediciones, 2016)

Lawrence fue uno de aquellos peregrinos hombres de letras que gastaban suelas y cuartillas en viajes que nunca terminaban. Acompañado de su inseparable Frieda recorrió Alemania, Austria, Italia, Ceilán, Estados Unidos, México… Él lo llamaba su “peregrinación salvaje” porque no era estrictamente voluntaria: su obra vitalista en la que exploraba sin tapujos la sexualidad humana y las amenazas de la modernidad atrajo sobre sí la censura y la persecución oficial. Ayer “pornógrafo”, hoy “visionario”, era imposible que la sensibilidad de Lawrence no se topara un día con los enigmas de Etruria.

Ahora Gatopardo Ediciones publica en España ‘Tumbas etruscas’, el librito breve y encantador en el que Lawrence registró su llegada a Caere una soleada tarde de abril. “En la ajetreada Caere, cuando Roma era todavía un mísero villorrio, había un barrio entero de colonos griegos, de Jonia, o tal vez de Atenas. En torno al año 390 a.C., los galos cayeron sobre Roma. Los romanos se llevaron a las vírgenes vestales, a las mujeres y a los niños a Caere, y los etruscos cuidaron de ellos en su opulenta ciudad. Es posible que alojaran a las vestales refugiadas en esta roca. Y también puede que no. De hecho Caere pudo no estar exactamente aquí…”

tumbas-etruscas-de-caere

Tumbas etruscas de Caere en la necrópolis de Banditaccia

Las tumbas pintadas de Tarquinia

Los etruscos lo construían todo con madera, las casas, los templos, todo menos las murallas de las fortificaciones, las puertas y los puentes. “Así que las ciudades etruscas desaparecieron por completo como flores“. Pero edificaban sus tumbas bajo tierra, en las laderas de los promontorios enfrentados a las colinas en cuyas cúspides se alzaban sus ciudades. De esta forma, enfrente de la ciudad de la vida podían contemplar la ciudadela de la muerte, esas vastas necrópolis que encarnaban su obsesión por la vida ultraterrena.

Músico etrusco - 'Tumba del Triclinio' - Tarquinia

Músico etrusco – ‘Tumba del Triclinio’ – Tarquinia

En aquellos palacios oscuros, como el de los Tarquinios, la familia cuyo reyes gobernaron los primeros días de Roma, Lawrence encontró una calma curiosa y peculiar. Dentro de los túmulos se depositaban las urnas con las cenizas de los esclavos mientras a los señores se les tumbaba en grandes sarcófagos de piedra o terracota con todas sus galas, o los depositaban sin más sobre un ancho banco de piedra. Nada de eso queda ya. Sólo sus sobrecogedoras pinturas que enseñan que para el etrusco la muerte sólo era una agradable continuación de la vida, “con joyas, vino, y al son de las flautas que invitaban a la danza”. Por cierto que acompañaban a los féretros, cual pretoriana guardia, incontables símbolos fálicos, o ‘lingams’, tallados en roca.

Pero el centro de la obra de Lawrence lo ocupan las citadas tumbas pintadas de Tarquinia, la Tumba de la Caza y la Pesca, las innumerables representaciones de banquetes fúnebres en los que corre el vino mientras esclavos desnudos tocan extraños instrumentos musicales, la Tumba de los Leopardos o la de los delicados bailarines del Triclinio. “Las escenas sencillas encierran un misterio y un portento que va más allá de la vida normal. Todo parece alegre y luminoso, pero posee un peso, una profundidad de significado que sobrepasa la belleza estética“.

La Tumba de los Leones, la del Muerto, la de la Doncella, la de las Vasijas Pintadas, la del Viejo… Lawrence nos acerca en las páginas de este libro a aquel pueblo secreto que precedió a Roma para ser aniquilado por ella. Tan distinto…  “Para el etrusco todo está vivo; el universo entero vivía; y la labor del hombre era vivir en él. Tenía que insuflarse vida a partir de la enorme vitalidad del mundo. El cosmos estaba vivo, igual que una gigantesca criatura. Todo se agitaba y respiraba”.

Entry filed under: arqueología, arte, arte etrusco, cultura clásica, etruscos, Literatura. Tags: , , , , , , , , , .

La Vila restaura el recinto funerario que rodea la torre romana de Sant Josep Descubren en A Guarda (Pontevedra) una gruta del siglo IV antes de Cristo única en el norte peninsular

1 comentario Add your own

  • 1. Maite Jiménez  |  19 febrero 2016 en 1:06 pm

    Gracias por la reseña, Domingo. Acabo de pedírmelo. Tengo ese viaje pendiente. Espero hacerlo pronto. Me llevaré a Mr. Lawrence de cicerone. Un abrazo.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Trackback this post  |  Subscribe to the comments via RSS Feed


Follow La túnica de Neso on WordPress.com
logoblog2.gif
Licencia de Creative Commons
Este blog está bajo una licencia de Creative Commons.

Aprovecha esta oferta especial de suscripción a Historia National Geographic

HNG-Enero16-EMAIL-XCOM--revista-OK

Twitter

Reunificación de los Mármoles del Partenón

"Hacemos un llamamiento a todos aquellos que en el mundo creen en los valores e ideas que surgieron a los pies de la Acrópolis a fin de unir nuestros esfuerzos para traer a casa los Mármoles del Partenón". Antonis Samaras, Ministro de Cultura de Grecia

Tempestas

CALENDARIO

febrero 2016
L M X J V S D
« Ene   Mar »
1234567
891011121314
15161718192021
22232425262728
29  

Archivos

Inscriptio electronica

Amici Chironis

Apasionados del mundo clásico

Suscríbete a esta fuente


A %d blogueros les gusta esto: