Archive for 6 diciembre 2015

Ana Belén: «Interpretar a un personaje como Medea produce vértigo y angustia»

La actriz vuelve en un montaje al Teatro Español, un escenario especialmente significativo en su carrera, después de treinta años

Fuente: JULIO BRAVO  |  ABC    06/12/2015

El nuevo reto de Ana Belén se llama Medea. La actriz se enfrentó por primera vez a la cruel hechicera de la mitología griega, sobre la que escribieron Eurípides o Séneca, en el pasado festival de Mérida. Ahora llega al Teatro Español –un escenario especialmente significativo para ella, y donde estará del 18 de diciembre al 10 de enero de 2016–, después de una gira que, asegura satisfecha, «ha funcionado muy bien». Al público le da igual comedia que tragedia; lo que quiere es calidad. «Yo creo trabajos bien hechos, interesantes y que le sean cercanos al público. Y creo en las funciones inteligentes, sean comedia, vodevil, tragedia, melodrama», dice.

«Medea» es una tragedia escrita hace muchos siglos, pero le sigue interesando al público…

Este tipo de obras nos habla de las pasiones humanas, y eso no muere. Esta función, concretamente, nos habla de un hecho absolutamente trágico y tremendo, y es que una madre mate a sus propios hijos. Y en este siglo XXI, y aquí, en España, estamos viviendo esa tragedia. Yo, cuando leo una noticia como ésta, tengo la necesidad de conocer datos para tratar de entenderlo; nunca justificarlo, bajo ningún concepto. Queremos saber por qué. Aunque eso es lo que nunca sabremos. Se pueden hacer conjeturas, pero nunca llegaremos a saber lo que hay dentro del alma y de la mente de estas personas.

Usted, que es madre, ¿ha llegado a comprender a Medea?

Los actores trabajamos con emociones. Puedes tener que interpretar a un asesino, y nunca has matado… Pero todo está dentro de uno mismo, y me refiero al ser humano. Los actores buscamos en todo eso que está dentro para entender y resolver preguntas. No hace falta que seas madre para considerarlo una barbaridad. Hay algo muy importante en esta versión que nos lleva a comprender a Medea y a entender su desarrollo: Vicente Molina Foix cuenta cómo Medea conoce a Jasón. Cuenta la historia de los Argonautas y el vellocino de oro, cómo Jasón llega a la isla, cómo Medea le ayuda y traiciona a su padre… Cómo ella, a su vez, se ve traicionada por un personaje creado por ella misma. Nos va dando pautas y nos desvela las razones que la llevan a matar a sus hijos; y en esa época, los hijos eran la razón de ser de una mujer. Ser madre significaba reafirmarse como mujer.

¿Dónde ha encontrado la luz del personaje? Imagino que para poder enamorarse de él tiene que haber una luz.

Las sombras de un personaje también te pueden enamorar… Pero la luz la he encontrado en esa Medea que recuerda toda su vida en la Cólquide, como una virgen dedicada a los dioses. Lo recuerda de una manera tan vívida… Y lo hace para tratar de entender su vida en el presente. Hay algo en ella muy reconocible, que es el gran, profundo, tremendo, asfixiante amor que siente por Jasón.

Ha hablado varias veces de «entender». ¿Es la posibilidad de vivir otras vidas y entender otras realidades lo que más le atrae como actriz?

Creo que es algo común a todos los actores. Nuestro trabajo se nutre de analizar y de hacerte preguntas sobre tu personaje y sobre los que le rodean. Y esas preguntas son para entender. Esta profesión nos da la posibilidad de meternos en la cabecita y en el cuerpo de personajes muy distintos, y eso es muy enriquecedor. Yo he aprendido tanto… No solo de mi profesión, que evidentemente lo he hecho a lo largo de mi carrera, sino sobre las relaciones humanas. Hay muchas formas de interpretar a un ser humano, y hay miles de incógnitas y de preguntas. En esta profesión hay que buscar y buscar, y a mí me ha dado la posibilidad de entender mucho, sí.

¿Personajes tan poderosos y oscuros como éste llegan a desestabilizar?

Un personaje como Medea produce vértigo, angustia… A mí las cosas me cuestan mucho, no soy una actriz que llega y tiene las cosas claras de su personaje desde el comienzo. Yo dudo muchísimo, necesito saber que la persona que me está dirigiendo lo sabe todo, porque yo no sé nada. Y aun ahora, después de todas las representaciones que hemos hecho, no sé ni la mitad de las cosas de Medea. Y sé que las voy a ir aprendiendo conforme la vaya interpretando cada día. Pero soy una actriz lanzada. Yo me tiro al vacío. Me puedo equivocar, el director me puede decir que no voy bien por ese lado, pero me tiro. Con todos los problemas que implica, porque soy insegura y neurótica… Eso sí, llego al ensayo y no se me nota nada. En casa sí, soy muy neurótica cuando estoy empezando a estudiar un personaje y enfrentándome a él. A veces encuentro pequeñas cositas en un ensayo y me da un subidón, y al día siguiente no encuentro nada y es una catástrofe, un horror, y me doy contra la pared… Pero a mí me gustan los actores que dudan. Yo dudo mucho.

E imagino que con la edad y la experiencia mucho más.

Por supuesto. Cuando eres joven hay tal inconsciencia que te lanzas y todo es un derroche de fuerzas, de estados de ánimo. Me acuerdo de algo que nos decía William Layton, un hombre tan encantador como sabio: «Hay que ir a la médula». Y es verdad. Es algo que vas aprendiendo con la edad. En todos los sentidos. Conforme te haces mayor tiendes a buscar la almendra, al centro. Ves otras cosas que están por los alrededores, que también están bien, y que te puedes dar un paseo por allí. Pero la almendra es lo importante.

Me da la sensación de que está últimamente más centrada en el teatro que en sus otras facetas artísticas…

Es cierto que no hago cine desde hace tiempo. Pero hasta octubre, en que retomamos «Medea», he estado haciendo gira de conciertos. He tenido un año… No he descansado nada.

Parecería que cuando uno llega a una posición como la suya, es más dueño de su carrera, pero no sé si es precisamente lo contrario…

No lo eres. Lo que vas aprendiendo –y yo lo aprendí bastante temprano– es a decir no. Pero desde luego, no a poner las cosas en marcha. Dependes de tantas cosas, de que alguien te vea adecuado para un personaje y te ofrezca un proyecto… Sí eres dueño de aceptar o rechazar el proyecto; que es algo ya muy importante. Pero a veces las cosas vienen como este año… Yo he pasado mucha angustia por la cantidad de cosas que tenía que hacer. Hasta abril estuve interpretando «Kathie y el hipopótamo», la obra de Vargas Llosa. Ese mes sacamos disco, «Canciones regaladas». En mayo empecé a ensayar «Medea» y la gira de conciertos; durante los primeros ensayos de la obra de teatro hice tres conciertos, con todas las complicaciones vocales, porque no se puede hacer teatro y cantar al tiempo. Y todo eso me llevó a estar por las noches dando botes en la cama: Medea por un lado, los gorgoritos por otro… Pero todo el mundo me decía: «¡Tú puedes!» Y una se lo cree. Y he podido.

¿Cuánto hacía que no pisaba el Teatro Español? Es un teatro muy importante en su carrera…

Lo último que hice allí fueron conciertos. Pero con una obra de teatro no estaba… Desde «La casa de Bernarda Alba» –se estrenó hace más de treinta años, en 1984–. Volver supone una gran emoción. Siempre que he vuelto al Español me he emocionado mucho. Cuando hice los conciertos y me dirigía al público, después de la primera canción, pensaba que no podría seguir porque me embargaba la emoción, y no hay nada peor para que no te salga la voz. Sé que el Español tiene una carga emotiva muy grande. Yo piso ese escenario y me acuerdo de todos los actores con los que he trabajado allí… Y que la mayoría no están… Pero luego me meto en la piel de Medea y disfruto como una loca. ¡Como una bruja!

6 diciembre 2015 at 8:53 pm Deja un comentario

«A los profesores se nos aleja del aula»

«La ignorancia y el desprecio a la cultura nos hace peores», afirma la profesora de Latín Ana Clara Roldán

ana-clara-roldan

La profesora Ana Clara Roldán. / Francis Silva

Fuente: MIGUEL A. OESTE > Málaga  |  Sur Digital    06/12/2015

Los antiguos alumnos de Ana Clara Roldán dicen que hace «magia», y no porque use trucos, sino por su implicación y la capacidad que demuestra para motivarlos, algo que se percibe cuando habla de su oficio, de la lectura, de la cultura en general. Profesora de Latín en el José Navarro y Alba, donde también es responsable de la biblioteca, así como coordinadora del programa ‘Clásicos Escolares’, se muestra crítica con la situación de provisionalidad de la educación, y con la miopía de los gobiernos para llegar a un pacto.

–No sé si recuerda la famosa sentencia del ministro de Franco, José Solís Ruiz, cuando dijo en las Cortes: «Menos latín y más deporte». Parece que hoy se sigue esta línea.

–Por supuesto que sí. Desde el Gobierno y las instituciones se sigue dañando al latín con cada nueva ley educativa, lo que muestra una vez más la incultura de nuestros gobernantes y lo lejos que estamos del ideal platónico de que el gobierno de un país debe estar en manos de los «mejores» (sabios y filósofos).

«¡No creo que la dejen morir, por Júpiter! El latín es el alma máter de nuestra lengua»

–Ya lo dice el filósofo José Antonio Marina, en este país «la educación no interesa a nadie. Y ningún gobierno ha intentado llegar a un pacto educativo»…

–No estaría mal que el Gobierno pusiese verdadero empeño en ello, por el bien de la sociedad. La educación está demasiado politizada en nuestro país. Ahora, por ejemplo, vemos de nuevo cambios en la materia de religión, que pasa a ser evaluable. Y así vamos todos, en función de qué aires políticos soplen, con una sensación desoladora de provisionalidad. No hay consenso entre los partidos, ni interés por alcanzarlo, porque la educación es lamentablemente otra arma arrojadiza más.

–Cuando se pregunta si sirve el latín para algo hoy en día, acaso se desconoce que el 90% del léxico castellano deriva del latín…

–En la sociedad del utilitarismo todo parece medirse en «para qué sirve tal o cual cosa», y eso es un error. Hay miles de cosas «inútiles» que sin embargo nutren el alma humana y nos otorgan otras capacidades igualmente vitales. Al margen de que sea más o menos útil, no hay duda de que hoy día seguimos hablando latín, pero evolucionado.

–¿Qué pasa con el latín?

–Pasa que se ha convertido en la alternativa para los estudiantes que «huyen» de las ciencias, carece de la entidad que debería tener en los planes de estudio y se le ha arrebatado todo su prestigio.

–Pero parece evidente, entre otras razones, que hoy las nuevas generaciones hablan y escriben peor porque no han estudiado latín…

–En parte sí, aunque también hacen mucho daño otras cosas como la telebasura, la falta de interés por la cultura, el desprecio a los libros, a la intelectualidad, etc. Las nuevas generaciones necesitan buenos referentes y los educadores (padres, maestros, profesores…) tenemos un papel muy importante.

–Usted, ¿qué dificultades encuentra como docente?

–La enseñanza se vuelve cada vez más burocrática. Estamos condenados a cargar con tediosos «papeleos», que sólo sirven para dar respuesta a informes inútiles y estadísticas sin sentido. Se nos aleja del trabajo real y directo del aula, que es lo que en realidad tiene importancia. Por otro lado, la sociedad ha dejado de creer en el maestro, no se nos valora como antes y se nos critica por nuestras vacaciones. Y hay muchas cosas que no se ven detrás de nuestra labor: horas de formación, trabajo diario en casa, actualización de la metodología, adaptación a las nuevas leyes, nuevos horarios, nuevo alumnado… y todo sin perder la ilusión por enseñar.

–¿Por qué se considera que estudiar latín es aburrido?

–Puede ser tan aburrido o no como cualquier otra materia del currículo. Dependerá en buena medida de la pasión y actitud del profesor. No creo que se deba tanto a los métodos o materiales, sino al componente humano, a nuestra capacidad de motivar a través de nuestra propia motivación. Un profesor apasionado con su asignatura, que sea capaz de transmitirlo, se ganará a la clase con facilidad. Los alumnos no aprenden, nos aprenden.

–¿Cree que el latín dejará de ser un rara avis o una asignatura relevante o acabará muriendo?

–¡No creo que la dejen morir, por Júpiter! Por muy complicada que se ponga la situación, somos un amplio colectivo que lucharíamos por ella. El latín es el alma mater de nuestra lengua.

-¿Qué opina de estas palabras de Antonio Muñoz Molina: «Nadie parece caer en la cuenta de la devastación que ha sufrido nuestro país en todo lo relacionado con la educación, la cultura y el conocimiento»?

Son una palabras demoledoras y tristes, pero ciertas para mi punto de vista. Nuestro país ha avanzado en muchísimos aspectos, pero en otros va perdiendo el norte a pasos agigantados. La ignorancia y el desprecio a la cultura y las humanidades son palpables en la sociedad, y eso nos hace peores seres humanos, menos libres, menos tolerantes y mucho más egoístas.

-Termine con una expresión latina…

–Sapere aude (atrévete a saber).

6 diciembre 2015 at 8:49 pm 1 comentario

Carteia, una ciudad en movimiento

La potente urbe romana ubicada junto al Estrecho de Gibraltar exhibe vestigios desde época fenicia hasta bien entrado el siglo XX Varios proyectos han potenciado su valor los últimos años

Fuente: VIRGINIA LEÓN  |  Diario de Cádiz     06/12/2015

carteia-teatroDicen que Carteia fue la primera colonia romana fuera de suelo itálico y que sus ciudadanos obtuvieron el título de Colonia Libertinorum en el 171 a.C. Y tuvo que ser, porque el recorrido por la urbe descubre al visitante numerosos vestigios de la que seguro fue una ciudad monumental en tiempos del Imperio Romano. En tiempos de Roma, cuando se expandió, tras el paso de fenicios, cartagineses, y previa instalación de los visigodos y árabes. Una ciudad con espectaculares vistas de toda la bahía de Algeciras, estratégicamente ubicada en el Cerro del Prado, en San Roque, entre el mar y el río Guadarranque, junto a Gibraltar y frente a una visible África en los días despejados. Un cruce de caminos que fue base de la flota romana y punto militar, flanqueada por numerosos sistemas defensivos, y jalonada por la industria marítima. Una potente urbe, en defintiva, siempre en movimiento, que sigue deshojando las capas de su historia entre los proyectos que en pocos años han conseguido multiplicar el número de visitas.

Así se presenta Carteia, de la mano de Manuel Jaén, su director, que junto a Diario de Cádiz recorre el circuito turístico que discurre por este hermoso paraje natural. El paseo arranca en el pequeño centro de recepción de visitantes, que no de interpretación. Unas modestas instalaciones que congrega una pequeña tienda y salita sin uso específico. Junto a este edificio, en el camino al primer punto visitable del yacimiento, se levanta otro edificio nuevo construido por el Ayuntamiento de San Roque y cuya finalidad no parece clara, aunque puede ser «un centro cultural vinculado a Carteia», comenta Jaén. Lo hace poco antes de subir las conocidas y monumentales escalinatas de época republicana que conduce a la planta de un edificio de época augustea que pudo ser de dos plantas y cuya función se desconoce. Junto a él hay restos del que fue un gran templo de época republicana, «que pudo alcanzar una altura de unos 12 metros y ser uno de los más grandes de Hispania, con un podium de 18×24 metros», puntualiza este conservador y restaurador. Un espacio de marcado carácter sagrado asentado sobre un altar de época púnica.

Precisamente de época fenicia apenas queda constancia material, salvo una muralla labrada en piedra. Fueron estos navegantes los primeros en descubrir el lugar, asentándose en la zona industrial aledaña.

De época romana también se observa una «vivienda señorial que alcanzó las dos plantas», que integra un impluvium para la recogida de agua, y restos del porticado de la calle, así como una gran piscina, «una pileta que puedo ser para rituales religiosos».

Llama la atención la reutilización de los materiales, muy palpable en la necrópolis visigoda que rodea el templo romano, perpetuando el uso sagrado, pero todavía «por excavar».

Y es que Carteia tiene mucho que destapar, mucho trabajo por delante, pese a los que se han desempeñado «a lo largo de 50 años». En los últimos 20 ha sido la Universidad Autónoma de Madrid la encargada de desarrollar campañas arqueológicas casi todos los veranos, informa el director de Carteia.

El trayecto continúa por el mismo sendero, dejando de nuevo atrás la recepción y adentrándose en un camino abrazado por dos filas de álamos. «Un pulmón verde, punto de paso de aves y con múltiples especies vegetales». Un bonito paisaje que contrasta con el que la refinería petrolera Cepsa marca en sus aledaños, con torres, tanques y estrucuturas que interrumpen la estampa a lo lejos. Es la cruz y la cara del yacimiento, pues es Cepsa quien aúpa mucho de los proyectos que se desarrollan en el enclave arqueológico, al hilo del convenio de colaboración suscrito con la Consejería de Cultura de la Junta, con la aportación de 15.000 euros anuales. También «nos apoya siempre el Ayuntamiento de San Roque».

La partida de este año se ha destinado al estudio e introducción en circuito de una de las joyas de esta urbe del Imperio. El teatro romano, hasta hace unos meses invadido por la maleza y ahora integrado y perfectamente delimitado en el terreno gracias al estudio geofísico puesto en marcha este año. De este modo, un panel, el más flamante y actual de cuantos integran el recorrido, pone en pie en 3D el aspecto de un teatro «que por sus dimensiones era muy parecido al de Mérida», con 78 metros de diámetro, 2.500 metros cuadrados de grada y aforo para 5.300 personas. Desde la zona más alta del enclave se observa en pendiente su monumental planta, marcada por balasto (grava gruesa) allá donde la propia piedra no se conserva (se ve parte de la escena y graderío). Una intervención que proyecta en el imaginario del visitante su posible imagen. Los estudios también han sacado a la luz la existencia de una plaza portificada tras la escena y estructuras bajo tierra que algún día podrían excavarse. «De momento vamos a conservar», esgrime Jaén.

Pero no cesan las huellas de la magnitud romana, que reaparecen en su gran complejo termal. Un repertorio de piscinas de agua caliente y fría, vestuarios, letrinas, así como la palestra dedicadas al ejercicio físico. Un auténtico spa tal y como lo conocemos hoy, del que se conservan restos incluso del sistema de calefacción del suelo y del majestuoso mármol que lo revestía. Un centro próximo a otra domus de gran poderío que fue incluida en el recorrido hace pocos años y que constituye la última parada de época romana, además de la factoría de salazones en la zona anexa al mar, junto al denominado Jardín de la playa.

Entre ambos puntos se encuentra la Torre del Rodacillo, coronando un área con fuerte espíritu defensivo. Junto a un tramo de muralla romana -del que hay varios lienzos rodeando todo el conjunto-, esta torre denfensiva se mandó a construir por Felipe II para prevenir de los ataques berberiscos. «La importancia estratégica del lugar se confirma a lo largo de la historia con la construcción de varios búnkeres militares de la II Guerra Mundial, así como de un sistema de trincheras y pozo de tiro en las inmediaciones». Un búnker que ha sido musealizado -inaugurado en 2013-, aportando al circuito un sorprendente punto y final. Que más bien es un punto y aparte. Porque Carteia avanza, remueve y promueve su historia. La de una ciudad en movimiento.

6 diciembre 2015 at 8:41 pm Deja un comentario


Follow La túnica de Neso on WordPress.com
logoblog2.gif
Licencia de Creative Commons
Este blog está bajo una licencia de Creative Commons.

Reunificación de los Mármoles del Partenón

"Hacemos un llamamiento a todos aquellos que en el mundo creen en los valores e ideas que surgieron a los pies de la Acrópolis a fin de unir nuestros esfuerzos para traer a casa los Mármoles del Partenón". Antonis Samaras, Ministro de Cultura de Grecia

Tempestas

CALENDARIO

diciembre 2015
L M X J V S D
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

Archivos

RSS Blogs en Χείρων·Chiron

  • Se ha producido un error; es probable que la fuente esté fuera de servicio. Vuelve a intentarlo más tarde.

Inscriptio electronica

Amici Chironis

Apasionados del mundo clásico

Suscríbete a esta fuente