Archive for 9 febrero 2015

VI Olimpiada de Clásicas de Valencia

logolimpiadaLa Universitat de València convoca la VI OLIMPIADA DE CLÁSICAS, un certamen que tiene como objetivos fundamentales estimular el estudio de las lenguas clásicas y su cultura entre los jóvenes, premiar el esfuerzo y la excelencia académica y servir de punto de encuentro entre la enseñanza secundaria y la Universidad.

PARTICIPANTES

Podrán participar en la Olimpiada de Clásicas 2015 todos los alumnos de centros de enseñanza de la Comunidad Valenciana matriculados durante el curso 2014-2015 en las asignaturas de Latín y/o Griego de 2º de bachillerato. La participación es individual.

INSCRIPCIÓN

Las inscripciones se realizarán del 23 de febrero al 20 de marzo de 2015. Una vez cumplimentada la ficha, se enviará por correo electrónico (futura@uv.es) o por fax (963983200) a la Delegación de Incorporación a la Universidad la ficha de confirmación de inscripción de cada estudiante, acompañada del visto bueno del profesor de la asignatura y del director del centro.

CALENDARIO DE EXAMEN

El examen tendrá lugar el sábado 28 de marzo de 2015, a las 11,00 horas, en la Facultad de Filología, Traducción y Comunicación (Avda. Blasco Ibañez, 32, 46010 Valencia). Los alumnos inscritos serán convocados a las pruebas sin necesidad de comunicación personal posterior. Excepcionalmente, se podrá modificar la fecha y la hora si las circunstancias así lo aconsejan; en este caso, los centros serán informados oportunamente.

TEMARIO

La materia objeto de examen incluirá el programa de las asignaturas de Latín y Griego de 1º y 2º de bachillerato (contenidos publicados en el DOCV del 15.07.2008).

TIPO DE EXAMEN

El examen tendrá una duración ininterrumpida de 100 minutos y constará de dos partes:

La primera parte constará de 50 preguntas de respuesta breve sobre cuestiones de lengua griega y latina, incluyéndose aquí algunas preguntas de etimología y derivados léxicos.

La segunda parte constará de 50 preguntas tipo test sobre el resto de cuestiones pertenecientes al temario indicado en el apartado anterior. Dos errores anulan un acierto. Las preguntas no contestadas no se tendrán en cuenta.

Todas las preguntas tendrán la misma valoración.

PREMIOS

La Universitat de València concederá a los seis primeros clasificados de la VI Olimpiada de Clásicas de Valencia una beca que comprenderá el importe de las tasas de la matrícula para el curso 2015-2016 en cualquiera de los estudios oficiales que se imparten en la Universitat de València.

En el caso de que el/la estudiante ganador/a de la Olimpiada haya obtenido la matrícula gratuita por otros motivos, el premio consistirá en una beca por valor de 600 € para libros y material de estudio.

Si el/la estudiante ha sido ganador/a en dos o más olimpiadas, sucesiva o simultáneamente, podrá hacer uso como máximo, de una matrícula gratuita y de una beca por valor de 600 € para libros y material de estudio, o bien, de dos becas para libros y material de estudio, siempre y cuando se matricule en la Universitat de València.

Los premios podrán hacerse efectivos en los dos cursos siguientes a su obtención.

En todo caso los premios obtenidos son personales e intransferibles.

CALENDARIO

  • Inscripción: del 23 de febrero al 20 de marzo de 2015.
  • Realización de la prueba: sábado 28 de marzo de 2015, a las 11.00 horas. Facultad de Filología, Traducción y Comunicación.
  • Publicación de resultados: 17 de abril de 2015.
  • Acto de entrega de premios de la Olimpiada de Clásicas de Valencia 2015: la fecha y hora serán indicadas oportunamente.

Más información sobre la VI Olimpiada de Clásicas de Valencia en la web de la Universitat de València.

9 febrero 2015 at 11:27 pm Deja un comentario

Hallazgos submarinos excepcionales

El CASC ha dado a conocer los resultados de las excavaciones que ha realizado a lo largo de 2014 frente a la costa catalana

Cala-Aiguablava

Fuente: NATIONAL GEOGRAPHIC

El pasado 6 de febrero, el Centre d’Arqueologia Subaquàtica de Catalunya (CASC) presentó los resultados de las excavaciones realizadas a lo largo de 2014 frente a la costa catalana, principalmente en aguas de Begur y del Port de la Selva (Girona), pero también en Deltebre (Tarragona). Los resultados indican que la cala de Aiguablava, en el municipio de Begur, fue un puerto natural de gran importancia, un rincón protegido de los vientos que fue utilizado ininterrumpidamente desde el siglo III a.C. hasta tiempos presentes. Más al norte, cerca del Port de la Selva, se ha explorado un barco de construcción ibérica que naufragó a finales del siglo I a.C., más conocido como el Cap del Vol. Otras intervenciones arqueológicas se han realizado en un barco hundido en 1813 en Deltebre.

ánforas-Aiguablava

La cala de Aiguablava fue un refugio para aquellos barcos que cruzaron el cabo de Begur en su travesía hacia los puertos de Ampurias o de Narbona. En las profundidades se han localizado los restos de tres barcos de época romana, de entre finales del siglo II y finales del siglo I a.C. Los arqueólogos han rescatado ánforas procedentes de Italia, ánforas de vino de la costa catalana, ánforas de la Bética para conservar aceite y salazones, clavos de hierro, un escandallo de plomo para reconocer la calidad del fondo, utensilios de cocina de la tripulación, un cesto en un estado de conservación excepcional que servía para achicar el agua y un dupondio con la cabeza laureada de Marco Aurelio, entre otras cosas. Cabe destacar una inscripción en latín sobre un ánfora (oleum dulce) que ha permitido identificar su antiguo contenido, un tipo de aceite que servía para cocinar. También se han encontrado los restos de una magnífica copa de vidrio, de alrededor del siglo III, con motivos serpenteantes. En las últimas excavaciones se ha constatado la existencia de un barco moderno, de los siglos XVIII o XIX, y puede que la posible existencia de un barco medieval.

copa-Aiguablava

La excavación del Cap del Vol ha sido tremendamente fructífera, pues se ha hallado la quilla completa, además de 45 cuadernas, un fragmento del mástil y partes de los dos timones laterales de popa y los mangos con los que se controlaban, unas piezas prácticamente inéditas en todo el Mediterráneo. El estudio de este pecio ha sacado a la luz las técnicas de construcción naval de los iberos. Los restos han sido enterrados in situ para que se conserven, como mínimo, durante 2.000 años más.

Por último, el barco hundido en 1813 en Deltebre ha proporcionado un material excepcional. Se han recuperado herraduras y otros objetos propios de los caballos o mulas que fueron utlizados para tirar de los cañones. Entre las piezas más destacadas o curiosas hay que destacar un conjunto formado por un tintero y una pluma de campaña, una escalera de mano para subir a la bodega y, sobre todo, la campana de bronce del barco.

9 febrero 2015 at 10:04 pm 2 comentarios

La Victoria de Samotracia resplandece de nuevo

xvictoria_de_samotracia

© MUSÉE DU LOUVRE, DIST. RMN-GRAND PALAIS / PHILIPPE FUZEAU

Fuente: NATIONAL GEOGRAPHIC

La Victoria de Samotracia, de comienzos del siglo II a.C., resplandece como nunca en lo alto de la escalera Daru, en el Museo del Louvre, tras un exhaustivo proceso de restauración que finalizó en verano de 2014. El mármol de Paros ha recuperado su pureza original, se le han añadido fragmentos que permanecían conservados, entre ellos uno que representa tres plumas de su ala izquierda, y se han descubierto restos de color azul invisibles sin los instrumentos adecuados, entre otras cosas. La exposición La Victoria de Samotracia. Redescubrir una obra maestra, a partir del 5 de marzo de 2015 en el Museo del Louvre, permitirá conocer la historia de este magnífico monumento del período helenístico, descubierto en 1863 por Charles Champoiseau.

9 febrero 2015 at 5:26 pm Deja un comentario

Tecnología de la NASA para encontrar oro romano en la provincia de León

Un grupo de geólogos de la Universidad de Salamanca aplica una tecnología de la NASA para encontrar explotaciones de oro en el Valle del Eria abandonadas por el Imperio Romano

VallE_De_Eria

Gabriel Gutiérrez y Javier Fernández, geólogos de la USAL, en las murias romanas formadas por los canales de las minas de oro en el Valle del Eria cerca de la localidad de Castrocontrigo. / Eduardo Margareto / ICAL

Fuente: Información de León    08/02/2015

«Los buscadores de oro cavan mucho y hallan poco». Con esta máxima definía el filósofo griego Heráclito de Éfeso a los ávidos europeos que dedicaban su vida a encontrar el mineral más preciado en la época anterior a Roma. Por entonces, los pobladores de una pequeña y orográfica comarca de la Península Ibérica, el Valle del Eria, en León, desconocían que el Imperio llegaría con fuerza para explotar hasta la saciedad sus tierras en búsca de oro junto a Las Médulas. Pero algo se dejaron por cavar, quizás bastante, cuando abandonaron, posiblemente, por motivos económicos.

En estos 2000 años el oro no estuvo escondido, pero sí cobijado por la roca dura, caliza y por la densa vegetación. Ahora, un grupo de geólogos de la Universidad de Salamanca ha descubierto estas explotaciones tras aplicar el LiDAR, una tecnología de la NASA que proporciona nuevos hallazgos y muestra su relevancia en el contexto de minería gracias a que este sistema permite, mediante un láser de alta resolución, la oscultación de zonas cubiertas por árboles o afectadas por una intensa roturación del terreno. Y todo ello de forma aerotransportada, con un láser de teledetección instalado en un drone controlado por radiocontrol con el que pueden obtener espectaculares imágenes y vídeos.

El profesor Javier Fernández Lozano, del departamento de Geología de la USAL, apunta dos ideas básicas de este estudio. Por un lado, la importancia del desarrollo de este trabajo desde un punto de vista tecnológico y su desarrollo en la Historia, ya que es «pionero para identificar explotaciones romanas y la compleja red hidráulica de canales y embalses que conecta con los ríos, lo que permite asociarlo a la labor minera».

Por otro, porque ofrece «suficiente información» para indagar sobre las razones que llevaron al Imperio Romano a abandonar España y mudarse a Dacia, en Rumanía, y a Grecia. «Todo indica que la ley del oro de estas tierras ya no era tan rica en esta zona y era menos costoso extraer en el Este», concluye.

Intensa extracción

Este estudio permite obtener un mapa detallado del funcionamiento de la minería antigua dentro de un pequeño sector del distrito romano en el Noroeste de España. «La presencia de yacimientos de oro llevó a un trabajo intensivo extractivo durante el siglo I. Aunque muchas de esas actividades estaban centradas en el área de Las Médulas y Omañas. Grandes depósitos fueron también encontrados a lo largo de los valles del Duerna y el Eria», indica Fernández Lozano, para quien los resultados complementan los trabajos previos llevados a cabo en estas dos áreas, proporcionando nuevos conocimientos dentro de las técnicos de ingeniería hidráulica y la geometría de las principales explotaciones de Roma. Este trabajo pone de relieve el ámbito de aplicación de estas antiguas minas y su impacto sobre el paisaje, que es mucho más amplio y más importante que lo que se creía.

Junto a Gabriel Gutiérrez, profesor de Geología Estructural y Tectónica de la Universidad de Salamanca, y la colaboración de Miguel Ángel Fernández, este joven geólogo oriundo de esta comarca se embarcó en una investigación que se encuentra fuera de su especialidad y que para él «es casi como un hobby». Su análisis ha traspasado fronteras y ha sido publicado en el Journal of Archaeological Science y recibido numerosas felicitaciones, incluida la del prestigioso investigador francés Claude Domergue, pionero en esta zona al calificarla en los años 70 «como el mayor complejo mundial de minería, moldeada por una imponente red de canalizaciones y depósitos de agua que convirtió a esta sierra en un enorme recipiente para lavar el oro».

¿Rentabilidad?

La agencia Ical se subió al todoterreno de la geoarqueología en una mañana soleada de primeros de enero, en la que la nieve sólo relucía en las cumbres. «La extracción del oro, a los precios actuales, es rentable con cinco gramos por tonelada. Pero en esta zona, según el Instituto Geológico Nacional, puede haber hasta 12 gramos en algunos filones difíciles de encontrar», explica Fernández Lozano, a quien le apostilla Gabriel Gutiérrez, irónicamente, que «para ello habría que encontrar un filón importante para que fuera rentable».

mina-Valle-de-Eria

Imagen de una posible mina localizada desde el aire. / Eduardo Margareto / ICAL

Mientras el vehículo sube a las cumbres, los dos geólogos se explayan: «Con el LiDAR son más fáciles de localizar las espectaculares murias, grandes piedras con más de 500 millones de años que conforman filas levantadas por los romanos para hacer canales y concluirlos en forma de embudo». Fernández Lozano asegura que de esa forma filtraban el oro en el agua con la ayuda de pieles de cordero y cazoletas y ayudados por la velocidad a la que descendía el líquido elemento. En el final del embudo, gracias a la densidad del ‘aurum’, el mineral se quedaba y era más fácil de seleccionar. Así se trabajó el oro desde Huelva hasta Asturias durante la época romana.

Las murias, prosigue Gabriel Gutiérrez, proceden del periodo en el que se crearon los Montes Galaicos Leoneses, hace 40 millones de años. En la zona hay dos tipos de explotaciones romanas en función del espesor y su profundidad. Por un lado, las que están a entre 30 y 50 metros, conocidas como ‘ruina montium’, un sistema de minería usado en la Roma Antigua basado en la fuerza del agua para derrumbar extensiones amplias de montaña de un solo golpe. Fue muy usado en Las Médulas. El otro tipo es mediante zanjas y canales por debajo de los 30 metros. «El LiDAR es capaz de superar áreas forestales y llegar al suelo gracias a un sistema informático y lo filtra», desliza Fernández Lozano.

Imponentes canalizaciones

De ahí, que se hayan encontrado estos sistemas de búsqueda de oro ancestrales, compuestos por canales para transportar el agua desde los ríos hasta el área de explotación. Así, limpiaban la tierra para localizar oro. Estaban excavados en altura en la roca. Utilizaban un pico especial que los romanos habían elaborado para la piedra más débil, principalmente pizarra, pero cuando era más dura se tenían que ayudar de pequeñas explosiones que provocaban al calentar la roca, rociarla de vinagre a través de sus grietas y, una vez que se evaporaba, producía una explosión. Estaba causado por la acidez del vinagre. Así, construyeron una amplia red de canalización para llevar el agua a estos puntos que iban a explotar. El Eria y la Valduerna están llenos de este tipo de infraestructuras, visibles incluso desde la carretera LE-126 (Castrocontrigo-límite con Galicia).

Fernández Lozano define este conglomerado mientras apunta con su índice hacia la Peña Canales, en la localidad de Pozos, un alto al que parece complicado subir. «Lo de canales parece un topónimo que indica la presencia de canales romanos», comenta. Al subir con el todoterreno por un paraje espectacular, se aprecia una «captura fluvial antrópica», o lo que son lo mismo, un tipo de estanque realizado por los romanos para poder tener agua disponible en las explotaciones mineras de la cuenca del Duerna, al norte, o las del Eria, al sur».

Estos ríos llevan muy poca agua, sobre todo en época estival, por lo que los romanos la almacenaban procedente de la fusión de la nieve para llevar a cabo la explotación de las minas a principios de la primavera. No obstante, las condiciones climáticas eran algo diferentes en el siglo I d.C que en la actualidad, ya que se sabe por estudios antiguos (libro de Geographyca de Estrabón) que el clima era más húmedo y frío que en la actualidad.

Y, ¿todos estos hallazgos los facilita el LiDAR? Fernández Lozano sostiene que los datos obtenidos tras cada recorrido del drone constan de una compleja nube de puntos que debe ser procesada mediante software informático para filtrar y clasificar la información. «Tras este proceso se construye un modelo matemático representado por una malla o modelo digital del terreno que simula de forma fidedigna la superficie del terreno en tres dimensiones y que nos permitió cartografiar y analizar las formas identificadas», asiente.

Este trabajo, recuerda, ha permitido mejorar en muchos casos la cartografía de zonas mineras romanas llevada a cabo por otros investigadores en la zona de la Valdería (entre las poblaciones de Truchas y Castrocontrigo) y realizar nuevos hallazgos, «permitiendo completar el registro de labores mineras y el complejo sistema hidráulico utilizado para llevar a cabo las labores de extracción del oro».

El LiDAR facilitó también realizar una clasificación de las labores mineras y el cálculo de volúmenes de algunos de los embalses utilizados para el acopio del agua. Para ello, prosigue Fernández Lozano, fue importante conocer la metodología utilizada por los romanos a través de textos antiguos como los de Plinio el Viejo, procurador romano encargado de realizar el seguimiento de las labores mineras en Hispania.

Y los romanos dejaron estas tierras…

Pero por alguna razón, los romanos abandonaron estas tierras. Existen dos hipótesis. Por un lado, podría ser que no tuvieran suficiente capacidad tecnológica para seguir con estas explotaciones, «aunque esta idea no tiene mucha fuerza por la presencia de una importante red de canales», según advierte el geólogo. Por otro, el factor económico, ya que «arrasaron hasta las rocas más duras», que era más costoso, antes de salir al Este de la actual Europa.

Una investigación que resolvería numerosas dudas al respecto sería la aplicación del LiDAR en Las Médulas, donde «seguro» que se encontrarían depósitos aún sin conocer, según señala Fernández Lozano. «Pero dentro de 50 años vendrán otros con otras herramientas más avanzadas y se descubrirán», sostuvo.

En los montes cercanos al Valle del Eria, el grave incendio de agosto de 2012 motivó que quedaran a la luz áreas en las que se apreciaban las explotaciones y que antes había sido difícil de identificar. «Hasta ahora, por aquí ha pasado mucha gente para valorar las explotaciones de oro. Se han llevado a cabo muchos sondeos y cribados en el río Eria. También muchas mordidas al monte para analizar los gramos por tonelada de oro», sostiene. De hecho, recuerda que se solicitaron hasta cuatro licencias para sondear en el vecino Valle de la Valduerna por parte de empresas irlandesas y canadienses, pero en principio han caducado.

Esta tecnología, concluyen los dos expertos, además de abrir nuevas puertas para la investigación minera antigua en el Noroeste Peninsular podría tener multitud de usos en otros campos tan diversos como la investigación forense o la policial, a causa de la rápida obtención de datos y la posibilidad de modificar los parámetros de visualización, la intensidad o el brillo, lo que facilita la identificación de aspectos relevantes para el análisis de resultados. Con la aplicación de esta herramienta tecnológica en la búsqueda de oro, este grupo de geólogos sigue la estela de otros muchos que han continuado en las últimas cuatro décadas.

9 febrero 2015 at 5:20 pm Deja un comentario


Follow La túnica de Neso on WordPress.com
logoblog2.gif
Licencia de Creative Commons
Este blog está bajo una licencia de Creative Commons.

Reunificación de los Mármoles del Partenón

"Hacemos un llamamiento a todos aquellos que en el mundo creen en los valores e ideas que surgieron a los pies de la Acrópolis a fin de unir nuestros esfuerzos para traer a casa los Mármoles del Partenón". Antonis Samaras, Ministro de Cultura de Grecia

Tempestas

CALENDARIO

febrero 2015
L M X J V S D
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
232425262728  

Archivos

RSS Blogs en Χείρων·Chiron

  • Se ha producido un error; es probable que la fuente esté fuera de servicio. Vuelve a intentarlo más tarde.

Inscriptio electronica

Amici Chironis

Apasionados del mundo clásico

Suscríbete a esta fuente