Archive for mayo, 2014

Sara Baras se pasa con «Medusa» a la mitología y le insufla corazón flamenco

Sara-Baras

«Medusa, la guardiana» es el primer espectáculo que Sara Baras crea adentrándose en la mitología grecoromana, y ha descubierto con una mezcla de sensaciones «bestial», «la verdad» de un clásico retratado siempre como «malo y feo», al que ha insuflado «corazón súperflamenco».

Lleva meses preparándolo y aún «queda trabajo» pero Baras ha querido adelantar hoy, «hasta donde se puede», su nueva producción y lo ha hecho junto a los responsables del Festival Castell de Perelada (Girona), donde se estrenará el 8 de agosto, tras pasar por el Festival de Mérida, donde será su estreno absoluto, un mes antes, el 9 de julio.

El director del Peralada, Oriol Aguilá, ha subrayado que con la presencia de Baras este año se celebran las tres décadas del germen del festival, que se denominó los dos primeros años Galas del Castillo, y que inauguró Rudolf Nureyev.

Además, Baras recibirá este verano la Medalla de Honor del festival, que tienen «contadas personas», entre las que ha citado al último galardonado, Paco de Lucía, y a la primera, Montserrat Caballé.

El montaje que estrenará en verano la coreógrafa, directora y bailaora (1971, San Fernando, Cádiz) es el duodécimo de la compañía y en el participa como invitado José Serrano en el papel de Perseo y Keko Baldomero ocupado de la dirección musical.

«Con un corazón súperflamenco, está salpicado de momentos clásicos y también contemporáneos y la interpretación está por encima del movimiento», ha explicado la artista.

«Medusa, la guardiana» es «muy distinto» de todo lo anterior que ha hecho, y ha querido poner todos sus sentidos en defender un personaje al que la historia convirtió en un monstruo atroz, con la implicación dramática de cada uno de los nueve bailarines, «que no son secundarios sino personajes con entidad propia».

Medusa es una de las górgonas a las que se refiere, por ejemplo, Ovidio en «La metamorfosis». Es una hermosa sacerdotisa al cuidado del templo de la diosa Atenea y que después de ser violada es castigada con la soledad y el dolor por no haber «defendido» su «posesión más sagrada», la virginidad.

A ojos de Atenea, es Medusa, quien debe ser castigada, imponiéndole una devastadora sentencia, convertir en piedra a todo aquel que la mire a los ojos y transformarla de bella en bestia con pelos de serpientes, condenándola a la más absoluta soledad.

Medusa es desterrada a una isla desierta y su leyenda va adquiriendo cada vez mayor transcendencia lo que provoca que todos los guerreros del mediterráneo quieran decapitarla para adquirir su poder sin que ninguno consiga su propósito, quedando todos petrificados hasta la llegada del joven Perseo.

«Esta mujer, que no es nada sin su Perseo aunque sea él el que la decapite, solo encontrará su libertad, su descanso con la muerte», ha subrayado Baras.

La bailaora ha destacado «lo importante» que es para ellos el estreno en Peralada, porque, ha dicho, es «un lugar desde el que soñar» y «darle el doble de corazón a esta Medusa».

La artista, que se interesó por el mito de Medusa a raíz de un encargo del Festival de Mérida, coproductor del espectáculo junto a Peralada y Saba Danza, ha precisado que es un montaje muy especial también porque la música evoca los sonidos de la antigua Grecia, sin cantaores, aunque sí hay guitarras y percusión.

El próximo festival de Peralada se celebrará entre el 11 de julio y el 16 de agosto y está prevista también la actuación en él de los actores Gérard Depardieu y Josep Maria Flotats, los tenores Piotr Beczala, Marcelo Álvarez y Jonas Kaufmann, la bailarina Tamara Rojo y la cantante Gloria Gaynor.

El festival ha producido para la ocasión la ópera «Andrea Chénier», de Umberto Giordano, que interpretarán Marcelo Álvarez, Eva-Maria Westbroek y Ambrogio Maestri.

Fuente: Concha Barrigós – EFE | YAHOO NOTICIAS

22 mayo 2014 at 4:27 pm Deja un comentario

La parte perdida del Coliseo de Roma, Nerón y su apasionante Historia

Coliseo-de-Roma

Cuando visitamos la ciudad eterna, Roma, hay una serie de monumentos que no podemos dejar de visitar, uno ellos es el magnífico Coliseo, hoy plagado de romanos disfrazados de centuriones y a la caza de una foto remunerada que hacerse con algún turista. Ese edificio es, sin dudas, uno de los más significativos cuya historia es apasionante.

Casi dos milenios después de su construcción el tiempo no lo ha tratado bien precisamente pues si nos detenemos a observarlo tranquilamente nos daremos cuenta que falta toda la zona sur del anfiteatro. El Coliseo fue una “cantera” para construir otros edificios de Roma, como ya ocurriera en Giza (Egipto) con su revestimiento exterior para la construcción de muchos edificios de El Cairo.

El responsable es variado pues de un lado tenemos al emperador Nerón, el “Martillo de los cristianos”, y de otro al terremoto de 1349Nerón, hacia el año 64 d.C., quiso construirse la llamada “Domus Aurea”, una imponante mansión o villa imperial en una gran extensión de terreno de 80 hectáreas que iría adornada de una estatua de él mismo -como dios romano que se creía- de 30 metros de altura. En la parte baja iría una laguna artificial amplia con todo tipo de lujos arquitectónicos y naturales (jardines, bosquecillos), allí pasaba el emperador Nerón sus momentos libres.Pero cuando el emperador Nerón fue asesinado se procede a la construcción del Coliseo, para ello aprovecharon el espacio de la laguna de la mansión de Nerón. La secaron rellenándola de tierra, la pusieron a nivel y comenzaron a construir, en el 72 d.C. el denominado Anfiteatro Flavio pues era la familia Flavia,-a la vez la del emperador- la que construía el edificio que concluyó ocho años después.

El Coliseo no tenía nada que envidiarle a ningún moderno estadio pues podía albergar a 50.000 personas, tenía unas dimensiones de 189 x 156 x 57 metros. Sólo se dejó la estatua colosal de Nerón de 30 metros de altura. De ahí precisamente tomó su nombre, de este coloso, y del coloso la palabra Coliseo.

La cimentación del edificio alcanzaba los 14 metros de profundidad pues los limos de la antigua laguna afectaban a la cimentación. Tuvo una época de esplendor donde miles de gladiadores pasaron por la arena, hasta que en el año 523 d.C. quedó abandonado y se dedicó a otros usos, pero su estado ruinoso era ya evidente.

Pasaba el tiempo y los romanos tenían en el Coliseo una cercana cantera de donde tomar material para construir sus edificios. Pero en 1349 se produjo un grave terremoto que tuvo como epicentro la cadena montañosa de los Apeninos, tan cercana a Italia. El terremoto llegó a tener una escala (estimada) de entre 8 y 9 grados en la escala de Mercalli y que dejó la ciudad en un lamentable estado, así lo dejó escrito el propio Petrarca en 1344.

El Coliseo aguantó el terremoto mientras a su alrededor se hundían múltiples edificios. El histórico edificio había sido construido añadiendo ceniza volcánica al mortero de su “hormigón” y ello confirió una extraordinaria dureza a la misma. Es uno de los secretos de la construcción del Coliseo pues tenía,gracias a ello, este sistema “anti-terremotos”.

Pero una parte del Coliseo fue construido encima del Stagnum Neronis, y los limos sobre los que descansa transmitieron las ondas sísmicas que hizo que la parte sur del anfiteatro se hundiera. La parte norte estaba construida fuera del lago y era más sólida, soportando bien el movimiento sísmico de 1349.

En su historia ha pasado otras vicisitudes como el bombardeo de la IIª Guerra Mundial, no obstante tampoco pudieron las bombas con el Coliseo teniendo cuantificados mayores desperfectos con el reseñado terremoto.

Hoy día aun nos maravillamos al contemplarlo, y no es para menos, hasta hoy la técnica de construcción de los antiguos romanos –en lo “precario” de hace 2000 años– no ha sido igualada, y si lo ha sido es con el conocimiento del siglo XXI, lo cual aporta aún más valor al ingenio de aquellos antiguos constructores.

Fuente: José Manuel García Bautista | Cádiz Directo

22 mayo 2014 at 4:26 pm Deja un comentario

Hallan los restos de dos barcos púnicos en el norte de Menorca

Un equipo de arqueólogos subacuáticos ha identificado hasta el momento 18 pecios frente al puerto natural de Sanitja, dos de ellos pertenecientes a la flota cartaginesa

puerto_de_sanitja

El viento de tramontana sopla con fuerza en la accidentada costa norte de Menorca. El puerto natural de Sanitja, junto al cabo de Cavallería, ha sido desde tiempos inmemoriales un fondeadero situado entre abruptos acantilados y resguardado de los vientos. En el siglo III a.C., durante la ocupación militar de los cartagineses, quienes reclutaron a los belicosos indígenas de la isla, éste debió de ser un paraje solitario, únicamente frecuentado por las embarcaciones que hacían escala durante sus rutas comerciales por el Mediterráneo. Dos barcos de la flota cartaginesa que durante esta época navegaban frente al puerto de Sanitja pudieron ser sorprendidos por un fuerte temporal y acabaron en el fondo del mar junto a su ingente cargamento de ánforas.

Un equipo de arqueólogos subacuáticos de Sa Nitja, una asociación cultural sin ánimo de lucro, halló a finales del año pasado los restos de estas dos embarcaciones púnicas que naufragaron alrededor del siglo III a.C. frente al puerto natural de Sanitja. Los restos, que se encuentran a unos 20 metros de profundidad junto a la costa, están compuestos sobre todo por cientos de fragmentos de ánforas de diferentes lugares que permiten hacerse una idea de la fecha de las embarcaciones, los productos que transportaban y las rutas que seguían. Uno de los barcos estaba cargado con ánforas producidas en Ibiza y vajilla fina de la costa catalana, entonces dominada por Ampurias; el otro con ánforas procedentes de Cerdeña y la costa levantina, especialmente Alicante.

De momento hemos encontrado los restos de las ánforas e incluso un ancla, pero no hemos hallado los fragmentos de las naves. En muchas ocasiones se empotraban contra las rocas, la madera saltaba en mil pedazos y se esparcía por el fondo arenoso. Pero por las características de las ánforas hemos podido conocer la carga que transportaba un barco púnico que navegaba por la costa septentrional de Menorca, un hecho que hasta ahora se desconocía, revela Fernando Contreras, presidente de Sa Nitja, a Historia National Geographic. Las ánforas de la segunda embarcación, por ejemplo, contenían cerveza procedente del levante español y puede que vino y aceite de Cerdeña. Resulta muy interesante saber que en el siglo IV o III a.C. ya existía una navegación por el Mediterráneo y Menorca no estaba al margen de estas rutas comerciales. No tenemos constancia de que la población indígena o talayótica supiera navegar. Sobre todo durante la Segunda Guerra Púnica los cartagineses reclutaron mercenarios en Menorca y a cambio puede que distribuyeran entre la población productos de ultramar como el vino y el aceite, desconocidos para los indígenas, agrega. E

Los romanos conquistaron la isla en el 123 a.C. y supieron reconocer las excelentes condiciones del puerto de Sanitja, alrededor del cual fundaron la ciudad de Sanisera, la tercera en importancia por detrás de Maó y Ciutadella. En los años ochenta salieron a la luz los primeros vestigios de la antigua Sanisera romana y en los años noventa comenzaron las primeras prospecciones subacuáticas para conocer lo que se ocultaba en el lecho marino. Hasta ahora hemos hallado estructuras portuarias sumergidas y los restos de 18 barcos de diferentes épocas, sobre todo romanos, pero también del siglo XVII y XVIII, comenta Contreras. Disponemos de un permiso de prospección para fotografiar y documentar los restos, pero no podemos extraerlos. Nos interesa que perduren en el lugar para poder ofrecer al Gobierno una carta arqueológica de los hallazgos. Por otro lado, no recibimos ninguna ayuda de las administraciones, pero en 2004 creamos una escuela de arqueología internacional que nos permite autofinanciarnos. Organizar cursos para jóvenes en este yacimiento es también una forma de vigilar este rico patrimonio, concluye.

Fuente: Alec Forssmann | Historia National Geographic

21 mayo 2014 at 8:34 pm 1 comentario

Pompeya abre tres nuevas «domus» con pinturas espectaculares

Pompeia-Tablinio-FRONTONE

Pompeya. Tablinum de la Casa de Marco Lucrecio Frontón. Il Mattino

Pompeya muestra al mundo pinturas espectaculares y mosaicos jamás vistos anteriormente. Tras largas tareas de restauración, el público podrá conocer la apasionante historia del arte y de la vida cotidiana de una época que guardan tres casas de la ciudad romana sepultada por las cenizas del Vesubio en el año 79 d.C.

Después de muchos sinsabores y críticas, porque durante largo tiempo el parque arqueológico más importante y famoso del mundo solo ofrecía noticias sobre sus derrumbes, robos y enormes deficiencias, ahora finalmente Pompeya responde con la grata noticia de la ampliación de la oferta de sus espectaculares tesoros.

Una de las casas pertenecía a Marcus Lucretius Fronto, un exponente de la alta de Pompeya, una de las familias más importantes de la ciudad, con una brillante carrera política. Considerada de modestas dimensiones (unos 460 metros cuadrados), cuenta con unos decorados de gran calidad. Llaman la atención los cuadros principales que representan el triunfo de Baco y Arianna y los amores de Venus y Marte; los medallones con retratos de jóvenes, quizás los hijos del mismo Fronto; y los cuadritos, como si fueran postales, colgados de candelabros, con pinturas que muestran la costa y grandes villas a dos pasos del agua.

También pertenecían a dos familias distinguidas de Pompeya las otras domus que se han abierto por primera vez: la de Trittólemo y la de Rómulo y Remo. El nombre de esta última deriva de un fresco con la loba que amamanta a Rómulo y Remo, destruido por los bombardeos de los aliados en 1943. Las escaleras de mármol en la entrada y los objetos que se encontraron, finamente elaborados son un simple reflejo del alto nivel de vida de esta familia. En una de las habitaciones se encontraron cinco víctimas de la erupción del Vesubio, una de las cuales apretaba en su mano derecha una bolsa con monedas de oro y de plata, y en la izquierda tenía un anillo de oro y otro de bronce con una sigla referida a la importante familia romana Fabia, de la que procedían los sacerdotes que organizaban las fiestas para celebrar los orígenes de Roma.

Una casa suntuosa

La domus de Trittólemo era ya en el siglo II a.C. una suntuosa casa con dos atrios y dos peristilos, compuesta de un sector de representación y otro privado. El nombre de la casa lo recibe de un célebre fresco de Trittólemo, héroe de la mitología griega encargado de transmitir el arte de la agricultura. Después del 80 a.C., esta domus se transformó en una única propiedad junto a la domus de Rómulo y Remo, con modificaciones estructurales y renovación de las decoraciones, lo que testimonia, todavía hoy, la riqueza y la importancia del estatus de su propietario.

Fuente: Ángel Gómez Fuentes | ABC       21/05/2014

21 mayo 2014 at 8:20 am 2 comentarios

La villa Farnesina: una galería de pintura bajo el Tíber

En 1879, una remodelación urbanística en Roma sacó a la luz los restos de una casa romana del siglo I a.C. decorada con espléndidos frescos

Por Elena Castillo. Universidad Complutense de Madrid, Historia NG nº 124

Villa-Farnesina

Cubículo B. Esta estancia en la villa romana de la Farnesina está decorada con escenas mitológicas situadas dentro de cuadros y doseles. Museo Nacional Romano, Roma. Luciano Romano / Scala, Firenze

El 28 de diciembre de 1870 se produjo una catastrófica crecida del Tíber a su paso por Roma. Desde sus orígenes, la ciudad sufría repetidas inundaciones de ese tipo, pero ahora el gobierno italiano decidió poner todos los medios para prevenirlas. Se creó con urgencia una comisión formada por los mejores ingenieros hidráulicos de la época y en 1875, con el impulso de Giuseppe Garibaldi, se aprobó el proyecto de Raffaele Canevari, que proponía, además de levantar altos murallones en las márgenes del río, limpiar y ampliar su cauce, hasta alcanzar cien metros de anchura en su recorrido por la ciudad.

A la altura de la villa Farnesina, una bella residencia renacentista en la orilla derecha del río, el cauce no medía más de 40 metros, por lo que se excavaron otros 60 hasta alcanzar la anchura que marcaba el proyecto de Canevari. Fue en el curso de esos trabajos cuando, en marzo de 1879, salieron a la luz los «restos de una nobilísima casa privada de época augustea, adornada con las más exquisitas pinturas murales que jamás antes se habían admirado en Roma», como dijo el arqueólogo Rodolfo Lanciani en su primer informe.

La residencia, en efecto, se remontaba a la época del emperador Augusto (27 a.C.-14 d.C.) y destacaba por la decoración en frescos y estucos, milagrosamente conservada. Hasta aquel momento eran muy escasos los ejemplos de pintura parietal romana aparecidos en la capital del Imperio –sólo se conocían los de la casa de Livia en el Palatino y los del Auditorio de Mecenas en el Esquilino–, por lo que el estudio de la pintura romana antigua se basaba casi exclusivamente en los contemporáneos descubrimientos pompeyanos.

Operación rescate

Los arqueólogos tuvieron que trabajar bajo una gran presión. Los restos arquitectónicos de la casa fueron eliminados por «razones de utilidad pública». Tanta era la urgencia que el ingeniero encargado del seguimiento y documentación de las excavaciones, Domenico Marchetti, se quejaba en junio de 1879 de no poder garantizar la exactitud de sus planimetrías, ya que los antiguos muros se demolían antes de que pudiera tomar medidas o dibujar su posición. Lo único que se decidió conservar fueron los elementos decorativos: frescos, estucos y mosaicos. Algunos se perdieron –sobre todo mosaicos geométricos en blanco y negro– y otros fueron robados o vendidos a comerciantes de arte que se instalaban junto a las excavaciones para sobornar a los obreros. Pero la mayor parte de las pinturas fueron desprendidas y trasladadas sobre grandes planchas al vecino Jardín Botánico, hasta ser llevadas en 1889 a su destino definitivo en las Termas de Diocleciano, la primera sede del Museo Nacional Romano.

Quedaba así colmada la curiosidad que las pinturas habían suscitado desde el principio. En septiembre de 1879, un admirado periodista de La Stampa escribía: «Es un trabajo muy especial, curiosísimo, hecho con gran habilidad y paciencia. Cada uno de aquellos frescos, apenas es arrancado de las paredes, se coge como si fuera una tela, se iguala, se limpia y se coloca en un marco. Así se forman muchos cuadros hermosos. Yo ya he visto unos cuantos enmarcados y os puedo decir que nunca antes se había presentado ante los ojos una cosa tan hermosa».

Se cree que esta espléndida villa fue construida por Marco Vipsanio Agripa en torno a 21 a.C., cuando contrajo matrimonio con Julia, la hija de Augusto. Se levantaba en el Trastevere, un barrio ocupado principalmente por talleres artesanales y grandes almacenes, como los depósitos de vino que aparecieron en 1880 en las inmediaciones de la villa. Aunque no era una zona residencial suburbana tan poblada como la cercana pendiente del Janículo o el área vaticana, las fuentes latinas sitúan en ella otras famosas villas, como la de Clodia, amante del poeta Catulo, o la de Casio Longino, uno de los asesinos de César, así como los hermosos jardines del dictador, los horti Caesariani, conectados con el corazón de la Urbe por medio de un puente erigido por el mismo Agripa.

Lujo junto al Tíber

Las acuarelas de Domenico Marchetti y el informe de Rodolfo Lanciani son los únicos testimonios conservados de la arquitectura de la villa. Se trataba de una residencia a orillas del Tíber, con vistas al Campo de Marte y con una arquitectura escenográfica compuesta por dos cuerpos simétricos dispuestos a ambos lados de una gran exedra. Las pinturas decoraban nueve estancias del ala invernal: tres dormitorios, el triclinio o comedor, el vestíbulo, el ingreso, un pasillo semienterrado (criptopórtico) que comunicaba con las habitaciones de los sirvientes, el jardín y el pasillo interno de la exedra central.

La calidad de las pinturas, la cantidad de detalles y los motivos decorativos dependían de la función de los espacios y del rango social de las personas que tenían acceso a ellos. De ese modo, los ambientes en los que el patrón recibía a su clientela presentaban una decoración más austera, mientras que aquellos en los que acogía a sus invitados contenían las más ricas y elaboradas pinturas. Estos magníficos frescos se conservan hoy día expuestos en el Palacio Massimo alle Terme, en salas que recrean la planta original de la casa.

Para saber más

Escultura y pintura romana. VV.AA. Parramón, Barcelona, 2001.

20 mayo 2014 at 12:48 pm Deja un comentario

Una enorme bodega y un patio porticado, nuevos hallazgos de la excavación de la villa romana de la Sagrera

Los resultados de la segunda fase arqueológica, que se presentan este miércoles, constatan el poder de esta residencia patricia

La-Sagrera-1

Conjunto de habitaciones del siglo V, halladas durante la segunda fase de excavación en la villa romana de la Sagrera Daniel Alcubierre / CODEX Arqueologia i Patrimoni

La segunda fase de excavación arqueológica en la villa romana de la Sagrera ha descubierto más habitaciones, un patio porticado y un «importantísimo centro de producción vitivinícola«, según avanzan responsables de los trabajos en la web Tribuna d’Arqueologia, dependiente del departamento de Patrimonio de la Generalitat. Los nuevos hallazgos corroboran otra vez que la residencia patricia que reposaba bajo el Pont del Treball Digne era mucho más que un chalet de lujo: una finca tan extensa como la propia Barcino y muy próspera gracias a la elaboración de grandes cantidades de vino, como ya sugerían los restos encontrados hasta ahora.

Las habitaciones y espacios descubiertos en la zona doméstica son la prolongación directa de los ya conocidos –dónde se encontró el gran mosaico que lucirá la futura estación de trenes de la Sagrera–, puesto que se retomó la excavación desde los límites exactos donde se detuvo en 2011. En cambio, de la parte productiva no se tenían datos hasta el momento y en ella se ha localizado un gran edificio destinado al prensado de uva y producción de vino, que aporta mucha información sobre la relevancia de la villa. Además, los nuevos restos permiten definir con mayor precisión la evolución de todo el conjunto entre finales del siglo I aC y el siglo V dC.

La explotación agraria

Mansión y bodega deben imaginarse rodeadas de una vasta extensión de viñedos. De hecho, era el paisaje que caracterizaba la planicie alrededor de la pequeña Barcino, desde las murallas hasta el río Besòs. La poderosa finca de la Sagrera producía cada año kilos y kilos de uva, que se convertían en miles de litros de vino. ¿Hasta dónde llegaban sus viñas? Se desconoce, por ahora. La segunda fase, que ha intervenido en una superficie mucho mayor (unos 9.000 m2) que la excavada parcialmente en 2011 (1.150 m2), no ha podido determinar todavía la extensión total de los terrenos.

Ha incluido áreas de la vivienda, de los cultivos y de la bodega o centro vitivinícola, pero también ha evidenciado que quedan más restos por descubrir. «Ya se plantea que algún día habrá que excavar más allá del área afectada por las obras del AVE», señalan fuentes extraoficiales del yacimiento. Los trabajos han transcurrido con intensidad variable desde mediados de 2012 hasta este mes de mayo. «Se ralentizaron cuando el AVE llegó a Girona [enero de 2013], de 70 arqueólogos sólo quedaron una veintena», recuerdan las mismas fuentes.

Parte de las estructuras de producción halladas –dos prensas de uva y un depósito anexo– apuntan a una posible explotación vitivinícola anterior al establecimiento de la villa, con orígenes que se remontarían al último tercio del siglo I aC. También ha aparecido una canalización que serviría para verter el contenido de este depósito más antiguo a una cella vinaria o almacén para el vino que no se ha podido estudiar todavía porque queda fuera de los límites de la intervención actual. El edificio habría sido ampliado a mediados del siglo I dC con un torcularium de grandes dimensiones, donde se realizaba un segundo prensado mediante seis prensas diferentes que funcionaban de forma simultánea.

Ya en octubre de 2012 quedó claro el volumen que manejaba esta explotación agraria. Entre las estructuras vitivinícolas halladas destacaban varias rasas de viñedos, tres dolia defossa o tinajas gigantes para el mosto y prensas cuadrangulares, similares a las documentadas y reproducidas en 3D en el yacimiento de Veral de Vallmora, que pueden visitarse en el Parque Arqueológico Cella Vinaria de Teià (Maresme).

La villa patricia

La residencia también evolucionó. El gran patio porticado demuestra que desde sus orígenes la villa fue concebida como una vivienda de lujo, para una familia patricia acomodada. Con el paso de los siglos, fue ampliada y dividida en dos zonas diferenciadas: los ámbitos privados dónde residía la familia y los espacios de carácter representativo, en los que recibir a las visitas y hacer negocios.

Nuevos fragmentos de mosaico, más pequeños que el hallado en 2011, demuestran que disponía de una decoración laboriosa y refinada. También se han encontrado multitud de teselas dispersas –las pequeñas piezas de cerámica que forman los mosaicos–, posiblemente pertenecientes a la construcción primigenia, que se habrían destruido al ampliar la casa. «Han aparecido bolsas y bolsas de teselas, que se documentan pero que carecen de valor arqueológico al ser imposible reconstruir el dibujo que formaban», explica un experto.

La-Sagrera-2

Pavimento de mosaico del siglo V, hallado en la segunda fase de excavación en la villa romana de la Sagrera Daniel Alcubierre / CODEX Arqueologia i Patrimoni

Pese al esplendor que vivió, la villa fue abandonada siglos más tarde. Restos de fuegos hallados en algunas habitaciones sugieren que sus ruinas se convirtieron en un lugar de refugio ocasional, quizá para viajeros que pasaban la noche allí a la espera de poder cruzar las murallas de Barcelona a la mañana siguiente. Las circunstancias de su declive, abandono y destrucción son por ahora un misterio, una más de las muchas incógnitas de la Barcino romana.

Presentación participativa

Los arqueólogos Daniel Alcubierre, Jordi Ardiaca, Pere Lluís Artigues y Sílvia Llobet expondrán este miércoles de forma oficial los resultados preliminares de esta fase de excavación. Carme Miró, responsable del Pla Barcino municipal, moderará y presentará la conferencia, que tendrá lugar en el Palau Marc (Rambla Santa Mònica, 8) a partir de las siete de la tarde. Se podrá seguir en streaming y plantear preguntas a los ponentes vía Twitter mediante el hashtag #tribuna2014.

Fuente: Meritxell M. Pauné | LA VANGUARDIA       20/05/2014

20 mayo 2014 at 12:22 pm 1 comentario

Fuente Álamo será un referente en el estudio de las villas romanas

Investigadores de España y Portugal destacan el enorme valor del yacimiento cordobés

mosaico-Fuente-Álamo

Mosaico que se encuentra en el yacimiento de Fuente Álamo

La villa romana de Fuente Álamo, en Puente Genil, no deja de ser un yacimiento permanente de revelaciones. Tras la reunión de trabajo que se ha celebrado esta semana — fruto de un acuerdo entre el Ayuntamiento, la UCO y la Universidad Carlos III de Madrid— en técnicos municipales junto a investigadores nacionales y portugueses han colocado a este enclave en el punto de mira de futuros estudios. El objetivo es convertirlo «en punto de referencia internacional en el estudio, no tanto de las villas romanas, sino del territorio y su evolución en la antigüedad», según precisó el catedrático de Arqueología de la Universidad de Córdoba Desiderio Vaquerizo.

Por su parte, el alcalde pontano, Esteban Morales, apuntó que se busca «profundizar en la investigación» para completar las excavaciones y puesta en valor del propio yacimiento, que ya desarrolla el Ayuntamiento.

Los investigadores que han participado en el encuentro destacaron de la villa «la transferencia del conocimiento de la investigación a la sociedad», o lo que es lo mismo, que se está consiguiendo «transformar el patrimonio en un elemento de reactivación sociocultural y económico en la propia sociedad», indicó la profesora madrileña Luz Neira.

Dentro del conjunto de las villas romanas, el yacimiento pontanés se caracteriza por ser un centro de población con doce siglos que ha evolucionado al dictado de los tiempos. Es decir, de ser un referente como balneario «como pocos en Hispania», apuntó Vaquerizo. Con el paso de los siglos se transformó y, más tarde, los musulmanes lo convirtieron en un centro de población diferente por lo que «estamos hablando de algo muy complejo y con unas posibilidades patrimoniales y de generación del conocimiento enormes», dijo el profesor de la UCO.

Lo cierto es que la villa está despertando gran interés tanto en el mundo de la arqueología como en el del turismo. De hecho, el Consistorio ya ha conseguido abrir el Centro de Visitantes hace unos pocos meses y, de cara al verano, pondrá en marcha un completo programa de actividades para su divulgación cultural.

Fuente: V. R. | ABC      19/05/2014

19 mayo 2014 at 10:21 am 2 comentarios

Treinta años sin encontrar el corazón de la Dénia romana

  • La ciudad cumple tres décadas de excavaciones en l’Hort de Morand, que tan sólo han podido abarcar un 11% de la antigua Dianium, una especie de misteriosa Atlántida para la ciudad
  • El servicio municipal de arqueología convoca un ciclo de conferencias para difundir las investigaciones sobre el pasado romano del municipio

Para Dénia, su dos veces milenario foro romano es una especie de Atlántida, un continente perdido: un lugar que existe, o que existió, según los investigadores, pero que no se ha podido atisbar nunca y permanece rodeado de incógnitas y misterios. La ciudad lleva mucho tiempo anhelando desenterrar el corazón de su memoria romana, que data al menos del siglo I, pero la falta de dinero y de gestión, los litigios judiciales y alguna oportunidad perdida lo han evitado hasta el momento. El problema es que de los 24.500 metros cuadrados que mide l’Hort de Morand, la parcela ubicada al norte del Castillo donde se encontró el foro, sólo son de titularidad municipal 2.900. El 11%.

Dianium-Miquel-Ortolà

Recreación sobre la Dianium del siglo I. Dibujo: Miquel Ortolà. Museo Arqueológico de Dénia

Es allí, en ese pequeño fragmento público, donde sí se han habido excavaciones, de las que ahora precisamente se cumplen treinta años. Los trabajos allí desarrollados no hacen sin confirmar que esa Atlántida existe: que bajo la tierra de l’Hort de Morand que aún no ha podido revisarse anidan los tesoros que darían fe del pasado esplendoroso de Dianium, una de las ciudades de referencia del comercio mediterráneo en tiempos del Imperio Romano, especialmente bajo el poder de los primeros emperadores.

De hecho, y para conmemorar esas tres décadas, el servicio municipal de Arqueología ha organizado una serie de conferencias para divulgar lo que ya se sabe de esa Atlántida: por ejemplo, el diseño urbano de Dianium, una urbe atravesada por una gran vía procedente de Saetabis  (Xàtiva) que separaba el foro cívico de la parte comercial y portuaria y la necrópolis; o su fundación como municipium en los tiempos de los emperadores Augusto y Tiberio; o la sucesión de tumbas halladas y sus ritos funerarios; o las características de su puerto en una ciudad que era como una especie de isla: de hecho, la línea de costa estaba mucho más adentrada en tierra que la actual y Dianium sufrió varios y devastadores temporales.

dianium-saguntum-i-el-mar

Dianium, en el mapa comercial de la Roma Imperial. Catálogo Saguntum i el mar. Museo Arqueológico de Dénia

Todo eso es lo que se sabe de Dianium sólo con el 11% excavado. Habría que ver cuántas dudas más se despejarían sobre esta Atlántida si algún día se completara la excavación de l’Hort de Morand. Ese empeño, por ahora frustrado, tiene décadas. Muchas. Hacia 1870 Juan Antonio Morand y Roc Chabàs hallaron los primeros restos romanos. Un siglo después, a finales de los noventa, se inició un movimiento social para conservar el yacimiento liderado por el malogrado Tomàs Perelló.

Pero hubo problemas. En 2002, bajo el gobierno del popular Miguel Ferrer se suspendieron licencias en la zona y se inició el expediente de expropiación, que acarreó a su vez un proceso judicial que una década después una sentencia que fija en 13 millones de euros el valor de los terrenos. Tal cantidad, provocó que el gobierno local (PP y CU) renunciara a una subvención de la Unión Europea incluida en el plan Dénia Futur y que suponía 1,5 millones para crear un parque arqueológico, ayuda insuficiente ante lo caros que son esos terrenos. Aquella luz, por lo tanto, se desvaneció. Ahora ha surgido otra: el ayuntamiento, que no tiene un euro, ha ofrecido a los propietarios de la parcela aprovechamiento urbanístico en otras zonas de la ciudad a cambio poder adquirir la totalidad de l’Hort de Morand.

Y en eso anda el asunto. En las negociaciones. Mientras los sueños del foro romano siguen siendo un continente perdido.

Hort-de-Morand

CICLO DE CONFERENCIAS DIANIVM MVNICIPIVM: cada jueves entre el 22 de mayo y el 12 de junio en La Sala del castillo de Dénia, a las 20 horas.

FECHA PONENTE TÍTULO
22 de mayo Josep Antoni Gisbert. Arqueólogo municipal Dianium. Forma Vrbis. El plano de la ciudad romana
29 de mayo Juan Manuel Abascal. Universidad de Alicante Nacimiento del municipium de Dianium. Entorno histórico y testimonios
 5 de    junio Massu Sentí. Arqueóloga Necrópolis de Dianium. La muerte en Dénia, ritos y tumbas
12 de junio Silvia Ruiz. Arqueóloga Portus de Dianium. Excavaciones

 

Fuente: La Marina Plaza

18 mayo 2014 at 11:44 am 1 comentario

«¿El latín y el griego lenguas muertas? ¡Pero si tenemos toda nuestra cultura hecha sobre ellas!»

Me he permitido la licencia de cambiar el encabezamiento a esta interesantísima entrevista al arqueólogo y antropólogo Emilio Rodríguez Almeida que publica hoy El Norte de Castilla y cuya lectura recomiendo.

Rodríguez-Almeida

Rodríguez Almeida ha consagrado buena parte de sus investigaciones de los últimos años al patrimonio de su provincia natal

El arqueólogo y antropólogo abulense Emilio Rodríguez Almeida se cuenta entre los pocos españoles que se atreven a rebatir a los grandes expertos internacionales en el mundo clásico. Miembro de la Academia Pontificia de Arqueología de Roma y del Instituto Arqueológico Alemán de Berlín, este humanista sabio alcanzó notoriedad hace años gracias a su investigación del Monte Testaccio, en Roma, una colina artificial que oculta 50 millones de ánforas de aceite procedentes, en su mayoría, de Andalucía. Premio Castilla y León de Humanidades, Rodríguez Almeida encuentra en la cultura latina no solo las fuentes del conocimiento de lo que somos, sino un acicate para afrontar la vida con una exigencia personal al margen de modas.

-Usted es un entusiasta defensor de la cultura clásica. No sé si esta frase de Horacio, el autor de las ‘Odas’, es aplicable a los tiempos de crisis que vivimos: «Lo que hace falta es someter las circunstancias, no someterse a ellas».

-Tengo por Horacio adoración. Es el más grande poeta latino, no hay duda ninguna. El más cercano a los hombres, y el que mejor los entendía. Está muy por delante de Virgilio, con toda la grandeza de Virgilio y la amistad que había entre ellos.

En general todos dependemos mucho más de las circunstancias que de la sustancia. Dependemos de la televisión, el whatsapp, o los teléfonos móviles. La gente está loca por las comunicaciones, que, al fin y al cabo, son sólo circunstancias, aunque puedan ser más o menos necesarias. Pero la sustancia es otra: la propia formación, el propio modo de ver el mundo, el modo de ver a la persona humana a nuestro alrededor. La política y la economía son también circunstancias que nos envuelven y nos enredan.

-Esta otra cita, también del poeta de Venosa, quizás diga algo de cómo hemos llegado hasta aquí: «El tiempo saca a la luz todo lo que está oculto, y encubre y esconde lo que ahora brilla con el más grande esplendor».

-Eso es verdad. Ha sido siempre así, y ya lo era en el mundo romano. La gloria del imperio era el esplendor. Por debajo, en cambio, está el hombre, y la grandeza del hombre no es ese esplendor puramente externo.

-Otros pensadores clásicos, como Séneca, nos aportan otras claves para el presente, desde sus 2.000 años de distancia: «No nos atrevemos a muchas cosas porque son difíciles, pero son difíciles porque no nos atrevemos a hacerlas».

-Vivimos todos muy acomodados, muy envueltos en las cosas y vamos muy poco a la sustancia. El ritmo de vida que llevamos no deja tiempo para calar al interior de nuestras almas. ¿Cuándo piensa hoy el hombre en su alma? Prácticamente nunca. Solo alguna vez, si es un hombre que tenga alguna fe, se acuerda de que debe cultivar su propia alma, que existe.

-¿Y cuántos de los problemas sociales que acumulamos en la administración, la justicia, la educación, y tantos otros responden a esta pereza a afrontar los desafíos complicados?

-Casi todos. Si no fuera así, no tendríamos la crisis espantosa que tenemos hoy en día. Que no es una crisis solamente de tipo material, de tipo económico; sino que es una crisis de valores. En el caso de la política se ve claro. No piensa nunca en valores, sino en votos; piensa en el modo como puede seguir gobernando.

-¿En qué medida una sociedad que debilita su preocupación humanística debilita su capacidad para afrontar estos retos?

-Hoy día ya sabe que en las cuestiones de formación del pensamiento lo que más vale es lo que tiene que ver con intereses de tipo material. Hoy día se cuida mucho más la técnica, la física, los artilugios del mundo en que vivimos.

-«La adversidad no es una desgracia, antes bien, el sufrirla con grandeza de ánimo es una dicha», afirmaba Marco Aurelio. Si algún líder, político o social, se atreviera a proferir esta frase en público muchos la interpretarían como una provocación.

-Seguramente, porque ahora nos es tan extraña este tipo de cultura profundísima que ya no la podemos entender y parece una provocación. Ya no sentimos la cultura clásica como nuestra. Se dice que el griego y el latín son lenguas muertas. ¡Pero si tenemos toda nuestra cultura hecha sobre ellas! ¡Cómo van a ser lenguas muertas! Y, sin embargo, actuamos como si lo fueran. Para nosotros la cultura clásica está prácticamente muerta. Persiste todavía en ciertos márgenes de nuestra vida cultural, en las universidades por ejemplo, donde se la aprecia. Pero lo que no se hace es apostolado en su favor. Existe una distancia con respecto a la cultura clásica que es muy lamentable.

-Habrá quien piense que se trata de una distancia irremediable. Que somos distintos de aquellos hombres.

-Ahí están las ‘Consolaciones’, que son una maravilla. Pero nuestros críticos de literatura las leen y dicen que Séneca manejaba clichés, cosas de filosofía barata. Pero Séneca no era un filósofo barato. Sus ‘Consolaciones’ son el reflejo de la vida humana. Todo lo que se puede pensar, todo lo que se puede decir, todo lo que se puede reprochar al ser humano de hoy día es exactamente lo mismo que ya entonces los estoicos, o los mismos epicúreos, reprochaban a sus propios contemporáneos.

-Quizás uno de los rasgos que caracterizan nuestro presente es su desinterés por esa gloria que tanto motivaba a los clásicos.

-Esa es la clave. Ahí está la raíz de muchos de nuestros males. Cicerón explica: «Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria», cuanto más difícil, más ilustre es el triunfo. El pequeño enemigo no te da grandes glorias; es un gran enemigo el que te puede dar ese resplandor del que habla la cita.

-¿Es un problema de pérdida de ambición, o de que ahora la única ambición que concebimos es la de ganar dinero?

-Dinero o poder, que al fin y al cabo son la misma cosa, dos partes de la misma moneda. Nos interesa lo que da poder -que puede ser el dinero, o la intriga- que permite llegar a un puesto donde se puede imponer un juicio, una conducta, o leyes incluso.

Tengo 83 años. He tenido tiempo de desencantarme de todo lo que pensaba que sabía cuando era joven. O de todo lo que pensaba cuando era joven. Estoy al borde ya de mi despedida. Gracias a Dios yo he tenido una gran riqueza personal que me han dado, que me han regalado. Vivo de ella y sé que lo que nos cuentan los filósofos del pasado es tan parejo con lo que nos sucede hoy que parece como si nos viéramos en un espejo.

-A veces tenemos la tentación de pensar que somos muy especiales. Que en nuestra época ocurren cosas que no han sucedido nunca antes. Y probablemente no es cierto.

-Esto es algo muy de hoy día. Pero si no somos nadie, o ‘naide1, como dirían en Castilla. Somos un episodio mínimo en una historia general que toca a millones de hombres, de los cuales la inmensa mayoría ya no existen. Pero, al menos, nos queda lo que los más ilustres han dicho y nos han enseñado, que se calca literalmente sobre nuestra vida. Si queremos pensarlo, claro.

-La experiencia de los clásicos también demuestra que existe una cierta distancia en el modo de abordar los problemas. «Lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad», afirma Séneca. No estoy muy seguro de que esto se aplique en la España del siglo XXI.

-Es de aplicación si tenemos formación. Si no la tenemos es imposible. Lo que podemos decir es que quien ha dicho esa frase, y otras muchas frases maravillosas que nos enseñan tanto, era gente que pensaba. En sí mismos, en primer lugar. Hoy día la gente no piensa mucho en el comportamiento propio.

-Probablemente la distancia mayor entre los pensadores clásicos y el presente está en la relación con las pasiones. Allí donde los estoicos recomendaban contención, hoy se predica y practica el desbordamiento. Esta frase de Seneca: «No es pobre el que tiene poco, sino el que mucho desea», por ejemplo, choca frontalmente con el discurso de la publicidad.

-También entonces se decía aquello de que «tanto tienes, tanto vales». A través de los tiempos ha sido siempre así. Pero no conviene que olvidemos que, siendo una constante, es lo peor del ser humano de aquellos tiempos y lo peor también del ser humano de nuestro tiempo. La madre del cordero es nuestra formación. Los que tienen mucho dinero, como los banqueros, o los que tienen mucho poder, no son los paradigmas. Eso no es el hombre. El poder y el dinero son las quincallas del hombre.

-Su trabajo arqueológico más destacado fue la investigación del Monte Testaccio, en Roma.

-Estaba abandonado desde hacía cien años y yo me preocupé de ponerlo de nuevo en circulación porque me parecía que tenía un gran interés para nosotros, porque lo que había allí eran ánforas de aceite procedentes de España, en un momento en el que el aceite tenía un valor muy superior al que tiene hoy. Y conviene tener en cuenta que no todas las naciones del mundo romano tienen un monte que sea enteramente español. Por desgracia mi trabajo no ha dado mucho fruto. Los españoles que escucharon mi voz entonces creí que la escuchaban con la intención de sacarle todo el jugo al proyecto, pero al final ha pasado como con tantas cosas, que no se ha estudiado de verdad y mi investigación ha sido masacrada y copiada en otros libros sin que se avanzara. El Testaccio ha sido para mí una gran desilusión.

-¿Está suficientemente cuidado y atendido el legado romano de Castilla y León?

-Algo se está haciendo. No está muy profundizado, pero hay profesores e instituciones que están trabajando en este campo. Aunque no todo lo que tendríamos que hacer.

-¿Tenemos suficiente patrimonio romano para sacar pecho?

-Claro que podemos sacar pecho. Lo que pasa es que tenemos que conocerlo bien. De las villas romanas de Castilla y León conocemos un 10% o menos. La Olmeda, Puras, San Pedro del Arroyo… y hay muchísimas más. Pero ¿quién se ha ocupado de hacer una catalogación con medios aéreos? Nadie, y sin embargo desde esa perspectiva son perfectamente visibles los restos de una villa romana. Incluso los que están bajo tierra y que nadie aún conoce o ha excavado. Falta una catalogación detallada de todas las villas romanas de Castilla y León. Que son muchísimas.

-¿Se puede dar un número aproximado?

-Para mí es difícil porque no conozco el resto de las provincias como conozco la de Ávila. Pero aquí tenemos cinco o seis. Multiplique por nueve y verá las que salen. Y Ávila no es la provincia más rica. Las provincias situadas en la llanura del Duero son más conspicuas seguramente.

-Dentro de esta crisis que tenemos en nuestra relación con el pasado, parece que el patrimonio es de lo poco que se salva.

-Sí, pero cuando oye usted hablar a los políticos lo que dicen es que el patrimonio y la cultura no dan dinero. Esta es la ignorancia más crasa que existe. Si no nos da dinero eso, ¿qué lo da? ¿A qué vienen aquí, a vernos nuestra cara?

-Una peligrosa tendencia actual invita a someter la cultura y el patrimonio al turismo.

-Es una ecuación que hay que invertir: primero es la cultura y el patrimonio, y después viene el turismo. No al revés. Por tanto, la riqueza es el patrimonio. Por eso se llama así, patrimonio, lo que nos legaron nuestros padres. El turismo es la consecuencia económica derivada. Pero meterlo en la cabeza de la gente es difícil, porque hoy día se piensa todo en términos de dinero.

En Burgo de Osma está el único manuscrito que existe en España de la Apoloquíntesis, que es un libro que se atribuye erróneamente a Séneca, pero que no por ello deja de tener interés. Estoy esperando que alguien se preocupe y que aporte algo de dinero para que algún investigador, yo mismo u otro, pueda estar un mes estudiando a fondo el documento.

-¿Por qué es tan difícil en España dar a los restos arqueológicos el trato que merecen? Da la sensación de que a menudo se consideran un patrimonio de segunda.

-Tenemos un concepto de monumentos que es falso. Es verdad que las catedrales son monumentos, pero no sólo ellas lo son. ¿Es menos monumento el puente romano de los Cobos en Solosancho? ¿O los doscientos y pico puentes medievales que hay en la provincia de Ávila? No, señor.

-Me refería más bien a los restos arqueológicos. Pareciera que su condición de testimonios fragmentarios o incompletos les privara de valor.

-Habría que decir entonces. ¿Usted se imagina que queda algo de verdad que conservar en Mérida? Lo que hoy pervive, algunas columnas, algo del anfiteatro, el puente y la alcazaba, son briznas de lo que era Mérida, una ciudad que fue la capital de la Lusitania. Pero la cultura es así, nos impone la obligación de salvar hasta la última piedra. Pero no es así como actuamos. Aquí, en Ávila, por ejemplo, son innumerables los monumentos que han desaparecido. El acueducto romano, por ejemplo, del que casi nadie sabe que existió. Todos los restos fueron destruidos y sólo queda un cachito dentro del convento de las madres de santa Teresa, con algunos arcos del acueducto.

Somos un pueblo sin memoria. Vamos por la calle presumiendo de nuestra muralla, pero apenas sabemos nada de ella. Para empezar no sabemos ni siquiera que existen restos que se remontan al siglo V, de cuando la ciudad se defendía de los ataques de los suevos. Si tuviéramos verdadera memoria nos preocuparíamos más por esto, o por el estado de puentes como el de Valladolid en Arévalo, que está en gravísimo peligro y es un puente romano maravilloso. Menos mal que se hizo la presa de las Cogotas y ya no llegan grandes avenidas. De lo contrario, cualquier día nos encontraríamos con que una crecida se lo lleva por delante.

-«El olvido es la muerte, por eso hay tanto muerto deambulando por las calles», declaró en una entrevista. ¿Tan desmemoriados estamos?

-Nos hemos condenado a no tener memoria. Nada más que la que nos interesa. Estos buscan la memoria histórica de los ejecutados por Franco, y aquellos recuerdan a los curas que mataron los republicanos a troche y moche en las provincias nuestras. La memoria verdadera no es eso, no es el recuerdo sectorial o subjetivo que nos inventamos. Y desde luego eso no es historia. Hoy se utiliza como arma para atravesar al enemigo. Pero esa es una memoria partisana, fanática, que más que ayudar a recordar, contribuye a que olvidemos lo que no nos interesa.

17 mayo 2014 at 1:33 pm 5 comentarios

Noticias en Latín LXXV desde Radio Torcal

LXXVº programa de noticias en latín desde Radio Torcal, bajo la dirección del doctor Cristóbal Macías Villalobos, jefe del Departamento de Lenguas Clásicas de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Málaga.

Ir a descargar

16 mayo 2014 at 5:07 pm Deja un comentario

Entradas anteriores Entradas siguientes


Follow La túnica de Neso on WordPress.com
logoblog2.gif
Licencia de Creative Commons
Este blog está bajo una licencia de Creative Commons.

Reunificación de los Mármoles del Partenón

"Hacemos un llamamiento a todos aquellos que en el mundo creen en los valores e ideas que surgieron a los pies de la Acrópolis a fin de unir nuestros esfuerzos para traer a casa los Mármoles del Partenón". Antonis Samaras, Ministro de Cultura de Grecia

Tempestas

CALENDARIO

mayo 2014
L M X J V S D
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

Archivos

RSS Blogs en Χείρων·Chiron

  • Se ha producido un error; es probable que la fuente esté fuera de servicio. Vuelve a intentarlo más tarde.

Inscriptio electronica

Amici Chironis

Apasionados del mundo clásico

Suscríbete a esta fuente