Espías que saben latín y griego
5 octubre 2010 at 10:47 pm Deja un comentario
Convendrán los lectores conmigo en que los servicios de inteligencia británicos han gozado tradicionalmente de muy buena reputación entre las agencias que en cada país se encargan de la seguridad nacional. Hasta qué punto han contribuido a esta percepción las películas de James Bond, lo desconozco, aunque intuyo que algo ha influido. El caso es que, sabiendo las bondades que para cierto ámbitos y actividades tiene el conocimiento de los clásicos, lo que no me podía imaginar (y por eso me llama la atención) es la importancia que al conocimiento del latín y el griego da ni más ni menos que el director del MI5, el servicio de inteligencia interior del Reino Unido.
El Telegraph se hace eco de una entrevista que la revista Iris ha hecho para la edición de otoño a Jonathan Evans (en la imagen), director del MI5 desde 2007, donde este defiende la importancia que para la formación como espías (quizás deberíamos decir mejor agentes secretos) tiene el conocimiento de los clásicos.
En la entrevista, Evans critica a las escuelas públicas británicas por no hacer en ellas una oferta más generalizada del latín y el griego y asegura que el aprendizaje de estas lenguas desarrolla un tipo de habilidades necesarias para los aspirantes a espías.
Recuerda cómo a los 12 años quedó impresionado con las lecturas de las novelas de Robert Graves Yo, Claudio y Claudio, el Dios y cómo, más adelante, la lectura de autores como Suetonio le impulsó finalmente a estudiar lenguas clásicas en Bristol.
Después de la universidad, Evans se unió al MI5, donde llegó a director general en abril de 2007. Según él, el conocimiento del mundo antiguo facilita mucho la comprensión de los acontecimientos actuales. Y los clásicos son una buena base para cualquier aspirante a oficial del MI5, donde se requiere “una buena capacidad intelectual, la habilidad de detectar conexiones y la destreza de asimilar y analizar una gran variedad de material”, ámbitos que son “el terreno natural de un clasicista”.
Ha sido un error negar a la mayoría de nuestros jóvenes la oportunidad de estudiar el mundo antiguo, añade. Asegura que su secretario particular habla latín y griego, al igual que el hombre que le dio su primer trabajo en el MI5 y anima a las escuelas públicas a ofertar a los clásicos. “El mundo clásico -añade- no sólo es interesante y divertido en sí mismo, sino que es tan importante para el desarrollo de la civilización occidental que es un error impedir que la mayoría de nuestros niños tenga acceso a ella”.
El latín y el griego han aparecido regularmente en el espionaje, dice Evans, tanto en la ficción como en la realidad. Por ejemplo, en la película de James Bond El mundo nunca es suficiente, 007 utiliza la misma frase en latín ( Orbis non sufficit ) como lema familiar, mientras que Donald Maclean, que espió para la Unión Soviética después de haber sido reclutado en Cambridge, utilizó el nombre clave de Homero.
Evans termina confiando en el éxito de la campaña iniciada por el alcalde de Londres Boris Johnson en favor de la enseñanza del latín en las escuelas públicas del R.U. y en la que al parecer algunos ministros han mostrado ya su interés.
Bueno, pues ya veis, no solo de la docencia puede vivir un licenciado en Clásicas. A ver si alguien se anima…
Entrada archivada en:griego, latín. Etiquetas:Boris Johnson, Jonathan Evans, latín y griego, MI5.





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