La Venus de Milo vuelve restaurada al Louvre
24 junio 2010 at 8:29 am Deja un comentario
Extraído de La Vanguardia 24/06/2010
La Venus de Milo vuelve restaurada, el 7 de julio, al emplazamiento que ocupó desde 1824 hasta 1848.
Descubierta en 1820 en Melos o Milo, en el archipiélago griego de las Cícladas, fechada hacia el 120 a.C., Afrodita fue rebautizada Venus por los romanos. Identidad ambigua. La falta de brazos y otros elementos de identificación hacen flotar incluso esta duda: ¿y si en realidad se tratara de una estatua de Anfitrita, diosa del mar singularmente venerada en Milo? “La técnica escultórica, en dos bloques, es propia del fin de la época helenística, cuando los romanos conquistan Grecia”, enseña Jean-Luc Martínez, director del departamento de antigüedades griegas, etruscas y romanas del Louvre.
Cuando la Venus llegó al Louvre, en 1821, el arte de la restauración imponía, desde el siglo XVII, recomponer lo descompuesto, sin dejar fragmentos. La única excepción a la regla había sido hasta entonces el Torso del Belvedere: el propio Miguel Ángel se negó a intervenir. El responsable del taller de escultura del Louvre pretendía completar la nariz y añadir el pie –izquierdo– y los brazos que faltaban. Pero ¿cuál era la posición de los brazos? ¿La escultura formaba parte de un grupo? ¿Llevaba corona? Ante la duda, se hicieron discretos retoques. Venus ganó un zócalo rectangular en el que apoyaba un flamante pie izquierdo. El derecho recuperó un dedo. Y la cara, su nariz. Aquella prudencia ¿marcó un antes y un después en la restauración de las esculturas? Lo afirman algunos historiadores. ¿O fue un quiero y no puedo? Es lo que deja suponer una preparación de 1821, para dotarla de un brazo, detectada por los actuales restauradores.
Evacuada dos veces, en tiempo de guerra, en el año 1964 Malraux autorizó su viaje a Tokio. Sería el último: tras un mes en el mar, la estatua llegó dañada. En el 2004 había otras armas: por ejemplo, una gammagrafía del centro de estudios atómicos. Los rayos gamma descubrieron dos clavos ignorados. Y un par de muescas delataron una reparación vieja de veinte siglos “o realizada según técnicas muy antiguas”. Otro hallazgo: bajo el seno derecho, un papel: “Restaurado el 5 de abril de 1936 por Libeau/ Marbrier-Louvre”. La intervención no constaba. Otra intimidad: una endoscopia, obra del C2RMF –centro de restauración de los museos de Francia– exploró el vientre de Afrodita. Entre noviembre del 2009 y abril del 2010, una comisión en la que había desde artistas hasta profesores, apoyados en la infografía tridimensional desarrollada por la CAD Center Corporation, firmó la nueva restauración.
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