Mayo del 68. Il y avait un jardin…
29 Abril 2008
Cerca como estamos del mes de mayo, empiezan a levantarse las llamadas para conmemorar las manifestaciones ocurridas hace 40 años en Francia en las que los estudiantes se enfrentaron a la policia en protesta contra el capitalismo en lo que se dio en llamar el “Mayo del 68” o “Mayo francés”.
Ese año, en un contexto de grandes desigualdades sociales, de precariedad laboral y de unas tasas de paro in crescendo, la juventud estudiantil comenzó a movilizarse con huelgas y protestas que rápidamente se extendieron por todo el país. Los estudiantes, un colectivo que en ese momento tiene que hacer frente a la masificación en las universidades, a la escasa dotación presupuestaria en la enseñanza y a una excesiva represión policial, serán el detonante que encenderá la mecha de una revolución que en mayor o menor medida terminará afectando a toda Europa y que constituirá uno de los referentes sociales en la historia del siglo XX.
En España, el espíritu del 68, como en tantas otras ocasiones, llegó algo tarde. A buen seguro, el contexto político en que vivíamos, con un gobierno franquista presto a sofocar cualquier intento de desestabilización del régimen, calmó las aspiraciones revolucionarias de más de uno. Ahora bien, preverse el fin del régimen y extenderse las protestas y el espíritu de cambio fue todo uno.
Por edad, no tengo consciencia de estos tiempos del 68 francés. Pero toda mi educación estuvo impregnada de su espíritu. En el instituto, en unas clases profundamente ideologizadas (que no politizadas) se nos hablaba de libertad, de utopía, de capitalismo y de socialismo. Recuerdo profesores que nos hablaban de cambiar la sociedad, de soñar con otra sociedad más justa y más libre, que nos hacían ver que eramos importantes. Y eramos importantes… Y había un futuro, y estaba en nuestras manos decidir cómo queríamos que fuera. Recuerdo las tardes de instituto despertando a la vida y traduciendo a Moustaki, a Brassens, a Brel. Canciones que hablaban de árboles en la ciudad lejos del bosque, de la libertad que tanto tiempo te he guardado como una perla rara, de palabras que vibran en los muros del mes de mayo que nos dicen que todo puede cambiar algún día, de tiempos en que la tierra era un jardín donde vivíamos desnudos y despreocupados. Oubliez tout ce que vous avez appris. Commencez par rêver. “Olvídense de todo lo que han aprendido. Comiencen a soñar”. Y soñábamos…
No es un secreto que casi todos los que abanderaron aquellas protestas los encontramos hoy apoltronados tras impolutas mesas de despacho gordos y aburridos. No es un secreto que aquel sueño, como toda utopía, quedó en sueño. Nuestra es la responsabilidad de que hoy nuestros jóvenes estén en su mayoría aburguesados y adolezcan de compromiso social. Tal vez, como en la canción de Ismael Serrano sea el momento de sentarnos con ellos y contarles que hubo un tiempo en que creíamos en un mundo mejor por el que valía la pena luchar, que nada era imposible y que podíamos soñar nuestra vida. Y soñábamos…
Où est-il ce jardin où nous aurions pu naître,
Où nous aurions pu vivre insouciants et nus?
Où est cette maison toutes portes ouvertes,
Que je cherche encore et que je ne trouve plus?
Georges Moustaki.
Entry Filed under: General, Meditationes. Etiquetas: mayo 68, mayo francés, moustaki, ismael serrano, brassens, brel.
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1.
jcatala | 30 Abril 2008 at 1:49 pm
Domingo:
Gracias por ese post , perfecto análisis de aquel Mayo francés que algunos pudimos conocer. Has sabido decirlo: algunos “leaders” del 68 viven hoy apoltronados “dans leurs chemins de fortune” como cantaba Moustaki .
Nos sorprende escuchar a Daniel Cohn Bendit cuando se atreve a decir que ” hace 40 años era posible formular cualquier locura ideológica.” Parece como si los revolucionarios de ayer fueran los moralistas de hoy.
En Barcelona compartíamos el estudio con la irrupción de los “grises”, que invadían la facultad, montados a caballo.
Claro, era el año de Puig Antich -1973 - y estaba prohibido opinar.
Hoy, “embourgeoisés”, la mayoría de nuestros jóvenes han dejado de pensar. Tempora!
“Mourir pour des idées c’est bien beau mais lesquelles?
La Camarde est assez vigilante,
Elle n’a pas besoin qu’on lui tienne la faux.
Mourrons pour des idées, d’accord, mais de mort lente”.
Georges Brassens.
2.
js | 30 Abril 2008 at 1:59 pm
Bonum visum!
http://www.rue89.com/goubelle-sen-mele/la-commemoration-de-mai-68-sinvite-aux-jeux-olympiques